Aquí les dejo la continuación tiene algo de lemon, les voy a ser sincera jamás he escrito una historia por lo que pido sus sinceras opiniones a cerca de los capítulos que he subido hasta ahora, si tienen alguna queja o sugerencia con gusto la tomare en cuenta para mejorar los capítulos que subiré más adelante. Espero y lo disfruten

UNIENDO SUS CUERPOS

Al paso de los días Morinaga se fue recuperando, en parte fue gracias a los cuidados que recibía de Souichi al cual había convencido de que durmiera a su lado todas las noches con la condición de que no se atreviera a intentar nada pervertido. No había tenido sexo desde que todo esto había comenzado estamos hablando de más de dos meses, el constante estrés y preocupaciones no le permitían a Souichi de darse ese tipo de lujos de ceder al placer y a su insaciable compañero y el peliazul no lo obligaría en estos momentos cuando sabía que el peligris estaba bajo mucha presión, pero sin duda Morinaga quería lo más pronto posible tenerlo entre sus brazos y hacerle que gimiera de placer.

En una mañana el ojiverde despertó solo en la cama, Souichi se había levantado a lavar la ropa y ayudarle a Matsuda-san con la comida, así que Morinaga el cual ya se sentía mejor se levantó de la cama, sentándose en el borde de esta, se mareo cuando quiso levantarse por lo que permaneció unos momentos más para acostumbrarse, el hecho de haber estado por más de 10 días en cama no le había dejado nada bueno, se acercó a su cómoda y saco unos jeans azules y una playera blanca, se quitó la pijama y se deslizo los pantalones, cuando se iba a poner la playera miro las vendas que le cubrían el pecho, así que se las quito para observar las heridas, en verdad se sorprendió cuando las vio reflejadas en el espejo, bueno él sabía que habían sido algo graves, pero no esperaba algo como eso, aunque ya habían cerrado gracias a que habían sido saturadas, aún conservaba algo de dolor, no era insoportable pero aun así dolían con cada movimiento, en cuanto a las marcas iban desde su hombro derecho hasta media espalda, demasiado grandes desde su punto de vista, esto solo reafirmaba lo peligroso que eran estos salvajes, su espalda ya no tenía rastros de hinchazón pero aún seguí roja, por lo que ya no se puso los vendajes y procedió a ponerse la playera, cuando estaba doblando su pijama para guardarla entro Souichi con una bandeja de comida sorprendiéndose por el hecho de encontrar a Morinaga en medio del cuarto totalmente cambiado con otra ropa y mirándolo muy tranquilamente.

En cuanto se dio cuenta de que era Souichi le sonrió -Sempai buenos días, si quiere mejor comemos en la cocina sirve que nos sentamos todos en la mesa que le parece?- decía con una gran sonrisa en el rostro. Una vez que el pelilargo salió de su asombro miraba a Morinaga con una vena saltando de su frente debido al enojo.

-Tu pedazo de imbécil que crees que haces levantado, tienes que estar reposando idiota, que vas a hacer si las heridas se vuelven a abrir, maldición Morinaga, cuando vas a usar la cabeza una vez en tu vida-Estaba más que furioso, la manera en que lo recibió el peliazul como si nada en el mundo estuviera pasando, como si el hecho de que hace unos días atrás estuviera muriendo no significara nada.

-Eeh, pero ya me siento mucho mejor, y no me la puedo pasar todo el tiempo acostado hay muchas cosas por hacer y también quería levantarme para darme un baño, ayudarles con el aseo y las reparaciones de la casa, hacer el inventario de provisiones y demás labores que no pueden esperar-Comentaba ante los exagerados argumentos que daba el pelilargo, pues no creía necesario seguir recostando haciendo nada si ya estaba recuperado, aunque le encanto el hecho de que su Sempai le diera de comer en la boca no podría abusar de la amabilidad de que se tomarán su tiempo para estar cuidándolo cuando había muchas más cosas que hacer y más importantes.

