Yo sé que mucha gente ama este fic. Y eso realmente me alegra :3

De veras que cuando tomé mi tablet y escribí el primer capítulo, no pensé que le gustaría a tanta gente. Les agradezco mucho la oportunidad de hacerme sentir especial, de hacerme sentir que a la gente le gusta lo que hago, enserio me alegra Sobre todo en momentos los cuales más necesito ^^

Aquí el nuevo capítulo ;)

Disclaimer: Los personajes de FNAF no me pertenecen, solo la historia y las versiones humanizadas, ya que el video juego pertenece a Scott Cawthon.


Los chicos miraban a Mangle extrañados. Bobby más que nadie, se sorprendía al ver que su amiga se encontraba recostada en la cama, en silencio, sin hacer ni un tipo de escándalo característico de ella. Ya se comenzaba a asustar.

— Uh... ¿Mangle? — Dijo Chia, acercándose hacia ella. La pelirosada seguía con la vista pegada en el celular. — Mangle...

La nombrada, al ver la blanca mano de la rubia acercarse a su teléfono, dio un respingo, acercando su móvil hacia su pecho, asegurándose que nade vea la pantalla. Esa reacción provocó más curiosidad en los presentes.

Chia la observó un momento, y luego sintió como un "Click" hacia en su cabeza. Ya sabía que era lo que estaba haciendo la mayor con el celular.

— ¿Mangle? ¿Chia? — Se escuchó la curiosa voz de Chica fuera de la habitación, llamando la atención de los cuatro presentes. Frederick, quien estaba más cerca de la puerta, la abrió, dando paso a la rubia que, a pesar de ser mayor, era más baja que el menor de los Fazbear.

《Malditos gigantes.》Pensó la bajista de dieciséis años.

— Bueno, um... — La de ojos morados apretó sus labios y miró hacia un lado, haciendo un tipo de mueca. — ¿Pueden venir? Bonnie anda demasiado alterado.

— Y ... ¿Por qué está alterado? — Preguntó la de cabello rosado, haciendo esa mueca tipo "O sea, que pedo." Mientras que su mano tomaba una posición tipo "Dah."

— Porque le salió lo "Si la envidia mata, que que en paz descanses gata. Porque diva no no se hace, se nace." Y por eso no sabe que ponerse para la cita con Foxy. — Los ojos de Mangle se iluminaron. — Ni lo pienses. — Le regañó la mayor leyendo su mente, por lo que la hermana de Foxy chilló como perrito. — Ahora vengan rápido. Que enserio se necesita ayuda femenina.

— ¿Por qué no va Bobby? El tiene mejor gusto, sabe más de moda, y es más femenino que todos juntos aquí, multiplicado por Harry Styles. — Bobby rodó los ojos ante eso, aunque no le golpearía ni nada, porque, bueno... a quien engañan, es la verdad.

— Obviamente debo ir yo. ¿Crees que sería normal ver como aconsejas a alguien sobre vestimenta, mientras que tu vistes... — El de cabello celeste señaló el suéter gris de la mayor, mientras que hacía una mueca de asco y le daba un escalofrío. Ésta le mostró su lindo dedo de al medio por insultar su suéter favorito. — Eso?

— Aja, sí, sólo-

— ¡NO PUEDE SER TAN DIFÍCIL, JODER!

— Vengan.

Los tres se levantaron de donde estaban descansando, para dirigirse a la habitación de la rubia, la cual compartía con el necesitado de consejos.

— ¿Por qué vienes tú? — Preguntó el ojiverde al ver que Frederick caminaba detrás de ellos.

— Yo no voy, imbécil. — Se le escapó una risa. — Sólo voy abajo a comer algo. Ya sabes, las comidas en los hoteles son deliciosas.

Mangle se encogió de hombros y le mostró un pulgar hacia arriba. Entre adictos a la comida se entendían.

