La clave de todo es Nanamori-sensei
La Gran Maestra estaba jugando un juego de carreras con Akari, cuando las Caballeras Ayaka y Risa llegaron corriendo. Menos mal que utilizaban máscaras, pues de haberlas visto a la cara la pobre Akari se hubiera desmayado de la impresión.
—GRAN MAESTRA, GRAN MAESTRA, TENEMOS UNA EMERGENCIA — dijo Risa con su estridente vozarrón.
—¿Algo grave? — Preguntó la Gran Maestra.
Ayaka asintió mordiéndose las uñas.
—Tiene que ver con la amigas de Akaza, ¿le importaría?
La Gran Maestra asintió y se levantó tras disculparse con Akari para seguir a sus Caballeras a otro de los cuartos del cuartel.
—¿Y bien? — Quiso saber.
Las Caballeras le ofrecieron sus sombras para que éstas le mostraran a su Gran Maestra los detalles del último combate. La Gran Maestra pareció preocuparse, pero más que todo por la maldita estrategia de Toushino Kyoko.
—Maldita moñunda, juro que cuando llegue el momento la haré sufrir. Pero en fin, ¿Keiko supongo que se está recuperando, no?
Las dos Caballeras se inclinaron.
—Así es, Gran Maestra. Está en el cuarto de Obscuridad Absoluta para limpiar su alma de tanta luz que la golpeó. ¿Quiere que la llamemos?
—Déjala recuperarse por unos quince minutos; pero dile de una vez que se prepare y entre al otro mundo que ya es hora que reemplace a la maldita de Toushino Kyoko.
—¿ACASO SE VOLVIÓ LOCA, GRAN MAESTRA? ELLA ES UNA MAHOU SHOUJO Y MUCHO MÁS HÁBIL QUE MIRAKURUN, NO HABRÁ MANERA QUE LA VENZAMOS PARA REEMPLAZARLA LUEGO — gritó Risa.
La Gran Maestra, luego que se dispersara el zumbido provocado por aquella voz del demonio, sólo levantó una mano tratando de tranquilizar a sus alteradas Caballeras.
—A ustedes también les aconsejo que se preparen para reemplazar a Sugiura y a Matsumoto. Esas imbéciles están aquí, seguramente en busca de respuestas; así que han dejado su propio mundo desprotegido. Esa será nuestra ventaja, pero tenemos que movernos ya. Ayaka; ya que Keiko se encuentra herida, tú quedas como mi segunda al mando. Al caer la tarde, todas las asignadas a aquel mundo debemos prepararnos para la búsqueda y captura de la mangaka Nanamori-sensei. Ella parece ser un elemento clave en todo esto; pues parece ser la clave de la conexión de nuestros mundos.
Risa y Ayaka se inclinaron ante su temible líder, quien volvió a colocarse su máscara y entró al cuarto en donde Sakuragi entrenaba a Himawari y Sakurako. Ellas eran un nuevo elemento clave de su plan, aunque jamás contó con ellas en un principio; eran una gran ventaja a considerar ahora que sabía que en aquel otro mundo también había Mahou Shoujos. Sólo esperaba que aprendieran rápido todos los secretos de las sombras. Sombras, ese era el poder de los Caballeros del Silencio.
—Sakuragi — llamó la Gran Maestra.
La doble de Sakurako se inclinó ante su Gran Maestra.
—Todo va a la perfección, ¡oh Gran Maestra! Pero Furutani-san tiene ciertos problemas al dominar las sombras, así que de momento Sakurako-chan está repasando lo básico con ella.
La Gran Maestra se dio por complacida y miró hacia las dos amigas.
—No Himawari, trata de concentrarte un poco — dijo Sakurako. — No entiendo cómo te cuesta tanto hacer esto, esto es de lo más divertido; no como lo que nos enseñan en la escuela. ¡Himawari tú tienes talento para lo aburrido! ¡Eso es, tú eres aburrida!
Una venita de irritación apareció en la frente de Himawari.
—¿QUÉ DIJISTE? — Gritó Himawari soltando una gran poder de energía oscura.
Sakurako aplaudió alegremente.
—¡Eso es! — Gritó alegremente. — Así funcionan nuestros poderes, tienes que dejarte llevar por tus emociones. Así me gusta Himawari, ahora sí podemos estar juntas en el camino de las sombras.
Himawari se quedó congelada del susto, se había dado cuenta que ahora que había decidido darle la espalda a la luz no había vuelta atrás. Pero todo fuera por proteger a Sakurako, su querida Sakurako.
Por su parte la Gran Maestra sonrió por debajo de su máscara. Himawari le recordaba a Keiko. Comenzó la senda de la oscuridad por salvar a su amiga Yuri y ahora era uno de los comandos en jefe de los Caballeros. Ellas dos llegarían bastante lejos.
—Ohmuro, ¿qué tanto has avanzado?
—¡Gran Maestra-san! — Saludó alegremente Sakurako. — Pues la última vez que intentamos ya pude hacer el hechizo de absorber las sobras dentro de mí para hacerme súper fuerte. Me gusta mucho, es de los más divertidos.
