Sekaiichi Hatsukoi no me pertenece.
«» Pensamientos.
La alarma del teléfono sonó despertándolo de su delicioso sueño y ¡Vaya que sí! La baba se le salía por la boca, en el corto tiempo que durmió no dejaba de pensar en Hattori; sus caricias, sus besos, sus palabras, todo en él.
El cabello le tapo la vista y con algo de trabajo se lo acomodo mientras miraba la hora del día, la boca se le cayó al piso ¡Era tarde! Enojado salió corriendo a bañarse y cambiarse de ropa a la velocidad de la luz.
En menos de 10 minutos ya se había cambiado, de algo le servía trabajar tan temprano. Un fuerte dolor en la cadera lo inmovilizo trayéndole diversas imágenes de ayer en la noche, sus mejillas se sonrojaron y sus piernas le fallaron.
— ¿Qué crees que haces Yoshino? —La profunda voz de Hattori lo paralizo y a la misma vez le erizó la piel. — ¿Iras a trabajar? —.Levantó una ceja.
—S-i, ¿Algún problema? —Él de ojos azulinos suspiró.
— ¡No hay ningún problema idiota! Pero si quieres trabaja sábado. Apresúrate que llegaras tarde—Chiaki agrandó los ojos ¿Sábado? ¿Enserio?
— ¿Qu-é tiene? A mí sí me gusta trabajar. T-Tonto—Desvió la mirada y tomó su carpeta de trabajo listo para huir del departamento. Hattori lo tomó por los hombros sobándole suavemente mientras que Chiaki sentía que se venía. —M-Me incomodas.
— ¿Qué? ¿No te gusta?
—N-No.
—Tú ganas, te dejare en paz o al menos que no quieras—Mordió la oreja de Chiaki dándole unas lambidas. —No creo que quieras eso ¿verdad? —Preguntó sonriendo de medio lado, acarició la zona erecta de Chiaki.
—Ahhh… No lo hagas—Suplicó encorvándose, Hattori profundizó más el tacto casi causándole dolor.
—Lo siento, mi vida—Le brindó un cálido beso en la nuca—No me resisto a tu amiguito de abajo.
Ni supo como pero el castaño ya lo estaba tocando en el suelo, primero por las piernas; acariciándolas delicadamente, después por el torso; levantando levemente su camisa dejando que las yemas de sus dedos tocaran cada parte expuesta.
Ahora, los dos se devoraban ferozmente casi como animales. Chiaki hacia su parte: gemía y gritaba a los cuatro vientos el nombre de Hattori… Hasta que…
—Chiaki ¿¡te encuentras bien!? Lo siento si no pude llamar antes tenía… cosas pendientes pero, para arreglar este problema veámonos más tarde tu departamento. —Se escuchó un suspiró en el teléfono—Ya sabes qué y—
Y después un: Pi, pi, pi, pi.
No eran brutos para saber que esa era la voz de Yuu.
Era el único sonido en el departamento. Chiaki abrió los ojos al ver a su amante con la conexión del teléfono en sus manos y casi instantáneamente lo empezó a bombardear con preguntas.
Hattori mantenía las cejas alzadas dándole la menor importancia a lo que el menor decía, movía el cable de arriba hacia abajo como si fuera un trofeo.
—Al parecer vamos a estar en una cita con Yanase—Dijo, sonriendo.
—N-no espera Tori ¿Qué quieres decir? E-Emm no tienes por qué quedarte conmigo no va a pasar nada, Yuu no están mala persona, es buena y es nuestro amigo.
Hattori alzo una ceja incrédulo—No me digas—Dijo irónico—.No, Chiaki, tenemos una cita con Yanase y es mala educación no partirle la cara por querer robase a mi pareja—Minuciosamente miró a los ojos de Chiaki y, con un tono de voz tan aterrador se dispuso a intimidar a su Uke.
—E-está bien tengamos una cita con Yuu—Murmuró desconcertado.
El mayor sonrió.
—A si me gusta—Lo tomó de la cabeza brindándole un suave beso y luego le acarició la cara y el cabello, cuando el cabello café de Chiaki se levantó Hattori automáticamente se lo arregló y sin más se dispuso a caminar cínicamente por el frio piso.
Chiaki suspiró mentalmente-si eso se puede- y dejó su carpeta en el escritorio que se encontraba a su par, ya libre de las garras de su amante-novio se sentó en el sofá ¿Qué iba pasar? Se sentía aterrado después de los acontecimientos locos que le habían pasado ¿Cómo no tener miedo? Hattori estaba muy raro bueno, realmente él era así. Detrás de esa sonrisa elegante y encantadora estaba un hombre aterrador hasta los poros.
Hattori era el dominante en esa relación y él; el dominado.
Si tenía que hablar de Yuu era todo diferente; Yuu y ellos dos siempre fueron amigos hasta que Hattori y Yuu se dejaron de llevar bien, siempre existía la amistad y todo lo demás pero… las conversaciones eran monologas, solo él hablaba.
