¡MIRAKURUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUN!
Todas las reunidas en casa de Rivalun intercambiaron una rápida mirada y asintieron. Entonces Kyoko tomó el DVD que se había traído de su casa: EL SECRETO ES REVELADO: EL VERDADERO ROSTRO DE RIVALUN. La idea era simple, estudiar lo más posible a sus nuevos oponentes y la mejor manera sería leer manga y ver anime; y si bien todavía no se habían publicado los volúmenes o películas de la "Nueva Mirakurun" tenían las dos primeras apariciones de los Caballeros del Silencio. La primera en aquella película y la segunda en el final de la primera temporada.
—Hay que admitir que Toushino-san es muy previsora trayendo eso en su mochila — susurró Chitose a Ayano, que sólo sonrió.
—Esta es la primera vez que veo que ser fangirl sirve de algo.
Mirakurun las miró con reprobación.
—Por favor, saben que tenemos una situación entre manos. Toushino, haz los honores.
Kyoko le dio PLAY al aparato y comenzó todo normalmente con la rutina diaria de Raika y Kurumi (ambas novias se sonrieron un poco al reconocer aquello) pero tras la primera batalla de la película, una muy típica del anime Mirakurun en la cual terminó todo con su Mirakurun Donkey, sólo se vio a la bruja milagrosa respirando agitadamente.
—Bueno, el mundo está a salvo una vez más. Para ti mi querida Raika-chan.
Rivalun se sonrojó en ese punto pero no dijo nada.
En la película una sombra se proyectó sobre Mirakurun haciendo que ella mirara hacia arriba. Se encontró con una figura de una chica vestida con una túnica negra y una máscara sonriente con un cabello rubio que ondulaba al viento con un moñito por decoración. Ahora todas las presentes sabían que se trataba de Toshiri Keiko.
—No deberías confiar en ella Mirakurun. Te está engañando, sólo usa su supuesto amor como una excusa. Pregúntate quién es en realidad tu amada.
Dicho esto, desapareció entre las sombras. Así no más. Entonces Kyoko adelantó la película hasta la parte en donde Rivalun revela su secreto teniendo na charla emocional y dura con Mirakurun para finalmente terminar en una batalla en la que ambas luchaban con todos sus sentimientos.
—Rayos, en aquel entonces fui horrible contigo Kurumi — dijo Raika enjuagándose una lágrima.
Kurumi la besó en la mejilla.
—Tranquila amor, ahora todo ha pasado.
La película siguió mostrando que la batalla llegando a su clímax, cuando de entre las sombras se materializó la misma chica que al principio de la película y atacó:
—¡Shadow arrows!
De sus pequeñas manos salieron cientos de flechas de sombras que impactaron sobre las brujas y entonces ambas se levantaron mientras que la otra seguía utilizando sus poderes de las tinieblas para matarlas y estuvo a punto de hacerlo hasta que llegó un punto en que Rivalun, sintiendo la muerte llegando hacia ella sólo le dijo a Mirakurun:
—Lo siento tanto Kurumi-chan…
—¿De qué hablas Rivalun? — Preguntó la aludida.
—No me llames así, tú sabes que soy Raika, tu Raika. Y lo lamento tanto… era sólo que… siempre fuiste tan atlética, fuerte, llena de una energía que a mí me faltaba. Te admiraba tanto y por eso me uní a Ganbo, pensaba que derrotarte era la única forma de lograr que estarías a mi lado por siempre. Todo lo que hicimos juntas fue por amor; pero lo lamento tanto amada mía… porque era en verdad que estaba insegura porque no me sentía digna de ti. Lo lamento tanto Kurumi-chan.
—Raika-chan…
—Lo siento mucho… amiga mía, amada mía… siento que tengamos que estar al borde de la muerte para que sea sincera. Te amo Kurumi.
—Y yo a ti, Raika.
Se besaron mientras que la Caballera del Silencio levantaba su mano creando una gran concentración de energía de tinieblas.
