Finalmente, el encuentro esperado... aquí va...
Capítulo 9
Rick entró en puntas de pie no bien encontró las llaves justo donde ella le había dicho que las dejaría… caminó en penumbras casi adivinando donde estaban los muebles, a pesar de la oscuridad…
Se quitó la chaqueta y los zapatos antes de entrar a la habitación de Kate…
Por supuesto, todo estaba a oscuras, pero la luz que entraba de la calle le permitió divisar su figura, durmiendo de costado, con un camisolín que le quitaba el aliento y sus piernas kilométricas, apenas flexionadas.
Rick se acercó y la miró de cerca, parecía un ángel… pero a medida que sus ojos comenzaron a acariciarla en detalle, ese ángel indefenso, puro, se convirtió en un objeto de deseo… de todo su deseo contenido y que ahora salía a la luz, sin tener que reprimirse un segundo más…
Deslizó una mano y acarició su cara… ella suspiró y se inclinó hacia él, anhelando mayor contacto…
Rick besó su frente y luego deslizó sus labios hacia su mejilla, con cuidado, no quería que ella se sobresaltara…
Ella sonrió en su sueño, como sintiéndolo y Rick se colocó sobre ella, sin pesarle…
Hundió con suavidad su nariz en el cuello y aspiró su aroma. Kate volvió a suspirar. Rick no podía estar seguro de que estuviese dormida, pero no le importaba…
Los besos se volvieron más húmedos y urgentes y los suspiros de Kate se convirtieron en jadeos… sobre todo cuando él llegó a sus hombros y acarició su pecho por sobre la tela del camisolín…
Rick levantó suavemente la prenda y comenzó a besar su abdomen, y sintió las manos de ella, guiándolo suavemente…
Supo que no podría detenerse, y se alegraba profundamente de que ella no se lo pidiera, su aroma y los sonidos que ella hacía lo intoxicaban… lo mareaban y lo tentaban a seguir adelante…
Rick levantó la vista de lo que hacía y la miró. Ella tenía los ojos cerrados y respiraba erráticamente, excitada…
Tomó ambas bandas de su ropa interior y la deslizó hacia abajo, creyendo que si ella estaba despierta a esas alturas y se arrepentía de algo, ese era el momento de detenerse… sin embargo se ganó otro jadeo placentero y no pudo evitar sonreír…
Con suavidad, separó sus piernas y ella flexionó una de ellas, instintivamente. La sintió agitarse levemente cuando sus labios hicieron contacto con su zona más íntima y él se detuvo… y luego de unos segundos interminables, Rick continuó con su tarea, sin poder contenerse, ansioso por testear su esencia, por brindarle todo el placer que fuera posible…
-Oh… Castle…- dijo ella y entrelazó sus dedos en su cabello, acompañándolo, reprimiendo un poco las ganas de mover sus caderas para provocar mayor fricción…
La escuchó jadear, gemir, quejarse y mover erráticamente sus caderas, casi rebelándose a reprimirse.
Kate se tomó de las sábanas, sus nudillos casi blancos, la desesperación ganando terreno...
Rick continuó estimulándola hasta que ella convulsionó un poco y volvió a repetir su nombre, en tono bajo, afectada por el intenso clímax…
Él levantó la cabeza cuando la sintió calmarse de a poco, se sentía como un niño al que le habían hecho el mejor regalo del mundo…
Sus ojos se encontraron con los de ella, que le sonrió con placidez…
-Buenos días…- le dijo mirándola juguetón, su cabello desordenado por las caricias de ella, sus ojos intensos.
-Wow… buenos días…- le dijo ella todavía agitada.
-No sé si eran estas las caricias a las que te referías… pero no me pareció que te molestara…- le dijo con orgullo y ella sonrió, algo inhibida.