-No te permito que salgas de la cama hasta que estés totalmente recuperado, en cuanto a los quehaceres ni lo sueñes que los vas a hacer de eso nos encargamos Matsuda-san y yo, Kanako también está ayudando así que no hace falta que tú te sobre esfuerces-Dijo para cerrar la puerta y poner la bandeja sobre la mesa-Así que recuéstate ahora. Apunto la cama y se puso en pose firme y severa

-Pero Sempai en serio que me siento mucho mejor, voy a hacer de más ayuda levantado que estar todo el tiempo acostado cuando en realidad ya estoy recuperado, además así no les quito tiempo de estar trayéndome la comida hasta la cama cuando yo soy perfectamente capaz hasta de prepararla.

-Tú en verdad quieres hacerme enfadar verdad?- Dijo Souichi sin haberse movido de la pose que había adoptado momentos atrás.

-Está bien, está bien solo por hoy seguiré en la cama, solo me daré una ducha que me hace falta y regresare a la cama, te parece bien, pero a partir de mañana ya voy a levantarme. Dijo Morinaga viendo al peligris con determinación.

-En primer lugar vas a comer que ya te traje el desayuno, en segundo lugar ya mañana veremos por ahora vas a comer a tomar tu dicho baño y regresaras a la cama de inmediato- A definitivamente con su sempai no se podía discutir, pensaba Morinaga, su temperamento tiránico jamás cambiaba sin importar la situación en la que se encontraran.

Obedeciendo a la orden dada se sentó en la cama para comenzar a comer solo que esta vez él se alimentaba por cuenta propia mientras lo miraba Souichi que se encontraba sentado en una silla.

-Y bien? Cómo te sientes?-Le preguntaba curioso pues miraba que el peliazul se movía con libertad sin hacer gestos de dolor.

-Solo me duele un poco pero es casi imperceptible-Mintió para que su atadura a la cama se acortará lo más rápido. En serio que ya puedo seguir con normalidad Sempai, no se tiene que preocupar por mí por favor.

-Cómo demonios quieres que no me preocupe por ti si cada vez que me doy la vuelta haces algo imprudente. Decía molesto y en cierta forma reconfortado de saber que se encontraba mejor.

-Lamento haberlo preocupado pero era algo que se debía hacer, aproveche la oportunidad y no salió también como esperaba, pero lo bueno de todo esto es que estoy vivo y logré el objetivo no cree- Le quería hacer ver la realidad de las cosas por el lado optimista

El pelilargo hizo una mueca de disgusto y se reacomodo en la silla-No salieron como esperabas? idiota, de milagro estas vivo que hubiera pasado si yo no hubiera regresado por ti, hubieras muerto desangrándote en medio de la calle, POR DIOS MORINAGA es que no puedes ver que te salvaste de puro milagro- Se levantó de la silla y le gritaba a su compañero que agachaba la mirada ante el tono tan alto de su interlocutor

-Aaa Sempai ya quedo claro que fui imprudente en mis acciones, pero le vuelvo a repetir que no me arrepiento de haberlo hecho, de lo único que me disculpo es de haberles causado problemas por mis heridas y ahora se vean obligados a atenderme- Souichi se quedó callado un momento y se tranquilizó para continuar hablando

-No eres ninguna molestia, cuantas veces te lo tengo que repetir, todo esto pasó porque querías que estuviéramos bien, es solo que nos preocupaste demasiado a todos, así que no lo vuelvas a hacer. Dijo el peligris desviando la mirada a otro lado, pues se dio cuenta que por sus continuos regaños solo hacía sentir mal a Morinaga cuando era obvio que lo que hizo lo hizo por su familia, pero quería hacerle ver que estuvo mal en actuar por su cuenta.

