Mitones

Ryosaku


II premio del concurso creado en Ponta Pair Love - castellano (facebook)

"Crea tu diálogo para la imagen"

Para

Jackilyn


Disclaimer: Pot no me pertenece.

Advertencias: Ooc, oc...

Resumen: Siempre metía la pata, pero a veces, podía sacarla de algún modo muy tierno.


Eran calentitos. Y realmente suaves. De su justo tamaño. Perfectos.

Miró por encima de su bufanda y parpadeó. Estaba sorprendida. Nunca había esperado algo así, desde luego, y quizás eso provocaba que tuviera esa cara perpleja en su rostro. Él miraba hacia otro lado, lejos de su curiosidad y de la necesidad de una explicación. Aunque en realidad, no lo necesitaba.

Tres días atrás habían tenido una pequeña cita improvisada al encontrarse por casualidad. Un café, un bollo dulce y una pequeña charla en el parque mientras casi dormitaban. Cuando regresaban hacia sus casas, ella había visto el escaparate con los preciosos mitones colgando de una percha especial para ellos. Eran preciosos, rosados, con el lacito y dos iniciales pequeñas bordadas. Daba la casualidad que eran dos perfectas eses rojas.

—Son preciosos— había suspirado con la nariz casi pegada al escaparate.

Ryoma se había acercado con el ceño fruncido y mirando con claro desinterés. No tardó en tirar de su codo con intenciones de alejarse.

—Espera, Ryoma-kun, quiero…

—Tengo sueño— bufó él colocando las manos tras su nuca.

Por supuesto ella se enfadó muchísimo, alegando que él solo miraba por sí mismo y por nadie más. Que primero estaban sus necesidades y caprichos antes que el de los demás. Lo empujó y dejó tirado frente a la tienda mientras llegaba a su cara con deseos de llenar la bañera a base de lágrimas.

Estuvo una semana sin hablarle, con su cumpleaños acercándose.

Y ese mismo día, él había aparecido en su puerta, con aquella cajita, las mejillas enrojecidas y ligeramente cabizbajo mientras se meneaba sobre sus pies con las manos en los bolsillos. El aliento marcaba una marca de humo blanco saliendo de su boca y empezó a frotarse necesitadamente mientras esperaba por ella.

Sakuno sopesó darle una pequeña lección al principio. Dejarlo un rato esperando o simplemente, cerrar la cortina y fingir que él no estaba ahí. Pero Ryoma no eran de los que hacían dos cosas o tres sin una intención de por medio y que pusiera ya de su parte en reconciliarse y más en su cumpleaños, había sido mucho a tener en cuenta.

Por ese motivo había bajado en busca de una explicación y él había extendido la cajita mientras tiritaba. Sus dientes rechinando dentro de su boca.

Sakuno había abierto la cajita con las cejas fruncidas, esperándose cualquier cosa tonta con tal de hacer las paces y que le perdonase. Pero no. Ahí estaban. Los dos.

—Son los que querías, ¿no? — cuestionó finalmente, como si el silencio le incomodara.

Sakuno metió rápidamente las manos en ambos guantes, levantó las manos por encima de su cabeza y sonrió ampliamente mientras asentía. Iba a abrazarle cuando recordó que estaba enfadada con él.

—Te dejaré entrar a tomar algo caliente, Ryoma-kun— dijo, ocultando la sonrisa de felicidad tras la bufanda—. Solo por esta vez.

Ryoma rechinó los dientes con frio y sacudió los hombros helados. Dio un salto hacia el frente y antes de terminar de entrar, besó su frente y susurró unas cortas palabras antes de entrar dentro, cobijándose en el calor.

Happy Birthday, Ryu- za- ki.


N/a

¡Bien, hasta aquí! ¡Ya nos veremos pronto con más premios!

PD: Si quieres premios, no dudes en participar D: !