Perdonen de nuevo, apenas si puedo pasearme por la pc pero adivinen que...

Les vengo con nuevas actualizaciones de todas mis historias, espero que les guste...


/Sé mi esposa/

-Mientes- reprochó la chica buscando alejarse de él.

-Shirakiin- su rostro pálido reflejó notable tristeza pero se apartó bruscamente para no espantarla más -Jamás te mentiría- le dijo con seriedad haciendo una mueca como de dolor para después proceder a retirarse del lugar.

La chica aún estaba tan sumergida en su miedo que no evitó que su prometido se fuera. Eso la hacía sentirse más aliviada. Pronot decidió levantarse, tomó sus ropas y se disponía a vestirse cuando tuvo la sensación de qyue estaba sucia -¿Qué es ´pesto?- se preguntó a si misma mirando su cuerpo desnudo notando que en sus pezones había alguna especie de marca que no recordaba, se colocó frente al espejo del baño para poder apreciarser mejor. Se dió cuenta entonces que su cuello también estaba marcado, le parecía repulsvo el sólo pensarlo pero eran reales. Tanteando con sumo cuidado las zonas marcadas, descubrió que le dolían levemente pero al mismo tiempo experimentaba cierto placer, retomó la cordura y decidió dejar de hacerlo y meterse a la ducha, quizás eso la haría sentirse mejor.

Parecía que no quisiera salir de la tina, al final tuvo que terminar y salió para después alistarse y desayunar en la habitación con lo que le hab´pia traído el zorro. Terminó pronto de comer a pesar de que trató de tardarse lo más que pudo le fué imposible tardar más. No sabía que hacer, quería estar encerrada en su habitación todo el día, pero era fin de semana y pronto alguno de sus amigos iriían a buscarla. Suspiró con desespero y tomando la charola vacía la llevó afuera para ir a entregarla. Realmente esperaba no toparse con nadie pero de igual manera no lo evitaría.

Nobara iba de paso para comer algo y Sorinosuka estaba acompañandola cuando se percataron de la pequeña azabache que iba en su dirección, la mujer la miró con lujria y se acercó velozmente para colocarse a su lado, la inspeccionó minetras fingía abrazarla por lo cual se percató casi inmediatamente de los pequeños chupetones a lo largo del cuello de la joven, quiso cuestionarle al respecto pero entonces vió un destello en la mano de la chica que llamó su atención, tomó enseguida a la muchacha para mirara más de cerca -¿Qués es ésto?- le preguntó con cierto recelo en la voz mientras sostenía la mano frente a ella para que supiera a que se refería.

Ririchiyo miró de reojo lo que le mostraba pero quiso hacerse la que no sabía -¿Aque te refieres?- le preguntó evitando por completo mirar donde le indicaba.

Nobra había comenzado a desesperarse y obligando a la chica a voltear la cara para mirarala de frente frunció el entrecejo -¿Te lo dió ése sujeto verdad?- le cuestionó con molestia clavando sus fríos ojos azules en los de la chica.

El moreno hizo una mueca de molestia y decidió involucrarse -Nobara- le picaba el hombro tratando de hacerla mirarlo, sería insistente y hasta molesto con tal de que la rubia olvidara el asunto de una vez-

-Miketsukami- le corrigió en respuesta y se zafó del agarre violentamente -No es de tu incumbencia- espetó con firmeza retándola a un juego de miradas.

La mujer de hielo realmente estaba sorprendida pero sonrió haciendo con ésto que su semblante oscureciera, el ambiente se enfriaba cada vez más -Ririchiyo no me retes, no te atrevas a hacerlo- le dijo con leve sarcasmo en cada palabra sosteniéndole la mirada sin pestañear ni un poco.

La azabache sintió temor pero no retrocedió en lo absoluto, tragó saliva y decidió continuar con el duelo de miradas -El es mi prometido, no dejaré que le molestes más- agregó con cierta duda, sus piernas temblaban pero trataba de controlarlo.