Morinaga dejando de lado la charola de comida se levantó y se encamino hacía Souichi, el cual lo miro extrañado por su repentino comportamiento, luego le tomo el rostro con una de sus manos acariciándosela suavemente, el peligris sin darse cuenta cerró los ojos ante el agradable contacto, después los abrió ruborizándose, de repente tenía la cara de Morinaga tan cerca que ponía respirar el aliento del contrario, ante los escasos centímetros que los separaba Souichi esperaba impaciente que por fin se unieran sus labios, viendo que el ojiverde no continuo él se acercó para terminar con esa distancia tan pequeña pero al mismo tiempo le parecía inmensa, se besaron de una manera tan calmada pero fueron intensificando el beso poco a poco, se devoraban los labios mutuamente, después de unos momentos el ojiverde tenía su lengua dentro de la boca del contrario saboreándola, y recorriendo esa cavidad tan conocida pero tan exquisita y tentadora, Morinaga hizo retroceder a Souichi a la cama hasta que cayó sobre esta, Morinaga se posiciono sobre él y continuo con el beso.

-Morinaga…nnm, aah dijistes… que tenías que bañarte-trataba de articular palabra y de poner sus pensamientos en orden, porque si no, sabía que terminaría haciendo cosas indebidas para esas horas de la mañana.

-Solo un poco más-Decía mientras trasladaba sus besos al cuello del peligris, el cual tenía los ojos cerrados, a punto de caer en el placer que esos momentos era lo menos que quería pues al ser tan temprano corrían el riesgo de que Kanako-chan entrará o Matsuda-san lo necesitará para algo y fuera a buscarlo.

Morinaga lamía el cuello de Tatsumi con gula y olfateaba al mismo tiempo el característico olor del peligris, que comenzaba a retorcerse debajo de él-Vamos nnm Morinaga… n..no es el momento ahora aah- trataba de hacerlo entrar en razón ya que sabía que si hablaban de fuerza el saldría perdiendo contra el peliazul. Mientras decía esto Morinaga ya tenía las manos dentro de la camisa del ojimiel y acaricio suavemente las tetillas de este haciéndolo gemir alto, esto lo avergonzó e hizo que le salieran fuerzas que no sabía que tenía para detener al ojiverde. –Morinaga dije que te fueras a bañar si ya terminaste con tu desayuno y regresa a la cama de inmediato, yo voy a seguir con los quehaceres así que más te vale que hagas lo que te ordeno, volveré en unos momentos a verificar que lo hayas hecho- le dijo para apartarse del lado del peliazul y salir con la bandeja en las manos rápidamente de la habitación, dejando a Morinaga decepcionado por el poco avance que tuvo pero en cierta forma lo agradecía, pues por unos momentos pudo sentir el calor tan único del peligris entre sus brazos, suspiro para luego levantarse de la cama y tomar una toalla e irse al baño a tomar un ducha de una vez, bajo el agua de la regadera Morinaga lavaba su esbelto y perfecto cuerpo con esmero pues llevaba varios días sin bañarse, tomo el tallador y como pudo se lo paso por la espalda tratando de alcanzar la mayor parte que pudiera pues con el sudor la sentía un poco desagradable, pero a penas paso el tallador por encima de las heridas le dolió demasiado, haciendo que le saliera un pequeño grito que trato de acallar para no ser escuchado en la parte de afuera, al parecer ahora que los analgésicos no hacían efecto sobre él el dolor había regresado, pero no se permitiría demostrarlo ya había pasado demasiado tiempo en cama, poco a poco el dolor iba a desaparecer solo tendría que acostumbrarse a él por el tiempo que quedara.

Su baño tardo más de lo usual debido a la dificultad de moverse pues cada uno de los movimientos le ocasionaba dolor aunque no fuera insoportable si era fuerte, se envolvió en la toalla y seco su cuerpo, volvió a ponerse la ropa que anteriormente había usado para remplazar a su pijama, se lavó los dientes, seco su cabello y salió del baño encontrándose a Souichi a un lado de la puerta esperando a que saliera.

