Ambos se miraron uno al otro, mientras intentaban poner sus ideas en orden, mientras el robot estabilizaba la nave en medio de la nada, dejando a la nave flotar un poco en la inmensidad del espacio.
- ¿AR-567? – Pregunto la rubia viendo entrar al robot, con lo que parecía ser una bandeja con dos botes metálicos - ¿Cómo está la situación? – habían estado dando saltos durante unos cinco o seis días, la comida estaba escaseando, más bien esos botes, era lo último de las provisiones que tenían, ahora solamente quedaban, solamente unos doscientos contenedores vacíos en la bodega, junto algunos cuantos paquetes de medicina y dos palas.
-Esta es la última comida abordo – explico el piloto, dejando en claro algo que ambos humanos ya sabían – en cuanto al combustible nos alcanza para un último salto, y después necesitaremos volver a llenar los tanques de almacenamiento, en cuanto a los sistemas de energía, dos de las quince celdas contenedoras explotaron lo que ha generado que cuatro más dejen de funcionar y operemos a un setenta por ciento de nuestra capacidad operativa – comunico el robot dejando la comida.
Ambos humanos se observaron por unos momentos, era obvio que tenían que hacer algo pronto, para salir de ese atolladero.
En tiempos de calamidad es cuando los líderes surgen ante los problemas, y en ese momento fue Fionna la que demostró estar más capacitada para ser la líder del grupo.
-AR-567- repuso poniéndose de pie – dame una lista de los sistemas planetarios a los que podemos llegar desde aquí – dijo intentando formular bien su plan.
El robot desplego un holomapa con las rutas comerciales y demás sistemas cercanos – como puede ver estamos cerca del sistema Rutan, pero no hay mucho en este sector de la galaxia, los planetas habitados de esta zona son colonias mineras poco importantes en lo que se refiere a su peso político o económico –
- Busca colonias mineras que estén ubicadas en planetas desérticos – respondió la chica desdeñando por el momento la información del robot.
-Hay dos que cumplen con el requisito establecido – repuso el androide – Umgull doce y Barad siete –
La chica se mordió el labio y camino un poco – ¿Finn? - - ¿Qué tan bueno eres generando hielo? – pregunto mirando al chico con algo de intriga.
-Bastante bueno diría yo – respondió el humano sonriendo.
- AR-567 ¿Cuál es el sistema más cercano de esos dos planetas que pueden cumplir con los siguientes requerimientos? agua, comida, medicinas, repuestos y herramientas, ropa y lo más importante quizás una nueva nave – enfatizo la chica haciendo una lista.
El robot tecleo rápidamente algunos datos dentro del ordenados y el sistema holográfico mostro el planeta que incluia esos requerimientos – Barad siete, cumple con seis de los requerimientos, agua, comida, medicinas ropa repuestos y herramientas, en cuanto a comprar una nave, lo más que se podría conseguirse un carguero de unos veinte a treinta años de antigüedad ya obsoleto –
- Ahora dime – exclamo Fionna – esta nave cuenta con embaces térmicos -
- Cuenta con quince de ese tipo de embaces, dado a que suministraba provisiones a los puestos de exploración –
- Perfecto, por rumbo a Barad siete, Finn acompáñame, tenemos mucho que planear – enfatizo la chica.
Barad Siete era uno de los quintillones de sistemas esparcidos por la galaxia, donde la supervivencia, era en ocasiones la única opción de vida posible para la mayoría, ubicado en el sistema Barad donde diez planetas giraban en torno a una gigante roja, de los cuales tres eran habitables y el más desarrollado era el sistema al cual siete era el más desarrollado de los tres.
La nave se enfilo a un espacio puerto que ni Finn y Fionna pudieron pronunciar o si quiera poder recordar su nombre, para chicos de un mundo con casi una cantidad de tecnología limitada los gigantescos cruceros a un que anticuados y en muchos de los casos altamente modificados para mantenerse en funcionamiento, fueron dirigidos hacia un pequeño espacio puerto.
Mientras AR-567 navegaba la nave, ambos rubios terminaban de disfrazarse, su ropa blanca fue a completada con dos capas algo desgastadas y sus armas al alcance, tenían lo que se suponía les abriría las puertas de su propia supervivencia.
La criatura era fea, a un que comparada con sus dos compañeros con forma reptiliana que miraban a ambos humanos con una cara altamente depredatoria, pero era la primera prueba del plan que en esos momentos tenía más en contra que a favor.
