Un día perdido en el tiempo
Hola Koi buenas noches!
Hoy invité a Asami al restaurant que está en el mercado, ese que me gusta mucho como saben los fideos, me comí 5 tazones tuve que contenerme porque Asami solo se había comido 3 y no quería que ella me viera como una glotona o algo por el estilo. El lugar estuvo muy amigable y como de costumbre había mucha gente , nuevamente reté al cocinero a que si me comía 5 tazones no pagaría la comida de Asami, claro que todo esta apuesta fue solo con la mirada, estoy segura que Asami ni siquiera se dio por enterada de que estuvo pasando, de beber pedimos Agua de arroz dulce, una de mis cosas favoritas en este mundo, esta bebida es común entre los nómadas aire no creí que la vendieran en un lugar tan poco refinado de la ciudad como lo es a donde fuimos es decir "la caverna del sucio Jung" no es precisamente el mejor nombre para un lugar donde sirven fideos tan deliciosos. Lo bueno es que nunca le mencioné a Asami a donde nos dirigíamos ella confió ciegamente en mi elección.
Pero a quien engañaba aún tenía ganas de postre, por eso insistí en ir con el viejito que vende helados en el jardín, de verdad que son unos helados deliciosos, además sirven bastante y esa es la mejor parte de todas. Ahora que lo pienso mejor creo que de todas maneras me vi muy glotona, bueno no tanto Asami me ayudo a terminar mi helado probó de todos los sabores que pedí, pero el chocolate de la parte de encima ese si me lo comí todo yo solita.
Sabes Koi me gusta mucho salir con Asami nos divertimos mucho, siempre es agradable su compañía, además sé que puedo confiar en ella para lo que sea y cuando sea, ella estará para mi y yo estaré para ella, a ver qué día salimos de nuevo, pero no a esos eventos aburridos a los que tiene que ir constantemente, definitivamente eso no es lo mío, pobre de ella tan joven y ya es líder de una poderosa empresa, quien diría que un día llegaríamos a estas responsabilidades. ¿Te imaginas que hubiera sido si desde niñas nos hubiéramos conocido? Seguro seriamos mejores amigas desde entonces y la hubiera ayudado muchísimo cuando perdió a su mamá, la hubiera ayudado a no sentirse sola ningún momento. Pero bueno, por ahora solo queda mirar hacia adelante, hacia un futuro donde igual que hoy nos tendremos la una a la otra.
Nos vemos luego Koi!
