Cuando llegamos a las residencias de la universidad, Johanna se encontraba dormida tan profundamente que no estaba segura que dormir aplicara a su estado.
"Vamos, Jo." Logre acomodarla en mis brazos y por de alguna manera milagrosa pude subirla a nuestra habitación y acomodarla en la cama asegurándome de ponerla de lado, por si llegaba a vomitar. Me puse mi pijama y me acosté en mi cama, los ronquidos de Johanna escuchándose suavemente en la habitación.
Sabia que le había prometido a Peeta que lo llamaría, pero apenas conocía al chico y realmente me daba algo de pena avisarle algo tan insignificante como mi llegada a mi dormitorio, aunque quizá debería mandarle de menos un mensaje por haberme quedado con su chaqueta. Justo cuando pensaba que era exactamente lo que le diría, mi celular se ilumino con la llegada de un mensaje.
Peeta M. :
¿Llegaste bien?.
No pude evitar sonreír. Tome mi celular.
Yo :
Si. Apenas pude acostar a Johanna, era mas pesada de lo que recordaba.
Peeta M. :
Debiste dejarme acompañarte, pude haber ayudado.
Yo :
Esta bien, nada que no pudiera manejar. Por cierto…Me quede con tu chaqueta.
Peeta M. :
No importa en otro momento me la das. Tengo que irme ya, Finnick se puso mal y no puedo dejar sola a Annie. Dulces sueños.
Y con eso, termino la conversación.
Al día desperté a Johanna y nos dirigimos al restaurante en el cual siempre íbamos a desayunar. La nieve había comenzado a caer mientras caminábamos al restaurante y agradecí haber tomado mi chaqueta mientras salíamos.
El restaurante era un pequeño local ubicado a unas cuadras de las residencias de nuestra universidad, tenia pocas mesas acomodadas de forma irregular y siempre tenia olor a café recién hecho. Cuando llegue a esta ciudad por primera vez, Johanna me trajo aquí alegando que era el mejor lugar para desayunar como en casa, pues toda la comida era receta de la dueña, Sue "La Grasienta." En algún momento del semestre se hizo tradición y ahora Johanna y yo venimos todos los domingos por la mañana.
Tomamos nuestro lugar de siempre y Sue se acerco a servirnos café.
"Alguien se divirtió mas de lo que debía ayer. ¿No es así?" Le dijo a Johanna quien tenia su cabeza entre sus brazos, bloqueando cualquier entrada de luz a sus ojos. Dejo una pastilla a un lado de la taza de Johanna y me sonrió levemente.
"No se como permitiste que tomara tanto" Johanna me reclamo mientras se tomaba la pastilla. "Obvio no me dijiste nada porque estabas encantada con el compañero de Finnick." Puso sus ojos en blanco y tomo de su café, su cara claramente irritada.
"¿Como es que lo conoces?" Pregunte curiosa.
"Lo llegue a ver alguna vez. El chico solo va a dormir a esa casa, ni siquiera recuerdo su nombre, solo se que es como un pan" Dio otro sorbo a su café y en ese momento llego nuestra comida.
El desayuno fue bastante silencioso, si debo tomar en cuenta que estaba con Johanna, la cual solo hacia ciertos comentarios sobre su cabeza o cosas así. A mitad de la comida mi teléfono se iluminó y la cara de Gale apareció en la pantalla, tome mi celular y le puse declinar dejándolo otra vez donde estaba. Johanna me miro con una ceja levantada pero no hizo ningún comentario, nos conocía lo suficiente como para no preguntar. A la cuarta llamada dejo caer sus cubiertos.
"Contesta el maldito teléfono."
"No quiero hablar con el." Dije simplemente mientras continuaba con mi desayuno. El celular dejo de vibrar.
"Normalmente no me meto en sus problemas, pero si es por lo de ayer," Comenzó Johanna "Ya sabias que se acostaba con ella desde que comenzaron a salir, Katniss." Me miraba con una cara de lastima y por unos segundos, la odie con todo mi corazón. No entendía. Johanna era la única persona que sabia de mis sentimientos/no sentimientos por Gale. Cuando comencé a percatarme de ellos fue la primera persona a la que acudí y aunque su respuesta no me fue de mucho apoyo, el tener a alguien a quien contarle me había ayudado bastante.
