Gracias a quienes han leído mi historia, por favor recuerden que estoy abierta a recibir quejas, sugerencias y felicitaciones, esperando que les allá agradado los capítulos anteriores les dejo uno nuevo.
Quiero conocer tu pasado, Quiero Conocerte a ti
-Sou-kun, Sou-kun-Escuchaba que Matsuda-san lo llamaba, así de poco fue abriendo los ojos tratando de enfocar su mente y su visión, alcanzo los lentes que se encontraban en la mesa a un lado de la cama y terminó por despertarse.
Sou-kun, estas despierto? Insistía la voz de su tía junto a la puerta.
-Aaa que sucede Matsuda-san- Respondió aun acostado pues no tenía muchas fuerzas para levantarse sin contar el hecho de que aún continuaba desnudo a un costado de su amante que al igual que el solo contaba con una sábana para cubrir sus cuerpos, el parecía profundamente dormido, después de todo se exigió más de lo que su cuerpo en esos momentos podía soportar.
-Bueno quería decirte que el desayuno ya está listo, y también tenemos la lista del inventario de provisiones, es algo tarde y ustedes dos deben de comer, desde ayer no han comido nada-Decía la señora a través de la puerta-Dejare la comida lista sobre la mesa para que se lo lleves a Morinaga-kun-
¿Qué desde ayer? A caso había dormido todo el día anterior, hasta la mañana siguiente, miro de forma rápida el reloj y puedo darse cuenta que era medio día, Aag no solo había dormido toda la noche si no un día completo, Como era esto posible. Bueno en cierta forma tenía lógica pues durante esta última semana no había dormido bien cuidando de Morinaga y después de haber llevado a cabo esa fatigosa actividad terminó por consumir la poca energía que tenía en el cuerpo.
Poco a poco se fue levantando de la cama tomo su ropa interior que estaba en el suelo, su pantalón y camisa que están por todas partes y se vistió de forma rápida, salió del cuarto con una toalla en mano para meterse a bañar.
-Buenas tardes, Matsuda-san, Kanako-Decía Souichi saludando a su tía y a su hermana que se encontraban en la mesa con unos libros, al parecer Kanako había tomado los libros que se encontraban en la sala para no aburrirse, aunque creía imposible que los entendiera, ya que eran libros que usaba para guiarse en algunos de sus apuntes de los experimentos que llevaba a cabo durante su maestría en la universidad. Mientras Matsuda-san revisaba por igual unos libros de Morinaga, eran algunos libros de autores reconocidos la mayoría eran novelas que le gustaban al peliazul, le encontraba más sentido que leyeran eso a que perdieran el tiempo en algo que no entenderían y solo las terminara aburriendo más de lo que ya estaban.
-Niisan buenas tardes, no crees que es demasiado tarde para levantarse, sin contar el hecho que ayer se durmieron bastante temprano, Niisan si sigues así te vas a convertir en un holgazán- Decía su hermana sin despegar los ojos del libro que traía en sus manos, al parecer lo encontraba bastante interesante, pues pasaba las hojas y se tenía en partes que consideraba importantes.
-No le hagas caso Sou-kun al parecer tienes mejor cara así que es bueno que descanses como es debido, últimamente te mirabas muy fatigado y pálido hoy se te ve mejor aspecto, pero no olviden su alimentación también es importante ok.
-Gracias Matsuda-san, lamento haberla dejado ayer con todos los labores, pero me quede dormido sin darme cuenta, le voy a llevar a Morinaga su comida y yo tomaré una ducha, una vez que salga le ayudaré a checar la lista de víveres- Le comento para tomar la bandeja de comida y retirarse nuevamente al cuarto de Morinaga.
-Si claro se durmió sin darse cuenta, se durmió de tan cansado que terminó después de haber tenido sexo con Morinaga-san- Dijo la pequeña despegando la vista del libro y mirando hacía el pasillo por donde desapareció su hermano mayor, después de eso dio una pequeña carcajada. Seguro que su niisan pensaba que no los había escuchado pero por más ruido que intento hacer la señora para que la niña no escuchara este tipo de cosas al parecer fue imposible.
