Disclamer: Los personajes de FNAF no me pertenecen, solo las versiones humanizadas de estos mismos.
— Muy bien chicos. — Dijo Freddy llegando hacia los demás, quienes estaban sentados en el sofá del lobby. — Las habitaciones que nos han dado han sido tres. — Hizo una mueca mientras que los otros tres hacían una expresión de desconformidad. — Estoy consciente de que somos cuatro, pero no había más cupo. Ya saben, los hoteles son un asco en esta época, sobre todo aquí en Miami.
Los chicos se encontraban en la ciudad nombrada por Freddy, Miami. Ya había dado por empezada la gira, y el primer concierto sería allí, el cual se realizaría al día siguiente. Realmente estaban ansiosos, ya que había muchos fanáticos a la entrada del hotel, lo cual les alegraba en demasía.
— Yo creo que la mejor manera de organizar las habitaciones sería que Chica tenga una ella sola, ya saben, por ser mujer. — Los demás le miraron, para que prosiguiera. —Y Freddy tendría la otra. Y yo comparto la habitación con Fo-
— Ni lo pienses — Le interrumpió Freddy, ganándose una mirada confundida por parte de Bonnie y Foxy. — Sí creen que voy a dejarlos en la misma habitación, están equivocados. Ya ven que al parecer alguien no controla sus instintos... — El pelirrojo, al sentir la acusadora mirada de Freddy sobre él, empezó a mirar hacia distintas partes, silbando una melodía cualquiera mientras se rascaba la nuca.
— Bien, entonces... — Chica lo pensó un poco. — Que te parece si Bonnie comparte la habitación conmigo. — Propuso la rubia. Los demás estuvieron de acuerdo, por lo que pidieron que fueran a dejar las maletas a las habitaciones respectivas.
— Oigan, ¿Y Mike? Él dijo que nos acompañaría a la gira... — Murmuró pensativo Freddy en el ascensor. Foxy se encogió de hombros.
— Creo que dijo algo de una disquera o que sé yo. Y que iba a hablar con el encargado a ver si podían asesorarnos y esas cosas. — Explicó vagamente el moreno.
— Bueno... Eso ha de ser bueno ¿No? — Dijo sonriendo levemente. — Dejando de lado el tema... ¿Qué van a hacer cuando hayamos ordenado las cosas? Yo planeo ir a conocer un poco la ciudad y blah blah blah. ¿Quién me acompaña? — Preguntó mientras salía del ascensor, ya que este había llegado al piso en el que se quedarían.
— Yo no puedo. — Dijo Foxy, para después abrazar de la cintura al pelimorado y plantarle un beso en la mejilla, haciendo que se sonroje. — Tengo una cita con esta lindura.
— Sobre eso... — Freddy hizo una mueca, pensando una manera en la que no sonara tan feo lo que diría. — Mike me dijo que... tengan cuidado con su relación.
— ¿Por qué? — Preguntó entre confundido y molesto el más alto.
— Porque, ya saben... La prensa... — Suspiró. — No importa, no somos tan conocidos como para que hagan los escándalos que Mike dice que podrían hacer. Vayan tranquilos. — Se alejó un tanto de ellos, para darle propina a quien dejó las maletas, y entrar con las suyas a su habitación.
— Bueno, Bonnie, ven a la habitación, necesito que me ayudes en algo. Además, te tienes que arreglar para tu... — Alzó las esas repetidas veces. — Cita... —
El pelimorado rodó los ojos, sintiendo como sus mejillas comenzaban a arder levemente. Pero antes, Foxy le plantó un corto beso en los labios, murmurando un "Nos vemos luego", para así dejarlo irse. Se quedó mirando embobado la puerta por la que entró su novio, sonriendo como idiota, y preguntándose porque existía alguien tan perfecto como Bonnie.
— Creo que es aquí.
— ¿Cómo estás segura de eso?
— Porque no veo otro hotel en el cual haya tanta gente fuera ¿No es un poco obvio?
— Bueno... En eso Mangle tiene razón. — Murmuró la rubia, a lo que él de cabello celeste le golpeó. — Auch ¿Por qué me has golpeado?
