Gracias a las personas que dejaron un review; puede que haya tardado un poco, pero esta historia aun no termina, solo estaba en una ligera pausa debido a que mi amiga "mi musa" se fue de viaje para recuperarse por ese final de temporada, así que, ahora que regresamos, vamos a continuar con esto.

Sigan dejando reviews, que son los que me motivan a traerles estas locuras. Y si tienen tiempo, pasen por mi perfil para seguir mis otras historias, traducciones, que escribo con mucha emoción para ustedes.

Los personajes son propiedad de DC Comics y CW.


-Felicity…

Estaba ahí, frente a el, en la misma habitación que habían compartido cuando habían estado juntos, donde había escuchado por fin las palabras que tanto ansiaba oír de ella, donde le había demostrado cuanto importaba para el, y también, donde ella le había demostrado lo mismo al intentar sacarlo de Nanda Parbat y llevarlo de regreso a Starling City.

-¡Oliver! ¿Estas bien? ¿Que esta pasando?¿Porque Nyssa me trajo aquí sin decirle a nadie? Digg y Lyla van a estar preocupados por haber faltado a cenar sin avisar, Laurel se preguntara en donde estoy, porque iba a recogerme del trabajo; y ¡Thea! Va a pasarlo mal si no regreso al departamento para cuando ella despierte mañana, y eso es lo ultimo que necesita en este momento... ¿Oliver? ¿Que esta mal?.

Necesitó de un momento para poder reaccionar después del arranque de preguntas y respuestas de Felicity, pero cuando lo hizo, y aun cuando sus palabras no tuvieron sentido para él, mientras las de Nyssa se aclaraban, todos sus muros y corazas se vinieron abajo.

De tres pasos llego a ella y la tomo entre sus brazos, respirando el aroma que era tan característico de ella y con el que había soñado mientras estuvieron separados. Algo como helado de menta con chispas de chocolate, plantas que no necesitan luz solar y promesas de felicidad. Felicity.

No podía encontrar la voz para formular palabras y responder sus preguntas, o hacer él las suyas propias, porque necesitaba saberlo todo; desde a que se refería con lo de regresar con Thea, y porque Laurel iba a recogerla en lugar de ir ella en su auto, hasta saber si lo había extrañado tanto como el a ella, si el recuerdo de su noche juntos la mantenía despierta, si escuchaba su voz en su mente diciéndole "te amo".

-Felicity.- fue lo único que pudo decir, y en esa palabra lo dijo todo. Sosteniéndola contra el y sintiendo sus pequeños brazos enredarse en su cintura para acariciar su espalda, confirmo que no era un sueño o una alucinación. Estaba ahí, con el.

Repentinamente, se tensó. Estaba ahí. En Nanda Parbat. En su habitación. ¿Es que Nyssa no había pensado en el peligro que la ponía al llevarla junto a el, que era vigilado todo el tiempo?.

-Tienes que irte. Ya. No se que estaba pensando Nyssa, pero no puedes estar aquí, no debió traerte conmigo. No perteneces a este lugar. Debe regresar por ti y llevarte a Starling.- dijo soltándose de su abrazo y alejándose de ella dirigiéndose a la esquina mas alejada de la habitación. No confiaba en si mismo para no besarla, tomarla en sus brazos como la ultima vez que habían estado ahí, mostrarle cuanto la había extrañado.

Porque lo quería. ¡Diablos!, como ansiaba besarla, tomarla, hacerla suya de nuevo, perderse en ella y olvidar todo lo que estaba pasando a su alrededor en esos momentos.

-¿De que estas hablando? Oliver, no se que esta pasando, o porque estoy aquí, pero no pienso ir a ningún lado. No hasta saber que ocurre.- decía Felicity mientras se acercaba a él, intentando ignorar el dolor que sentía en el pecho por su rechazo.

No lo había visto desde su viaje a Starling City, pero el hombre que había secuestrado a Lyla, que casi había asesinado a Digg, que no había retrocedido frente a nadie mas que Thea; ese hombre no era su Oliver.

