Capítulo 6
Kate sintió una revolución interna en su cuerpo cuando escuchó el timbre esa noche. Ella misma le había pedido que fuera, le había prometido mirarlo y no se arrepentía, pero tampoco quería hacer el papel de tonta… nerviosa como una adolescente…
Se arregló el cabello inconscientemente e inspiró hondo antes de abrir la puerta…
-Hey…- dijo él con algo de nerviosismo.
Kate bajó la vista unos segundos y vio que él levantaba dos vasos con café.
-No hacía falta que los trajeras…- dijo por decir y finalmente lo miró.
Rick sintió que le temblaban las piernas cuando sus miradas se encontraron.
-No quería que trabajaras… además, te traje tu favorito…- dijo y fue el turno de ella de sentir que sus piernas temblaban cuando él sonrió.
-Gracias… pasa por favor…- le dijo y se hizo a un lado para dejarlo pasar.
Kate cerró la puerta y lo siguió hasta el living. Se sentía un poco más distendida, no había sido tan malo mirarlo a los ojos…
Rick se sentó en el sillón y esperó que ella se sentara a su lado. Kate no se sentó tan cerca, pero tampoco estaba en la otra punta…
-¿Estás muy incómoda?- le preguntó él y ella tardó un poco en contestarle, y pestañeó un poco, como queriendo romper el encanto de su mirada.
-No… digamos que estaba un poco nerviosa cuando te esperaba, pero ya pasó…
-Bien…- dijo él mientras le daba un sorbo a su café.
-Me alegra que hayas venido…- dijo finalmente ella, también tomando.
-Gracias por la carta…- dijo Rick y ella bajó la vista, pero luego reunió coraje y volvió a mirarlo.
-Gracias a ti por la paciencia…- dijo con sinceridad y él asintió.
-Kate…
-¿Mmm?
-Escucha… he estado pensando… yo… disfruto muchísimo este intercambio de cartas y no quiero que se termine… pero creo que ya es tiempo de que nos miremos y digamos todo lo que sentimos personalmente…
-Rick… tú me dijiste que podrías esperar…
-Puedo hacerlo… hasta el fin del mundo… pero me pregunto si por ser paciente, no vendrá alguien que no lo sea tanto y me robe tu interés…
-Lo mío no es solo interés…- respondió ella con rapidez y él sonrió.
-¿Ah no?- dijo, retándola a que siguiera hablando…
-Soy policía… conozco todas esas artimañas…- dijo fingiendo fastidio y él volvió a sonreír.
-Kate…- dijo y tomó su mano con suavidad. Ella miró las manos reunidas y luego a él.
-De acuerdo… nos decimos lo que sentimos ¿y luego qué?
-No creo que sea necesario que te haga un mapa… ¿verdad? Luego intentamos ser felices… y si no resulta… al menos lo habremos intentado…
-Pero… Rick…
-Kate… por favor… no me tengas miedo… no te haré daño… he esperado esto por mucho tiempo…
-No es a ti a quien tengo miedo… es a mí… tengo miedo de destruirlo todo…
-Yo… no permitiré que lo hagas…- dijo y besó su mano con ternura.
-Pero…
-Cierra los ojos, Kate…
-¿Para qué?
-¿Confías en mí?- le preguntó él y ella cerró los ojos- bien… ahora te diré lo que siento… y si quieres volver a escucharlo con los ojos abiertos, te lo repetiré…
Kate asintió y sintió la mano de él, acariciando su mejilla, mientras la otra sostenía su mano aún…
-Kate… Dios… mi corazón se me saldrá del pecho… no creas que para mí es fácil…
-Lo sé…- dijo ella y se inclinó hacia él levemente.