-Kana-chan Shhh, te prohíbo que uses ese lenguaje y recrimines a tu hermano mayor, los adultos a veces necesitan tener otro tipo de actividades, deja que Sou-kun se encargue de sus cosas y tú no te metas donde no te han llamado, ese no es el comportamiento de una dama y mucho menos el de una de tu edad, me has entendido- La señora no sabía que su sobrino tuviera este tipo de relación con su compañero de cuarto pero era algo que ella no iba a juzgar después de todo se conocían desde hace años y siempre se procuraban el uno al otro, por lo cual ella no miraba nada de malo que hicieran ese tipo de cosas, lo que si le preocupaba era que la pequeña los escuchara y se lo fuera echar en cara a su hermano, ya que si no lo había dicho era porque no quería que ellas se enteraran y además ellas eran las intrusas que habían llegado a invadir su intimidad, así que trataría que lo menos posible afectará su estadía en la relación que los dos hombres llevaban, si algún día querían decírselo ella estaría feliz de recibir a Morinaga-kun en la familia.
Kanako al ver la forma en que sobrellevaba la relación de su hermano le dejo un poco sorprendida bueno ella ya sabía desde hace tiempo lo que había entre los dos por eso no le pareció extraño lo que escucho el día anterior, pero en cierta forma quería ver la reacción que tendría su tía ante esta situación, ella estaba dispuesta abogar por su hermano y el querido de Morinaga-san, pero al parecer estaba equivocaba al pensar que Matsuda-san reaccionaría de forma escandalosa o asustada. Bueno fuera como fuese le alegraba que las cosas estuvieran bien, pues tenían que vivir bajo el mismo techo y el que hubiera fricciones entre ellos iba a resultar difícil de sobrellevar su sobrevivencia.
-Ya no te preocupes tía, Morinaga-kun lo apreció mucho así que no diría algo que lo incomodará- Le dijo para tranquilizar a su tía la cual parecía pensar que Kanako todavía era una niña que creía en la cigüeña que trae a los bebes.
Mientras tanto Souichi en la habitación trataba de despertar a Morinaga- Oe Morinaga, tu idiota es mejor que te despiertes de una vez o mi puño hará que reacciones-Decía Souichi pues no lograba despertar al peliazul y ya llevaba tres veces que lo llamaba.
-Aaa Sempai, buenos días- Morinaga abría lentamente los ojos tratando de enfocar su vista para mirar mejor.
-Serán buenas tardes, ya es medio día así que levántate a comer de una vez y darte un baño, ahorita que el agua esta tibia gracias al sol, no desperdiciemos el tiempo o se enfriara debido a que la temperatura baja más rápido en el trascurso de la tarde debido a la temporada en la que nos encontramos, yo entrare primero a tomar una ducha, mientras tu almuerzas, después de que yo salga vas a entrar tú y yo almorzaré, escuchaste, así que no pierdas más tiempo y levántate de una buena vez. Le explicaba Souichi, ya que él también iba a tomar las mismas medidas que tomaba Morinaga para ahorrar víveres y consumos.
-Está bien, entonces adelántese sempai enseguida entrare yo-Ante lo dicho Souichi salió de la habitación y Morinaga espero a que este saliera del cuarto para tratar de levantarse, el dolor después de lo que hizo el día anterior había acrecentado, al parecer fue demasiado ejercicio para un cuerpo que estaba en recuperación, como pudo se levantó y comenzó a comer, termino y tomo la ración de Souichi y la coloco en la bandeja sobre la mesa, tomo su ropa y la coloco sobre una silla pues aún continuaba limpia ayer no la uso por más de unos minutos, así que se puso los bóxer y su pijama, después de todo ya estaba sucia y solo la usaría para entrar al baño.
Cambió las sábanas de la cama todo esto le ocasionaba dolor pero en cierta forma lo tomaba como entrenamiento para acostumbrarse a él y no reflejarlo en su cara a la hora de que se encontrara frente a Souichi o su familia. Una vez terminado esto continuó dándole unos ajustes a la habitación para que por fin estuviera limpia tomo los dos conjuntos de sábanas que había quitado de la cama y lo metió al cesto de ropa, una vez que souichi entrara al cuarto el aprovecharía para entrar al cuarto de lavado y lavarlas, tendría que usar el lavadero ya que la electricidad hacía poco más de un mes que había dejado de funcionar.