¿Por qué era tan querido? Tener a dos de sus seres queridos siempre pendientes de él no era lo que deseaba. No entendía nada.
—«Como entenderlos, ellos si son independientes y yo dependo de ellos dos. Esto es una basura…»—Se dijo en la mente.
Ya no quería una pelea que incluyera a esos dos y peor que lo involucrara a él ¡Que mataran ellos mismos pero no por fuera por él!
—Una cita con Yuu—susurró. Se movió incomodo en el sofá quedando ahora boca abajo.
Cierra los ojos disfrutando el silencio del departamento hasta que el buzón de voz del teléfono suena:
Lo siento, lo siento, de verdad lo siento… No debí hacerte eso. Te espero con una disculpa de mi parte en tu apartamento—Un sollozó—en verdad te amo Chiaki…
Apretó con fuerza su puño, otro mensaje de Yuu y eso lo sorprendió por completo ¿Yuu llorando? Y ¿Sollozando? ¡Al carajo! No entendía nada de nada, y eso le estaba jodiendo la vida.
Sintió una presión en el corazón; Yuu estaba llorando por su culpa ¿Qué clase de amigo era? Suspiró, dándose una idea como seria estar con Hattori y Yuu en el mismo lugar. Vaya idiota que se había convertido.
Fue tanta la sorpresa que se estrelló en el suelo, sus manos arriba de su cabeza y las piernas rectas y duras como roca, batalló por no asfixiarse pero era inútil teniendo a su amante encima de él.
Como miles y millones de veces sus miradas se encontraron en los mismos acontecimientos de siempre: siendo atacado por su amigo/novio/amante; no era que le desagradara pero tampoco le alegraba que Hattori lo observara con esos ojos feroces y lo tocara con esas manos escurridizas que tenía.
« ¿Y ahora? ¿Pongo la cara de idiota y tiemblo en sus brazos? O mejor ¿Empiezo a gemir como loco?» Pensó con asquerosidad al ver como se dejaba tocar como ofrecido a su amante.
Chiaki se movió incomodo en el suelo; al ser atacado sin aviso lo cortó y solo atinó a mirarlo con torpeza, claro, ahora nada era igual ¿Por qué? Yuu se había metido a su vida como un intruso.
Tal vez, se veía tonto e inútil pero sabía muy bien todo lo que pasaba y Hattori estaba de acuerdo con eso, Chiaki no era estúpido todo lo contrario pero ser despistado era su gran problema.
—Yoshino yo también quisiera seguir en este estupendo juego pero, tenemos la cita—Allí estaba Chiaki babeando involuntariamente por Hattori—Te dormiste y lo primero en verte tan indefenso no pude contenerme—Y eso lo sonrojó.
Bien; necesitaba estar lejos de Tori sino acabaría locamente enamorado—Más de lo que estaba—Tori se levantó sin apurarse y se arregló la corbata, Chiaki lo observó siempre con la vestimenta elegante.
— ¿Aun iremos? —Preguntó con la sola esperanza que respondiera que no.
—Mi vida ¿Piensas dejar a nuestro amigo plantado? No, Yoshino, vamos a ir.
Hizo la mueca mientras se levantaba, Tori dejo salir una risa nasal complacido por la cara de Chiaki.
—Y… ¿no te cambiaras? —Inquirió.
—No creo, es mejor así. Tori ¿Qué tal si tenemos nuestra propia cita?
— Es inútil Yoshino, ya es hora de irnos.
Con la cabeza abajo Chiaki camino hacia la puerta del departamento.
Tori aprovechó el momento y lo tomó de la cintura dejándolo en un fuerte abrazo, sintiendo el suave olor y el pequeño cuerpo de Chiaki, Chiaki no demostró desagrado así que el mayor optó por tomarlo de la cara besándolo con pasión, el menor no dudo en corresponder cerrando los ojos azulinos.
Y comenzaron a devorarse mutuamente como lo hacían todas las noches. Tori bajo su mano hasta la camiseta del castaño oscuro moviéndola horizontalmente, rápidamente Chiaki se carcajeó y después de eso se carcajeó más.
Ladeó la cabeza dándole el último pero asfixiante beso de ese momento.
—Y decías que era tarde—Bramó entre risas.
—Lo sé.
Ya separados salieron del departamento hasta llegar a un carro rojo el mismo donde había sido secuestrado y tocado después de la pelea de Tori y Yuu, con confianza abrió la puerta sentándose en los asientos de atrás, Hattori entro por el otro lado y se sentó en el asiento del conductor.
Mirando de soslayó a Chiaki encendió el carro y este empezó a gruñir como gato enojado hasta que por fin Hattori dejo de presionar el pedal y comenzó andar.
—Te gusta ¿Verdad?
—Eh—murmuró sin mucho interés— ¿El que Tori?
—Yanase. —No hubo respuesta pero, Hattori sabía que Chiaki mantenía los ojos abiertos de la sorpresa—Lo besaste ¿No? —Dejó salir una risa burlona—Bueno, casi lo hacen. —Dice refiriéndose al sexo.