Chica abrió la puerta con la tarjeta al ya estar frente a esta, aunque casi pierde el equilibrio al recibir una camisa a cuadros morada con negro impactar su rostro con algo de fuerza.

— Esta no. Esta tampoco. Ugh, esta menos. — Bonnie, con sólo su fiel jean ajustado negro puesto, obviamente con un bóxer del mismo color bajo este, tiraba casi toda su ropa dentro de su maleta, por la habitación. Y es que estaba demasiado indeciso, ya que quería verse bien frente a los ojos de su amado. — ¿POR QUÉ SIENTO QUÉ NADA ME QUEDARÁ BIEN?

— Porque quieres de verte perfecto a los ojos de tu "Amorcito tesorito pedazito de mi corazón." Cómo todas las tipas enamoradas como tú hacen. — Dijo la de cabello rosado, haciendo una vocesita molesta mientras que juntaba sus manos y pestañeaba repetidamente, fingiendo la supuesta mirada de enamorada.

— Soy hombre.

— Eres la nena de la relación, no me jodas porque es exactamente lo mismo.

Bobby trató de no reír al igual que las otras dos hermanas ante lo dicho por Mangle. Pero el "trató" quedó en tratar, porque las carcajadas resonaron por todo el piso del hotel seguramente, mientras que Bonnie rodaba los ojos molesto, y se daba vuelta para seguir viendo que ponerse.

— Ponte esas Vans negras, esas quedan bien con los pantalones que tienes puestos. — Dijo Bobby señalando el dichoso par de zapatos urbanos, a los cuales el pelimorado dirigió su vista, para luego tomar unos calcetines negros, y ponérselos, y seguidamente vistió los zapatos.

— ¿Qué te parece esta camisa? — Preguntó Chia, teniendo en sus manos una camisa de un tono morado oscuro. — O sea, le daría el toque elegante a la ropa ¿No?

Bonnie dudó un momento, imaginándose mentalmente como se vería con eso puesto. Y una ligera sonrisa en su rostro se coló al ver en su imagen mental que le quedaría bien. Así que la tomó, y se la colocó.

Chica en broma silvó, haciendo que Bonnie le mire alzando una ceja. Luego, este rodó los ojos mientras se arremangaba las mangas de la camisa.

— ¡Auch! — Se quejó el de ojos carmín, para luego encontrarse con lo que le había llegado a la cara. Eran sus tirantes favoritos rojos. Miró de donde vino, y se encontró con Mangle, que le guiñó el ojo como diciendo "De nada, bebé".

Se colocó esos suspensores que tanto amaba, preguntándose por qué no se le había ocurrido aquella vestimenta antes. Luego, fue a mirarse al espejo dentro del baño, sintiendo como las comisuras de sus labios se alargaban formando una reluciente sonrisa. La verdad, no se veía mal. Pero seguía nervioso por lo que pensaría Foxy.

Ah Foxy.

¿Cuantas veces se habrá detenido a pensar en ese pelirrojo idiota que le arrebató el corazón sin siquiera darse cuenta? Un mes, solo un mes le bastó para que cayera totalmente por él. Y es que, ese imbécil si que podía llegar a ser irresistible. Con su cautivadora mirada, con su sonrisa que hacía latir su corazón a mil por hora... ¿Había mencionado lo suave que es su cabello? Y sus abrazos... Se sentía tan protegido entre los morenos y recios brazos del mayor. Sus besos... Ah, se derretía cada vez que sus labios tocaban los suyos. Y su tacto, era tan especial. Cada vez que el más alto tomaba su mano, sentía como esta le hacía estremecerse, y hacerle inmensamente feliz.

Suspiró, sintiendo como sus mejillas había enrojecido exageradamente, dándose cuenta por milésima vez lo enamorado que estaba de él.