-Tardaste demasiado, por lo general en menos de 10 min te duchas- Decía el pelilargo con los brazos cruzados a la altura del pecho y recargado en la pared, miraba al frente sin dirigirle la mirada a Morinaga y el rostro serio.

-Tiene razón, como ya llevaba varios días sin bañarme, la verdad quería alargar mi tiempo en la ducha intencionalmente ya que me pareció bastante agradable y relajante-Decía mientras sonreía lo menos que quería era preocupar a Souichi y que este no lo dejara levantarse de la cama

Souichi volteo a verlo de reojo no creyendo del todo la historia que le daba pues debido al quejido que había escuchado desde el baño, decidió quedarse ahí por si Morinaga necesitaba ayuda.-Como sea te tengo que aplicar medicina en la herida y volvértela a vendar, así que date prisa.- Se adelantó caminando hacía la habitación de Morinaga que ahora más bien podría decir que a su habitación también de cierta forma ya que su cuarto le pertenecía su hermana y tía. El peliazul le siguió de cerca, una vez en la habitación se dispuso a cambiar las sábanas de la cama, mismas que le fueron arrebatadas por el ojimiel y procedió a cambiarlas.

-Vamos Sempai al menos puedo hacer esto-Decía Morinaga al ver que no le permitiría hacer ningún labor físico.

-No te quejes y recuéstate, que sabes muy bien que la paciencia no es lo mío.-Decía para comenzar a abrir el botiquín que tenía a su lado, mientras Morinaga suspiraba y se recostaba boca abajo con el torso desnudo.

-Mmm se pusieron nuevamente rojas las heridas, bueno más rojas de lo que ya estaban- Dijo y comenzaba con su labor pasando unas gasas con agua desinfectante sobre estas-… Oe Morinaga se puede saber porque tienes el cuerpo tan frío- Se detuvo al percatarse que el cuerpo del ojiverde estaba helado, cosa anormal si acabas de tomar una ducha, pero algo muy normal si lo hiciste con agua fría.

-Sempai no me puedo darme el lujo de bañarme con agua caliente, no sabemos que tanto tiempo nos dure el gas, tenemos que minimizar el uso de este, podemos usarlo para cocinar que es más importante… aaah pero eso no quiere decir que ustedes deban hacer lo mismo entre menos seamos los que usamos el agua caliente mayor será la duración del gas no cree. No era su intención de que se diera cuenta de que se había bañado con agua fría, pero al final tuvo que darle sus razones.

-…- El pelilargo se quedó pasmado con las palabras de morinaga, como era posible que siempre pensará en todo, hasta el más mínimo detalle jamás era pasado en alto por su compañero, en verdad se preguntaba qué haría sin él, lo más probable es que a estas alturas ya estuviera muerto, o peor aún su familia lo estaría, ya que él fue quien ideo una forma de distraer a los salvajes que atacaban la casa de su tía el día en que fueron a por ellas, él fue quien le dijo como debían de andar por la calle, él fue quien pensó en las pocas provisiones que habría para los cuatro en el apartamento, lo de las medicinas, lo de hacer los inventarios de suministros, todo, absolutamente todo era pensado por el más joven, con mente fría y calculadora.

-Y por qué tienes que ser tú el que se sacrifica, estas débil y tus defensas son bajas, además duraste más de lo normal bañándote, terminarás resfriándote o desarrollando pulmonía… Q…Que es lo que tengo que hacer… dímelo…DIMELO-grito de frustración, Morinaga era el que estaba en cama, y cuando al fin sentía que podía devolverle algo por los sacrificios que hacía Morinaga por su familia y por él, otra vez este le tomaba la delantera y peor aún en un estado deplorable, siempre pensando en ellos, siempre tratando de cargar lo peor para que ellos no tuvieran que pasar por lo mismo.-Morinaga es mi responsabilidad cuidar de mi familia, no tienes por qué tener que hacer esto tú, por favor déjame llevar esta carga a mí también, dime que es lo que tengo que hacer con gusto estaré a tu lado para salir adelante, no me importa un poco de sufrimiento por el bienestar de mi familia, pero no lo hagas tu solo. Sin darse cuenta había comenzado a temblar, ya no sabía que más hacer el peliazul estaba siempre a un paso adelante, y el hecho de que no compartiera con el los problemas evidentes que él no lograba ver, lo hacía que el los tomará ocultándole las cosas y soportándolo solo.