-Desde el primer minuto supe que entre nosotros habría algo importante…- dijo y la vio sonreír- lo supe por la pasión que ambos poníamos en nuestras discusiones… por tu forma de mirarme, por como latía mi corazón cada vez que me decías algo… hemos recorrido un largo camino juntos… quizá no fueron tantos años, pero siento que hemos aprendido cosas juntos… que nos hemos amoldado al otro… y que esa atracción física que hubo desde el principio… se transformó, además, en una necesidad física de estar cerca… Kate… - dijo y apretó su mano- cada vez que te veo siento que amanece para mí… porque cuando no estás, o estás lejos porque nos distanciamos, o estamos un poco enojados, siento que es una de esas largas noches en las que uno mira el techo, sin poder dormir, preguntándose si está haciendo lo correcto para poder ser feliz…
Kate se removió un poco, Rick creyó que hablaría, pero se quedó callada…
-Por eso, Kate… te pido que no te alejes de mí… te pido que nos demos una oportunidad… y si en el proceso nos damos cuenta de que es mejor seguir esperando… entonces esperaremos… pero no me quites la posibilidad de mirarte y decirte lo que siento… como ahora… de decirte que no puedo vivir sin ti…
Kate abrió los ojos y se perdió en los de él, estaban húmedos… casi melancólicos…
-… y que te amo como nunca creí que amaría a nadie…- dijo y sonrió al ver que ella finalmente había abierto los ojos.
Ella se mordió el labio instintivamente y levantó su mano libre mientras una lágrima se deslizaba por una de sus mejillas.
Acarició sus labios, sus ojos en lo que hacía… Rick supo que se reprimía… no quiso dejar que lo hiciera, pero cuando él se inclinaba, tratando de hacer algo para convencerla, ella volvió a mirarlo y sonrió…
-Mi corazón también late fuerte… nunca creí que me enamoraría así de alguien… a veces siento que me duele por ser tan cobarde… por no atreverme a sincerarme… y aún después de haberlo hecho, aunque fuera por escrito… es como que no lo creo… tengo miedo de no merecerte, Rick… a pesar de que probablemente mis sentimientos sean todavía más profundos que los tuyos… si fuera posible…
-Kate…
-Tú también eres mi sol, mi amanecer… y no había descubierto que vivía en una noche eterna hasta que te conocí… te amo, Rick… y creo que te amaré hasta que me muera…- le dijo finalmente y vio como sus ojos se humedecían…
-No… no era tan complicado… ¿verdad?- dijo y ella rió.
-Tienes razón… no lo era…- dijo ella- pero las cartas… Dios, Rick… nunca creí que me emocionaría tanto y a la vez que me atrevería a escribir, a responderte…
-Lo haces muy bien…
-Y lo seguiré haciendo… si tú quieres…
-Por supuesto...- dijo y extendió sus brazos para que ella lo abrazara.
Kate se sumergió en él y Rick cerró los ojos, agradeciendo al cielo haber sido lo suficientemente claro y convincente como para que ella se sintiera en condiciones de dar ese paso…
Cuando se separaron, Kate miró sus labios y él hizo lo mismo…
-Tengo muchas ganas de besarte…- dijo él y la vio sonrojarse.
-Yo también…- confesó ella.
-Te diré que haremos... tendremos una cita… una cena romántica, un poco de vino, velas… y entonces, será oficial… para nosotros… ¿Qué te parece?
-Me parece que falta mucho…- dijo ella y él sonrió- pero acepto… me gusta que juegues… y jugaré contigo, Rick…
-Bien… es una cita entonces…- dijo y la apretó en sus brazos un momento.
-¿Estás seguro de que puedes esperar?- preguntó ella mirando sus labios.
-No…- confesó él y ella sonrió, se inclinó hacia adelante y lo rozó suavemente con sus labios, casi imperceptiblemente.
-¿Irás a trabajar mañana?
-Solo si prometes que no me acosarás en el cuarto de limpieza…
Kate lanzó una carcajada divertida y se puso de pie, tirando luego de su mano para que él se levantara.
Rick volvió a abrazarla y luego puso sus manos a cada lado de su cara… Kate lo esperó con los labios entreabiertos, creyendo que no podría aguantarse, sin embargo él solo se inclinó, tomó su labio superior entre los de él con suavidad y luego se apartó, sonriendo…
Kate ni siquiera atinó a moverse hasta que escuchó la puerta cerrarse…
-Maldición…- dijo y entrecerró los ojos. ¿Cuántas horas faltaban para la cita?
Bueno, habrá cita y beso... pero pudieron sincerarse... ¿seguirán las cartas? Gracias por leer!