— Ey. — La voz de Chica interrumpió sus pensamientos, haciendo que se volteé ligeramente para verle. — Yo... ya me voy con Freddy, así que... — Ella le abrazó al más alto, quien correspondió el abrazo. — Suerte en tu cita. — Le dedicó una sonrisa, y le revolvió el cabello (El cual no estaba peinado hacia arriba como usualmente lo estaba, ya que este estaba mojado por la ducha), y salió del baño.

Bonnie escuchó como se despedía de los demás, y el seco sonido de la puerta cerrándose.

Se miró al espejo nuevamente, esta vez, tomó el peine. Dio la forma deseada a su cabello. Luego, se cepilló los dientes, y se puso algo de colonia. Miró el reloj, viendo como este marcaban las cinco de la tarde. Hizo una mueca, ya que la cita era a las seis de la tarde.

Suspiró, y salió del baño.

— Eh, Bonnie... ¿A donde irán con Foxy? — Preguntó Mangle fingiendo indiferencia, aunque de nada sirvió, ya que claramente tenía no muy buenas intenciones con esa información.

— A un restaurante a comer, y luego a pasear por ahí. — Dijo él, respondiendo la pregunta, pero obviamente no daría la información exacta.

— ¿Es su primera cita en un lugar público? — Preguntó Bobby, apartando su vista del teléfono para así ver al mayor, mientras que tipeaba profesionalmente sin siquiera ver. Años de experiencia supongo.

— Así es ~ — Respondió Bonnie, mientras comenzaba a recoger la ropa que había tirado, y luego dejarla en la cama, para así comenzar a doblarla.

— ¿Y estás feliz? — Escuchó la voz de Chia preguntar.

El pelimorado asintió sonriente, mientras que guardaba prendas en la maleta. ¿Feliz? Más que eso. ¡Estaba recontra que feliz! ¡Se sentía de maravilla! Y es que el salir por primera vez en público con tu novio, y caminar tomados de la mano... Soñaba tan perfecto.

— Eh, tierra llamando a Bonnie. ¡Holaaa! — Decía Mangle, mientras que movía su mano frente a la cara del mayor.

— ¿Uh? Eh... Hola, supongo.

Bobby negó con la cabeza divertido, para luego pararse de donde estaba sentado. Se dirigió a la puerta de la habitación.

— Voy abajo con Frederick. — Anunció el de cabello celeste, saliendo de la habitación sin decir más.

— Yo también. ¡Comida gratis! — Gritó ella al momento en que salía com un rayo de la habitación. — Bobby, ¡Espera conchudo!

— Suerte en tu cita Bonnie. Yo debo supervisar que no se maten estos idiotas. Bye. — La rubia se despidió con una sonrisa, saliendo de la habitación y cerrando la puerta tras de sí.

Bonnie suspiró, y siguió guardando la ropa, pensando en lo que sería su cita con el mayor. ¿A qué tipo de restaurante le llevaría? Solo había dicho por mensaje que le llevaría a comer, nada más. Y es que la curiosidad le mataba.

— ¡Uy que emoción! — Chilló en un susurro, sintiendo como la cara le hervía. ¡Saldría en público con su novio! Después de esconder los suyo por su inseguridad, ahora finalmente saldrían a la luz. Eso es un peso menos.

Pensó que era tiempo de que sus fans se enteraran, así que sacó su celular del bolsillo. Miró la pantalla por unos momentos, pensando que pondría en las redes sociales. ¿Algo simple? Claro, no daría tanto detalle. Sonrió mientras tipeaba aquello que pondría en Twitter, fue corto, por lo que no demoró. Mas bien, lo publicó en unos segundos.

Las notificaciones no tardaron en llegar, pero él esperaba la de cierto pelirrojo. Esperó, y esperó, hasta que la notificación de que cierto pelirrojo había respondido su mención llegó. Inmediatamente vio que puso, pero alzó una ceja al ver la respuesta.

"Tú eres el nerdo!"

Frunció el ceño, aunque se confundió al ver que otra notificación del mayor llegaba.

"Pero te sigo amando!"

