-¿¡Perla tiene novio?!-grite sorprendido ante la declaración de una de mis madres adoptivas. Amatista estaba ahogándose por el impacto de la noticia

El gem ya había despertado después de que Beryl lo curó con sus poderes, no sabía que ella podía hacerlo, ya van tres cosas que se de ella, su arma es un martillo con una punta en la parte de atrás y pequeñas gemas de color amarillo puntiagudas incrustadas en la cabeza del martillo, al parecer odia los zapatos ya que siempre esta descalza y puede gritar muy muy fuerte, me gustaría saber más de ella, de todos modos es una gem que no quiere matarme.

-¿Cu-cuando pasó esto?-dijo Amatista cuando logró tragar lo que estaba sofocándola, con esfuerzo mientras se sobaba la garganta

-Ooh Amatista, es una laaaaaarga historia, de seguro no te interesa-respondió Perla, tomando el brazo de Ónix y abrazándose de este. ¿Es mi imaginación o el carácter de Perla cambio de repente con la aparición de este chico?, ella nunca a sido descortés, mucho menos cortante, al menos no sin razón

-Vaya, ¿siguen fusionadas ustedes dos?-le dijo Ónix a Garnet, asombrado. Eso resuelve mi pregunta sobre si se conocían pero, ¿cómo sabe que es una fusión con solo verla?

-Sí, digo, ¡no!, digo, no quiero hablarle, ¡pero yo si!-Garnet estaba extraña, parecía que estuvieran debatiendo dos voces dentro de su cabeza. Incluso no se movía tan coordinadamente-Bien, ¡¿bien qué?! , si tu no quieres hacerlo yo lo haré-dijo y, de manera increíble, Ruby y Zafiro se separaron y cayeron al suelo, yo no lo supe hasta que la vi fusionarse en la nave de Peridot

No me cabe duda que este sujeto tiene una historia con Perla, Beryl y Garnet, para que esta se haya emocionado tanto como para separarse debe de ser alguien importante. Tanto como para hacerlo con el y no conmigo como me lo prometieron.

Zafiro se levantó del suelo y, como un rayo, salió corriendo a abrazar a Ónix arrastrando a Ruby la cual la tenía tomada fuertemente de la mano. Zafiro se veía bastante feliz de verlo, bueno, eso creo, no distingo alguna emoción en su cara igual que Garnet pero creo que su sonrisa y su ojo oculto ya me dicen lo suficiente. En cambio, Ruby, solo estaba tirada en el piso, quejándose y maldiciendo en voz baja como siempre hace mientras que su cuerpo lentamente se volvía más caliente y expendia humo de todos lados. No debe de caerle nada bien.

-Muy bien suficiente amor por una vida-bufo Ruby después de cinco segundos desde que el abrazo empezó. Zafiro no se movió-¡Dije que la soltaras!-se levanta y extiende su mano en donde estaba su gema, esta, comienza a brillar y un gran guante rojo con rosado pastel sale, preparado para dar un golpe

Cierro mis ojos por mera inercia al sentir que el fuerte golpe vendría, pero nunca escuche nada, ¿tan rápido fue?

Abro mis ojos y puedo ver como Ónix está sosteniendo a Ruby por la cabeza. Esperen…tiene el brazo derecho sostenido por Perla, y con el izquierdo tiene abrazada a Zafiro… ¿¡Ónix tiene tres brazos!? , esperen… acabo de ver otro… ¿¡Ónix tiene cuatro brazos!?

-Tan impulsiva como siempre eh Ruby-le dijo Ónix a la rojiza gema que, literalmente, era ardiente

-Suéltame maldito, uuurg-decía Ruby mientras movía sus brazos y piernas para intentar liberarse-¡Hijo de perra!-insultó a todo pulmón

-Ruby, esa boca-le advirtió Zafiro a Ruby, con su voz profunda

-Papá siempre dice eso cuando un auto le arrolla el pie en el autolavado-dije. Aunque no tenía idea de que significaba. ¿Por qué era malo decir el hijo de una perrita?. Todos me miran sorprendidos-¿Qué?

-Nada Steven, es una palabra que viene del idioma de las gemas y que seguramente Rose le enseño a Greg-me responde Perla, mientras se reía nerviosa y movía sus manos a los lados como gesto de negación-¿Verdad que si, Ruby?-le dijo con los dientes apretados. Ella, suelta un suspiro y asiente

Ónix baja a Ruby y Zafiro se suelta de su agarre, para luego juntarse con su contraparte y fusionarse otra vez en Garnet.