Era Al Sah-Him. El Heredero del Demonio. Un miembro más de la Liga. Un desconocido en el cuerpo del hombre que amaba.

-No lo entiendes; estoy vigilado en todo momento y si te encuentran aquí, creerán que intentamos escapar. Y cuando lo hagan, cuando te encuentren, el castigo será algo peor que la muerte- solo la idea de verla en alguna de las situaciones por las que el había pasado en las ultimas semanas le dificultaba respirar. -No quiero ni siquiera pensar que tengas que pasar por eso, Felicity.

Al ver el dolor en su mirada, Felicity solo pudo pensar en una cosa que hacer para cambiar eso. Ubicándose frente a el, llevo su mano a su cara, acariciando su mejilla mientras encontraba las palabras que buscaba que harían entender a Oliver.

Pero no estaba preparada física ni mentalmente para lo que sintió al ver a Oliver cerrar sus ojos cuando sus pieles entraron en contacto, recargándose en su mano, como si no necesitara escudarse en su fachada de soldado cuando estaba con ella.

Al sentirlo, al tocarlo de nuevo, todo regreso, como lo hacia cada noche que había pasado alejada de él: el cuidado con que le había quitado los lentes, como si fueran algo precioso para el; la forma en que la había besado, tan diferente de las veces anteriores, tan dulce y tan amargo, porque ambos sabían que esa era su ultima oportunidad de estar juntos; como no había dejado de mirarla mientras se quitaba la ropa, como si temiera que fuera a desaparecer; su fuerza y ternura al cargarla hacia la cama, sosteniéndola contra el, como evitando que se alejara de él o escapara, algo ilógico si le preguntaran a ella, porque no había otro sitio en el que quisiera estar.

-Entonces no lo hagas. No pienses en todas las cosas malas que podrían suceder. Estoy aquí, Oliver. Estamos aquí, juntos.- dijo Felicity poniendo su mano libre sobre su corazón, haciéndolo abrir los ojos, mirando dentro de ellos el miedo, el arrepentimiento, el dolor, pero además de todo eso, también pudo ver claramente cariño, preocupación, y amor: el cariño y la preocupación por su hermana, lo que lo había llevado al lugar donde se encontraba; el cariño por sus amigos, que lo habían salvado de recorrer su camino como vigilante sólo; y probablemente lo más importante en ese momento, el amor por Felicity, la esperanza de encontrar un futuro juntos, de salir de la oscuridad en la que estaba atascado.

De poder tener una vida larga y feliz al lado del otro, amándose hasta que sus días terminaran.

-Te amo.- susurró el, como si temiera que al decirlo en voz alta alguien pudiera llegar y arruinar ese momento, que pudieran llevársela de su lado.

Acercando su rostro lentamente, mientras cerraba sus ojos, Felicity susurró: - Te amo, Oliver.- antes de cerrar la distancia que los separaba, besándolo y llevando sus manos hacia sus hombros para acercarlo a ella, para mostrarle cuanto lo había extrañado, cuanto había temido por el, y cuanto había soñado con eso, con estar juntos de nuevo.

Oliver reacciono al instante, envolviendo sus brazos en su cintura y respondiendo al beso, el cual comenzó tierno y lento, como si estuvieran reconociéndose, saboreando el momento. Pero eso cambió rápidamente.

Guiándola hacia la cama sin romper el beso, Oliver la recostó con cuidado, pasando sus manos por sus costados, dirigiendo hacia abajo, y sacando de ella un suspiro, separándose por fin.

-De acuerdo,- dijo Oliver con la respiración pesada y sin dejar de mirarla, con sus ojos llenos de amor y deseo- dejare de pensar, si prometes quedarte conmigo, solo esta noche. Mañana veremos como solucionar esto.

-Eso es todo lo que pido.- dijo Felicity con una sonrisa, jalándolo hacia ella, uniendo sus labios y sus corazones de nuevo, esperando que fuera no por ultima vez.