N/A: ¡Nooo! Ya casi termina el mes.
Palabras: 693.
.
Día 7:
« Happy: Felicidad»
.
.
Happy le dio una mirada graciosa.
—¿Qué? —masticó suavemente un trozo de carne. El felino tenía las patas en su boca y comenzaba a ronronear de forma pícara—, ¿Happy?
—Te grussssta.
Él frunció el ceño y parpadeó varias veces—. ¿Qué? ¿De qué hablas?
—La estás mirando—los ojitos de su pequeño amigo lo estaban comenzando a irritar. Chasqueó la lengua.
—Claro que sí—movió el trozo de carne en sus manos—, estoy comiendo, Happy. Obviamente me gusta la carne.
El animal lo miró como si fuera idiota. Natsu iba a contestarle algo, pero entonces otra suave risa de Lucy provino de dónde se encontraba, arriba de su cama, con un libro entre las manos. Pasaba los ojos sobre las líneas a la velocidad de la luz y una sonrisa le adornaba los labios; él solo pudo pensar que se veía como un ángel cuando hacía eso, estaba tan concentrada que no había notado a Natsu sacando su comida de la nevera.
Pobre Lucy, cuando se diera cuenta…
—Tengo curiosidad—anunció de repente y Happy lo miró con un gesto de pregunta—. Sobre el libro.
—¿QUÉ? ¡Por mis bigotes! —El cazador de dragones lo fulminó con la mirada mientras arrancaba el último trozo de su comida con furia—. Tú interesado en un libro, ¡Tú!
—No es tan raro.
El gato se encogió de hombros—.Tienes razón, siempre y cuando involucre a Lucy, no es tan raro.
Lamió sus labios pensando en lo que el minino acababa de decir. Era cierto que todo que tenía que ver con Lucy era raro, ¿Pero no se estaba refiriendo a él mismo? Le preguntó:
—¿Qué?
—Que siempre que tu hagas algo a causa de Lucy no es raro—le recalcó sonriéndole y esta vez él sí que se quedó perdido en la conversación. Ladeó la cabeza—. Que por Lucy te vuelves un raro.
En algún momento, ellos habían comenzado a discutir sobre Lucy como si la chica no se encontrara frente a ellos, pero estaba tan distraída dentro de su libro, que ninguno de ellos se preocupó por pensar que los estaba escuchando. Happy seguía escupiendo palabras y Natsu boqueó.
Al final, el gato llegó a una conclusión muy acertada—, así que al final te gusta Lucy.
Natsu se sintió indignado.
—¿Pero qué estás diciendo Happy? ¡Claro que me gusta!
Un jadeo se escuchó en medio del silencio que vino después de eso y los chicos giraron la cabeza para encontrarse con Lucy mirándolos, completamente sorprendida con las mejillas rosadas y los labios entreabiertos. Natsu frunció el ceño y a Happy se le escapó una risita divertida.
—Yo me tengo que ir—se apresuró a decir mientras sus alas blancas aparecían en su espalda—. Voy a empezar a ser un cupido o algo. Soy simplemente perfecto para estas cosas, tal vez mis siguientes víctimas sean Gajeel y Levy o Elfman y Ever-
La voz se perdió una vez que cruzó la ventana. Natsu regresó la mirada a la de la rubia y ella se mordió los labios.
—Diablos, Lucy—comentó él—. Si tienes hambre, dejé comida en la nevera, no tienes por qué comerte tus labios.
Ella lo miró con cara de pocos amigos y se levantó de la cama para sentarse junto a él.
—¿Así que te gusto?
Natsu levantó una ceja.
—¡Claro que me gustas! ¡Lucy, eres genial!
Por el semblante de la muchacha pasó una sombra de decepción y después un largo suspiro dejó sus labios.
—Ah—lo miró de forma fija aguantando su mentón con una mano—. Eso. ¿No te gusta nada más de mí? ¿De verdad soy tan genial?
—Eres muy dulce—Lucy suspiró mientras recordaba sus palabras. Ya antes le había dicho eso…justo antes de llegar a las montañas congeladas donde los monstruos tenían a Macao. De repente Natsu se levantó un poco y tomó su barbilla acercándose más a ella; el gesto la dejó estática en su lugar y se sorprendió aún más cuando dejó sobre sus labios un muy suave, húmedo y excitante beso. Él le sonrió desde arriba cuando por fin la dejó ir—, y tu boca también.
.
.
N/A: ¡Terminada! Oh bueno, casi, me falta el bonus c: que será el más chiquito de las viñetas...regreso pronto.
