Disclaimer:Los personajes en esta historia pertenecen a Warner y J.K solo la trama me pertenece.


"Nos estamos desviando del rumbo que preparamos.

Pero en todo caos, hay un cálculo" - Lorde


Capitulo: 2


Todo y absolutamente todo el universo es un entramado de eventos y fenómenos causativos totalmente comprensibles por cualquier ser humano sin distingo de raza, credo o condición social. Sólo se requiere de su intención y disposición para confrontarlos y conocerlos.

A pesar de la existencia de los enigmas y misterios, la realidad es que nada en este universo carece de explicación, todo tiene sus razones, su o sus causas que originan ese determinado hecho. Que en un momento y lugar determinado se desconozcan o sea muy difícil llegar a ellas es una cosa, pero todas las preguntas tienen respuestas y las mismas son cognoscibles por cualquier ser humano. Todas pertenecen a una realidad que puede ser comprendida, aunque después ésta no sea compartida.

Todas los sucesos en el universo están dados por una cadena finita de causas que si se remontaran, se llegaría a la gran causa originaria o primera causa que produjo el Big Bang o inclusive antes. Pero no nos interesa llegar tan lejos, es suficiente saber y reconocer este importante concepto relacionándolo a las causas involucradas de los hechos que afectan y que rodean normalmente la vida.

Harry Potter creyó haber despertado de uno de esos extraños y largos sueños donde todo parece tan real que juras haberlo vivido. Minutos después de haber levantado su rostro encontrándose rodeado de árboles despojados de sus hojas debido al frio invierno, confirmo que aquello no fue un sueño. Realmente había pasado.

Se dio cuenta que había aterrizado allí y al parecer, lo había hecho solo. ¿Y si el hechizo había salido mal y todos habían parado en realidades diferentes? Trago grueso cuando aquel pensamiento llego a él. Sacudió su cabeza alejando aquello de su mente, no era momento de entrar en pánico; tenía que buscar a los demás y salvar el mundo mágico de Voldemort. Trato de colocarse de pie cuando noto que su cuerpo aún seguía adolorido, seguramente por la caída. Minutos después solo pudo ser consciente de cómo volvía a caer. Tal vez a pesar de todo el moriría allí.

Y así fue como horas después encontraron al pelinegro que había sido arrastrado a una espesa y profunda oscuridad… Aquella llamada inconsciencia.

Mientras a unos cincuenta kilómetros de donde se hallaba el cuerpo del nuevamente desmayado Potter, un hombre de aproximadamente unos tres metros cargaba dos cuerpos que estaban en la misma o peor condición que el pelinegro. El chico mostraba una herida en la cabeza que había dejado de sangrar hace bastante, sin embargo, su cabello platinado ahora se encontraba levemente rojizo por la sangre. Por otro lado la pelirroja solo mostraba ligeros moretones y una que otra cortada… A la vista, nada de qué preocuparse. Pero sus órganos no podrían estar iguales, ambos daban señas de haber salidos apenas vivos de una guerra. Pensó el semi-gigante.

Y no estaba para nada alejado de la realidad.


¿Así se sentía estar muerta? ¿El dolor que sentía por todo su cuerpo era parte de la muerte? Abrió sus ojos con pesadez encontrándose con la tan conocida enfermería de Hogwarts, trato de sentarse pero un fuerte dolor en la cabeza hizo que dejara caer su cuerpo de nuevo a la cama. Maldición, sentía que su cerebro iba a explotar de un momento a otro, llevo sus manos a las sienes y empezó a masajearlas, tratando calmar el dolor.

— Debería descansar, señorita Granger. Tanto sus amigos como usted han tenido suerte de salir vivos — Esa voz… Volteo su cabeza, sin importarle el dolor de esta, al lugar donde provenía. Sus ojos se llenaron de lágrimas al chocar con la azulada de Dumbledore.

— Pro… Profesor — una vocecita en su cabeza le advertía que no podía reaccionar de esa forma, el hechizo había funcionado, ahora debían actuar normales. Pero volver a ver a Dumbledore vivo… Aquello le había calado en lo profundo de su alma.

— Duerma, mañana hablaremos mejor y así ustedes nos explicaran como salieron vivos — El viejo mago se colocó de pie y le dio una última mirada a su alumna que seguía llorando sin apartar la vista de él. No fue hasta que salió de la enfermería que dejo de sentir la mirada de la castaña en su espalda.

Hermione seguía mirando la puerta sin salir de su asombro, ¡Dumbledore seguía vivo! Sonrió y cerró los ojos haciéndole caso a su director. Mañana seria un día largo y necesitaría todas sus fuerzas recargadas para lo que vendría.

