Capítulo 5
Kate se removió inquieta en su silla. Desde hacía un buen rato lo esperaba. Él no llegaba temprano en general, pero a ella le daba vueltas en la cabeza la conversación que habían tenido la noche anterior por teléfono y tenía pánico de no poder mirarlo…
Él pareció hacerse rogar porque llegó más tarde que de costumbre.
Cuando las puertas del ascensor se abrieron, Kate se sintió presa de su nerviosismo. ¿Ahora qué? ¿Ahora qué? ¿Qué hago?
-Buenos días…- le dijo él depositando su café frente a ella.
-Hey…- dijo ella sin mirarlo y cuando quiso levantar la vista, no pudo hacerlo y se sonrojó.
Rick sonrió con ternura. Él sabía que algo así sucedería luego de las confesiones de la noche anterior y la realidad era que él también estaba nervioso, y eso se había manifestado en lo que le había costado dormirse y lo poco que había descansado… ¿pero eso qué importaba?
-¿Tenemos un caso?- intentó él y la vio morderse el labio y levantarse para luego desaparecer.
Él se quedó mirándola y se levantó para ir tras ella. La encontró en la sala de descanso con la cabeza gacha…
-Kate…
-Estoy bien…
-No parece…
-Solo… digamos que esto me cuesta…
-¿Qué?
-Toda esta situación…
-Lo siento… sabes que en primera instancia, no fue mi intención enviarte esa carta… y lo que pasó luego… bueno… digamos que ambos nos dejamos llevar… pero te juro que en ningún momento quise incomodarte, o provocarte sufrimiento…- dijo y se dio media vuelta.
-Rick… espera…- dijo y cuando él la miró, volvió a bajar la vista, incómoda.
-Eso es justo lo que no quiero…- dijo él y sacudió la cabeza.
-Por favor… dame tiempo…- dijo y le extendió la carta que le había escrito el día anterior.
-Te lo estoy dando, Kate… pero no quiero que te sientas incómoda… esto se trata de todo lo contrario…
-Lo sé…
-Me voy a casa… así estarás tranquila…
-No hace falta…
-Tú sabes que sí…- dijo él y salió.
Kate se quedó mirándolo y se sintió una tonta. ¿Ahora no se atrevía a mirarlo? Estaba claro que las cosas no tenían retorno…
Se dejó caer en una silla y ansió poder salir corriendo para alcanzarlo. Sus piernas le pesaban, y eso la hacía sentir que aún no estaba preparada…
Rick salió del edificio rápidamente. No estaba enojado, estaba tan incómodo como ella, pero la diferencia era que no le avergonzaba mirarla o hablar con ella, sino su incomodidad… todo era raro, bizarro…
Decidió no abrir la carta hasta llegar a casa. Así podría leerla con atención, acariciando con su mirada cada trazo de la caligrafía de Kate… aunque fuera eso…
Cuando llegó a su casa, se sorprendió de encontrar a su madre, guardó la carta en su bolsillo, no quería despertar la curiosidad de su madre… pero era demasiado tarde…
Martha lo miró analítica y frunció el entrecejo…
-Richard… ¿qué estás haciendo aquí? ¿Te peleaste con Beckett?
-No… ¿pelearme? ¿Por qué lo haría?
-Porque son dos necios, que en lugar de aprovechar el tiempo se la pasan discutiendo…
-Bueno… parece que conoces bien la dinámica…
-¿Entonces se pelearon?
-No, madre… tranquila… estamos en una especie de transición…
-¿Una buena transición? ¿O una de esas que no pueden evitarse pero que los alejará?
-Espero que buena…
-¿En serio?- preguntó Martha y sonrió.
-¿Te haría feliz?
-¿Bromeas? Adoro a esa chica… ¿sabes por qué? Porque a pesar de todas las discusiones, de las idas y vueltas, te cambió la vida… y te hace feliz… aunque no lo sepa…
-Lo sabe…
-¿Se lo has dicho?
-Casi por error…
-¿Por error?
-Sucede que… uno de esos días en que necesitaba hablar pero no me atrevía… le escribí una carta…
-Entiendo… ¿y ella qué dijo?
-Bueno… ella… digamos que recibió la carta por error, María la envió con otra correspondencia… y… ella me contestó…
-¿Qué te contestó?