Morinaga se sorprendió por la forma en que lo tomó el pelilargo, pues aunque fuera un poco duro bañarse con agua fría en estos tiempos de invierno, el jamás lo miró como un sacrificio, se levantó de la cama y lo miro detenidamente, el ojimiel no dejaba de temblar mientras agachaba la mirada y su cabello la cubría, sin demorarse más tiempo Morinaga tomó a Souichi entre sus brazos y lo apretó junto a él fuertemente-No me parece a mí ningún sacrificio y jamás va ser doloroso si sabes que las personas que quieres están bien por tus acciones, pero si quieres compartir conmigo la "carga" que mencionas no hay problema, así que no te sientas mal… pero sabes tú eres parte de esas personas a quien quiero proteger, no te parece ilógico que vayas junto conmigo cuando en realidad quiero apartarte de todo esto. Morinaga quería hacerle ver su punto de vista, quería que entendiera que la mayor parte de sus acciones eran por él y para él, claro que también protegería con su vida a Kanako-chan y Matsuda-san, pero era para compartir la carga que Souichi llevaba en su espalda de mantener a salvo a sus personas queridas sin contar el hecho que para él ellos eran su familia.

-No soy un niño que necesitan que lo protejan o lo aparten, al igual que tú soy un adulto y puedo tomar también responsabilidades... hablas de querer proteger y alejar de los problemas a las personas que quieres, que hay de mí? Como crees que me siento el ver que tú, una persona querida por mí está en constante sufrimiento, como crees que me siento en estos momentos, tan impotente, tan enojado conmigo mismo- De la nada comenzó a llorar y a sollozar abrazándose más fuerte al cuerpo de Morinaga –No me alejes de ti por favor, cada día te siento más distante, tus pensamientos más reservados e imposibles de leer para mí, te necesito Morinaga. Al parecer todos los problemas que habían estado enfrentado dejo a Souichi bastante devastado pues decía en estos momentos sus sentimientos sin pena alguna o esfuerzo. Morinaga escuchaba atentamente cada palabra de Souichi, lo apretó un poco más y le susurró al oído

-Estoy aquí para ti mi amado jamás me alejare mi hermoso Souichi- Después de decir esto inclino un poco a Souichi sobre su regazo y lo beso, de una forma calmada, quería transmitirle calma y tranquilidad, después de unos segundos de estar intercambiando pequeños besos, el peligris subió el tono haciéndolos más apasionados tomo el rostro de morinaga con ambas manos e introdujo su lengua en la boca del peliazul que un poco sorprendido se dejó llevar por el apasionado beso, después de eso Souichi se levantó poco a poco sin despegar los labios de los de Morinaga y se puso sobre morinaga con las rodillas a ambos lados de las piernas del peliazul, y sus manos se perdían en el cabello del ojiverde, Morinaga gimió cuando Souichi jalo su cabello hacía atrás, y continuaba con el beso.

-Aah sempai… nmm, sempai- El hecho de que Souichi llevará el control de la situación lo excitaba demasiado, a tal grado que ya estaba duro, y sus manos comenzaron a recorrer la espalda del mayor por debajo de la camisa, sin más preámbulos le saco la camisa de forma rápida, quería sentir su piel junto a la suya, el pelilargo se despegó unos momentos para ver el rostro de su compañero, el cual esta sonrojado y con los ojos entrecerrados con un poco de saliva recorriéndolo desde la comisura de sus labios hasta su barbilla.

