Capítulo 2-Poder Primigenio
¡Crack!, mi columna casi se parte en dos pero pude poner al gem en mi espalda. No lo conocía y ahora mismo dudo que las chicas quieran tener a alguien más dentro de la casa, pero no podía dejarlo ahí, cada centímetro de mi ser me decía que lo ayudara, además, es un gem hombre, lo cual me deja con demasiadas preguntas, ¿es una raza parecida a la de las chicas?, no lo sé, pero últimamente me han guardado demasiados secretos, y quizá demostrándoles que yo igual puedo hacer grandes descubrimientos me darán misiones más importantes que observar mientras ellas derrotan a los monstruos.
-Chicas, chicas-intentaba llamarlas, pero con el poco aire que tenía me era muy complicado elevar el volumen de mi voz, y más aun con este sujeto rompiéndome la espalda-¡Chicas!-grito, sacando hasta la última gota de oxigeno que tenía dentro de mis pulmones
Garnet fue la primera y única en llegar, al verme con el gem su cara no se tornó distinta, lo cual me dejaba sin saber que pensar, ¿ella ya lo conocía?. Garnet, sin preguntarme, toma al chico en sus brazos y lo lleva dentro de la casa, en donde justamente salían Perla y Amatista por la puerta del templo, Beryl, seguía sentada en el mismo lugar, ¿habrá hecho algo todo este tiempo?
-¿Garnet lo conoces?-le pregunto, incluso jalo de sus pantalones pero no parece escucharme de ningún modo
-¿Perla tienes aun algo de las lágrimas de Rose?-le pregunta a su compañera. Ella, niega pesadamente con la cabeza mientras observa el escenario con preocupación-¿Amatista tienes algo en tu montón de cosas que?
-No-responde ella rápidamente y le evita el terminar la oración
-¡Demonios!-es la primera vez que veo a Garnet gritar de esa manera, furiosa e impotente
-Garnet yo-intenta decir Beryl pero Perla la hizo callar solo con su mirada
-¡Perla déjala hablar!-todos se quedaron en silencio después de que grité, me recordó tanto a ese día en que descubrí a los robots de Peridot y nadie me creía
-Perla yo puedo sanarlo, sabes que puedo-terminó de decir
-No confío en ti-responde ella, indiferente
Garnet realmente no debía de saber que más hacer, ya que se alejó, y dejó a Beryl con el hombre moribundo que estaba recostado en el sofá, Perla no dejaba de acosar a Beryl con la mirada, como si quisiera que ella fallara y demostrar que tenía razón, pero eso no es una opción, un gem, un gem que no es mujer está en nuestras narices, con su gema a punto de partirse en dos, ¿y lo único que hace es presionar más a Beryl?, no me gusta justa juzgar a las personas pero Perla comenzaba a pasarse un poco de la raya, poniendo sus problemas antes que la vida de los demás, como ella misma dijo-Eso no es ser un caballero-
Beryl alzó un poco su blusa amarilla, mostrando una gema del mismo color que se encontraba incrustada en el lado izquierdo de su clavícula, esta comenzó a brillar, al igual que sus manos que se pusieron sobre la casi destruida gema del tipo. Poco a poco la grieta fue curándose por un aura amarilla, hasta que se restableció por completo y Beryl calló sentada en la mesa de centro completamente rendida.
¿Técnicamente ya estaba curado no?, ¿entonces por qué no despierta ya?
-¿Garnet, el es un gem?-tenía que aprovechar el momento de tranquilidad, quería respuestas, y respuestas tendría
-Si Steven, lo es, y créeme que estoy igual de sorprendida que tu-me responde mientras se acomoda sus anteojos y se limpia el sudor provocado por el estrés de la cara
-Creí que no habían gems hombres
-Eso pensé también Steven, pero creo que me equivoque. Ven, acompáñame necesito contarte una historia-dijo y se dirigió al portal, el cual dictaba claramente que ella quería que me subiera también-Perla, Amatista…Beryl-la última lo dijo de manera pesada-Búsquenme si el gem despierta
-¿Cómo sabremos donde estarás?-preguntó Amatista, sonando un poco más calmada ahora que el ambiente se relajó
-Estaremos en el campo de rosas-dijo. Entonces, el portal nos absorbió
¿Por qué Garnet me trajo al campo de rosas?, ya e venido aquí varias veces con Perla y León, a no ser que haya algo oculto bajo mis pies que jamás vi y ahora Garnet me lo mostraría.
Garnet me llevaba a algún lugar, o eso creo, ya que parece que estamos caminando al azar, hasta que paramos al borde de un acantilado con un abismo tan oscuro como el espacio exterior, lucia infinito, no me imagino que cosas habrán ahí debajo, quizá más monstruos que Garnet derrotaría pero, no me imagino que será caer ahí, sentir la brisa en tu cuerpo mientras esperas lentamente una muerte rápida pero horrorosa, espero que jamás me toque algo así.