Una vez que Souichi entro al cuarto se encontró con todo limpio por lo que miro de mala manera a Morinaga, este solo le sonrió con una gota de sudor resbalando por su cabeza.
-Antes que se moleste Sempai, habíamos quedado que solo por el día de ayer permanecería en la cama. Se defendía Morinaga al sentir que una avalancha de regaños se avecinaba
-Sí, pero en cuanto a las labores físicas si mal no recuerdo dije que ni lo soñaras, no es verdad. Contratacaba Souichi que tal parecía que Morinaga le estaba tomando el pelo. Él era consciente de que estaba miento con respecto a su condición prueba de ello estuvo el hecho de que se quejará en el baño mientras se duchaba el día anterior y se hubiera demorado más de lo normal cuando en realidad se estaba bañando con agua helada, y mientras hacían "eso" tras un movimiento brusco Morinaga no pudo ocultar su dolor que aún tenía presente.
-En serio no tiene de que preocuparse, me siento mejor, y como toda herida con el tiempo mejorara, ahora iré a bañarme, su comida está en la mesa de noche, sacaré de una vez la ropa sucia y luego nos reuniremos con los demás en la sala que le parece, sería bueno sentarnos un momento todos juntos a charlar. Decía Morinaga con su típica sonrisa en la cara. Ante su rostro Souichi se rindió y prefirió seguirle la corriente y no generar más problemas de los que ya tenía.
Morinaga salió del cuarto con rumbo al lavadero, al pasar por la sala saludo a Matsuda-san y a Kanako las cuales les devolvieron el saludo muy afectuosamente y parecían entretenidas con un par de libros, agradeció por la comida y continuo con su camino hacia el cuarto de lavado. Se apresuró a lavar las sábanas de forma rápida y las extendió para que se secaran.
Regresó al baño y tomo su ducha, en verdad le estaba doliendo la espalda pero el agua fría le hacía desviar sus pensamientos un poco ya que tenía que admitir que no gozaba mucho de un baño helado, pero bueno todo esto era por el bienestar de los demás. Una vez que termino se puso la toalla alrededor de la cintura y procedió a vestirse, volvió al cuarto con Souichi y lo encontró comiendo los últimos bocados de su comida.
-Sempai, le parece bien si acompañamos a Kanako-chan y a Matsuda-san a la mesa, tal parece que se están entreteniendo con unos libros, tal vez nosotros deberíamos hacer lo mismo y relajarnos un momento- le decía con una sonrisa en el rostro, Souichi se le quedo viendo unos momentos y asintió ante la propuesta hecha, en verdad estaba estresado últimamente, el miedo de perder a Morinaga seguía presente en sus pensamientos, por lo cual desviarlos a otro tema no estaría de más además el verlo sonreír le hacía sentirse mucho mejor, le recordaba los tiempos en lo que todo estaba bien y siempre tenía a su empalagoso Kohai detrás de él con una sonrisa en su cara.
Al salir a la sala fueron recibidos con una sonrisa.
-Mira Niisan los libros de Morinaga-san son muy interesantes, tiene todo tipo de novelas no creí que le gustarán tanto estos autores e incluso tiene autores americanos, algunos libros de historias europeas, jamás conocí esta faceta de Morinaga-san en verdad estoy sorprendida. Decía Kanako embelesada con los libros del ojiverde mientras los libros de Souichi yacían en la mesa amontonados, solo le fueron de interés durante unos minutos los suficientes para terminar aburriéndola y tomar los libros que Matsuda-san estaba tan concentrada leyendo.
-Je jeje bueno Kanako-chan muchos de los libros son regalos de conocidos y amigos que me han dado a lo largo de estos años, la mayoría de ellos son libros que en verdad me gustan y bueno otros los he pedido a través de internet y me llegan semanas después por correo, algunos en verdad valen la pena leerlos, así que espero que también a ustedes les agraden. Hablaba el joven peliazul tratando de explicar la recopilación tan variada que tenía en su librería.