La Gran Maestra levantó una ceja.
—Eso es de lo más avanzado. ¿Cómo es posible?
Sakuragi se encogió de hombros.
—Es como Yuri, tiene un talento natural muy desarrollado.
Maldad pura o una cabeza vacía; de una forma o de otra los Caballeros del Silencio podían alcanzar un enorme poder, y no había que preguntar qué clase de poder tenía Sakurako Ohmuro.
—Bien, en ese caso ambas regresen a su casa y mañana en la mañana Sakuragi pasará a buscarlas; pero si surge un contratiempo, Ohumro, te nombro como la tutora personal de Furutani. Asegúrate que aprenda correctamente el camino de las sombras.
Sakurako hizo un saludo militar mientras que la Gran Maestra abría un portal para que todas pasaran. Una a una todas lo cruzaron de regreso a la secundaria Nanamori.
…
Todo era silencio en la residencia Ohmuro. Tanto Nadeshiko como Hanako seguían reviviendo en sus mentes aquella escena: la furia de su hermana, sus poderes desconocidos y por último esa mirada de decisión en los ojos de Himawari cuando decidió seguir a Sakurako y a esa extraña chica.
—¿Niñas? Tadaima — dijo una voz femenina.
Tanto Hanako como Nadeshiko levantaron la mirada algo confundidas.
—¿Mamá? ¿Papá? ¿Qué? ¿No se supone que llegan hasta las siete de la noche? — Preguntó Nadeshiko algo confundida.
Los señores Ohumro se miraron confundidos ellos también.
—¿Se encuentran bien, chicas? — Quiso saber el señor Ohumro. — Ya son más de las siete, de hecho nos retrasamos un poco hoy. ¿Qué pasa? ¿Y Sakurako?
—Tú deja querido — dijo su mujer tranquilamente. — Seguramente estará con Hima-chan, son tan unidas esas dos…
Hanako y Nadeshiko no sabían cómo reaccionar, querían contarles a sus padres lo ocurrido; pero no sabían cómo sin parecer locas. De todos modos sus padres notaron la preocupación en sus rostros. La señora Ohumro se acercó a sus dos hijas con toda la delicadeza de la que fue capaz.
—¿Niñas, qué fue lo que pasó? ¿Algo grave?
Las hermanas iban a responder cuando la puerta se abrió dejando pasar alegremente a Sakurako, que andaba de excelente humor y silbaba una cancioncita.
—¡Hola familia! ¡Ya vino Sakurako-Sama!
Las dos hermanas retrocedieron un par de pasos al sentir el aura de Sakurako. Se sentía mucho más poderosa que antes, como si se hubiera fortalecido en aquel otro mundo. Sakurako sólo les sonrió ampliamente como quien no quiere la cosa y fue a sentarse.
—Por un momento pensamos que ibas a cenar con Hima-chan — dijo su madre con una gran sonrisa.
—No — dijo Sakurako contenta. — Hoy salimos con unas amigas y cuando regresamos todas estábamos muy cansadas. Pobre Himawari, todavía tiene que encargarse de Kaede pero bueno; es una responsable hermana mayor y siempre le demuestra mucho cariño a Kaede. Y Kaede le responde con mucho amor también, sé de ciertas hermanas que deben aprender una cosa o dos de ellas.
Los padres tal vez no captaron la indirecta pero Nadeshiko y Hanako claro que sí. Sakurako… había cambiado y lo sentían; un cambio nada bueno para nadie. No entendían lo que sucedía, pero algo estaba claro: Sakurako se encontraba en peligro.
…
En la casa de Raika (Raivalun) reinaba un gran silencio. Luego que las chicas de la otra dimensión les contaran su historia y les mostraran el manga de Mirakurun, estaba claro que todo el asunto era bastante preocupante para todos.
—Bo, sobre todo me inquieta todo esto del manga, ¡Bo! — Dijo Ganbo volando en círculos. — Si eso es verdad ellos tienen la forma de controlar nuestros movimientos, ¡Bo!
Mirakurun miró hacia la ventana con preocupación.
—Y lo peor de todo es que no podemos hacer nada ahora porque estamos cansadas. ¡Demonios, odio esperar! Si se tratara de los Giga-Giga podría dormir tranquila… pero esos malditos son escalofriantes. Jamás pensé que realmente tendría que pelear por mi vida en un combate. Estoy acostumbrada a pelear con Raika-chan y Ganbo, ¡ESTO ES DEMASIADO!
Se puso de rodillas a llorar. Nishigaki-sensei se acercó y le dio palmaditas en la espalda.
—Ya, ya. De nada sirve lamentarse ahora. Los Caballeros son fuertes pero si es cierto que ustedes las Mahou Shoujo han existido por generaciones para proteger al mundo de ellos es porque son más fuertes.
—…
—Matsumoto tiene razón también. Ahora tienen a Toushino Kyoko, si alguien puede ayudarlas a vencer a los Caballeros esa es ella.
Ayano se mordió las uñas.