De repente siento como Garnet me toma del estómago y me levanta y me carga en sus brazos, veo como ella comienza a caminar lentamente hasta el borde del precipicio, para finalmente dejarse caer.
-¿¡Estás loca!?-le grito a Garnet a todo pulmón en plena caída, pero como se le comenzaba a hacer habitual, no respondía
Cerré mis ojos completamente asustado, y efectivamente, lo único que podía sentir era como el fuerte viento tiraba de mi rizado cabello, mientras que Garnet me abrazaba como si fuera de nuevo un bebé en sus brazos, asustado por no saber que sucedía, pero de algún modo ella siempre sabía que todo estaría bien, ojala me sobrara confianza con ella ahora.
-Steven, Steveen-me llama Garnet, con una voz dulce mientras que me sacude
Abrí mis ojos con lentitud, aún seguía en shock por haber caído de un lugar tan alto. No me lo podía creer, estaba en el mundo que León tenía en dentro de su melena, estoy completamente seguro de que es el lugar, todo es tan…rosado, y puedo ver las cosas de mamá a lo lejos. Espera, ¿por qué puedo respirar?
-¿Garnet cómo llegamos aquí?-le pregunto. Ella, me da la vuelta y me ondea con su mano para mostrarme el mismo abismo que vi hace unos instantes
¿Habíamos caído y llegado aquí?
-Este abismo es solo una ilusión que Rose hizo hace años para que nadie entrara-dijo Garnet, agachándose del modo que se mantenía con la punta de sus pies y sus piernas estaban viendo hacia afuera. Toma una piedra, del mismo color rosado habitual, y la lanza. La piedra cae por unos segundos pero, en cierto momento, vuelve a subir de algún modo a lo que Garnet la atrapa-Necesitan caer exactamente dos gems para que sea posible atravesar la barrera mágica y no regresar
-¿Y qué pasa si algo que no sea una gem cae?
-Jamás dejaría de subir, tuvimos suerte de que no nos pasó, ya que tu eres mitad humano
-¿Cómo supiste que no pasaría?
-No lo sabía-dijo, y un escalofrío recorrió todos mis miembros al pensar que pudimos haber muerto. Se levanta, me hace una señal y camino junto a ella-Steven, este es lugar en donde Rose entendió lo que significaba quitarle la vida a un planeta entero, aquí es donde nació la resistencia, aquí es donde nacieron las Crystal Gems-entonces Garnet comenzó a hurgar entre el montón de cosas de mamá, de donde salieron camisas de cuando mi papá era una estrella de rock, tarjetas de promoción de la Pizzeria, burbujas rosadas de las que hacia sin nada dentro y una sandía, papá decía que le gustaban las sandias. Eso no fue lo último que sacó, después de casi enterrarme en cosas al azar encontró lo que parecía que buscaba desde un principio
Eran dos banderas, grandes y alargadas: la primera, era una de color rosado pastel con el símbolo de mi mamá, ya saben, el triángulo rodeado de espinas blancas; y el segundo, tenía una gran equis pintada sobre la imagen, era visible todavía, habían cuatro gemas ahí, un diamante amarillo que me recordó al que Jasper mencionó el día que intentó destruirme a mí y a las chicas, una esmeralda de color azul con rayos negros, una obsidiana morada con toques blancos y…y un cuarzo rosado. Todas estas gemas estaban detrás de un planeta, el cual debía de ser extraterrestre, y este estaba envuelto de unas cadenas, no debía de ser bueno, definitivamente no
-Estas son las Gemas Primigenias, Diamante Amarillo, Esmeralda Estrella, Obsidiana de Nieve, y Cuarzo Rosado-dijo Garnet apuntando y nombrando a cada una, pero soltando un suspiro en la última-Estas gemas poseen un poder infinito si están juntas, dice la leyenda que son inmortales y que de ellas descienden todas las demás gemas
-¿Mamá era una de ellas?-le pregunté. Sabía que mamá era importante pero, ¿una gema inmortal superpoderosa?, ahora me siento un poco más orgulloso de ser su hijo, y de formar parte de ella, pero aun así no quiero ni imaginar que hizo alado de las Gemas Primigenias-¿Ella?