-Que… que siente lo mismo que yo… que aún no está preparada… pero que está muy feliz de saber que nos une algo más que la amistad…
-Deberíamos aumentarle el sueldo a María…
-Lo he pensado…- dijo Rick.
-¿Ahora qué?
-Anoche hablamos por teléfono y no pude evitar decirle que la amaba…
-Richard…
-Y ella me contestó que también me amaba… pero hoy… simplemente… no podía mirarme a la cara… y decidí darle un tiempo… pero seguimos escribiéndonos…
-Bueno… no es tan malo… quizá si necesite tiempo…
-Sí, por supuesto… y estoy dispuesto a dárselo… pero la verdad es que la espera se hace larga…
-Ese día llegará antes de lo que esperas…- dijo y besó su mejilla con cariño- ahora… ve a leer esas líneas…
-¿Cómo lo sabías?
-Bueno… soy tu madre… y… además de conocerte… vi que guardaste un papel en tu bolsillo…- dijo y le tiró un beso antes de irse.
Rick sonrió y se encerró en su estudio, se sentó en su sillón y alzó las cejas, casi desesperado…
"Rick: Quizá cuando te fuiste creíste que me había enojado. Lo que sentí fue pena. Fastidio por no tenerte cerca… porque no solo me he acostumbrado a ti, te necesito como el aire que respiro, pero agradezco toda la paciencia que me tienes…"
Suspiró y evocó sus ojos. Esos ojos que se le habían negado ese día. Esos ojos que lo volvían loco, que lo hacían fantasear, esos ojos que soñaba con mirar mientras le hacía el amor…
"Ya te extraño, Rick… porque he llegado a entender estos días, y sobre todo luego de leer tu primera carta, que no puedo vivir sin ti… que tú eres esencial para que pueda levantarme todas las mañanas, que todo lo que viví antes de conocerte fue una gran pesadilla… no por no haber disfrutado de otras cosas, sino porque no tenía idea de lo que era amar… amarte, Rick…"
Rick expulsó el aire que retenía y sintió que hiperventilaba. Eso era demasiado. Ella no solamente estaba poniendo sus sentimientos ahí, estaba siendo honesta, franca y no le importaba que quedara un documento escrito de lo que le estaba haciendo saber…
"Estoy contando los minutos para volver a verte, aunque sea con cualquier excusa, o quizá llamarte por teléfono porque ridículamente siento imprescindible escuchar tu voz… que tontería más grande no atreverme a decirte esto personalmente…"
-Dios, sí… qué tontería tan grande…- jadeó él.
"Pero bueno, así soy yo… y creo que lo que sientes por mí abarca todo, lo bueno y lo malo ¿verdad? Por eso siento lo que siento por ti… y me alegra que fantasees con tenerme cerca, porque todas las noches, antes de dormirme, imagino que estoy en tus brazos para lograr conciliar el sueño con una sonrisa."
Rick sonrió con ternura. Cada segundo que pasaba comprendía más por qué se había enamorado de ella…
"¿Dices que imaginas vívidamente que estamos juntos? Yo también, Rick… cada minuto… y vivo preguntándome cuando me atreveré a probar esos labios increíbles que tienes…"
-No me tientes, amor…- dijo él y sacudió la cabeza.
"Bueno, aquí me despido porque estoy en la comisaría y confieso que estoy empezando a sentir algo de calor. Te amo, Rick. Siempre"
Rick tomó su móvil, quería llamarla, enviarle un mensaje, pero en el momento en que iba a marcar su número, vio su cara sonriente y sintió que su piel se erizaba… conexión… ellos tenían una increíble conexión…
-Castle…-dijo con voz casi ronca.
-Me siento una idiota…
-No te sientas así… a pesar de todo, estoy muy feliz de que hayamos hablado de esto…
-¿Quieres… te gustaría venir a tomar un café a casa esta noche?- le dijo ella con la voz algo temblorosa.
-Mejor no… no quiero que te sientas incómoda…
-Rick… por favor perdóname…
-No tengo nada que perdonar, esto no es una venganza… es que odio que te sientas incómoda… casi no pudiste mirarme hoy…
-¿Y si prometo que te miraré? Solo… necesito tenerte cerca un rato…
-Está bien…- dijo él y sonrió, sobre todo porque supo que ella también sonreía…
No es que quiera dejarlos en lo mejor, aunque admito que me encanta que esperen la continuación... no quería juntar todo en un capítulo. Espero que me entiendan. Gracias por leer!