- Chowbaso – fue la primera lengua que escucharon en ese extraño lugar, ocasionando que ambos rubios se quedaran mudos, ante la mirada inquietante del ser, mientras que los dos reptilianos levantaban sus lanzas en señal de intimidación.
- Gooddé da lodia! – respondió una voz robótica desde atrás de ambos rubios, que sintieron un alivio en su corazón cuando AR-567 bajo caminando despacio – Godiebla Kulltin – repuso el robot a lo que el ser de aspecto repugnante negó con la cabeza.
El robot se giró levemente a ambos humanos, comunicándoles que el encargado del espacio puerto y la seguridad del mismo, solamente hablaba en un idioma llamado Kurrugertiano, del sector Kurr, para más información era un Bigun, un ser entre mamífero y reptiliano con una capacidad curativa superior a la estándar, conocidos como importantes exploradores pero a un más importante mercenarios a sueldo altamente eficaces, sus acompañantes eran originarios del planeta Medalin, extraños en este cuadrante de la galaxia, pero comunes cerca del corredor comercial conocida como Black Wendug .
Fionna asintió levemente y sonrió al ver que, los seres parecían más bien dispuestos a dejarse sobornar – Diles que queremos combustible y un lugar donde quedarnos esta noche – enfatizo la chica a lo que el robot comunico íntegramente traducido su petición.
-Coguwuanet Obert – repitió el ser mirando a ambos humanos.
-Dice que si tienes para pagar lo que has pedido – tradujo el robot.
La chica se adelantó dos pasos dejando a Finn a escasos dos metros detrás de ella, mientras se acercaba al ser intimidante – Dile que este es un obsequio por su amabilidad – exclamo la chica sacando una de las cajas herméticas y mostrando el preciado hielo dentro de la misma, que resplandor delicadamente ante los ojos de los seres, que no tardaron en arrebatarle el preciado contenedor.
- El jefe del espacio puerto te da la bienvenida a Barad Siete – exclamo el robot mientras los seres se alegaban del lugar
La chica suspiro levemente ante la emoción contenida en sus pulmones – Fionna eso fue increíble – enfatizo el chico detrás de ella - ¿Cómo sabias que el hielo los convencería? – pregunto con algunas cuantas dudas a un en su mente
-Finn, son hombres, y mercenarios, quieren todo los que les pueda dar dinero y poder, en un mundo desértico el hielo es como el oro, así que ahora baja los contenedores, AR-567, necesitaremos añadir algo más a la lista
La posada era horrible, la comida pésima, a un que solamente tenían para comparar comida de supervivencia en lata, a un que la carne o lo que servían como carne de Jluberte, sabia a una mescla entre ciervo y cuervo, que era digerible, a un que lo más atractivo era el pequeño negocio que habían logrado, sus veinte contenedores, habían ido a parar a la misma posada, que lucraría con la conversión en agua, y la vendería a un precio extremadamente alto, pero ellos eso no les importaba dado que para cuando todo eso pasara estarían lejos de Barad Siete, buscando un nuevo destino
-¿Qué es lo que importa Barad Siete? – pregunto la chica al encargado del local
-Krunetio – respondió indiferente – se usa para hacer aleaciones más duraderas, su precio es sostenible, pero poco desarrollado, es más ahora mismo, algunos de los mineros más pobres no pueden embarcar su producción, dado el elevado costo de la exportación –
- Interesante – murmuro la chica mientras observaba disimuladamente el local, mientras Finn parecía indiferente a la plática, hablando con AR-567, practicando el uso de su multitraductor estándar, a un que bastante anticuado con algunas mejoras por parte del robot, los haría todavía confiables - Podrías contactarme con esos mineros –
-¿Para qué? – pregunto el cefalópodo
- Para negociar, tengo una nave, tengo tiempo y no tengo destino, -
- Este bien – inquirió el ser de tentáculos
Dormir en la posada, no era recomendable, a un que sí pudieron ducharse cambiarse la ropa por algo mas nuevo entre comillas y cenar algo caliente, pero cuando empezó a oscurecer los tres regresaron a la nave, para pernoctar, mas a un con la cantidad de dinero que ahora poseía
-Revisa si cargaron el combustible, Finn asegura las provisiones, en cuanto a mi pensare un nombre para la nave -
-¿Qué nombre le pondrás? – pregunto el chico
Ambos rubios se miraron un segundo al momento de sonreír
- Cosmic owl – enfatizaron ambos humanos sonriendo,