— Por darle la razón a la idiota esta. — Murmuró él haciendo una expresión de "Dah, obvio."
— Mira, que esta idiota es mayor que tú, así que más respeto. — Le regañó, dándole un zape con su mano desocupada, ya que en la otra tenía una maleta.
— ¿Podrían actuar como gente madura? Sé los agradecería mucho. — Pidió Frederick, masajeandose las sienes. Había que tener paciencia para lidiar con gente como ellos.
— Ajá sí ya bueno. — Contestó indiferente Mangle, haciéndose paso entre la multitud que bloqueaba la entrada del hotel. — ABRAN PASO JODER.
— Oh por Dios... — Susurró una de las personas ahí. — Son los hermanos de 1987...
Inserte gritos de fangirls descontroladas y hormonales.
— Te dije que nos pusiéramos los disfraces. — Le reclamó Chia a Mangle, al ya estar dentro del hotel.
— Y yo que iba a saber que al ser hermana de un retrasado que toca la batería me haría famosa. — Contestó la de cabellera rosácea, acercándose al lugar donde se reservaba la habitación. — Aunque no es tan malo...
— Los hijos de los famosos son famosos apenas nacen, y los hermanos de los famosos ganan por lo menos mil seguidores... Espera. — Bobby sacó su celular, para revisar Instagram y Twitter, haciendo una mueca que expresaba lo impactado que se encontraba. — Yisus. — Susurró estupefacto, poniendo una mano en su pecho, dramatizando la situación.
Chia hizo lo mismo, teniendo una reacción similar. Mangle simplemente rodó los ojos, al igual que Freddie. Oh esperen, Mangle no actuó de manera inmadura. Algo andaba mal.
— Si me disculpan, debo pedir las habitaciones.
— Ejem.— Bobby carraspeó, llamando la atención de la más alta. — Querida, no sé si sabes leer, pero... — Señaló un cartel, que decía "Las reservaciones la puede hacer solo mayores de edad."
— Pff, Bobby. No seas tonto. Obviamente me van a creer que tengo dieciocho...
5 minutos después.
— Sí Foxy, me acaban de sacar del hotel junto a los demás... Sí, vine al mismo hotel que tú... Sí, me colaré en la gira, en el Backstage... Sí Foxy, también es para grabar sex tapes... ¿Qué te parece si dejas de hacer preguntas estúpidas y obvias y simplemente me reservas la habitación y digas que me dejen entrar?... Hijo de- Agh, está bien... Yo también... Ajá, sí, Chao. — La de cabello rosado cortó la llamada, bufando al hacer esto.
— ¿Qué dijo? — Preguntó Frederick, sin apartar la vista de su celular.
— Que reservará la habitación con la condición de no... — Miró havoa un punto muerto, y se limpió una lágrima imaginaria. — Espiarlos...
Mike se encontraba a las afueras de un gran edificio. Miró la tarjeta en su mano, para luego volver a observar las grandes instalaciones. El edificio era cubierto por cristal que a simple vista se lo podía calificar como de un tono azul.
Acomodó su corbata, y se adentró al lugar. Al hacerlo, se encontró en una especie de loby, donde había una mesa con una pared atrás, la cual tenía dos pasillos a cada lado. En esta mesa, se encontraba una secretaria, por lo cual, Mike supuso que sería la recepción. Se acercó a esta, y carraspeó para llamar la atención de la mujer.
— Buenas tardes señor... ¿Le puedo ayudar en algo? — Preguntó amablemente la castaña, acomodándose los lentes. Aparentaba unos treinta años de edad.
— Um, se lo agradecería mucho. — Mike le extendió la tarjeta que tenía la información para haber llegado allí. — Tengo unas reunión con el señor Vincent.
— ¿El de la disquera? — El de cabello oscuro asintió. — Permitame comunicarme con él, así le aviso que ha llegado usted. — La señorita tomó el teléfono, en posición para realizar la llamada. —¿Su nombre?
— Mike. Mike Schmidt. — Contestó el hombre.