Ese sí le había sacado una sonrisa. Y es que le encantaba cuando le decía que le amaba. Y se fijó en la foto de perfil del baterista, rodando los ojos al ver que tenía esa ridícula cosa en la cabeza. ¿Por qué de todas las cosas del mundo, decidió usar bandanas? Y es que era ridículo. Pero siendo sinceros, le quedaba bien. Muy bien.

— ¿Bonnie? — ¿Qué?

Miró la hora. Cinco de la tarde.

Okey. Estaba emocionado. ¿Por qué de repente le consumían los nervios? Es solo su primera cita en público. Nada más.

— ¿Amor? ¿Pasa algo? — Volvió a escuchar la grave voz del mayor, haciendo que se estremezca.

— Nada, tranquilo. Ya voy. — Dijo parándose de la cama.

Okey, todo estaba bien. Ya estaba listo. Su celular tenía más del 90%, así que todo bien. Respiró profundo, y guardo la tarjeta de su habitación en su bolsillo. Y caminó hacia la puerta, abriéndole dispuesto a irse con su novio.

Pero... Dios.

¿No podía verse más perfecto?

Esa camisa rojo oscuro le sentaba de maravilla, y los pantalones café ni hablar. Sus zapatos eran unos simples negros, pero... Joder, se veía de maravilla.

Se veía.

— Quítate esa mierda de la cabeza.

— ¿Qué? ¿Por qué? — Hizo un puchero.

— Acepto que las uses, pero vamos a un restaurante, y tendrás una cita conmigo, así que quitatela.

Foxy suspiró, y se quitó la bandana de su frente, pasándosela al menor, que abrió la puerta y la tiró hacia dentro sin piedad alguna. Esta vez, cuando miró al más alto, sonrió.

— Ahora sí. — Dijo acercándosele, tomando las mejillas del pelirrojo, y parándose de puntillas para juntar sus labios con los contrarios, los cuales correspondieron gustoso aquel contacto.

— Te ves de maravilla. — Susurró Foxy mirando a los ojos ajenos, acariciando las blanquecinas manos del contrario, las cuales estaban en su rostro.

— Tú también... — Dijo Bonnie también en un susurro, frotando su nariz con la del contrario.

Foxy rió, y bajó las manos del pelimorado, para así solo sujetar una sola.

— ¿Vamos? — Cuestionó el pelirrojo sonriente

— Vamos. — Contestó Bonnie, apoyando su cabeza en el hombro ajeno mientras que el moreno presionaba el botón del ascensor.


— Esto parece una cita...

— En efecto mi querido Fazbear, pero recuerda que no es una cita.

— Pero como me tomas de la mano, vamos juntos por las calles de Miami, y estamos tomando un solo helado juntos... — Freddy le miró tras sus lentes de sol. — Sigue pareciendo una cita.

Chica rodó los ojos, y soltó la mano del contrario para arrebatar el helado de las morena mano del mayor, para sacar una cucharada de este. Miró de soslayo al ojiazul, quien le miraba atento, casi con los lentes de sol cayéndose de su rostro. La rubia sólo rió, volviendo su vista al helado y sacando otro poco, mientras que el de pecas desvío la mirada carraspeando.

— ¿Y qué te hace pensar que la gente interpreta esto como una cita? — Preguntó mientras que volvió a fijar su mirada en el más alto.

Este le miró alzando una ceja, como expresando un "¿En serio preguntas por qué?", para luego morder su labio pensativo.

— Pues, como dije antes, me estabas tomando de la mano, y tomamos un helado juntos los dos, mientras en pareja nos encaminamos a un restaurante a comer porque tenemos hambre. — Dijo él fingiendo indiferencia, arremangando las mangas de su jersey café, para luego guardar sus manos en los bolsillos de sus vaqueros de color negro.

Okey, eso sí suena MUY comprometedor.

