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Observó su celular ya era 7:00.
Tomó la bufanda para colocarla en su cuello, agarró las llaves del departamento guardandola en su bolsillo. Cerró lentamente la puerta subiéndose en el ascensor.
—Es hora— se dijo sacudiendo sus manos para desaparecer ese nerviosismo que lo carcomía.
La puerta del ascensor se abrió, Chiaki observó cautelosamente la entrada buscando indicios de Yuu, si algo le llamó su atención es aquel auto azul. Se sintió más nervioso, seguro era el auto de Yuu.
Y no se equivocó.
—Chiaki ven—Yuu se bajó del auto caminando hasta él.
—Yuu, hola ¿A dónde iremos?
—Vamos entra te enseñare algo—Lo ignoró olímpicamente arrastrándolo hasta el auto donde lo metió a la fuerza.
— ¡Yuu esto es secuestro!—Gritó Chiaki indignado.
—Puede ser.
Chiaki guardó silencio dejando de luchar por bajarse, la verdad confiaba en Yuu y estaba seguro que no le haría nada que él no quisiera. Miró la ventana del auto observando a las personas quienes parecían ajeno a todo, se preguntaba por qué las personas no estaban atareadas ya se avecinaba la navidad y la nieve que caía monstruosamente.
No le molestaba esa época, pero siempre atrapaba un catarro muy infernal, no era como si le gustara demasiado enfermarse. Estar contagiado significaba que no hacía nada de su trabajo (algo que le gustaba) y Hattori lo sermoneaba (esto no le gustaba).
—… ¿No lo crees?—Dijo encendiendo el auto y arrancando inmediatamente, con la mirada fija en el frente, aun así esperaba paciente la respuesta de Chiaki.
— ¿Qué?
—No me estabas escuchando ¿verdad?
—No. Digo sí pero es que no te prestaba atención
—Como sea.
Chiaki suspiró estar con Yuu era difícil, siempre era sincero pero aunque le dijera directamente algo el problema era él y su falta de compresión, si lo pensaba detenidamente se suponía que debería de tener novia ahora que se acordaba nunca le conoció una. Era difícil saber de Yuu ya que siempre mantenía escondida su vida privada. Admiraba eso. Parecía muy dedicado a lo suyo.
— ¿Sabes Yuu? Tori ha estado muy raro—sin querer se lo dijo pero no era algo malo contárselo ya que ellos eran amigos ¿verdad?
—Ya lo sé.
Chiaki no dijo nada, odiaba que él no pudiera comprender la razón de esos cambios de humor de los dos.
Yuu observó detenidamente a Chiaki. Chiaki pensaba que esos ojos marrones rojizos eran un imán que atraía cualquier cosa; separó sus labios para decir algo, pero bruscamente sintió un peso encima de él. Sus orbes azules se abrieron, asustado sintió algo húmedo en su boca.
Miró al frente.
Sus ojos se dilataron, ¡Yuu lo estaba besando! En su cabeza hizo un clic, rápidamente lo empujo.
— ¡Estás loco! Si no manejas vamos a chocar —Su respiración estaba entrecortada mientras que su mirada preocupada volvía a la normalidad.
—Tienes razón estoy loco, te la concedo pero… está en automático no vamos a chocar.
— ¡Bien! Pero… eso no te da el derecho de besarme ¿Por qué lo hiciste?
—Si fuera Hattori lo hubieras besado ¡¿verdad?!—Gritó con el ceño fruncido.
— ¿Qué?
— ¡Es la verdad! Si hubiera sido él, todo sería diferente ya te lo he preguntado ¿Qué tiene él que no tenga yo? ¡¿Qué lo hace especial?!
— ¡Por supuesto que nada! ¿Por qué preguntas? Yo también te he dicho que Tori es mi amigo solamente.
—Demuéstramelo.
— ¡¿Qué?! Pero… ¿Cómo? ¿Por qué?
—Bésame Chiaki a si te creeré, tú eres el único con sentimientos confusos—tomó el volante del auto estacionandolo en una calle oscura—Aquí nadie nos verá.
¿Besar? ¿Qué? ¿Será que le gustó? No, eso no es verdad él sólo me ve como un amigo como un hermano, pero una ¿pareja? Apretó los dientes.
Chiaki no te dejare tengo la oportunidad perfecta, ya lo dije antes. Serás Mío. Pensó y luego Yuu se acercó peligrosamente a Chiaki mientras este retrocedía en el asiento con tal de no tener ningún contacto—No escapes sé que lo deseas como yo—juntó sus labios con Chiaki quien lo empujaba levemente.