"No… no es eso." dije suspirando, necesitaba que entendiera. "No estoy enojada por eso." Complete.
"Entonces no entiendo."
"Me enoja el hecho de que ayer el estaba ahí, Jo, cuando te caíste y tuve que cargarte del lugar, el estaba ahí." Podía sentir mis ojos llenarse de lagrimas y me di cuenta que eran mas por decepción que por tristeza. "Explícame ¿Cómo es que un chico que conocí esa noche haya sido el que me ayudo a sacarte de ahí y se asegurara de que llegara a salvo a casa y no un chico que jura ser mi mejor amigo y también el tuyo?" Mi garganta se entre cortaba mientras terminaba de hablar. "Eso es lo que me enoja, que sea tan hipócrita." Limpie las lagrimas que habían caído con mi mano y la voltee a ver.
"Lo lamento, Katniss," Dijo ella sincera. "Tienes tu derecho a estar enojada con el, pero debes entender que esta entusiasmado con su nueva novia." Asentí lentamente.
"Eso lo entiendo, pero me enoja mucho su actitud Jo. Y después me manda un mensaje que dice No te despediste ayer. En verdad quería matarlo cuando lo vi esta mañana." Johanna dejo salir una risa tan fuerte que me hizo reír a mi también. Siempre podía contar con ella para animarme.
"Es un idiota. Eso ya lo sabíamos." Tomo mi mano "Pero habla con el. En dos semanas es navidad y no querrás estar enojada con el." Y con eso continuamos desayunando.
Antes de lo que me pude dar cuenta paso la semana de exámenes y llego el día de ir a casa. La semana de exámenes había transcurro como una semana de finales normalmente es. Mis días consistía en exámenes por la mañana y estudio en la tarde hasta altas horas de la madrugada. Gale no me había molestado para nada, entre los exámenes y su novia supongo que no tuvo mucho tiempo para hablar. Pero Peeta era todo lo contrario, hablábamos todos los días, me contaba de sus materias y lo ocupado que estaba en la panadería. Un día me mando un mensaje diciéndome que su hermano y su esposa tendrían un bebe, su emoción era tanta que hasta yo llegue a emocionarme un poco.
"No olvides mi regalo." Me dijo Johanna mientras me daba un fuerte abrazo. Como todos los años ella iría a festejar navidad con su familia a Washington. "Y tráeme un poco de ese pastel que hace la mamá de Gale." Sonreí y asentí. Se subio a su auto y pude salió del estacionamiento de nuestros dormitorios.
"Vámonos entonces." Dijo Gale.
Como Gale era el único de nosotros que tenia auto, había estado obligada a volver a casa esta navidad. Johanna dijo que seria bueno para ambos, al fin hablar de que era lo que me estaba molestando en las cuatro horas que tendríamos de camino. Pero realmente no tenia ganas de contarle nada, mi enojo había desaparecido el día siguiente del desayuno ahora lo único que sentía era decepción de la persona que veía como mi mejor amigo.
"Katniss, espera." Escuche una voz decir y por el estacionamiento entro Peeta corriendo con un paquete en mano. Su cabello estaba hecho un desastre y su ropa llena de lo que parecía ser harina pero eso no evito que mi boca se elevara en una sonrisa.
"¿Qué haces aquí?." Pregunte riendo mientras el se acercaba.
"Temía que ya te hubieras ido. Johanna me dijo que te irías a la una y no sabia que tan puntual eras pero hasta ahorita pude salir de la panadería." Dijo rápidamente dejando salir un bocado de aire cuando termino. "Te quería dar esto." Me entrego una caja blanca .Dentro de la caja habían varias galletas con diferentes adornos navideños, cada una tenia un detalles tan delicados que de no saber que eran galletas, podía jurar que eran fotos. Mire a Peeta y sonreí agradecidamente. Nadie había hecho algo así para mi antes.
"No debiste hacerlo.". El sonrió ampliamente y se encogió de hombros.
