Planes de acción
Reinaba un gran silencio en la normalmente ruidosa casita del club de entretenimiento, mientras todas esperaban a que Ayano se recuperara y despertara por fin. Pero todas estaban muy preocupadas, sobre todo Chitose y Kyoko; por su parte Chinatsu, Himawari, la presidenta Rise Matsumoto y Nishigaki-sensei sólo trataban de entender qué fue lo que sucedió. Habían pasado muchas cosas en tan poco tiempo... y todas deseaban con todas sus fuerzas que todo hubiera sido una horrible pesadilla y que los daños en el consejo estudiantil hubieran sido obra de Nishigaki-sensei.
Pero había varios testigos que la vieron en la sala de maestros haciendo el cuadro de notas al momento de la explosión; además que Ayano seguía en su forma de Mahou Shoujo.
Kyoko leía como loca el nuevo tomo de Mirakurun esperando hallar la solución o alguna pista que las ayudara a vencer a sus oponentes, pero nada. Nada de nada.
Fue entonces cuando Himawari se levantó de repente.
—¿Furutani-san? — Preguntó Chitose sorprendida.
—Sakurako — dijo ella.
—¿Qué hay con Ohmuro-san? — Preguntó Nishigaki-sensei.
—Ella ha estado actuando raro estos días también, desde hace dos semanas; lo mismo que con Akaza-san y Funami-senpai — dijo muy agitada Himawari. — Y yo... ¡no! no puede ser, debo asegurarme que todo esté como debe ser.
Dicho esto, salió a toda velocidad de la casita de té hacia casa de Sakurako. Ella no estaba cerca cuando se dio todo el desastre y no había aparecido así que suponía que ahí debía de buscar. Chitose sólo se quitó las gafas y fantaseó un poco.
—Ehehe... eso también podría funcionar...
...
Himawari llegó ante la casa de su amiga y tocó la puerta realmente agitada. Le abrió Nadeshiko.
—Ah, Himako. ¿Te pasa algo? — Preguntó con una sonrisa.
—Sakurako, debo hablar con Sakurako — dijo muy agitada Himawari.
Sin entender la prisa de la chica, Nadeshiko se apartó para que pasara. Sakurako se encontraba leyendo tranquilamente un manga cuando levantó la cabeza.
—¿Himawari?
Himawari la tomó de los hombros y la levantó hacia ella con una furor desconocido. Sakurako soltó un grito de sorpresa, pero no pudo preguntar qué le pasaba a su amiga, pues ella comenzó a sacudirla muy violentamente.
—Hace dos semanas algo te pasó que hizo que te molestaras durante todo el día en la escuela. ¿Qué fue, Sakurako? ¿QUÉ FUE, SAKURAKO?
—Himawari, me estás asustando — dijo Sakurako entrecortadamente.
—RESPÓNDEME SAKURAKO — Gritó Himawari sacudiéndola con más violencia. — Si es que eres Sakurako respóndeme por todos lo que más quieras.
Hanako y Nadeshiko se acercaron para ver de qué trataba toda la gritería. No entendían nada y por la cara que puso Sakurako, tampoco entendía ella.
—Por favor respóndeme Sakurako, sólo quiero saber si realmente eres Sakurako.
—Nadeshiko Onee-chan me gritó por un yogurt, ¿feliz monstruo de tetas enormes?
Himawari se tranquilizó y abrazó con fuerza a su amiga. Sí, ese evento fue justo antes que ella comenzara a portarse raro; y comenzó a portarse raro tras la salida con Akari.
—Sakurako, gracias al cielo Sakurako...
—¿Se puede saber qué le hiciste esta vez a Himawari-onee-chan? — Preguntó Hanako con una expresión seria. — Deberías dejarla tranquila, después de todo le ocasionas molestias a todos a tu alrededor; sé más considerada.
Sakurako miró con ira a su hermana menor y apartó a Himawari de un empujón.
—Repite eso — dijo amenazante.
—Tampoco yo entiendo a qué viene todo esto pero pienso como Hanako. Deberías pensar un poco antes de andar molestando a Himawari, después de todo ella no tiene razón para andarte soportando — dijo Nadeshiko con calma.
Sakurako apretó los dientes y murmuró algo.
—¿Qué? Si quieres decir algo dilo, Sakurako — dijo Hanako avanzando hacia ella.
—¡QUE DEJEN DE TRATARME DE TONTA! — Gritó la chica con todas sus fuerzas al momento que las sombras de Hanako y Nadeshiko se separaron de ellas y se plantaron ante sus aterrorizadas dueñas.
A una señal de Sakurako, las sombras las abofetearon con tal fuerza, que las derribaron en el acto. Sakurako avanzó amenazante mientras ambas sombras se inclinaban ante ella. Himawari no podía creerlo.