—Que ternurita. Sayonara.
Entonces del beso de ambas surgió una enorme cantidad de poder de Luz que expulsó lejos a la Caballera del Silencio. Iba a levantarse, a seguir peleando, pero entonces las dos amantes se unieron para la batalla dejándola a ella derrotada por completo, era algo aplastante y humillante; y ahora estaban a punto de descubrir su identidad cuando una poderosa pared de sombras separó a las Mahou Shoujo de la caída Caballera del Silencio. La joven oscura sonrió al reconocer esa firma de poder.
—¡Gran Maestra!
La Gran Maestra, vestida con una armadura de energía de las sombras solidificada, la tomó en brazos y se alejó poco a poco.
—Eres descuidada y torpe joven amiga, pero no te culpo pues conozco tus razones. Casi caes y no puedo permitir perder a un soldado tan valioso. Y lo mismo por tu amiga, no tengo el corazón para dejarla sin su amada. ¡Rivalun, Mirakurun! Escuchen bien: esta no será la última vez que escuchan sobre los Caballeros del Silencio. Y cuando llegue el momento, caerán. Ténganlo por seguro.
Entonces ella se alejó entre las tinieblas.
Kyoko sacó el DVD y colocó el otro, en donde todo comenzaba con los múltiples ataques de los Caballeros del Silencio dirigidos por la Gran Maestra. Y seguía así, hasta que supieron que desde la luna los Caballeros pensaban crear un eclipse artificial para que las sombras se apoderaran de Japón y se hicieran más fuertes. Rivalun dijo que iría a averiguar mientras que Mirakurun luchaba abajo. Desgraciadamente se hizo el eclipse.
—¡Rivalun! No, tengo un extraño presentimiento.
Y se teletransportó a la luna en donde se encontró a Rivalun en un charco de su propia sangre mientras que se arrastraba débilmente hacia Mirakurun.
—Huye mientras puedas Mirakurun. Ella… ella es muy fuerte… por favor no te dejes vencer… cuidado con…
Se desplomó mientras que Mirakurun bloqueaba con su Mirakurun Donkey una espada hecha de sombras solidificadas. La Gran Maestra levantó de nuevo su espada de tinieblas y la clavó en el suelo.
—¿Qué piensas hacer? — Preguntó Mirakurun.
—Cuidado Mirakurun… — dijo Rivalun.
Entonces una onda de energía negra emergió del suelo dando de lleno sobre la brujita milagrosa que la lanzó hacia atrás mientras que haciendo aparecer una nueva espada de sombras la Gran Maestra la intentó atravesar por el pecho; pero Mirakurun demostró ser la más rápida creando un campo de luz que deshizo la espada a tiempo.
Cayó hacia atrás cambiando su Mirakurun Donkey por su Light Striker, una espada de luz pura y enfrentó a la Gran Maestra, que se rio de forma escalofriante y comenzaron a pelear.
—Me estás dando más batalla que Rivalun, eso es bueno.
—¡No te perdonaré por lo que le hiciste a Rivalun! — Gritó Mirakurun incrementando su poder para igualarse a su temible oponente.
—Recuerdo este capítulo — dijo Kyoko. — Cuando lo vimos no podía creer que Mirakurun realmente estuvo a punto de morir. Fue una bomba entre los fans.
—Pues yo lo recuerdo como una de las experiencias más aterradoras de mi vida — dijo Mirakurun con una venita de irritación. — Demonios, esas técnicas no son normales.
Efectivamente, en la película se miró que por fin la Gran Maestra cambió su espada de sombra solidificada por dos pequeñas dagas que cubrió con más sombras y disparó un poderoso rayo contra su enemiga. Mirakurun gritó y se protegió con un campo de luz… desgraciadamente se dio cuenta que el rayo no era para ella sino para Rivalun, que no pudo escapar del impacto y realmente estuvo a punto de matarla.