-Perdón por eso Ónix, vamos, tengo mucho que contarte-le dijo Perla a su pareja, para luego llevarla tomada del brazo a la puerta del templo. Su gema resplandece, y gracias a ello la puerta se descompone y muestra su mundo lleno de cascadas

-¿¡Tienes una piscina en tu cuarto?!-se escucha como Ónix dijo un segundo antes de que la puerta se cerrara

Recapitulemos un poco lo que pasó. Llegué a casa después de que Garnet se tirara conmigo de un acantilado y descubro que Perla tiene un novio que a Zafiro le agrada pero a Ruby no. Y Amatista y yo somos los únicos que no sabemos quién es ya que hasta Beryl lo sabe.

-Oigan, ¿quieren saber que están haciendo esos dos?-irrumpió Amatista, con una voz picara que me sacó de mis pensamientos

-¿Cómo?-pregunta Beryl con intriga

-Digamos que tomé prestadas unas lindas cámaras de la nave de Beryl-le respondió y soltó una fuerte y única risa

-¿¡Seriamos como espías?!-dije en voz alta mientras daba saltitos emocionados-Seria como en el libro que Connie me regaló en mi cumpleaños-corro hacia la parte superior de la casa en donde estaba mi cuarto y saco del creciente montón de libros el que ya había mencionado y bajo rápidamente para mostrárselos-En un mundo donde nadie sabe quién eres es donde realmente te preguntas si vale la pena descubrirlo-digo la introducción del libro, con voz profunda y expresión dramática

-Si Steven, como unos espías jeje-me dice Amatista, viéndome algo incomoda mientras tomaba mi libro y lo lanzaba por la ventada

-Mi libro-digo con tristeza al ver como mi libro desaparecía para siempre-Esta bien, no era tan bueno

Amatista aclara su garganta y hace que todos le pongamos atención de nuevo. Nos da la espalda, va hacia el sofá y levanta todos los cojines hasta sacar de estos una pequeña pantalla que a simple vista se veía tan delgada como el papel.

-Podemos espiarlos desde acá-dijo Amatista, sentándose en el sofá y deslizando su dedo en la pantalla de cristal con una tonalidad ligeramente verdosa como solían ser todas las cosas de Peridot

Entonces todos nos dirigimos al sofá y nos sentamos junto Amatista, Beryl estaba a lado mío con las piernas cruzadas y Garnet estaba del lado contrario recargando su brazo en el cuello de Amatista y sus piernas en la mesa. Incluso ahora que las cosas con Beryl están un poco más calmadas parece que Garnet quiere evitarla a toda costa.

El video tenia audio y todo, estaba enfocado al nivel del suelo por lo que podíamos ver como Ónix y Perla estaban nadando en el agua de sus pilares mágicos. Ya ahí no me lo podía creer, Perla me había prohibido hace mucho que me metiera a esas aguas, y por la reacción de las chicas se notaba que era aún más extraño que ella estuviese dentro y no encima de estas. Ónix se está ganando mi atención. El par estaba conversando de algo, y digo de algo ya que era lo único que podía entender, ya que si, se escuchaba, pero no era posible entenderse.

De repente esos dos comenzaron a acercarse lentamente al rostro del otro, en respuesta, todos, nos acercábamos más a la pantalla para ver mejor, pero justo cuando parecía que veríamos como esos se besarían la imagen se corta y casi al instante se escucha una explosión dentro del templo seguido de grito agudo de Perla, no debía de ser bueno.

Perla salió a los pocos segundos, con la cara llena de ceniza y el cabello desalineado mientras que con su mano sostenía un pequeño robot con forma de pelota con patas que estaba quemado y destruido. No se veía nada contenta.

