Nota: ¡Ya casi termina la semana TT_TT! ¡Noooooooo! (Y yo sigo en día 4...)
Palabras: 698.
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Día 4:
« Smoke: Humo»
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¿Y ahora que cojones pasaba?
Brincó el último escalón de las escaleras y corrió por lo que faltaba de la calle para llegar al gremio, que –no entendía muy bien por qué- se encontraba en llamas…de nuevo. Una persona normal entendería una vez que se le explicaba y regañaba…¿Por qué Natsu no?
Se enteró que había problemas cuando vio el humo salir por arriba de los techos de Magnolia. Primero se había preocupado, ¿Y si era un incendio? ¿Y si había serios problemas? ¿Y si Erza regresaba para cortarla en pequeños y diminutos cachitos?
Vio la cabellera de Juvia entre todo el humo del lugar y se acercó rápidamente.
—Juvia—respiró entrecortadamente—, ¿Qué paso ahora? ¿Estás bien?
La chica pestañeó varias veces para adaptarse a la imagen de Lucy. Parecía que el gas tóxico del humo le estaba haciendo efecto—. Juvia—le volvió a hablar—, ¿Estás bien?
—Lu-Lucy—sacudió su cabeza—. Lucy. Todos…están pelando de nuevo. No veo a Gray-sama.
Se le soltó a llorar de forma cómica y la rubia entró a la nube de humo sin dejar que la explicación de Juvia se procesara en su cerebro.
—¡Cállate, cubo de hielo! —una ráfaga de calor se extendió por entre la masa flotante y ella dio varios pasos acercándose. Ni si quiera le dio tiempo de huir cuando el frío le llegó por los pies y una ráfaga azul la golpeó hacia atrás. ¿Cuantas veces ya le había sucedido eso?
Un grito salió de su garganta y todo se quedó muy callado.
Ella de verdad que estaba a punto de matarlos, Erza había ido a certificar todo con Levy y esos dos salían con sus pelotudeces. Peleándose por cualquier cosa estúpida que se atravesara en la conversación y llevándose a todos entre las patas; se incorporó con cuidado y dolor en todo su cuerpo. Les iba a provocar dolor incomparable por cada pequeño rasguño.
Termino de levantarse y siguió caminando con la esperanza de lograr ver a uno de ellos, o si quiera a alguien más del gremio que explicara que sucedía. Una risa se escuchó lejana y logró distinguir a Elfman, sonidos de golpes y vidrios rotos, ni si quiera entendía por qué tenía la necesidad de pararlos, siempre habían sido así y lo seguirían haciendo. Pasó soltando un fuerte suspiro, y cuando planeaba regresar, algo la golpeo con fuerza.
Algo grande, del tamaño de una persona, que la empujó hacia adelante y giraron con velocidad sobre el suelo hasta salir de golpe de la nube de humo. Natsu tosió y ella abrió mucho los ojos cuando lo miró justo sobre ella.
Ya saben, Lucy siempre había pensado que cuando se encontrara así con su alma gemela –que recordemos si era, pero ella había negado y lo había guardado en el fondo de su mente-, sería tan romántico como en todos esos libros que ella amaba. Los ojos de él cayeron cerca de los de ella, y se quedó quieta. Incluso respirar parecía mal, temía muy en el fondo que ese momento de tensión se rompiera.
Él le sonrió desde arriba—. Hey, Lucy.
Por un segundo le pareció verlo de nuevo en el estadio de los grandes juegos mágicos, con ese cabello rebelde y largo; y ella trago duro al recordar el sentimiento de felicidad que invadió su pecho entonces.
—¿Qué-
—¡Natsu! —Gray salió como el maldito ave fénix de entre todo el humo y se quedó petrificado en cuanto vio lo que sucedía. Natsu giró la cabeza sin retirarse de su lugar y Lucy de repente regreso a la realidad.
Oh maldita y dura realidad.
Empujó a Natsu con sus dos manos—. ¡Quítate de encima! ¡Bestia!
—¡HEY! —le reclamó él mientras caía hacia atrás—. ¡Lucy!
—¡Te dije que te estuvieras tranquilo! ¡Joder! —Estiró sus mejillas como si de plástico se tratase y él se quejó frunciendo el ceño con fuerza—. ¿Quieres que Erza te mate? O no, espera, no solo a ti sino a todo el maldito gremio, ¿No?
Fulminó a Gray con la mirada, todavía sin soltar las mejillas rojas de Natsu.
—Y tú-
—Lo siento, no quería interrumpir tu tiempo con Natsu.
Y diciendo eso, entró de nuevo a la nube hecha de humo.
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Nota: *u*
