Antes que nada tengo que decir Akemashite Omedeto Gozaimasu! Feliz!Feliz Año. Que cumplan con la dieta, los ejercicios, las calificaciones, que conquisten al chic que les gusta, reconquisten al que tienen a un lado en fin, hagan todo lo que desean! Las leyes de la física son el límite.

Segundo que nada(? Quiero agradecer los Reviews, los favs, todo lo que hacen por mi.

CaluSr: Aún no se como termina la historia xD

Guest: Trataré de mantener el caracter todo lo que pueda (no me imagino a Sesshomaru repartiendo flores)

Anxelin: Muchas gracias! No pienso para nada abandonar la historia [también quiero saber como termina]


DE VUELTA A TI

Señorita Kiryuu, lo sentimos de verdad pero no pudimos hacer nada. Cuando llegamos el incendio había avanzado demasiado y nos fue casi imposible contenerlo y apagarlo— decía serio un hombre alto vestido de bombero. Las lagrimas se asomaban en los ojos de Rin que lentamente se iban llenando hasta que las primeras empezaron a rodar. Observaba su hogar destruido entre las cenizas, todo el esfuerzo para mantenerlo cálido se había reducido a polvo.

—Era lo-lo único que tenía— se decía a si misma con voz entrecortada mientras un hombre se acercaba a ella y le entregaba una pequeña cajita. Las lagrimas se hicieron mas gruesas mientras ella inspeccionaba lo que había en su interior. La caja de música ya no sonaba y la bailarina no danzaría jamás, pensaba con dolor... dentro una pequeña fotografía de sus padres con ella en brazos aparecía milagrosamente intacta — Es lo único que me queda de ellos — dijo la huérfana en un susurro apenas audible.

— Rin, es suficiente por hoy. Vamos a casa — Ordenó el imponente hombre de traje que se asomaba a la casa en ruinas.

— No, no puedo... ya ha hecho demasiado por mi y no quiero llegar a ser una moletia— dijo sumisa

— Entra al auto, no vas a dormir en la calle. Sebastian, encárgate de todo. La chica obedeció, aun no asimilaba correctamente las emociones de esa noche y estaba demasiado cansada como para ir a buscar a alguno de sus amigos.

Cuando Sesshomaru giró en el último desvío para salir de la ciudad, Rin no se imaginó que la adentraría en un espeso bosque. El único sonido en el lugar era el de los animales escapando ante la aparición de aquella feroz bestia, los siglos habían pasado y a pesar de lo mucho que pasó para adaptarse a la vida del hombre actual, la sensación de pavor que generaba seguía siendo la misma.

Los minutos pasaban a la chica le empezaba a incomodar la situación, su corazón latía y un sudor frío se deslizaba lentamente en su nuca, hasta ese momento no se había percatado de los vulnerable que era en ese lugar junto a un hombre prácticamente desconocido. Volteo a verlo de reojo y cuando sus miradas se cruzaron no pudo evitar que su corazón latiera desbocado... pero esta vez por los cautivadores ojos del conductor.

— Po-por qué me trajiste hasta aquí?

— Esta es mi casa — contestó cortante — ahora tu trabajo sera cuidar de Yukina y para eso necesitas vivir aquí

Ella sabía que necesitaba el trabajo y a pesar de que no estaba muy conforme con vivir en medio de la nada concluyó que sería lo mejor por el momento, tendría un techo y después de los incidentes en su casa le caía de maravilla ademas de tener un salario.

— Y por qué no vino la pequeña con nosotros?

— Estaba dormida, Sebastian la traerá mañana — en ese momento se encontraban en el interior de la gran mansión. cuando las luces se encendieron Rin quedó impactada ante la belleza de las pinturas que decoraban la habitación principal.

Sesshomaru intentaba actuar con prudencia, se moría de ganas por hacerla suya por reclamar el cuerpo del la chica como su propiedad, por marcar cada parte de su delicada piel pero más que eso... él tenía la necesidad de gritarle que no era la primera que estaban juntos... desgraciadamente aun no era el momento, tenía que ser ella misma la que se diera cuenta y él estaría ahí cuando eso sucediera.

Durante la madrugada, Sebastian tocó la puerta de la habitación de su señor, tenía que darle una noticia que para nada le agradaría.

— Hiciste tu trabajo? — preguntó a su mayordomo

— Nuestras sospechas eran ciertas, él ya se entero de la existencia de la señorita Rin. El incendio fue provocado, querían eliminarla.

— Maldito — gritó furioso el perro mientras lanzaba un puñetazo a la pared

— Tenemos que proteger a la señorita Yukina antes de que sepa de ella, desea que le avise a su hermano?

— No, por el momento lo tengo controlado. Trae a Yukina temprano... ese miserable de Naraku no logrará que caiga en su juego.

Con el paso de los siglos y la evolución de la sociedad, Naraku se había convertido en la cabeza del bajo mundo, las principales mafias del globo estaban bajo su poder pero como siempre... no era suficiente.

Los hermanos Taisho habían logrado tener una de las corporaciones que dominaban el mercado mundial y Naraku no descansaría hasta tenerla, pero más allá del poder que tanto ansiaba, la venganza era algo demasiado preciado para él. Aún no olvidaba los sucesos de la era Feudal con la Perla de Shikon, la forma en la que lo humillaron y casi lo destruyeron por completo. No olvidaba la cantidad de años que fue recluido a la oscuridad para regenerarse y a pesar de eso aun no era ni la sombra de lo que alguna vez fue.

Rin despertó muy temprano esa mañana, después de mucho pensar esa noche había decidido levantarse con fuerza, recuperarse de aquel golpe que la vida le presentó... no era la primera vez que algo malo le pasaba y siempre había salido adelante, esta vez no tenía que ser diferente.

Al levantarse fue directo al baño para lavarse la cara y prepararse para ese nuevo día, al abrir las cortinas y salir al balcón un escenario alentador se presentó ante sus ojos. El bosque que la noche anterior le había parecido realmente tétrico era totalmente diferente ahora, los rayos de sol atravesaban las copas de los arboles que creaban un fantástico efecto de Caleidoscopio, el canto de las aves contrastaba armoniosamente con la figura de una pequeña niña de cabello largo que jugaba en el jardín con un perro y peculiar gatita de dos colas.

—Supongo que puedo llegar a disfrutar de eso— dijo antes de que Yukina se volteara hacia ella y le regalara una hermosa y brillante sonrisa.


Ahhh! Encontré la excusa para que Rin viva en casa de nuestro sexi Youkai *_*

Maldito Naraku! tuve que regresarte de la tumba

Espero les haya gustado, no se olviden de dejar Reviews

Los quiero