Nota: *Actualiza el día 3 en el día 5* (Es mejor tarde que nunca). xD

Palabras: 797.


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Día 3:

« Transformation: Transformación»

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Natsu caminó suavemente hacia el apartamento de Lucy, a su lado, su gato azul hablaba sobre algún aspecto random en el que la verdad, no estaba muy interesado. En vez de prestarle atención, su vista se ubicaba en distintos aspectos de la calle, como de las líneas rectas en algunas partes del camino, de que el cielo azul era más azul de lo normal y que la ventana de Lucy permanecía cerrada.

—Ah—se cruzó de brazos—, creo que Lucy ya está en el gremio.

—No nos esperó. Eso es extraño. —Agregó su peludo amigo, que hizo aparecer sus pequeñas alas blancas y espió por la ventana para constatar que la rubia no estaba.

Natsu estaba esperando que Happy terminara su investigación, cuando de la puerta principal, apareció la casera de Lucy –de nuevo vistiendo esas ropas exóticas-. La mujer se acomodó los lentes mientras le tiraba una mirada molesta.

—De nuevo tú por aquí, ¿No te bastó acaso con lo que ya hiciste? —él frunció el ceño y ladeo la cabeza—. No me hagas esa cara jovencito, que rompiste la pared de la habitación de Lucy y luego te fuiste corriendo.

Le tiró una mirada incrédula—. ¿Qué? ¿Yo?

Y eso solo fue el comienzo, al parecer había estado destruyendo toda la ciudad, porque a donde iba, aparecía gente gritando y reclamándole, si bien sabía que él podría haberlo hecho…la verdad era que no. Él no había hecho nada por lo que lo culpaban. De hecho, no tenía la menor idea de que cojones hablaban.

Por eso, entre más personas aparecían, más se irritaba y más se moría por saber qué demonios estaba sucediendo. ¿Acaso tenía un gemelo malvado? ¿Había alguien intentando sabotearlo? ¿Caminaba dormido? De todas formas, el no necesitaba de nadie para sabotearlo y romper cosas como malvado, él ya hacía esas cosas desde antes. El problema ahora era que alguien se estaba divirtiendo en su lugar.

De repente escuchó una explosión y soltó a correr en esa dirección. Paró atónito.

—Lo siento—su misma figura apareció frente a él, saliendo a toda velocidad de un restaurante—, lo siento. Lo siento, no quería…

Se encontraron de frente. El verdadero Natsu apuntó al falso, y éste lo imitó.

Una mirada desconcertada se le cruzó por la cara. ¿Qué demonios…estaba sucediendo?

Bajó la mano, y el otro Natsu le copió los movimientos, ladeo su cabeza y su nuevo yo, de nuevo respondió igual. Levantó las manos y el nuevo espejo también, se movió de un lado a otro y hubo respuesta sincronizada. Lo observó con una sonrisa y soltando una exhalación de relajación, sonrió.

—¡Ah! Vaya, tan solo es un espejo. —El impostor soltó un suspiro parecido al suyo mientras tocaba su corazón exaltado—. ¡Y una mierda!

¿De verdad creía que era tan estúpido para caer en esa trampa tan tonta?

Cerró sus puños en la ropa del impostor—. ¿Quién eres? —le dio su mirada furiosa y la manzana de Adán del nuevo Natsu, subió y bajo con intensidad—. Voy a golpearte hasta que habl-

—¡NO! Espera—se cubrió la cara—. No lo hagas, Natsu.

—¿Lucy? —los ojos verdes de su copia pestañearon asombrados—. ¿Pero qué mierda-

—¿Cómo…—ella se removió todavía transformada en Natsu—, lo supiste? Pensé que había logrado una copia exacta, solo mírame, escúchame, huele, soy idéntica. ¿Qué me delató?

Él la soltó y Lucy todavía transformada se llevó las manos a las caderas.

—No puedo creerlo. Pasé horas intentando copiar todo, hice cada paso que Mira explicó, fue perfecto—se rascó la parte de atrás de la cabeza malhumorada. ¿Qué fue?

Avanzó varios pasos hasta tenerlo justo enfrente—. ¿Qué me delató?

Natsu levantó una ceja—. Que eres tú, supongo. El solo escuchar la forma en la que hablas.

Lucy pestañeó y regresó su torso inclinado a su eje normal; eso era lo único que faltaba en su perfecta transformación, pero por mucho que conociera Natsu, ella no tenía ni la más mínima idea de que pensaba. Podía suponer y adivinar, pero ¿confirmar?

—Mierda.

—¿Quieres regresar a la normalidad? Verme a mí mismo me está causando jaqueca.

Ella se concentró en liberar la magia, y volvió a su figura femenina normal, su cabello rubio cayó suelto sobre su espalda y las ropas colgaron, grandes y espaciosas, en su pequeño cuerpo. Natsu se alegró de verla, escucharla, y olerla de nuevo.

—¿Por qué te transformaste en mí?

—Quería hacer misiones con fuego para pagar mi apartamento—se encaminaron juntos de regreso al gremio—, por cierto. Creo que ahora entiendo por qué destruyes tantas cosas. Es difícil controlar el fuego.

Le sonrió y él se la regresó divertido. Tal vez el debería probar la magia de Lucy transformándose, o algo parecido. Ella siempre tenía buenas ideas.

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Nota: Nos vemos pronto c:. Muy pronto.

¿Algún review? ¿Porfis? OuO