Mirakurun gritó con furia y lanzó un rayo de luz contra la Gran Maestra que lo desvió con un escudo de sombras y repitió el ataque contra Rivalun. Esta vez Mirakurun saltó para bloquear el rayo con su cuerpo y a pesar de haber estado rodeada por un campo de energía de luz, el ataque de la Gran Maestra fue mucho más fuerte y la atravesó quedando frente a Rivalun, sobre un charco de su propia sangre.
—Patético. Pero en fin, me alegro mucho estúpidas. Gracias a este sacrificio de amor no me tengo que preocupar más por ustedes. Hasta nunca.
Entonces se alejó dejando solas a las Mahou Shoujos ya moribundas. Cuando se teletransportó fuera, Mirakurun se levantó débilmente y con su magia dijo:
—Miracle Healing…
Las chispas de magia rosa la cubrieron a ella y a Rivalun, pero la bruja de cabello azul trató de detenerla.
—No, espera Mirakurun… tú… no tienes la fuerza suficiente para sanarnos a las dos. Déjame a mí, por favor…
—Raika-chan, no puedo vivir sin ti… por favor…
—¡Ni yo sin ti Kurumi-chan! Por favor, si sigues así…
Mirakurun se desplomó ya sin energías. Sus heridas habían sanado pero se había acabado toda su fuerza vital.
Entonces en el aquí y en el ahora, Mirakurun levantó una mano.
—Basta Kyoko, ya vimos lo que necesitábamos.
Kyoko obedeció, con sólo ver a Mirakurun se notaba que estaba aterrada y el recordar esa horrible experiencia en la que casi muere sin remedio era de lo más aterrador para ella.
—De no ser por Ganbo hubiera muerto ese día — dijo Mirakurun temblando y llorando. — Malditos caballeros del Silencio. Ellos, ellos, ellos…
Raika la abrazó por la cintura.
—Tendremos que estar listos para mañana cuando sea el momento de enfrentarnos a ellos en la búsqueda de Nanamori-sensei. Ten fe, amiga mía.
Entonces se fueron a dormir, reflexionando de qué hacer en caso se encontraran con la temible Gran Maestra.
…
Al día siguiente, Akari Akaza (o aquella que se hacía llamar Akari Akaza) se levantó temprano y se vistió rápidamente. No quería que cierta persona la viera, pues de toda la familia, ella era una verdadera molestia para la Gran Maestra. Pero para su desgracia esa persona la esperaba en el sofá de la sala. Era de madrugada y estaba bastante oscuro pero no era problema para quien dominara las sombras.
—¿Vas a alguna parte Akari? No sé, me parece que es muy temprano para ir a la escuela, ¿a ti no? A menos que no vayas a la escuela hoy, claro está.
La Gran Maestra suspiró molesta.
—Terminemos con el mismo juego de siempre — dijo ella extendiendo su mano cubriéndola de energía oscura. — ¿Cómo te las arreglas para saber que no soy Akari? Y más importante, ¿cómo rayos rompes diariamente mi control mental?
—El amor de una hermana no conoce límites — dijo Akane con firmeza.
—Tu amor es enfermizo, por eso me es tan fácil controlar tu mente; porque tu alma es pura oscuridad. Pero luego lo rompes, vaya que eres alguien de cuidado Akane Akaza.
—Antes que vuelvas a dormir mi amor por Akari con tus trucos malignos, quiero saber una cosa: ¿dónde está?
—A salvo. No eres la única a la que le preocupa la seguridad de Akari y no estoy orgullosa de lo que hice, pero de todos modos es vital para mi plan que ella esté apartada mientras yo la reemplazo. También es importante para mí el mantenerla a salvo.
—¿Por qué?
—Porque me recuerda a mí, tanto físicamente como en su forma de ser; así era yo antes de descubrir el camino de las sombras. Por eso siento debilidad por ella, además que es un punto importante en mi plan final, pero no temas, por nada del mundo dejaré que la lastimen, es una promesa de la Gran Maestra.