—Tori—Habló roncamente— ¿Por qué estás tan celoso? A quien amo es a… ti—Tartamudeó nervioso por lo que había dicho.
Mantuvo la mirada firme hacia el frente como si temiera que toda fuera una vil mentira de su verdadero amor, pero al notar la temblorosa voz de Chiaki bastó para saber que lo decía de verdad.
—Y pensar que te cuesta decir una palabra tan simple—Dijo apretando el volante.
— ¡Tori, claro que no!
—Es irónico; odias que te mientan pero, eres el rey de los mentirosos. Chiaki…
Se le cortó la respiración, se lamentaba de amar al hombre que estaba delante de él, lo amaba pero, también había cierta personita que lo estaba incomodando últimamente, pero, Tori era más letal con esa forma de hablar y hacerlo sentir tan inferior.
"Chiaki…"
Con esa voz tan de él.
Confundido mejor desvió la mirada ¿Ahora era un miedoso? Bah, le daba igual, con tal que su amante no lo violara de nuevo.
— Casi llegamos, y, no pongas esa cara ¿Quieres que te desvista aquí? —Prosiguió con una lasciva sonrisa.
—wiii˜ ¡Ya estamos cerca! —Gritó escondiéndose de la mirada pervertida que tenía al frente.
—sí, eso pensé.
Ya no desvió la mirada, con esa advertencia no era tonto para desviarla, así que mantuvo la mirada firme hasta llegar al departamento suyo.
—Ya puedes bajarte—Le dijo Hattori al estacionar el auto, él de ojos azulinos se bajó sin chistear
Sin perder tiempo comenzó a caminar rápido con ganas de llegar primero a su apartamento, sin embargo Hattori lo siguió y antes de llegar la entrada del edificio lo tomó de la mano. Avergonzado camino de la mano con Hattori.
—No te molesta ¿verdad?
—Claro que no.
— Eso quería escuchar—El menor asintió, disfrutando la música del ascensor, era tan suave que lo calmaba, Hattori lo miró; tenía los ojos cerrados, se veía tan tranquilo, indefenso y deseable.
— ¿¡Q-Que haces!? —Gruñó al sentir algo cálido en sus labios.
— ¿Qué hago? Vaya, ahora te haces el imbécil. —Gruñó ahora él, contra sus labios, no espero más quejas y lo beso agarrándolo de la cabeza. —Esto bebita se llama beso—Murmuró entre jadeos, Chiaki frunció el ceño ¿Bebita? ¿¡Enserio!?
Le mordió el labio furioso, ¿Cómo que bebita? El labio de Hattori rápidamente empezó a sangrar pero, no le importó y le siguió besando con fuerza. Cada lengüetazo que se daban llevaba sangre y eso los excitaba más, el sabor metálico de la sangre.
En cualquier punto de vista aquellos dos se estaban comiendo vivimos y al parecer eso deseaba Hattori.
—Ejem…—Escucharon un chasparreo, se separaron bruscamente sin darse cuenta que los dos tenían los labios rojos por la sangre. El muchacho que estaba delante de ellos sonrió, mientras se adentraba más al ascensor.
«Estúpido» se dijo Chiaki al no sentir que el ascensor había parado y alguien los estaba viendo con burla. Y ese "alguien" era Yuu.
—Te estábamos esperando. —Habló, Hattori con los brazos cruzados.
—Que buen recibimiento—Murmuró Yuu. —Chiaki ¿Tanto así me quieres?
— ¿Q-Que? ¿Y-Yo querer?
—Sí, no te acuerdas, ayer en la noche me decías: "Más rápido…" "Me vengo" "Yuu, Te amo" "Solo te quiero a ti" —Decía, observando de reojo a su contrincante quien se mantenía inmune a las palabras de él.
— ¡Es mentira!
— ¿Seguirán hablando babosadas o mejor entramos? —Ladró enojado, Yuu solo se giró y salió del ascensor, y los demás hicieron lo mismo.
Seis ojos miraban la pequeña puerta del departamento, Chiaki suspiró y abrió la puerta.
—esta es mi casa, mi amada casa que casi nadie conoce. Primero no quiero una pelea entre ustedes dos, aunque eso será inevitable, segundo, nada de licor, cometeremos una tontería si nos embriagamos y tercero la más importante; todos somos buenos amigos—Termino de decir sonriendo el dueño del lugar, los dos que se encontraban atrás de él, asintieron.
—Bienvenidos a mi casa—Balbuceó nervioso.
A/N: ¡Mierda! No me golpeen *Se esconde detrás de su mamá* Soy pecadora por favor sean suaves conmigo. xD
Ahora, tengo dos graves problemas con esta historia:
Pues que, es un YuuxChiaki y no sé qué hacer con el baboso de Hattori ¿Lo mato? O que tenga otra pareja? Ideas por favor.
Hago un trio ya saben, *Desvía la mirada* Tríos de ellos en la cama.
Bien, xD Espero sus Review.
¡Nos leemos pronto!
21/04/2014.
V.C.B
Inochan-Uchiha.