Sin duda le agradaba saber que era él el que ponía al peliazul en ese estado, sin perder más tiempo bajo sus labios hasta el cuello del ojiverde y comenzó a besar y dar pequeñas mordidas dejando marcas a su paso, de forma inconscientemente se sentó sobre Morinaga y comenzó a restregar sus miembros por encima de la ropa que al parecer en los dos ya se encontraban bastantes necesitados de atención, ante tal acción los dos no pudieron evitar gemidos de placer, el hecho de llevar más de dos meses sin hacerlo y que Souichi fuera el que estuviera haciendo todo eso hacia poner a Morinaga al cien. En cuanto a Souichi estaba más que perdido en su labor, cuando tenía sexo con Morinaga, lo que solía escuchar por parte del peliazul era la respiración acelerada y uno que otro gemido, pero ahora tal parecía que lo único que podía hacer el ojiverde era gemir, eso sin duda excitaba a Souichi, pues no era algo muy común en su compañero así que dejándose llevar por el momento volvió su boca a la boca de Morinaga y comenzaba a desabrochar el pantalón del peliazul, con las manos temblorosas debido a la excitación y la urgencia de hacerlo, al percatarse de que tenía dificultades para desabotonarlo, el peliazul le ayudo con su labor y procedió a desabotonar el pantalón contrarío, sin poder contenerse más giro el cuerpo y dejo a Souichi debajo de él recostado en la cama, ante tal acción salió un quejido de dolor más alto de que hubiera querido, el peligris se asustó tratando de levantarse de inmediato pero Morinaga se lo impidió poniendo una mano sobre su pecho y comenzándolo besar nuevamente.

-Estoy bien, no es nada- Decía entre el beso

-Pe…Pero-No podía hablar debido a los continuos ataques a sus labios por parte del ojiverde.

-No es nada-Dijo nuevamente mientras una de sus manos se aventuraba por dentro de los pantalones de su compañero saco su miembro y comenzó a mastúrbalo lentamente, sacándole gemidos al peligris que morían en la boca del ojiverde.

-Mmn… aah, Mori… aah Morinaga- Gemía mientras el peliazul cambiaba el rumbo de sus labios a las tetillas del peligris, ante el placer no contenido comenzó a gemir más y más alto, por lo que Morinaga con la otra mano desocupada tapo la boca del peligris.

-Lo siento mi amor, aunque ame tus gemidos más que nada no podemos darnos el lujo de que nos escuche tu tía o tu hermana, no estás de acuerdo. Sin decir más llevo su boca a hacia el miembro completamente duro de Soucihi.

-Aaaaaah… mmmmmnnng-Salían gemidos contenidos por la mano de Morinaga pues el ojiverde lamió un poco la punta del pene de Souichi, para luego empezar a dar pequeñas lamidas a lo largo del miembro que palpitaba por algo más de atención.

-Arg… más Morinaga, más- Decía Souichi de manera apenas entendible debido a la mano que lo hacía enmudecer. Escuchando las suplicas de su amante Morinaga procedió a meter el miembro en su boca y comenzando un vaivén lento, ante esto souichi arqueo su espalda y de sus ojos resbalaban lágrimas de placer, de manera inconsciente comenzó a mover su cadera con su miembro dentro de la boca del ojiverde, luego tomo su cabeza con una de sus manos para aumentar el ritmo ya que el peliazul lo estaba torturando con un placentero pero lento vaivén, Morinaga se quedó quieto dejando que el peligris marcará el ritmo, después de unos minutos de continuo movimiento se vino en su boca, el cual trago toda la esencia de su amado sin pensarlo.

-Aaah…aah- Con la respiración entre cortada y su pecho subiendo y bajando agitadamente, souichi se cubrió la cara con sus manos, no podía creer lo que había hecho, jamás en su vida hubiera imaginado hacer algo tan vergonzoso como eso, quería desaparecer en esos instantes, Morinaga al ver lo rojo que se encontraba el rostro del pelilargo y el hecho de que se cubriera el rostro sabía que estaba avergonzado por lo que había hecho, así que tomo las manos de Souichi y las puso sobre su cabeza mientras él las sujetaba con una de sus manos-

-Souichi abre los ojos-Decía al ver que tenía los ojos fuertemente cerrados

-No, no y no- Se sentía estúpido por lo que acaba de hacer y el ver a Morinaga de frente sabía que se sentiría peor.