—Ahora las que me preocupan son Ohmuro y Furutani. Ohmuro-san ha estado actuando muy raro últimamente… y Furutani fue a confrontarla antes que viniéramos hacia este otro mundo, no hemos sabido nada de ellas desde entonces.
—No te preocupes Ayano-chan, tengo la certeza que todo va a solucionarse — dijo Chitose. — Cuando terminemos con esto todas nosotras volveremos a nuestra vida con nuestras amigas. No sé por qué pero presiento que siguen vivas, todo es cosa de tener fe.
Kyoko asintió.
—Sí, están vivas, puedo sentirlo.
—Bo, son tus poderes de Mahou Shoujo, ¡Bo! Te permite sentir la presencia de tus seres queridos, ¡Bo! También cuando ya han abandonado esta existencia, ¡Bo! — Dijo Ganbo.
Todas sintieron un escalofrío.
—Ganbo, eso sonó algo… oscuro — dijo Mirakurun.
—Tu anime se hizo muy oscuro de la noche a la mañana — dijo Kyoko pensativa. — Por eso debemos localizar a Nanamori-sensei en cuanto recuperemos nuestras fuerzas. Ella tiene que darnos explicaciones y…
—¿Pero por qué no podemos combinar nuestras fuerzas ahora y volver a usar el portal? — Sugirió Ayano.
—Porque nos volveríamos a agotar y no podremos hacerles frente a los Caballeros del Silencio en caso nos estén esperando en casa — dijo Kyoko. — Y he visto y leído suficiente esta temporada como para estar segura que así será. Estos villanos de Mirakurun no son normales, son aterradores, son…
—A diferencia de Ganbo-Sama son verdaderamente malvados — dijo Rivalun con tristeza. — No dudarán en matarnos… pero ya qué, no podremos hacerles frente si seguimos pensando así. Toushino, ¿qué puedes decirme de tus compañeras que han sido suplantadas? Necesitamos saber a quiénes nos estamos enfrentando, tal vez conozcamos a alguna y al saber sus identidades podremos tener aunque sea un poco de ventaja.
—¡Eso es brillante Raika-chan! — Dijo Mirakurun. — Toushino-san, por favor…
Kyoko y Ayano intercambiaron una mirada rápida y al final la rubia sacó su celular mostrando una foto de Yui.
—Ella es mi mejor amiga Yui, ella fue suplantada.
Rivalun y Mirakurun torcieron el gesto.
—Yuri Minami. La mejor amiga de Toshiri Keiko… y Keiko ya está confirmada.
Entonces Kyoko siguió buscando hasta que dio con la foto del club de entretenimiento y les señaló a Akari.
—Ella también. Akari-chan, no sé si la conozcan.
Ambas brujas negaron con la cabeza, no a ella no. Pero entonces los ojos de Mirakurun se posaron sobre Chinatsu.
—¿Qué? ¿Y ella quién demonios es?
—Yoshikawa Chinatsu — dijo Ayano. — Una de las compañeras de Akaza-san. ¿Por qué?
—Es igualita a Mirakurun, ¿no será una Mahou Shoujo también, o sí? — Dijo Rivalun mirando fijamente los rasgos de Chinatsu.
—No — aseguró Kyoko. — Ella estaba cuando nos atacaron y a diferencia de Ayano y mía, no despertó.
—Supongo que no; o tal vez no ha encontrado el amor — dijo Rivalun. — Rayos, esto se pone peor por momentos. ¿Qué se supone que hagamos ahora?
—Lo que veo es que tanto los Caballeros como nuestros antepasados se dieron cuenta de lo conectados que están nuestros mundos en verdad — dijo Mirakurun. — Por eso debemos prepararnos. Minna, todos descansen y despertémonos temprano. Tenemos que llegar a Nanamori-sensei antes que ellos.
Asintieron.
—Por suerte estoy sola en casa así que pueden dormir aquí — dijo Raika arreglándose las gafas. — Kurumi-chan, ¿puedes llegar temprano, no?
—Vivimos a la vuelta, así que no te preocupes — dijo Kurumi. — Me cuesta mucho despertarme pero es un sacrificio que haré si es por salvar los dos mundos.
Nadie dijo nada más, de momento había que preparase para la batalla final.
…
Y del otro lado los Caballeros se preparaban también. La Gran Maestra sabía que las Mahou Shoujo irían también tras Nanamori-sensei, por eso se preparaba leyendo su texto sagrado el Libro de las Sombras para repasar una y otra vez uno de los máximos ataques de sus antepasados.
—El momento ha llegado — sonrió la Gran Maestra. — Es una lástima que las nuevas no estén del todo preparadas pero en fin, servirán como distracción.
Lamento el retraso, lamento el retraso, lamento el retraso; pero no tienen ni idea de cómo me ha costado estos días el retomar esta fandom. Pero bueno, tengo como meta publicar un nuevo cap antes del final de diciembre. No esta semana porque me voy de vacaciones pero les prometo que los Caballeros del Silencio volverán y en enero le daré un cierre a esta saga tan largamente abandonada; pero bueno, les prometo que la acabaré como el resto de mis historias de YuruYuri. Sin más:
Chao; nos leemos!