Akane asintió.
—Si me prometes que estará a salvo está bien, sólo termina pronto para que pueda verla otra vez.
La Gran Maestra asintió bajando su mano y caminando hacia la puerta para reunirse con sus amigas en la estación de autobuses. El plan sería ir a la televisora e interceptar a Nanamori-sensei. Sería sencillo, si algún guardia los intentaba detener, usaban sus poderes y ya, nada complicado. Tras verse con Ayaka y Yuri, teletransportó a Keiko (ya recuperada pero no del todo) y a Risa. Entonces las cuatro Caballeras tomaron el autobús hacia el centro de Tokyo.
Nadie dijo nada, sólo avanzaban en silencio, haciéndole honor a su nombre. Finalmente llegaron ante la estación y entraron sin delicadeza a pesar de las protestas de la recepcionista, que no tuvo más remedio que llamar a seguridad.
Seis sujetos bien fornidos llegaron a interceptarlas cuando Keiko los elevó por los aires usando sus propias sombras y sonriendo perversamente los arrojó contra la secretaria.
La señora Nanamori se encontraba revisando los dibujos y el libreto de su idea original, y todo iba bastante bien; cuando la puerta se abrió y su secretaria cayó violentamente en el estudio. Estaba muy maltratada, con varias quemaduras y las gafas torcidas.
—Sensei… un grupo de fans cosplayers quieren tener unas palabras con usted.
Nanamori retrocedió un par de pasos, desde la liberación de la segunda temporada diariamente tenía que lidiar con fans enojados que deseaban que la serie volviera a su colorido original; pero jamás habían recurrido a la violencia, su pobre secretaria estaba en pésimo estado, ¿qué le había ocurrido?
Entonces la chica se elevó rodeada por un aura de sombras y la sacudió hasta hacerla caer de nuevo. Todos los dibujantes se quedaron de piedra mientras que Nanamori murmuraba un rápido: "No puede ser"
Finalmente las Caballeras del Silencio entraron en la habitación lideradas por su Gran Maestra, quien con un movimiento rápido cambió su ropa de escuela por la túnica negra de su uniforme; y seguidamente lo hicieron las demás.
—Nanamori-sensei, justo a quien queríamos ver — dijo la Gran Maestra. — Soy una gran fan de su trabajo… de alguna forma refleja todo lo que ocurre en nuestro universo; todo, hasta el más mínimo detalle. ¿Puede explicarnos el vínculo entre su imaginación y nosotros luego de que la capturemos, señorita?
Nanamori-sensei quería huir, pero sabía bien que era inútil; conocía a la perfección todos los poderes de sus creaciones y sabía que apenas hiciera un movimiento, la Gran Maestra haría que su propia sombra la traicionara y la inmovilizara. No, en lugar de huir Nanamori-sensei sólo miró fijamente a la Gran Maestra y dijo:
—No puedo creerlo, son justo como me las imaginé bajo las máscaras. Toshiri Keiko, Minami Yuri, Matsui Risa, Sikure Ayaka. Todas ustedes… ustedes son iguales a mis diseños, a mi imaginación, a mis sueños. ¡La primera generación de Caballeras del Silencio entrenadas por su Gran Maestra Yakuza Akira.
—Eso es lo que no llego a comprender — dijo la Gran Maestra. — Primero todas las boberías que hicieron Rivalun y Mirakurun entre ellas son un anime para mocosos muy exitoso; y precisamente coincide con el tiempo en que nosotros no hacíamos ningún movimiento pues estábamos ocupados formándonos y formando nuevos Caballeros. Luego, ¡puf! Comienza la segunda temporada justo en el momento en que nos ponemos en marcha. ¿cómo puede suceder esto, sensei? El vínculo entre nuestros mundos, todo esto que ocurre siempre. Es algo que no llego a comprender aun.