Morinaga beso su cuello, luego lamió su oreja, haciéndolo estremecer -Ábrelos - Sonó más bien como una orden y no una petición, por lo que Souichi abrió sus ojos, encontrándose con un rostro que le sonreía tiernamente y con una de sus manos le acariciaba la cara.

-No tienes nada de qué avergonzarte mi amado, solo estamos tú y yo y nadie más así que por favor no dudes en satisfacer tu cuerpo y hacer lo que deseas- Dijo para empezar a besarlo y hacer que cerrara nuevamente los ojos y tranquilizar su conciencia, en verdad que ese hombre siempre sabía que decir y sabía cómo tranquilizarlo. Pero esto no duro mucho ya que Morinaga mientras lo besaba una de sus manos se aventuró a su trasero y comenzó a jugar con la entrada del pelilargo simulando envestidas con sus dedos pero sin llegar a penetrarlo.

-Vas a dejar de jugar… o que idiota, hazlo de una vez- Decía souichi con el rostro sumamente rojo, pues su miembro comenzaba a despertar nuevamente y los juegos de Morinaga solo lo torturaban haciéndolo desear más.

-Sempai ha pasado tiempo desde la última vez que lo hicimos puedo lastimarlo si lo hago de manera rápida- Decía Morinaga excusándose cuando en verdad quería que souichi le dijera que se lo hiciera como momentos atrás lo había hecho-

-Déjate de tonterías y hazlo de una vez- No le gustaba hablar mucho durante el sexo y menos decir que se lo hiciera pero hoy estaba más deseoso que nunca y Morinaga solo lo estaba haciendo enloquecer con sus preámbulos.

Sin más comentarios Morinaga metió dos dedos de golpe a la entrada de Souichi, haciendo que este se quedará sin aliento, sin duda dolía pero el placer que le dada era igual de intenso que el dolor, era una combinación exquisita, Morinaga comenzó a meter y a sacar sus dedos lentamente y souichi se puso a gemir sin duda alguna esto era realmente placentero, en eso morinaga dio con el punto exacto que hizo que Souichi arqueará la espalda, gracias a que había cubierto su boca con sus dos manos los gemidos del peligris no llegaron más allá de los oídos de Morinaga, después de continuar con el mismo movimiento durante unos minutos, Morinaga saco sus dedos y tomo las piernas de souichi, les dio un beso y las llevo a lo alto de su brazos mientras él se acomodaba entre sus piernas, todo siendo seguido por la vista deseosa de Souichi, pues lo que se avecinaba iba ser por mucho más intenso. Sin perder más tiempo Morinaga penetro a Souichi de una sola estocada dejando a este sin aliento y echando la cabeza hacía atrás.

-Lo… siento… fue demasiado pronto? Preguntaba el ojiverde entrecortadamente, pues la entrada de Souichi succionaba su miembro de forma sublime y lo estrujaba haciéndolo querer permanecer así más tiempo, pero si era demasiado para el ojimiel lo sacaría de inmediato. Ante la pregunta Souichi se cubría la boca con sus manos y negaba con la cabeza.

-Es solo… solo que se siente… aaah aah mng… se siente demasiado bien-Decía mientras se descubría un poco la boca pues sabía que no podría controlar sus gemidos y tendría que acallarlos con su mano. Ante lo dicho Morinaga comenzó a moverse lentamente de adentro a hacía a fuera, mientras la entrada de Souichi se contraía momentos sacándole a él también pequeños gemidos.