— Aja... — Respondio ella tratando de seguir pretendiendo que era solo una salida de amigos, mientras que volvía a darle el helado al mayor, ya que temía que su preciada playera amarilla sin mangas que usaba en ocasiones donde hacia demasiado calor, al igual que su mini short algo roto que hacía lucir sus piernas (Las cuales Freddy aprovechaba de observar de vez en cuando), terminaran manchados por el alimento con sabor de vainilla.

El castaño se encogió de hombros mientras sacaba una cucharada del helado, y siguió caminando al lado de la rubia, quien iba más pendiente de la playa y uno que otro chico guapo pasando a su lado, o de celular, que hacía dónde iban. De hecho, ni sabía en que lugar comerían.

— ¿Qué te parece este de aquí? Así es más sencillo pedir las cosas para llevar — Dijo el mayor, señalando un lugar de comida rápida, el cual se veía bastante apetecible. Bueno, en verdad todo parecía apetecible cuando tenías hambre y eran las nueve de la noche, y habían caminado casi la mitad de Miami desde las cuatro de la tarde.

— Me parece bien — Respondió la chica sonriente, para luego entrar al lugar, seguida del mayor, quien cerró la puerta tras de sí.

Se acercaron al lugar donde se pedía la comida, y se posicionaron tras dos personas que estaban antes que ellos. No se quejaron, ya que eso les daba tiempo a ver que pedían para comer. Y eso hicieron. Observaron cada una de las opciones para comer, y pues se dieron cuenta que no tenían dinero suficiente para dos combos distintos, ya que habían gastado gran parte de este en lo otro.

— ¿Y tu tarjeta de crédito? — Preguntó la menor. No necesitó respuesta, ya que Freddy se palpó los bolsillos, y luego se golpeó la frente murmurando algo inentendible.

— Buenas tardes, bienvenidos a McDonald's ¿Qué desea ordenar? — Preguntó el chico de cabello azabache, que desde detrás de la barra, les sonreía muy falsamente.

— Pues... — Freddy observó las opciones, hasta que una le llamó la atención.

"Oferta de San Valentin." (No sé si exista pero me lo paso por la chepa :v)

No era buena idea que hicieran algo así en un local como ese, además de que era doce de febrero, no catorce. Además, nadie en su sano juicio llevaría a su pareja en un día como ese a un lugar donde con un panecillo con carne, queso y aderezos sientes como engordas 5 kilos. Bueno, si había quienes iban. Pero eran personas que habían quedado en la friendzone y querían desahogar sus penas consumiendo grasa, o gente que tomaba ese día como cualquier otro ya que no les podía importar menos el amor, por lo que iban por un paquete de nuggets.

— Ese de ahí, el de San Valentin. Lo pido para llevar. — Dijo él después de haber leído lo que traía la comida en aquella oferta.

— Claro señor. Pero... No sé si leyó todo, pero debe de mostrar afecto romántico hacia la persona que le acompaña, y así se le da uno de los combos gratis. — Explicó el joven algo pasado de peso, sin borrar esa sonrisa falsa. Además, esa oferta le resultaba totalmente estúpida.

Fazbear se atragantó con su propia saliva, sintiendo como los colores le subían a la cabeza.

— Está bien.

Espera ¿Qué?

Y antes de darse cuenta, Chica ya se había puesto de puntillas, para darle un corto beso en los labios. Luego esta se alejó, para así pagar la comida al chico de la caja. Aunque los colores de Freddy aumentaron al doble cuando, sin saber si su imaginación le jugó una broma o fue real, creyó haber visto una sonrisita colarse en el rostro de la rubia, al momento en que esta se lamía los labios.


Me disculpo por el corto capítulo, pero en la pagina de Facebook expliqué la razón. De hecho, dije que no actualizaria, pero me sentía culpable :/

Subiré la segunda parte lo más pronto posible, y tendrá Lemon como disculpa uvu

Espero comprendan uvu

Se despide, Mistah Fancy Pantaletas uvu

PD: Quien adivine que hacía Mangle con el teléfono será vemdecidoh (?)