La sensei no pudo responder.
—Si lo supiera te lo diría Akira-chan, pero no sé. Todo comenzó cuando era niña y tenía estos sueños sobre Mahou Shoujos y Caballeros Oscuros luchando entre sí. Luego crecí y convertí mis sueños tontos en un anime; jamás supe o imaginé que ustedes eran reales.
La Gran Maestra asintió.
—La última página del Libro de las Sombras es sobre viajes entre dos mundos conectados, este mundo. Cuando llegamos sentimos la presencia de varias descendientes de Mahou Shoujos…
Keiko miró a su Gran Maestra.
—¿Está diciendo que…?
—Así es, la sensei es una Mahou Shojo. Pero ya es muy tarde, creció, no puede usar sus poderes; pero de todos modos puedo sentir su aura de luz débilmente, si tiene una hija o una nieta; ellas heredarán su poder.
Nanamori-sensei estaba entre aterrada y fascinada con lo que ocurría, pero más que todo aterrada. Conocía bien a su personaje y sabía que podía ser realmente perversa cuando quería. A menos que ocurriera un milagro…
Una lluvia de chispas de luz y arcoíris inundó la estancia revelando a cuatro Mahou Shojos. Dos desconocidas y Rivalun y Mirakurun.
—Claro, un milagro, Mirakurun — se dijo Nanamori haciendo un facepalm.
La Gran Maestra se volvió.
—Ah, Toushino Kyoko y compañía. Sabía que vendrían; por eso me tomé la molestia de acompañar a mis Caballeras.
—Deja a la sensei, Gran Maestra — ordenó Kyoko blandiendo su báculo de luz.
La Gran Maestra entonces se rodeó de sombras.
—¡Ultimate Shadow!
Las sombras poco a poco se solidificaron creando una armadura negra y dos pequeñas dagas en las puntas. Las otras Caballeras igualmente se rodearon de sombras enfrentándose a las Mahou Shojos.
—Estoy harta de todo esto — dijo la Gran Maestra. — Kyoko, tú eres mía. Tú has sido la que más se ha acercado a vencerme y eso está por colmar mi paciencia. Muérete de una vez.
Entonces, justo como en la película de Mirakurun, juntó las puntas de sus dagas y lanzó un poderoso rayo de sombras contra Kyoko; que iba a moverse pero Keiko y Yuri la inmovilizaron con sus sombras y la propia sombra de Kyoko.
El rayo impactó de lleno sobre Kyoko, que apenas si pudo crear una débil aura de energía para no sufrir el daño perverso aquel. Kyoko levantó la mirada y de sus manos salieron dos dagas de luz solidificada con las cuales lanzó un aura de luz contra la Gran Maestra, que sólo atinó a rodar lejos del ataque de Kyoko.
—Los Caballeros imitan las armas creadas por las Mahou Shojo, no sé por qué no puede ser al revés — dijo Kyoko con una sonrisa presumida.
—Buena esa. ¿Sabes? El Primer Gran Maestro robó esas dagas de una de las primeras Mahou Shojo, has recuperado algo de tu clan.
Entonces ambas se pusieron a pelear y lo mismo el resto de ambos bandos. Ninguna se rendiría, ninguna dejaría nunca de luchar. Eran Mahou Shojos contra Caballeros del Silencio, como siempre debió de ser.
Una explosión muy potente destrozo una buena porción de la pared del estudio (estaban en el décimo piso) y una moto voladora con dos sidecar apareció, en uno de los sidecar había una chica pequeñita que era la doble exacta de la Caballera que luchaba contra Rivalun. En el otro sidecar había un casco ya preparado.
Nishigaki-sensei le sonrió a Nanamori extendiendo su mano.
—¿Alguien llamó un transporte a un lugar seguro?
No había que pensarlo dos veces, Nanamori-sensei saltó hacia el sidecar ayudada por Rise y Nana y rápidamente se alejaron mientras la lucha crecía en intensidad.