Esperó un momento, en el cual la mujer hablaba con el hombre. Cuando ella colgó el teléfono, le indicó por donde tenía que ir para llegar a la oficina deseada.
El castaño agradeció, y fue donde la castaña le había indicado. Subió al ascensor, y apretó el botón del piso. Espero unos segundos, mientras que el elevador subía. Las puertas se abrieron, indicando que había llegado al lugar deseado. Salió del ascensor, y caminó hacia donde otra recepcionista.
"Cuantas personas trabajan aquí, joder..." pensó el hombre. Hizo un gesto con la mano al estar frente a la joven de rojos labios, quien le miró sonriente.
— Hola, um... ¿Mike? — Preguntó la dama de cabellos castaños. El nombrado asintió. — pasa por esta puerta, ahí es la oficina del señor Vincent.
El de ojos cafés agradeció, y fue hacia la puerta indicada. Se arregló la corbata, y tomó la perilla, girandola. Abrió la puerta, y lo único que pudo ver fue un libro de al parecer unas quinientas páginas venir directo a su cara, antes de que todo se hiciera negro.
—... Y por eso todo esto es tu culpa.
— ¿Mi culpa? ¡Yo sólo vine a darte tu merecido por dejarme plantado!
— ¿Cuándo te deje plantado? Nunca confirmé mi asistencia. Solo dije que TAL VEZ iría...
— Cómeme to'er coño.
— Con gusto, bebé. ¡Auch!
Mike abrió poco a poco los ojos, encontrándose con un par de hombres mirándole curioso.
— Bien, no está muerto, así que no tendré que quitar el rosal de mi casa para cavar otra tumba. — El hombre de cabello negro le golpeó. — Hijo de puta. Para.
Mike observó al hombre que había hablado recientemente. Este era de un tono moreno de piel, y de cabello morado y desordenado. Este era lo largo, y se encontraba amarrado en una coleta. Y el otro, era de cabello negro, ojos verdes y película sumamente blanca. Usaba unos lentes, y si cabello estaba desordenado. Ambos tenían algo de barba en el mentón. Y también aparentaban una edad cercana a los treinta, al igual que Mike.
— ¿Señor Vincent? — Habló Schmidt, reincorporándose poco a poco.
— El mismo. — Dijo el nombrado con aires de grandeza. — Y este es mi no-ocio, Scott.
— ¿No-ocio?
— Lo que quiso decir era "Socio". — Corrigió el de cabello azabache.
Mike miró con confusión a los hombres, pero de repente sintió una gota impactar con su ropa. Observó donde sintió el suave impacto, y su expresión no tenía precio. Su preciada camisa blanca, la que se esmeró en planchar para la reunión, ahora tenía una gran mancha de sangre en el centro de esta.
— Ah eso es porque te rompimos la nariz con el libro que te llegó sin querer. — Dijo Vincent sin inmutarse.
— ¿Y por qué me llegó un libro a la nariz? — Dijo Mike, tocando la parte nombrada. Al parecer no estaba rota, pero si cubierta de sangre.
— Pues porque... Este bombón de aquí vino todo furioso porque no cumplí una promesa que nunca hice, y como ves, se volvió algo loco, y me quiso lanzar ese libro que te terminó llegando a ti.
Mike examinó la oficina, y definitivamente, esta tenía cosas regadas por el suelo, el escritorio tenía todo desordenado, y un librero yacía en el suelo.
Scott se encogió de hombros, y se levantó de su lugar. — Me tengo que ir. — Dijo el hombre, arreglando su traje de empresario. — Perdona, si te rompí la nariz, dile a Vincent que me avise para pagar la cuenta del hospital. — Dijo el mayor. Fue caminando hacia el ascensor, ya que las puertas de la oficina estaban abiertas porque Mike interponía entre estas. — Y Vincent... Espero que la próxima no sea un tal vez. — Y el hombre se fue de allí.
El pelimorado suspiró, y ayudó a Mike a pararse. — Bien, pues... empecemos la reunión. — El hombre le ofreció un paño. — Pero antes, ve a limpiarte por favor.