Se Inclinó un poco aun sosteniendo las piernas de souichi y comenzó a gemir un poco más mientras aumentaba el ritmo en sus caderas, souichi lo miraba con los ojos entrecerrados, lágrimas recorriendo su rostro y sus manos sujetando fuertemente su boca.

-Bésame- Decía morinaga entre suspiros

Souichi aparto las manos de su boca haciendo audibles sus gemidos y se acercó a Morinaga enredando sus manos en el cuello del ojiverde, atrayéndolo un poco más a él y lo beso acallando sus gemidos y los de su compañero el cual aprovecho el hecho de que ambos estaban mudos gracias al beso e hizo más fuertes y profundas las embestidas, Souichi sin poder soportarlo más se despegó de Morinaga y comenzó a gemir.

Aaa…aaah.. mng….aaa Morinaga….Morinaga-repetía el nombre de su compañero una y otra vez tratando de mantener su voz lo más bajo posible.-Más, más por favor, más. Decía Souichi pues estaba demasiado perdido en el placer para saber qué era lo que decía.

Morinaga soltó una de las piernas de Souichi y la otra la subió a su hombro ante el repentino movimiento el otro no pudo acallar un audible gemido que escapo de lo más profundo de su garganta. Se cubrió la boca nuevamente con sus manos y el peliazul continuo con las estocadas que se había hechos más profundas y violentas, después de un par de embestidas Morinaga salió por completo de Souichi de manera rápida ocasionándole que dejara escapar un pequeño grito de dolor e inconformidad al mismo tiempo al peligris. Pero no duro mucho ya que el ojiverde lo tomo de la cadera y lo volteo boca abajo y lo volvió a penetrar, pero esta vez lo hizo de una manera lenta y tortuosa, entraba y salía por completo del cuerpo de Souichi una y otra vez de forma lenta, Souichi no podía controlarse lo estaba torturando de una forma exquisita, no lograba recordar cuando fue la última vez que había disfrutado tanto del sexo con el peliazul. Sabía muy bien que el peliazul era un experto en este campo, pero no había imaginado a que grado, ahora lo estaba comprobando.

Sin postergar más el placer Morinaga entro de una sola estocada y comenzó con un ritmo acelerado y violento haciendo a Souichi cada vez más difícil mantener su voz entre esas paredes.

-Solo un poco más… un poco más- Decía morinaga sintiendo que pronto se vendría, dio un par de estocadas más y se vino dentro del pelilargo, mientras su compañero lo hacía sobre las sábanas recién cambiadas.

Morinaga sin más se desplomo encima de su compañero sin salir de él, luego se inclinó un poco hacía un lado viendo a Souichi tratando de recuperar la respiración sudoroso y el cabello pegado a su rostro, el peliazul tomo unos mechones de la cara del ojimiel y los llevo a la parte trasera de su oreja, luego beso su hombro y así continuo hasta acercarse a su cara, Souichi levanto el rostro y le correspondió el beso en la boca, luego Morinaga salió poco a poco de él, Souichi hizo un gesto de dolor e incomodidad, el peliazul se posiciono a un costado de este, tomo las sábanas y cubrió sus cuerpos desnudos, acarició de nueva cuenta el rostro de Souichi, y sus ojos se comenzaron a cerrar poco a poco hasta irse quedando dormido.

-Quédate un momento más a mí lado… por favor-Fue lo último que dijo antes de caer en el mundo de los sueños.

-Como siempre exigiéndote de más que idiota más grande- ahora fue el quien acarició su rostro, le dio un beso en la frente, se levantó de la cama con dificultad, pues las piernas le temblaban, puso el seguro en la puerta, ya era demasiado tarde pero no quería que Matsuda-san o Kanako se llevarán el susto de su vida encontrándolos a los dos desnudos en la cama, volvió a la cama y se dispuso a dormir aun lado del más joven.

-Te amo Morinaga. Y siguiendo el ejemplo del ojiverde se quedó dormido pues la actividad anterior enserio que lo había dejado agotado.