-Fue el mejor despertar de toda mi vida…- le dijo con sinceridad y él se reunió con ella, que lo recibió en sus brazos y sus labios se fundieron durante un buen rato…
Rick sintió que todo su cuerpo reaccionaba al calor que ella emanaba y percibió sus dedos trabajando con rapidez y experiencia para quitarle los pantalones…
Muy a su pesar, se separó de ella y se quitó la camisa y ella lo observó y se incorporó para quitarse la única y molesta prenda que le quedaba puesta, su camisolín…
Rick se quedó mirándola, había comenzado a aclarar y sus ojos se perdieron en las curvas perfectas de su cuerpo…
Kate deslizó su mirada hacia abajo y se mordió el labio cuando observó la incómoda erección de él, absolutamente evidente bajo sus bóxers y él sonrió mientras los deslizaba hacia abajo, sintiéndose liberado, por fin…
-Ven aquí…- le dijo ella en voz baja y él se acercó.
Estiró su mano y lo acarició lánguidamente. Rick cerró los ojos cuando sintió los labios de ella, ahora era su turno de testearlo y él supo que no soportaría mucho tiempo con esa increíble tortura…
La separó de él con suavidad y la levantó en sus brazos para hacerla descender sobre él, cuando se colocó de rodillas…
Se quedó totalmente estático hasta que ella se acostumbró a su tamaño…
-Ops… olvidé ponerme protección…- dijo él y ella rodó los ojos casi con fastidio…
-Por suerte, estoy protegida…- dijo y él la miró sorprendido.
-¿Lo estás?
-Bueno… digamos que me imaginé que esto podría suceder en algún momento y quise que fuera lo más natural del mundo…
-¿Entonces… no hace falta que…?
-Para nada…- dijo ella y sonrió con autosuficiencia.
Rick comenzó a moverse en un ritmo parejo, rápido y profundo en ella. Kate lo dejó hacer mientras lo besaba húmedamente…
Las manos de él se cerraron en su pecho y la acarició agresivamente mientras sus movimientos se hacían cada vez más erráticos…
-Casi no puedo esperar a leer todo esto en una carta…- le dijo ella al oído mientras mordisqueaba el lóbulo de su oreja con suavidad.
-¿Quieres que te escriba todo esto que estoy sintiendo ahora mismo?- le preguntó él agitado, aún tratando de demorar el tan ansiado clímax.
-Yo también escribiré lo que estoy sintiendo…- le dijo ella y lo sintió detenerse en seco.
Rick la tomó de la cara y perdió sus ojos en los de ella mientras se dejaba ir lentamente, explotando cálidamente en ella…
Kate no tardó en seguirlo, tratando de no cerrar los ojos, lo cual era su costumbre en momentos así… pero Rick era diferente y ella no quiso perderse de nada...
Él sonrió con debilidad y ella le devolvió la sonrisa, se sentía completa, feliz… satisfecha…
-Te amo, Kate…- le dijo él y ella sonrió con emoción.
-Yo también Rick… te amo…- le contestó y lo besó con ternura…
Ella se desconectó con suavidad y lo vio cerrar los ojos, extrañándola…
Se acostaron abrazados, con las piernas entrelazadas, en silencio…
-Por favor…- dijo él después de un rato- dime que avisaste que no iríamos a trabajar hoy…- le dijo en voz baja, casi en secreto y ella lanzó una carcajada feliz.
-Por supuesto que avisé… avisé que no iría a trabajar hoy…- Rick sonrió y luego su rostro se tensó.
-Pero nunca hablaste de mí…
-No…- respondió ella divertida.
-Bueno… pero no notarán mi ausencia…- dijo como queriendo convencerse.
-¿No? Si tú lo dices…- dijo ella y sonrió.
-¿Tú de verdad quieres que me vaya, detective?- le preguntó colocándose sobre ella, sus labios a milímetros de los de Kate.
-Para nada… si es necesario te esposaré a mi cama…- le dijo ella y alzó las cejas.
-Eso suena muy bien…- le dijo y sus labios descendieron sobre su pecho, estimulantes, y todo volvió a comenzar…
Bueno, fue intenso, pero por fin sucedió, espero que les haya gustado! Gracias por leer y nos vemos en el próximo!