La Gran Maestra chocaba espadas contra Kyoko una y otra vez, en una batalla que parecía no tener fin. Eran el bien contra el mal, luz contra sombras; igual que siempre fue. Era la máxima batalla entre todas.
Siguiendo la estrategia de Kyoko, usando juguetes y alternando armas cada tanto, las Mahou Shojos iban ganando terreno sobre los Caballeros; pero Kyoko estaba ocupada contra la primera que estuvo a punto de matar a Mirakurun. La Gran Maestra.
—Olvidé que jamás te pregunté qué hiciste con Akari — dijo Kyoko saltando para esquivar una estocada. — La pobre tiene tan poca presencia que hasta se me olvida que está si no habla o algo.
La Gran Maestra entonces lanzó un chorro de energía de sombras contra Kyoko, quien puso sus espadas para defenderse del impacto.
—No deberías ser tan cruel con ella. Después de todo porque la ignoras siempre fue que tuve la oportunidad de tomar su lugar y comenzar todo esto. ¿No te parece que tienes que ser menos egoísta y pensar en los sentimientos de tu amiga?
Kyoko torció el gesto, una villana le estaba dando lecciones de amistad. Aprovechando su distracción, la Gran Maestra le dio una patada en el estómago a Kyoko, derribándola y luego dándole una más en la cara.
La rubia se quedó ahí adolorida y temblando mientras que la Gran Maestra juntaba ambas puntas de sus dagas concentrando su energía sobre Kyoko.
—Cuenta la leyenda que en la época en que la magia oscura tomó al mundo entero, los últimos clanes de la Luz se unieron creando el Santo Concilio, aquellos que nombraron a las primeras Mahou Shojos de la historia. Todos eran clanes de gran poder, pero el más poderoso de todos y líder indiscutible del concilio fue siempre Calliginem Sacrarum, Sagrada Luz del Crepúsculo. Siempre la Mahou Shojo heredera de Calliginem es la más poderosa de todas y la que nos extermina.
—¿Por qué me dices esto?
—Para que comprendas que lo que estoy a punto de hacer no es porque tenga consideración especial contigo ni nada, sino porque no creo tener otra oportunidad tan buena de quitarme de encima a la heredera de Calliginem Sacrarum.
Kyoko le dio un vistazo rápido al resto de la habitación.
Risa y Ayaka luchaban valientemente contra Mirakurun; pero ella con su gran poder y las instrucciones de Kyoko podía contra ambas con gracia y habilidad. Por otro lado Ayano estaba dominando a su yo maligno, Keiko, y era cuestión de tiempo a que ganara. Por otro lado Rivalun se había encargado ya de Yuri y estaba recuperándose antes de ir a ayudar a Mirakurun, que estaba de espaldas a la Gran Maestra.
Entonces Kyoko comprendió, pero era demasiado tarde. Horrorizada, y sin poder hacer nada, fue testigo cómo la Gran Maestra dirigió su ataque contra Mirakurun… directamente a la cabeza.
—¡NOOOOOOOOOOOOOOOOO! — Gritó Rivalun al tiempo en que Mirakurun se volteaba y el rayo impactaba de lleno sobre ella.
Se hizo un silencio de horror por parte de las Mahou Shojos y regocijo por parte de las Caballeras y todos sentían como si el mundo entero se moviera en cámara lenta. El cuerpo descabezado de Mirakurun cayó al suelo.
El grito de Kyoko se unió al de Rivalun:
—¡MIRAKURUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUN!
Otro final, espero que les haya gustado la lucha, de todos modos quería centrarme en la muerte de Mirakurun y un poco en la forma de pelear de la Gran Maestra. La batalla final será muy intensa cuando todos se enfrenten por fin. En cuanto a Nanamori-sensei, de momento no tiene mucha personalidad pero pronto haré algo sobre ella.
Chao; nos leemos!