Y ahí estaba otra vez otros de los gustos y aficiones que desconocía por completo de Morinaga, cada vez que descubría algo del peliazul se sorprendía por el hecho de no saber algo tan simple, como sus gustos de comida, de lectura o incluso pasatiempos. Era cierto que últimamente sabia muchas cosas de él pero le hacía enfadar que Morinaga lo conociera al derecho y al revés y que él a pesar de tener 8 años de conocerlo a penas y sabía apenas unas coas y la mayoría de las ocasiones era porque se las comentaba a otra persona o él se lo decía porque surgía la plática ocasional, como era posible que fuera tan desinteresado que no conocía lo más simple de Morinaga-No sabía qué tipo de lectura te gustaba, así que incluso tienes libros de autores americanos, ¿sabes leer en inglés?-preguntaba Souichi mientras tomaba uno de los libros que segundos atrás Kanako había tomado entre sus manos y se lo presumía.
-Sí, se un poco leerlo y hablarlo, mis padres fueron muy estrictos con la educación que nos dieron a mi hermano y a mí así que cuando éramos niños teníamos clases privadas y nos enviaron 3 años a Estados Unidos con unos parientes como parte de la formación, ellos en verdad eran muy inflexibles cuando se trataban de los estudios, sobre todo papá por lo que no tuvimos más opción que aprenderlo para no decepcionarlo. Morinaga se rascaba la cabeza mientras explicaba, no le agradaba hablar sobre su familia y mucho menos sobre su niñez, así que le fue incomodo decir todo aquello, Souichi al percatarse de esto prefirió no preguntar más aunque quería preguntarle por qué jamás se lo había dicho, bueno el jamás pregunto pero aun así Morinaga casi siempre desviaba los temas de conversación cuando empezaban a hablar sobre él le parecía injusto que no le permitiera saber más sobre él, era como tener un muro impenetrable en frente que le impedía ver aquello que complementaba por completo al ser que en esos momentos amaba, de esta manera nunca terminaría por conocer por completo si Morinaga seguía evadiendo los temas que trataban sobre su persona.
Al saber que Morinaga se sentiría incomodo decir algo más sobre todo porque tenía la mirada de admiración de Kanako fija en él y la atención de Matsuda-san le tomo del brazo se disculpó con los presentes y lo jalo nuevamente a la habitación del peliazul de la cual no tenían ni cinco minutos de haber salido.
-¿Vivistes en Estados Unidos?, ¿hablas inglés?, SE PUEDE SABER PORQUE YO NO SABIA NADA DE ESO. Souichi arrojo a Morinaga dentro del cuarto y cerró de un fuerte golpe la puerta, no quería asustar a su tía, pero no podía contener su coraje y necesitaba dejarlo salir o terminaría golpeando a Morinaga aunque era tonto que castigará al ojiverde por algo como desconocer el pasado de su amante por alguna razón estaba colérico y quería explicaciones.
Mientras tanto Morinaga lo miraba sin entender la razón de su furia, que tenía de maravilloso esas dos cosas bueno el hermano del pelilargo vivía en E.U.A , el mismo Souichi había viajado a América como parte de sus investigaciones así que no sabía la razón de exaltación y enojo del peligris.
-Eh… Sempai, a que vienen esas preguntas tan repentinas sobre algo tan irrelevante en estos momentos- Decía mientras trataba de contener a Souichi el cual ya estaba bastante alterado y comenzaba a respirar pesadamente, su frente estaba arrugada debido a que tenía el ceño fuertemente fruncido y de su cuerpo emanaba una obscura aura, la cual incremento ante la respuesta recibida del ojiverde. Morinaga se arrepintió de inmediato por lo que dijo sin saber si dijo algo malo trato de disculparse.