Schmidt al ya estar de pie, recibió el paño, y fue hacia el baño que Vincent le había indicado. Entró, y se encontró con su reflejo, haciendo una mueca al ver toda la sangre que recorría su rostro. Se acercó al lavabo, abriendo el grifo. Dejó que la tibia agua fluyera, para así limpiar su rostro con esta misma. Utilizó el paño que el pelimorado le prestó, para sacar sangre ya seca pegada a su piel.
Al ya estar limpio, se secó con una toalla que había allí. Después, salió del baño para dar comienzo a la reunión.
Hablaron de distintos temas, como proyectos futuros planeados para la banda, futuras giras, las cosas que podrían llegar a hacer. Ideas para el álbum que pronto harían, y otras cosas como la idea de participar en campañas.
Pasó com una hora, y la charla ya había finalizado. Todos los planes futuros ya estaban organizados y listos para efectuarlos si se da la oportunidad. Mike ya estaba arreglando sus cosas, listo para despedirse.
— Bueno señor Purple, ya todo está listo. Mañana después del concierto traeré a los chicos a que firmen el contrato. Mientras, yo firmaré los papeles que están están a mi cargo y-
— Pero hay algo que hay que cambiar... — Interrumpió el pelimorado al castaño.
Mike detuvo sus palabras, para mirar extrañado al hombre. Lo observó un tiempo, y luego habló.
— ¿Qué es?— Preguntó Smith, confundido, ya que según él, todo estaba bien.
— El baterista y el guitarrista...
— ¿Qué pasa con ellos? — Preguntó Mike, aún confundido, frunciendo el entrecejo levemente. — ¿Es porque son gays?
— Um... sí — Al ver la mirada que el más bajo le dedicaba, chasqueó la lengua. — Trataré de ser suave... — Vincent apoyo sus codo derecho en la mesa, apoyando su cabeza en la mano del mismo lado. — Piensa en la prensa. Ahora no son tan famosos... pero, ¿Qué dirán los medios respecto a eso? Ya ves, que por cambiar de look hacen escándalo, imagínate si dos cantantes son gays.
— Pues eso se ignora y no se dejan influen-
— No es solo eso, Mike. También están las fans. ¿Crees que no perderán audiencia? — El de barba bufó. El menor ladeo la cabeza algo confundido. — Más de la mitad de estas chicas, o chicos, sueñan con casarse con sus ídolos. Con que se conocerán por casualidades de la vida y terminarán juntos. ¿Cómo crees que reaccionen si descubren que ellos son gays?
— Pues... Mal, supongo. — Mike se encogió de hombros. Diablos, ese hombre estaba teniendo la razón.
— Exacto. Estarán devastadas. Todos sus sueños. — Tomó un papel arrugado de su escritorio, y lo tiró al papelero. — Irán directo a la basura... — Suspiró, y bajó la mirada. Luego, volvió a alzarla. — Mira Mike, es por el bien de la banda, además, no estoy diciendo que rompan...
—¿Entonces qué?
— Que sean... discretos. Que traten de no mostrar tanto afecto en público. — Dijo el empresario, tratando de dar una solución al tema.
— Te refieres a... ¿Una relación secreta?
— Así es Mike, así es... — Dijo mientras extendía el papel que debía firmar el de ojos oscuros. — Sé que con esta condición te será difícil firmar, pero tú decides.
El castaño lo pensó un momento, mirando el papel. Esto afectaría la relación de los dos jóvenes, pero les ayudaría mucho en su carrera. Y lo que ellos siempre han querido era llegar lejos, ese era su sueño. Además, Foxy y Bonnie lo entenderán ¿No?
— Si quieres te doy más tiempo para pensar y-
Pero fue interrumpido por Mike, quien tomó un lápiz del escritorio de Vincent.
La firma de Mike ahora yacía marcada con tinta en ese papel.
Chan chan chaaaaaaaan.
Yo dije que demoraría por mis vacaciones :'v Pero bueno, aquí tienen su capítulo (?).
Espero que les haya gustado. Comenten que les pareció uvu
Hasta la próxima ;)
