Capítulo 4

Kate miró hacia todos lados cuando volvió a su escritorio, esperaba verlo, él le había prometido quedarse esperándola…

Sintió una sensación de soledad que no pudo explicar. Bueno, no todo podía ser como ella esperaba…

Se sobresaltó un poco cuando sintió los dedos de él, suaves en su hombro…

-El café se había enfriado…- le dijo y le extendió su taza azul con un nuevo café humeante…

-Creí que te habías cansado de esperar…- le dijo en voz baja, sus mejillas rosadas, tímidas…

-Te prometí que lo haría… además no podría cansarme… solo quería asegurarme de que tuvieras tu café…

-Gracias… la reunión fue eterna…

-¿Algo importante?

-Honestamente… espero que Ryan haya prestado atención… no tengo idea de que se trataba…

-¿Estás bien?- le preguntó él y se perdió en sus ojos.

-Bien… sí… solo… un poco dispersa…

-Deberías relajarte… todo está bien… no hay presiones…- le dijo y ella comprendió que él no se refería solo al trabajo.

-Lo sé… es que… no puedo evitarlo… pero te agradezco la comprensión y la paciencia…- le dijo y luego desvió la mirada. Sintió que él podía ser mucho más discreto y simbólico en sus mensajes de lo que ella lo era con él.

-Siempre…- dijo él y ella sonrió.

Kate le dio un sorbo a su café y sonrió con timidez al verlo observarla, sin ocultarlo. Alzó las cejas y sonrió otra vez. Definitivamente podría acostumbrarse a eso. No hacía falta arrojarse en sus brazos, sobre todo porque él parecía estar de acuerdo con la espera…

Como si él se permitiera contradecirla en algo… y ella no quería abusarse, pero en este instante, la paciencia era la prueba de amor más importante que él podía darle…

Kate siguió sonriendo y él observándola hasta que el móvil de ella comenzó a sonar.

-Beckett…- dijo sin mirar el identificador, sus ojos aún en los de él.

-Hey, amiga…- dijo Lanie- ¿estás muy ocupada?

-Algo… algo así… ¿qué pasó?

-Nada… solo… quería pedirte un consejo… pero no es tan importante…

-Voy para allá…

-¿Pero no tienes trabajo?

-No te preocupes…

Rick sonrió cuando la vio cortar la comunicación.

-Lanie te necesita…

-Así es…- dijo y se mordió el labio.

-No tenemos un caso, ¿verdad?

-No…

-Entonces… creo que aprovecharé para irme… puedes llamarme si surge algo…- dijo él.

-Sí, por supuesto…- dijo ella.

-De pronto estoy sintiendo inspiración para escribir…

-Con… con respecto a eso… yo… no he podido…- dijo y se sintió una tonta, se suponía que no debería hablar de eso…

-Kate… no hace falta que llevemos un orden… la idea es que cada uno lo haga cuando quiere…

-No es que no quiera…

-Lo sé… llámame si me necesitas…

-Sí…- dijo y sonrió una vez más y él le guiñó el ojo.

Kate se quedó mirándolo mientras se iba. Su corazón latía al doble de la velocidad normal y Kate se sintió más viva que nunca…

Lanie necesitaba consejo, y ella también…


Cuando entró en la morgue, Lanie la miró analíticamente. La médica sabía que algo le sucedía esos días…

-Aquí estoy, dime…- le dijo Kate.

-Lo mío es una tontería… tú dime…

-¿Yo?

-Vamos Kate… te conozco… - le dijo achicando los ojos.

-Hemos estado enviándonos cartas con Castle…

-¿Cartas?- preguntó Lanie sin comprender.

-Cartas de amor…

-¿Cómo que cartas de amor?

-Sucede que él tenía una escrita y la envió sin darse cuenta y yo se la contesté y seguimos…

-¿Y no lo has visto?

-Sí… recién estuve con él…

-¿Están juntos?

-No… no… Lanie… él sabe que yo no estoy preparada para eso aún…

-Quieres decir que todo sucede por escrito…

-Exacto…

-Qué raros son, amiga… mi consejo es que no esperes mucho para dar un paso…

-No creo que lo haga… cada día que pasa tengo más ganas de estar con él…

-Me alegra…

-Tú crees que todo saldrá bien…

-Ustedes se aman desde el minuto cero… me alegra que estén dando los primeros pasos, aunque sea de manera poco común…

No se quedó mucho tiempo más… llegó a su escritorio y en medio de todo el ruido de la comisaría, Kate se puso a escribir…

Sonrió satisfecha al terminar, miró la hora y se dio cuenta de que no tenía caso que siguiera allí…


Al llegar a su edificio, el encargado salió a encontrarla para entregarle un sobre…

-Su compañero, el señor que viene aquí a veces, me dejó esto para usted, detective…- le dijo el hombre.

-Gracias…- dijo Kate y aunque el hombre intentó darle más charla, Kate se disculpó y desapareció, ansiosa por leer.

Pateó los zapatos, se sirvió una copa de vino y se sentó en su sillón favorito.

"Kate: Tú sabes que odio dejarte sola, te pido disculpas si te sentiste disgustada o enojada conmigo a causa de eso. Pero es que sentado frente a ti, sin hacer nada, solo observándote, creí que no podría soportar la necesidad que tengo de sentirte físicamente y supe que te enojarías si me dejaba llevar… Créeme, no quiero perder ni un poco de lo que venimos construyendo estos días… pero necesitaba ser sincero…"

Kate inspiró hondo, no quería que él sufriera, aunque se tratara de un sufrimiento que luego terminaría bien…

"Que no puedo dejar de pensar en ti no es novedad para mí, y que miles de veces fantaseé con acariciarte, con besarte, tampoco… pero últimamente, mi imaginación se realza cuando estás cerca y casi puedo vernos, sentirnos vívidamente y me siento culpable porque no quiero incomodarte…"

-Dios… ¿incomodarme?- dijo Kate y apoyó una mano sobre su pecho, tratando de calmar sus latidos.

"No quiero quitarte más tiempo, solo decirte que estoy contando los segundos que nos separan de ese gran sueño que será cuando por fin aceptes darle una oportunidad a esto que sentimos"

Kate miró su móvil y fantaseó con llamarlo.

"Seguiré pensando en ti hasta que volvamos a vernos. Te amo, Kate. Y muero de ganas de decírtelo mirándote a los ojos. Rick"

Apretó los ojos para evitar que se le escaparan las lágrimas que se habían acumulado…

No podía esperar a entregarle una carta… Tomó su móvil y le envió un mensaje.

"Hermosa carta. Gracias por tanta ternura y tanta pasión. Esto se está convirtiendo en un hermoso sueño que casi no puedo esperar a que se haga realidad"

Se quedó mirando el teléfono y cuando vio la cara de él, sonriente en el visor, sintió que su corazón se le salía del pecho. ¿Acaso él se había enojado? ¿Había quebrantado las reglas enviándole un mensaje?

-Castle…- dijo solamente cuando atendió.

-Kate…- la voz de él sonaba algo ronca.

-Dime…- dijo ella.

-Te amo…- dijo y ella creyó que moriría ahí mismo.

Kate se tomó unos segundos en los que Rick pensó que había cortado.

-Yo también…- le dijo y Rick cerró los ojos, complacido.


Bueno, parece que vamos avanzando. ¿Hasta cuando seguirán jugando con fuego estos dos? Gracias por leer!