-IRRELEVANTE?... TE PARECE POCO QUE YO, TU SUPUESTA PAREJA NO SEPA NADA DE ESTO… Morinaga llevo ocho años conociéndote y lo único que se de ti es que viviste en Fukuoka que no te llevas bien con tus padres y lo sucedido sobre el malnacido de Masaki…bu..bueno también un poco sobre tu estilo de vida después de eso, pe..pero nada más y todo esto fue debido a que se dio la oportunidad de conocer a tu hermano sino estoy seguro que también me lo hubieras ocultado, maldita sea Morinaga porque no permites que te conozca, que no soy tu maldita pareja, no se supone que tengo derecho. Souichi estaba enfadado en verdad entre más conocía a Morinaga más se daba cuenta de que sabía muy poco sobre él, lo frustraba, aunque siempre le decía que lo amaba y estuviera sobre el pelilargo, cuando se trataba de Morinaga este evadía y se alejaba, Souichi sentía que se le escaba de las manos temía que algún día solo se convirtieran en solo conocidos debido al distanciamiento del más joven. En el pasado hubiera querido más que nada que solo fueran amigos pero ahora le daba pavor el perder al peliazul y tal parecía que esto era una posibilidad real.
Mientras tanto Morinaga no sabía que decir en primer lugar porque Souichi estaba mostrando un claro interés en él y no estaba tartamudeando, evitando su mirada o sonrojado, el coraje hacía que se olvidará de eso y por lo que estaba mostrando se encontraba bastante enojado para haber mencionado que ellos eran una pareja cosa que Morinaga no había podido sacar de los labios de souichi ni siquiera en estos tres años que llevaban de relación. Y segundo porque en parte él era consciente de que él no hablaba mucho sobre sí mismo y estaba lastimando a Souichi por eso. Después de unos segundos de silencio por los dos Souichi hizo reaccionar a Morinaga el cual se encontraba pasmado sin moverse en el centro de la habitación mirando al pelilargo.
-Vas a responder si o no? Souichi tuvo que romper el prolongado silencio que se formó después de sus palabras encolerizadas.
-Per…Perdón solo… es solo que estaba un poco sorprendido, no es muy usual que usted pregunte abiertamente sobre mí o muestre interés sobre mi persona, no quise decir que el tema fuese irrelevante en sí, es solo que en estos momentos donde podríamos morir el día de mañana parece que preocuparnos del pasado no tiene cavidad en nuestros pensamientos, lo más importante es enfocarnos en el futuro y en nuestra supervivencia, en cuanto a mi pasado solo vamos a encontrar reglas, apariencias y nada de rastros de una familia no le veo caso hablar de cosas que solo me trae malos recuerdos. Ciertamente Souichi tenía razón en que tenía derecho en saber sobre él, pero no había nada importante solo regaños, golpes, reglas, sociedad, apariencias nada que al peliazul le interesará.
-Perdón por hacerte recordar cosas tristes pero aquellas cosas del pasado forman parte de ti, son lo que te hicieron lo que eres ahora, es verdad que el día de mañana podríamos estar muertos tú ya me lo dejaste en claro al verte dos semanas en cama agonizante… y así es como va ser? Moriré o morirás sin siquiera haberte conocido, sin saber quién eres realmente- Souichi estaba hablando completamente serio, miraba a Morinaga fijamente mientras se mostraba sonrojado de la cara.
-Aah sempai que es lo que quiere saber… mi familia es una familia adinerada para cual las apariencias lo son todo estuve rodeado de personas que no me gustaban las cuales sonreía de forma hipócrita, hablaban de cosas sin sentido y sin valor, crecí como todo niño rico, con lujos, dinero y nada de amor, mis padres no tenía tiempo de cuidar de sus hijos pero si de imponerles reglas, comportamientos que debíamos tomar frente la sociedad para no avergonzar el apellido Morinaga, mi padre ante la necesidad de que alguien heredara la compañía Morinaga cuando él se retirará nos crio a mi hermano y a mí con una rigurosa educación y mano firme. Conforme fui creciendo las cosas se fueron complicando y cuando descubrieron lo de mi homosexualidad mi padre me golpeo hasta cansarse, me mantuvo encerrado durante semanas en mi habitación sin poder hablar con nadie, cuando por fin me dejo salir me dijo que me preparará porque no me permitiría quedarme más tiempo en la casa, me dijo que me enviaría al extranjero a que recapacitará en mi forma de actuar tan desvergonzada, mi madre jamás dijo nada para defenderme aunque ella no me regaño solo me miraba con