Chiaki cerró los ojos en cierto modo le gustaba pero en su pecho algo lo confundía, Yuu podía ser atractivo pero era hombre. Sin saber, él le correspondió besándolo más lento.
Demonios que estoy haciendo no, no… pero se siente tan bien pero Tori. No podía él no podía hacerle eso a Tori. ¿Tori? Que él no es nada de mí…. Arh, debo detenerlo.
Yuu metió su mano a dentro de la camisa de Chiaki.
—Yuu detente—su voz sonaba débil se estremeció al sentir la mano de su amigo bajar por su entrepierna—Ahgg…
—Yo sé que lo deseas—Yuu lamió la mejía de Chiaki para después jugar lentamente con la nariz dándole pequeños mordiscos, siguió desplazándose por todas partes. Chiaki abrió los ojos tratando de empujar al de ojos marrones pero curiosamente sintió que ya no estaba encima de él.
Y así todo ante sus ojos se desplomó.
—Yanase ¡¿Qué demonios estás haciendo?!—Esa voz. Chiaki se levantó del asiento mirando con miedo la puerta abierta— ¿Ya te he dicho antes? ¿Piensas que soy estúpido? No toques algo que me pertenece semejante imbécil. Déjalo en paz—
Chiaki observó con miedo a Tori quien se encontraba contraminando a Yuu en el suelo.
— ¡Tori! Ya déjalo—Gritó Chiaki desesperado.
— ¿Cómo te atreves Chiaki? Te dije que no salieras y tenías que desobedecerme ¿Eres tonto o qué?
Yuu sonrió golpeado en el estómago a Tori.
—Nunca bajes la guardia Hattori—Yuu se puso encima de Tori golpeándolo en la cara.
—Yuu… detente por favor—Chiaki corrió hasta donde estaban los dos.
— ¿Por qué debería?
— ¡Porque me haces daño!
Yuu se congeló dejando de golpear a Tori pero este le proporcionó un solo puñetazo que mandó a volar, literal, hacia el auto. Chiaki rápidamente abrazó a Tori para intentar detenerlo
—Por favor cálmense.
—Yo no me calmaré hasta darle buena paliza —Dijo fríamente Tori tratado de soltarse del arranque de Chiaki.
—Chiaki llévatelo—Le dijo en un tono suave Yuu, tapándose la cara con su mano.
—Si—Buscó con la mirada el auto de Tori encontrándolo mal parqueado en medio de la calle. Tomó con fuerza a Tori arrastrándolo al auto—Yuu lo siento por todo—No pudo evitar disculparse
—Está bien, solo llévatelo después te hablaré.
—Claro—Trató de meter a Tori al auto pero este no se dejaba, con una fuerza sobre humano lo aventó dentro del auto arrancando inmediatamente.
Yuu se levantó del suelo tocándose levemente con su dedo los moretones en su cara, caminó hasta su auto arrancándolo.
«Por qué me haces daño…»
Suspiró sonoramente, al escuchar esas palabras de Chiaki su corazón se hizo un hueco ¿Tanto daño le causaba el golpear a Hattori? Miró al frente no sabía cuánto tiempo llevaba manejando. Sólo quería algo que pudiera hacer que olvidara todo.
«Por qué me haces daño…»
Se bajó del auto mirando la nevosa noche aparentemente ya había llegado a su departamento, agachó la mirada caminado hasta la entrada de su casa.
«Por qué me haces daño…»
—Yo ganaré lo prometo—Tomó las llaves abriendo la puerta desapareciendo en el oscuro departamento, sin dejar de escuchar la voz de Chiaki.
Demonios, yo no puedo conducir estoy seguro que vamos a ir a chocar. Observó de soslayo a Tori.
—Yo conduciré.
—Claro—Detuvo el auto bajándose, Tori pasó a la par de Chiaki deteniéndose por unos segundos; unos tortuosos segundos— Ya puedes pasar—le dijo nervioso.
—Ajá.
Tori se subió en el auto e igualmente Chiaki, sin esperar más Tori empezó a manejar a toda velocidad.
—Oye cálmate, detente, baja la velocidad—Chiaki atemorizado le habló pero este no le importo.
—Cierra la boca.
Tomó fuertemente su asiento tratando de no marearse, sabía que Tori estaba enojado tendría que decirle que lo que piensa estaba mal pero ¿cómo?
Continuara…
Editado: 04/05/2020.
Inochan-Uchiha.