Nobara arqueó ambas cejas -Ten cuidado con lo que dices- le advirtió seriamente para después retirarse de ah´pi con su aura de molestia persiguiéndola.

Sorinosuka pestañeó un poco como señal de que apenas se adaptaba a lo que había pasado y miró a la azabache -¿Estás bien hermanita?- le preguntó mientras la revisdaba desde lejos.

La joven asintió pero estaba en shock por lo ocurrido -¿Prometido?- pensaba, ella realmente había dicho éso y np podía creerlo -Estoy bien- agregó finalmente y estirándose un poco para fingir ante el otro que nada pasaba.

Eol mnoreno no comprendía pero decidió dejarla para irse sin decir más.

Ririchiyo se qued´po sola en el pasillo, miró a todos lados sólo para cersiorarse que nadie la estuviese observando decidiendo después pasearse por el jardín por lo que continuó caminando para salir del edificio, de pronto y sin previo aviso sintió un par de brazos rodeando su cuerpo, apenas si pudo reaccionar pero entonces percibió un olor familiar como a cerezo dulce, cerró los ojos y se dejó envolver por ellos.

-Shirakiin- le llamó aquella voz firme pero suave a los oídos.

-Sôshi- respondió tratando de girarse para mirarlo.

El zorro no le permiía moverse al apretarka contra su pecho.

-¿Me quieres?- le preguntó lo más infantil posible.

La azabache se sonrojó al instante -Sôshi, ¿Qué preguntas tan absurdas?- le preguntó moviéndose con un poco más de fuerza pero ni así lo logró.

-¿Me quieres?- repitió sin cambiar su tono de voz dulce e infantil.

La chica al notar que no podía soltarse dió por hecho que era en vano seguior gastando energía por lo que detuvo, suspiró y asintió -Si Sôshi, te quiero- le contestó con simpleza casi parecía estrés lo que adornaba su voz pero eso le bastó al chico para liberarla.

La joven se giró sobre sus talones para ver al alto muchacho -¿Qué haces?- le preguntó aún sonrojada y tratando de ocultarlo.

Miketsukami sonrió como si nada pasara -Me haces feliz- Le contestó achinando los ojos alegremente.

El sonrojo de la chica se hizo cada vez más intenso -Sôshi- Le llamó e inclinó un poco su cabeza.

El zorro la miró -¿Si?- Sonrió en espera de que le dijera algo.

-Realmente...- Dudó un poco -¿Quieres casarte conmigo?- Le preguntó sonrojado.

-Si tú quieres yo también- Le respondió regalándole una sonrisa cálida.

La chica asintió tímidamente.

-¿Tu quisieras casarte conmigo?- le cuestionó mientras se inclinaba para quedar a su altura y así poder apreciarle.

Así sonrojada como estaba le sostuvo la mirada -Yo...- pausó, en su mente flotaban las palabras, no sabía que contestarle, pero lo que si se cuestionaba era la razón por la que él quisiera esta a su lado pero éso la hacía sentirse extraña, su presencia sin duda la había hecho cambiar y éso le agradaba. Hasta para ella había alguien.

El zorro se mantuvo así, sin intentar nada más, sólo observaba los ojos de la pequeña mujer. Ala otra no le incomodaba en lo absoluto, se tomó su tiempo y Miketsukami decidió no molestarla, sabía que lo quería y éso para él era más que suficiente.

Después de un rato la chica levantó la mirada y aún sonrojada se puso de puntitas, recargó ambas manos una en cada hombro y haciendo un esfuerzo para alcanzarle le besó los delgados labios del chico. Este se sorprendió por el tan inesperado beso pero no se lo negó, al contrario, la alzó en brazos correspondiendo el contacto cual cuento de hadas, suave y sin otro motivo que sentir el cariño reservado de la muchacha... -Si- Le dijo casi en un susurro interrumpiendo el beso por unos segundos para retomar la acción enseguida.

Fin del capítulo

Bianca nwn/