decepción, mi hermano me odiaba y ante la sociedad me ocultaron querían que desapareciera, les rogué que me dejaran seguir en Japón quería saber de Masaki-san, pero me dijeron que sí quería quedarme debía pasar lo menos perceptible ante el mundo al cual ellos pertenecía, me iría a estudiar a la Universidad de Nagoya ya que era un pueblo pequeño y sus conocidos no sabrían de mi aquí, no tenía permiso para dejar la prefectura sin su conocimiento o me cortarían los ingresos para la Universidad y los gastos, me desheredarían y me forzarían a quitarme el apellido que llevaba, romperían los lazos que tenían conmigo como familia bueno la supuesta familia que tenía durante todos esos años en resumen yo dejaría de existir para ellos, claro que para mí la mayor parte de esas consecuencias no tiene importancia, pero quería seguir teniendo una familia quería intentar en un futuro poder reconciliarme con ellos… Se hablar inglés, francés, alemán y japonés, tengo conocimientos administrativos y empresariales, he viajado a varios países a lo largo de mi vida con mi padre y sus negocios. Escogí la carrera de agricultura porque es una carrera que ve hacía el futuro del sustento humano, me gusta la naturaleza, amo las cosas dulces, me gusta cocinar, ayudar a las personas… pero por sobre todo AMO A SEMPAI más de lo que nunca imagine me enamore de usted a primera vista fuiste mi razón para seguir adelante, para esforzarme y querer llamar tu atención, de que me vieras y supieras que existía…ah ah… que más quiere saber sempai. Decía Morinaga con una mirada triste y apagada sin ningún tipo de brillo, la respiración acelerada y lágrimas recorriendo su rostro no sabía en qué momento del resumen de su vida había comenzado a llorar, Souichi estaba estupefacto ante lo que le había contado el peliazul, el creía que la razón por la cual no hablaba con su familia era solo por el rechazo a su homosexualidad nunca creyó que las cosas estuvieran así de mal, por su mente jamás paso algo como lo que le había revelado el peliazul. Souichi no sabía que decir ante tan cruel historia como una vida tan miserable había creado a un ser tan compasivo y en cierta forma perfecto.
El pelilargo no se había movido ni un poco desde que Morinaga había comenzado su historia que conforme la contaba este se iba sorprendiendo más y más "rico", "golpes", "encierro", "desprecio", "viajes", vaya tenía el razón cuando decía que no conocía a Morinaga nada de lo antes dicho sabía ni siquiera un poco, no sabía que hacer o que decir ahora se daba cuenta el porqué de tantas evasivas es algo demasiado duro de enfrentar o de asimilar, cuando al fin reacciono fue debido a que Morinaga cayo de rodillas al suelo su respiración se había vuelto más errática y comenzaba a sudar Souichi se asustó y corrió a socorrerlo.
-O..oye tranquilo, estoy aquí contigo, perdón por obligarte a decir todas esas cosas, solo tranquilízate quieres, no pasa nada estoy aquí- Decía mientras se arrodillaba junto a Morinaga y le tomaba del rostro con ambas manos y trataba de que le mirará a la cara, pero no funcionaba Morinaga continuaba respirando forzadamente y sus lágrimas continuaban saliendo sin parar y sus ojos se comenzaba a cerrar, estaba perdiendo la conciencia poco a poco.
-MATSUDA-SAN POR FAVOR AYUDEME, oe Morinaga reacciona- Ante el grito desesperado su tía entro en cuestión de segundos al cuarto.
-SOU-KUN QUE PASO- Decía mientras miraba a Souichi en el suelo con la cabeza de Morinaga ya entre sus piernas y el peliazul recostado sobre el suelo.
-Por… Por favor ayúdeme a llevarlo a la cama- Morinaga continuaba respirando fuertemente y estaba sudando esto lo estaba asustando y no sabía qué hacer.
-NIISAN LO GOLPEASTE?- Decía Kanako horrorizada ante la escena que tenía frente a sus ojos.
-Qué? No claro que no, estábamos hablando luego se desplomo en el suelo comenzó a sudar y a respirar de esta manera. Se defendía el pelilargo mientras él y Matsuda-san lo trasladaban a su cama.
-Parece algún tipo de ataque, puede que aún no se haya recuperado de sus heridas totalmente o es el resultado de lo que hayan estado hablando anteriormente, puede ser estrés acumulado, no lo sé sinceramente, pero lo mejor es dejarlo descansar, le inyectare un sedante del medicamento que trajo, regreso enseguida. Salió corriendo de forma rápida de la habitación mientras el peliazul seguía en el mismo estado que momentos antes recostado en su cama.