-Si Steven-intuyó mi pregunta y la respondió antes de que terminara mi oración-Rose…Rose destruyó y colonizó muchos mundos al igual que las demás Gemas Primigenias, pero cambió, no se hace falta acusarla por algo que ya pasó-¿me pregunto con quién deberías pensar eso también, eh Garnet?-Veras, gracias a Rose y a su resistencia todas las gemas nos dimos cuenta de las horribles cosas que le hacían a los demás mundos simplemente porque podían hacerlo. Al principio eran pocas, ni siquiera nosotras habíamos nacido, pero eran solamente hombres y Rose era de pocas gems…"hembras" que luchaban, la razón era simple, los gems en el planeta madre, al menos la mayoría, son entrenados desde los pocos años de nacidos, por lo que son demasiado fuertes-me explicaba Garnet, haciendo pequeños dibujos en la tierra con su dedo de lo que parecía un gran ejercito de Gems, con mi mamá al frente sosteniendo una bandera con el símbolo de la resistencia, el suyo-La guerra civil duro siglos gracias a nuestra esperanza de vida, pero un día, pareció que habíamos mandado a todos los hombres a pelear, por lo que cada vez quedaban menos y menos, y un día, solamente desaparecieron
-Espera Garnet, ¿si ya no había Gems hombres como nacieron Ruby y Zafiro?-le pregunté, algo no cuadraba en la historia
-Nuestra raza no nace como ustedes los humanos, no necesitamos una mamá y un papá, de donde vengo la tierra es diferente-toma un puñado de tierra rosada del suelo y la deja caer entre sus dedos-Tiene algo que nos da vida, magia si no me equivoco
-¿Entonces nacen de la tierra?
-Efectivamente
-Son como las zanahorias-digo, para luego reírme sin parar. Garnet hace lo mismo, solo que se controla como siempre
-El punto es que en cierto punto de la guerra el mensaje de Rose nos llegó a nosotras, a Ruby a Zafiro, a Perla, a Beryl y a muchas otras, todas siendo apenas unas niñas decidimos arriesgar nuestra vida en la última y más larga batalla
-¿Cuál fue esa batalla?-odiaba este suspenso
-La de la tierra
¿Se había acabado?, ¿no más secretos?, espero que sí.
Al menos no creo que mi vida se vuelva más extraña, si con que mi mamá fuera una extraterrestre que destruía mundos no fuera suficiente ahora descubro que era una de las más poderosas y parte de un grupo diabólico. Había notado algo raro que tal vez debí de preguntarle a Garnet, sus nombres, Obsidiana de Nieve, ¿que rayos significa eso?, esa es mi menor preocupación pero creo que es alguna característica especial o poco común que las hace gemas superpoderosas, como mi mamá, hasta donde se un cuarzo normal es blanco, pero el suyo (que a la vez es mío) era rosado, tal vez sea eso. Eso quiere decir que… ¿que soy una Gema Primigenia?
Ahora solo me quedaba una pregunta, ¿cómo no me asfixiaba ahora?. Supongo que es porque no entre por la melena de León.
Saben, es curioso, después de haber saltado una vez por ese acantilado la segunda vez no fue tan aterradora.
El portal ya nos había regresado a casa, pero ni Garnet ni yo esperábamos ver lo que teníamos al frente nuestro. Podía ver como Amatista estaba estupefacta, comiendo mientras veía, pero lo estaba. Perla y Beryl, estaban juntas y ambas abrazaban al sujeto el cual ya estaba en pie como si no quisieran que se les escapara.
-No puedo creer que seas tú Ónix-dijo Perla, con voz vidriosa. Al parecer no nos habían notado todavía, y eso que el portal no es nada silencioso
Garnet y yo los rodeamos, nada más para asegurarnos que de realmente no estábamos sufriendo algún efecto secundario por haber salido del portal, pero no, estaba pasando. Me sorprendía que Perla lo abrazara, ya que solo me abraza a mí, a Amatista y a Garnet, todo otro que lo hace o se queda asqueada y asustada, o recibe un fuerte golpe suyo. Exactamente lo que le pasó a mi papá cuando le agradeció por reparar su camioneta.
-¿Qué sucede aquí?-pregunta Garnet y al instante ambas chicas se separan del sujeto de un salto provocado por el susto que les causo escuchar su voz
-Ammm, como decirlo-dijo Beryl, riendo de manera nerviosa mientras jugaba sus pequeños dedos
-Garnet, él es Ónix, es un viejo amigo-dijo. Ónix la toma de la mano, entrelazando los dedos con los suyos. Espera, no me digan que ellos son-Y es como mi novio-Amatista escupe las palomitas que comía al escuchar eso
-¡¿Perla consiguió un novio antes que yo?!-grito Amatista, molesta
Y otro montón de preguntas para el pequeño Steven a llegado.
Segundo capitulo chicos, al fin acabé hoy xD
Estoy muy contento con la aceptación que tuvo el fic, en serio se los agradezco mucho:D. En fin, no creí que tuviera lo que tuvo el primer capitulo, así que, gracias:)
Un abrazote para todos, os quiero mucho!