—No... ¡entonces tú no eres Sakurako! — Gritó ella. — Eres otra de esas copias malignas que andan por aquí. ¿QUÉ HICISTE CON SAKURAKO?
Sakurako se volvió hacia Himawari.
—Soy yo Himawari. En verdad que soy yo.
Nadeshiko se tocó la adolorida mejilla y se levantó con dificultad, pero su sombra volvió a golpearla y a derribarla. Hanako temblaba y sólo se abrazó de su hermana mayor como buscando protección mientras que Sakurako las miraba fijamente con una furia desconocida en sus ojos. Era normal que se enfureciera, pero no era más que un berrinche que la cansaba y volvía a estar de buen humor como antes; pero esta vez había algo diferente. Una especie de sombra en sus ojos.
—Siempre lo mismo, que si soy una tonta que no hace nada bien, que si sólo sirvo para estorbar que nadie puede estar tranquilo conmigo cerca. Nadie me respeta, parece que sólo sirvo para que se quejen de mí y nada más.
La sombra de Sakurako se movió por cuenta propia también, trayéndole un yogurt.
—Me comenzaron a gritar desde la mañana y todo por un yogurt que tomé por accidente, hasta ofrecí comprarte otro onee-chan, pero no podías estar satisfecha hasta que me gritaras, ¿verdad? Y tú Hanako, no pasó ni un minuto para que me trataras de tonta también. ¿SABEN LO QUE SE SIENTE?
Las sombras volvieron a tomar a sus dueñas y abofetearlas de nuevo.
—Pero no importa. La Gran Maestra me ha enseñado un nuevo camino, el camino de los Caballeros del Silencio; un camino en donde por fin me respeten.
—Sakurako... — dijo Himawari con un hilo de voz.
Sakurako le sonrió y le tendió la mano.
—¡Únete tú también Himawari, me vendría muy bien alguien que me ayude a estudiar!
—¿TE VOLVISTE LOCA? — Gritó Himawari muerta del miedo. — Sakurako, esta gente es peligrosa. ¡RECAPACITA Y VUELVE CON NOSOTRAS!
—¿Y dejar que sus hermanas le sigan pasando por encima? — dijo una voz.
Todas se volvieron. Una sombra poco a poco tomó la forma de Sakurako... o más bien de Sakuragi, quien tenía los ojos diferentes a su otro yo.
—Sí, sí, Sakuragi-chan tiene razón. Ahora que soy una Caballera del Silencio no puedo dejar que los mortales me traten así, no importa que sean mis hermanas — dijo Sakurako cruzando los brazos y afirmando "seriamente" muy a su estilo.
Himawari se levantó y comenzó a caminar hacia la puerta.
—Esto no está bien Sakurako. Como pueda ayudaré a Sugiura-senpai a hacerse más fuerte y...
—¿Segura? — Preguntó Sakuragi como si nada. — Después de todo es una Mahou Shoujo y como tal sólo existe para matar Caballeros del Silencio. ¿Acaso es el destino que quieres para Sakurako? ¿Que muera?
Himawari se congeló, pero trató de mantenerse firme.
—Mientes...
—Revisa los mangas de Mirakurun y luego me dices — fue la tranquila respuesta de Sakuragi. — Ahora que está metida en esto, la única oportunidad que tiene tu amiga de vivir es que nos apoderemos de los dos mundos.
Sakurako, que hasta en ese momento estaba perdida en sus papas fritas miró hacia las dos.
—¿Pasa algo? — Preguntó con la boca llena de migas.
—No te preocupes — fue la respuesta de Sakuragi.
—Por cierto Sakuragi-chan, ¿por qué estás aquí? — Dijo Sakurako cayendo en la cuenta.
Su otro yo entonces sacó un paquete de su túnica y se la entregó a Sakurako.
—Esto es para ti, Sakurako. Oficialmente eres una de las nuestras, ahora que usaste tus poderes contra tus hermanas... significa que te has consumido por tu oscuridad. Deberías agradecerles, de no ser por ellas jamás te hubieras hecho uno con tu lado oscuro y...
Se dio cuenta que Sakurako no la escuchaba, pues abría muy emocionada su paquete del cual tomó la túnica y la máscara de los caballeros. Sakuragi tenía una gotita en la sien.
—Ayayay... mi culpa por darle esa cosa antes que decirle. En fin, hay muchas cosas que preparar en el frente; y piensa en lo que dije Furutani. Lo más sensato es que te unas a ella, los más poderosos de nosotros siempre son los primeros que buscan las Mahou Shoujo y esta niña está destinada a ser grande.
—¿A qué te refieres? — Preguntó Nadeshiko asustada, no por los poderes de su hermana sino porque temía que algo malo le pasara.