XXXXXXXXXX

El primero en despertar fue Draco, miro todo a su alrededor aparentando indiferencia, pero por dentro estaba hecho un lio emocional. Bien, el hechizo había funcionado, lo que quería decir que estaban en una realidad alterna donde ellos no saben nada de ella. ¡Ni siquiera sabían si en esa realidad ellos existían! Trago en seco nervioso pasando la mano a su cabello desordenándolo en un gesto nervioso. Cabía la posibilidad de que ellos no existieran por lo tanto debían cambiar todo respecto a ellos… No podían ir a la casa de su familia, así que se tendrían que valer por ellos mismos y eso era un problema. Él era un Malfoy y el no dormiría en un puente o callejón como vagabundo, oh claro que no.

— ¿Pasa algo, Malfoy? — El platinado no tuvo que levantar su cabeza para saber quién era la dueña de aquella voz. Antes de exponer su inquietud tomo su varita de la mesita que tenía a su lado lanzando varios hechizó silenciadores, no podían arriesgarse a que alguien oyera su conversación.

— Granger, ¿Qué posibilidades hay de que nosotros no existamos aquí? — Por el gesto de la castaña Draco pudo darse cuenta que aquello no había pasado por la mente de la chica.

— Nunca pensaste en esa posibilidad ¿No es así?

– Yo… No, no lo hice. Estaba más concentrada en el hecho de salir con vida, destruir los Horrocruxes… Y mis esperanzas de que Harry venciera era lo suficientemente altas como para pensar siquiera a que esto pasaría. Fue totalmente estúpido no pensar en todas las posibilidades de este plan B. — Suspiro derrotada mientras cerraba sus ojos y recostaba su cabeza a la almohada de nuevo, ya que la había alzado un poco para ver al Slytherin.

— ¿Y qué haremos? — La voz de la Weasley menor hizo acto de presencia, había oído todo.

— Lo mejor sería esperar a que hablemos con quien sea el director de aquí y…

— Dumbledore… Él… Él está vivo en esta realidad — Interrumpió Granger a Draco, llevándose una mala mirada por parte de él al ser interrupido.

— ¡¿Qué?! — El grito de Harry sobresalto a todos, pero cierto Slytherin supo esconder muy bien aquello. Sin embargo tomo su varita que estaba en la mesita de al lado de la camilla donde reposaba para hechizar al pelinegro, odiaba oír gritar a alguien cuando recién iba despertando y la voz chillona de Potter era lo menos que quería oír en ese momento.

— Malfoy, baja la varita.

— Harry, mi cabeza va explotar y tu grito no es de ayuda.

Dijeron Hermione y Ginny quienes asesinaban con la mirada a cada chico respectivamente. No habían gritado pero el tono que había utilizado no admitía replica… Era amenazante y ambos chicos pensando en su salud decidieron hacerles caso.

— Lo lamento… — Se oyó decir a Harry. Draco solo chasqueo la lengua con fastidio y bajo la varita colocándola al lado de su almohada. Cruzo los brazos sobre su pecho y fijo su vista en el techo.

— Esperemos a que hablemos con Dumbledore, depende de sus preguntas podremos saber a qué atenernos. — Volvió hablar Draco sin mirar algunos de sus amigos.

— Estoy casi segura que él nos conoce, ayer cuando desperté él te ordeno volver a dormir llamándote por tu apellido, Herms — Comento Ginny mirando a la camilla de Hermione.

— No podemos dar por sentado nada, recordemos que esto es un mundo alterno. Todo lo que conocemos pudo haber cambiado, nuestras familias, creencias… Incluso nuestro aspecto. Tenemos que estar preparados mentalmente para cualquier cambio, no debemos estar sorprendidos o pueden sospechar. — Aclaro Hermione con tono cansino, seguía agotada y su cuerpo estaba volviendo a pedir que durmiera.

— por ahora volvamos a dormir, nuestros cuerpos siguen agotados por lo que hemos pasado antes de llegar aquí. — expuso Malfoy al oír el tono de la castaña y al sentir como sus parpados se estaban volviendo pesados.

Los demás no dijeron nada más, tanto Harry como Ginny estaban en la misma condición que sus amigos. En la guerra habían salido vivos por poco y con aquel viaje terminaron por exceder tanto su cuerpo como su magia. Debían estar en condiciones para hacerle frente a lo que se enfrentaban allí ahora. Esto era una guerra que ellos debían ganar.

Por los caídos.

Por Ron.