-Escúchame Morinaga todo está bien estoy aquí contigo, nada va pasarte-Trataba de que fuera escuchado y se relajara le acariciaba la cabeza mientras le acomodaba el cabello.
-Niisan que fue lo que le dijiste, porque lo regañaste?-La niña seguía culpando a Souichi pues no encontraba otra explicación después de que su hermano hubiera salido enojado de la sala y se encerrara en la habitación azotando la puerta.
-Kanako ya te dije que no lo regañe solo guarda silencio un momento por favor- El hecho de tener a su hermana como defensora de Morinaga no le ayudaba a tranquilizarse el mismo, ahora estaba arrepentido por haber obligado al peliazul a decir todo aquello de su pasado, claro que ahora sabía más sobre él pero a qué precio. Matsuda-san entro con una jeringa en mano y le inyecto el contenido a Morinaga en el brazo derecho, después de unos segundos su respiración comenzó a normalizarse hasta solamente quedarse quieto como si estuviera durmiendo.
-Lo mejor es dejarlo descansar, se ha estado sobre exigiendo demasiado después de todo aún está herido, no te preocupes Sou-kun esperemos que cuando despierte se sienta mejor-Souichi no contestaba solo estaba mirando a Morinaga que parecía que solo dormía tranquilamente pero en su semblante se reflejaba un rostro triste, que al parecer solo era percibido por el ojimiel quedaban rastros de lágrimas y sudor en su rostro, el pelilargo estiro la mano y tomo un paño con el cual limpio el rostro del ojiverde, Matsuda-san para darle espacio tomo a Kanako y salió de la habitación cerrando la puerta tras de ella.
-Por qué, por qué… por qué te tiene que pasar este tipo de cosas a ti, que no has sufrido ya lo suficiente, conmigo con tu familia, como es que puedes mostrar una sonrisa tan radiante y ser una persona con una personalidad tan generosa y amable, como puedes cargar semejante peso sobre tus hombros. Se cuestionaba el pelilargo tratando de analizar lo que le habían dicho anteriormente. –Ah Morinaga estoy contigo así que por favor no pienses que estas solo, me tienes a mí.
Pasaron algunas horas y Matsuda-san llamo a Souichi para que saliera a comer, pero el pelilargo se negó no se había movido de la posición en la que lo había dejado la señora anteriormente.
-Vamos Sou-kun, tienes que comer Morinaga necesita de ti así que tienes que estar fuerte y sano para él y para tu hermana-Matsuda-san era conciente de que cuando algo agobiaba al pelilargo este perdía el apetito, pero tenía que hacerlo comer de lo contrario también enfermaría más bajo el estrés y la situación en la que se encontraban.
-Enseguida salgo por mi comida-Fue lo único que respondió sin voltearla a ver.
-Te la traeré enseguida no te preocupes-Esta se alegró de la respuesta y salió del cuarto de forma rápida y regreso con una bandeja-Dejaré lista la de Morinaga-kun para cuando despierte, estará sobre la mesa, te traje también una velas ya que pronto se meterá el sol y estaremos a oscuras Kana-chan y yo nos iremos a nuestro cuarto así que descansa tú también por favor. Dicho esto salió de la habitación.
Souichi apenas y probó la comida en verdad no tenía apetito y esta no le sabía a nada quizá era mejor no esforzarse, pero recordando las palabras de su tía se obligó a comer un poco más antes de dejar la charola de comida a un lado, encendió las velas y las coloco en la mesa que se encontraba en la habitación. Se recostó en la cama aun lado de morinaga y se quedó observándolo durante unos minutos más hasta que se quedó dormido, con un dolor en su pecho, el hecho de que Morinaga estuviera triste le dolía y le hacía sentirse igual.
Tal vez a la mañana siguiente si escuche sus disculpas y se sentiría mucho mejor que ahora, se durmió bajo ese optimista pensamiento, esperando que fuera una realidad. Durante esa noche olvidaría el hecho de que se encontraban en una situación de supervivencia y de bestias.