—Mientras más vacía está la cabeza más fácil es conectarse con las emociones; tanto positivas como negativas, tanto luz como sombras. Y esta chica está al nivel de Yuri.
—¿Cómo me veo? — Preguntó Sakurako modelando su túnica. — ¿Sakuragi-chan, Himawari?
—Divina, divina. En fin, ponte tu máscara sígueme Sakurako. Tenemos una importante reunión que atender. ¿No quieres venir Furutani? Los Caballeros del Silencio siempre estamos buscando más miembros y más poder. Además puedes asegurarte de proteger a Sakurako.
Himawari miró hacia el suelo pero asintió y avanzó para alegría de Sakurako.
—¡Sólo esperen, iré por más bocadillos para la reunión!
Y salió corriendo dejando a las cuatro con una gotita en la sien.
—Sí es en parte por su cabeza vacía que fue seleccionada — suspiró Sakuragi.
—Sólo escúchame bien — dijo Himawari con firmeza. — Ustedes se aprovecharon de una chica inocente en un mal momento. yo... si voy con ustedes es sólo porque debo hacerla entrar en razón. ¿Entiendes?
Sakuragi asintió.
—Eso mismo dijo Keiko cuando reclutamos a Yuri... y ahora da su vida por la causa de los Caballeros. Es cuestión de tiempo Furutani. El poder es adictivo, no importa su naturaleza; y nuestro poder aumenta cuando nos dejamos llevar por nuestros deseos.
Sakurako entonces regresó muy contenta y cruzó el portal recién creado por Sakuragi acompañada de su amiga Himawari.
Hanako no podía creerlo ni Nadeshiko.
—Nee-chan, ¿has visto?
—Debimos pensar en cómo se sentía Sakurako en su momento — gruñó Nadeshiko golpeando el suelo y dejando escapar lágrimas. — Ahora está en peligro por nuestra culpa... y para salvar su vida los villanos deben ganar. DEMONIOS, ¿POR QUÉ TUVE QUE DESCARGARME CON MI HERMANA?
...
Era ya bien entrada la noche y Kyoko seguía leyendo y releyendo; viendo y viendo de nuevo los últimos episodios de Mirakurun esperando encontrar la solución. Ayano ya había despertado, lo que era un alivio, pero seguía pensando que debía de haber una manera de terminar con todo aquello y rescatar a sus amigas. Ella era la otaku fan de Mirakurun, tenía que pensar en algo. Entonces emocionada fue a buscar el volumen uno; en donde se explicaban todos los poderes de Mirakurun. Emocionada llamó a Ayano.
—¿Ayano? — Preguntó.
—¿Toushino Kyoko? — Murmuró Ayano medio dormida. — ¿Qué es lo que sucede, Toushino Kyoko?
—Ayano, lamento si te desperté pero he estado viendo los mangas de Mirakurun y finalmente creo saber qué podemos hacer.
—¿Te refieres a una forma de vencer a esos dementes? — Gritó Ayano ya totalmente despierta. — Habla, Toushino Kyoko. Por lo que más quieras, dame la solución.
—En el volumen uno se explican los poderes de las Mahou Shoujo. Prácticamente su imaginación es el límite, todo lo que deben hacer es crear cualquier hechizo de la manga. ¡Esa eres tú Ayano, sólo debes de imaginarte algo y lo lograrás!
—¿Y exactamente qué debo hacer? — Preguntó ella. — Una súper arma que nos ayude a vencerlas.
Kyoko torció el gesto.
—Todo menos un arma, Ayano. Si lo haces ellas podrán atacarte con la sombra de la misma arma, la que tendrá exactamente la misma fuerza. No, lo que hay que hacer es entender al enemigo, y por lo que leo el que sabe más a qué nos enfrentamos es Ganbo.
—¿Ganbo? Pero él está en el mundo de Mirakurun y nosotras aquí. Necesitaríamos una puerta o algo como...
Entonces Ayano comprendió.
—Entraremos al mundo de Mirakurun y uniremos fuerzas — dijo Kyoko con estrellitas en sus ojos. — ¡No sólo salvaremos ambos mundos sino que conoceremos a Rivalun y a Mirakurun en persona!
Ayano colgó pensativa. Claro, era lo lógico; y tratándose de enemigos del mundo del manga, la más indicada para liderar la misión era Kyoko. Sólo rezaba porque todo aquello no terminara mal para nadie, pues sabía lo poderoso que era este nuevo enemigo.
Y bueno, un cap un poco corto pero bueno, el próximo cap será el encuentro entre Mirakurun y Kyoko así que prepárense para ver a Kyoko volverse loca. Es una situación delicada y todo pero todos conocemos a Kyoko. Sólo espero me dejen sus comentarios y:
Chao; nos leemos!