"Es un pequeño detalle, no es mucho pero las hice especialmente para ti." Sentí mis mejillas ponerse rojas pero no exactamente por el frio.
"Tu chaqueta. Esta en el cuarto, no sabría que te vería."
"Después me la das." de nuevo sonrió y pude jurar que este chico no era normal. Nadie sonreía tanto. Gale tomo mi hombro.
"Tenemos que irnos ya, Catnip." Su tono fue tan masculino y autoritario que casi dejo salir una carcajada. Gale tratando de intimidar a los chicos es una de mis cosas favoritas, me rió tanto . Siempre que Gale estaba en la presencia de otros, hacia su mejor esfuerzo para intimidar y aunque muchas veces lo lograba, para mi que lo conocía desde hacia mucho tiempo me resultaba bastante gracioso.
"No los entretengo mas tiempo, tengo que volver a la panadería." Se acerco a mi y me dio un abrazo de una manera tan natural, que cualquiera pensaría que somos amigos desde hace mas de una semana. Su olor me inundo y por unos segundos, me quede quieta, sus brazos en mi cintura. "Feliz navidad." Lo escuche decir mientras seguíamos entrelazados.
"Feliz navidad Peeta."
"¿Quién era el?" Pregunto Gale una vez nos encontrábamos ya en la carretera. Habíamos estado callados mientras salíamos de la ciudad, yo enojada y el manejando
"Un amigo." Conteste cortante. Siendo mi mejor amigo, Gale sabia sobre mi y eso incluía mi lista nula de novios. No era que no hubiera encontrado atractivo a chicos antes, pero jamás había encontrado uno con el que me sintiera lo suficientemente cómoda como para empezar una relación. Eso era antes de mis sentimientos extraños por el, pero eso obviamente el no lo sabia.
"No se veía como un amigo." Me reprocho mientras miraba hacia el camino, sus manos firmes en el volante. Me quede callada y después de unos minutos dejo salir un fuerte suspiro.
"Katniss, no se cual es tu problema conmigo ni por que estas enojada, pero podrías ayudarme a hacer este viaje mas placentero no ignorándome." En cuanto esas palabras dejaron su boca pude sentir mi enojo contenido subir por todo mi cuerpo. No tenia ningún derecho de ponerse el como victima.
"¿QUÉ ES LO QUE ME PASA?" Grite tan fuerte que Gale dio un salto, obviamente no esperando esa reacción. "¡Lo que me pasa es que has sido un maldito mal amigo este ultimo mes. Las ultimas semanas me has estado ignorando y el único día que quedamos de ir a comer después de vario tiempo sin salir juntos me quede esperando como estúpida DOS HORAS en un restaurante. Un tipo hasta me mando una bebida como sintiendo lastima por mi ¿SABES LO HUMILLADA QUE ME SENTI? Para después verte dos días después y que no fueras ni siquiera para pedir una disculpa!." Los ojos de Gale se abrieron como platos al recordar que nos habíamos quedado de ver ese día. En algún otro momento ya estaría llorando pero mi rabia era tanta que solo quería continuar gritando. "¡Después estuvo la fiesta, donde Johanna se puso mal y si, entiendo que estabas con tu novia y que tienes ganas de meterte con ella pero no puedo pensar que no hayas escuchado todo el escandalo y no hayas podido salir a ayudar. Peeta, el chico que llevaba unas horas de conocer apenas fue el que me ayudo a sacar a Johanna de ahí y se aseguro que llegáramos a salvo a los dormitorio! Y no mi supuesto MEJOR AMIGO." Necesitaba continuar. "¡Y todavía te atreves a mandarme un mensaje reprochando que no me despedí!. Eres un maldito sínico, ese es mi problema!" Gale mi miraba sorprendido. Jamás me había puesto así, jamás le había gritado.
"Katniss…yo" Comenzó. Levante mi mano izquierda y lo pare en seco.
"No quiero escucharte." Dije firmemente y de mi bolso saque mis audífonos, poniéndolos en mis oídos el resto del viaje.
A como veo sera otro capitulo mas, a lo mucho dos pero no pasa de cuatro.
Gracias a todos por los buenos comentarios y los favoritos.