-Garnet, mira esto-le muestra el pequeño robot-Es Peridot, nos encontró-Garnet estaba sudando de los nervios pero se mantenía firme-Debemos encontrarla antes de que-procura decir, pero Garnet se tambalea un poco y esta se detiene. Intento ayudarla a mantenerse en pie sosteniéndola de la espalda

-Wow, ¿qué pasó Garnet?-le pregunto, un poco preocupado cuando logra recuperar la compostura

-Es un monstruo Steven, uno grande-dijo y se levantó-Vamos-todos asentimos y corrimos hacia el portal que nos absorbió en un estallido de luz

Nunca habíamos estado en este lugar. A simple vista se veía como cualquier otro pero si te concentrabas podías darte cuenta de pequeños detalles que hacían peculiar a este lugar, había tanto calor y había mucha luz pero el sol no estaba en ningún lado, solo la luna, el agua de la cascada que estaba a un lado del portal subía, no bajaba, los arboles estaban plantados desde los tallos llenos de hojas, una especie de alce azul estaba persiguiendo a un jaguar amarillo, las aves nadaban en el agua, los peces tenían alas y volaban, y lo más sorprendente de todo, podía ver a varios insectos gigantes caminando entre la vegetación.

-¿Perla que es este lugar?-le pregunto ya que supuse que sabría

-Esa es una excelente pregunta Steven-me responde con ánimos, inclinándose hasta mi altura. Su gema se activa y de ella salen imágenes de unas máquinas amorfas creando este lugar-Veras, este lugar fue el primer intento de crear un "arca" de todas las especies de animales y vegetación del planeta madre por si un día esta se extinguiesen-su gema proyecta a varias gemas plantando semillas en la tierra, y de estas, salían las criaturas-Peeeeeeero por alguna razón salió mal y tomaron forma de las especies primitivas de la tierra. Vaya, no había tocado este lugar desde que era una niña-dijo, y casi al instante me puse nostálgico, ya que seguramente fue antes de que yo naciera, ósea cuando mi mamá aún estaba con ellas

De repente, un gran estruendo sacudió nuestros pies hasta el punto de hacernos caer al suelo. Los arboles comenzaron a crujir y a partirse por alguna razón, pero sea la que sea era peligrosa, todos nos pusimos en guardia, esperando al monstruo. Este apareció de entre la vegetación, era un gran escarabajo de color amarillo con unas mandíbulas como tijeras filosas. De algún modo, logra levantarse y suelta un chirrido agudísimo que nos dejó sin poder escuchar por unos instantes.

Entre el dolor que sufrían mis oídos pude ver como en la pata derecha del insecto se encontraba una gema color carmesí incrustada.

-Su gema está en su pata-grito, aunque dudo que alguien lo haya podido escuchar. Gracias al cielo me equivoqué

-¡Crystal Gems ataquen!-ordena Garnet. Y todos fuimos a enfrentarlo

Amatista fue la primera en atacar, con látigo doble en mano, levanta una roca llena de musgo de un tamaño considerable y la lanza después de dar un giro para tomar algo de fuerza. El monstruo, ocultó su cabeza y su tórax entero se hinchó para recibir el golpe el cual no le afectó en lo absoluto.

-¡Tiene un caparazón muy duro, necesitamos una idea!-nos advierte Amatista para que no cometamos el mismo error. Recibe un golpe con la mandíbula doble del monstruo y la deja muy lejos de nosotros

-Tengo una idea, golpearlo más fuerte-dice Garnet, con orgullo mientras da un enorme salto y cae en picada hacia el bicho, pero este hace lo mismo que antes y con un golpe la hace chocar contra los arboles los cuales quedaron destrozados por la dureza del cuerpo de Garnet

Perla fue la siguiente en intentarlo, lanzando cientos de lanzas hacia el monstruo en distintas partes que lucían blandas, pero nunca resultaba ya que el escarabajo se ocultaba demasiado deprisa.

Intentaba hacer algo, sin embargo no era mucho, solo podía tirarle piedras, ¿pero cómo haría la diferencia si ni siquiera Garnet pudo dañarlo?, soy un inútil.

-Vamos amiguito, no te desanimes-me dijo Ónix en carrera, levantándome la barbilla y sonriéndome para que me sintiera mejor. Sinceramente funcionó un poco

-¡Perla, impulso!-le gritó Ónix mientras corría hacia donde ella se encontraba

Perla al instante se hizo a un lado y, justo cuando Ónix estaba a su lado el se hizo una bola la cual ella pateo con todas sus fuerzas hacia delante, hacia donde estaba el monstruo. No sabía que Ónix podía hacer eso, y mucho menos que Perla podía patear tan fuerte.

De repente, de la bola con nombre Ónix salen varios picos alargados y afilados que estaban puestos en partes al azar, y otros, se encontraban rotos o simplemente no habían. El, choca con una roca y lo eleva hasta la altura de la cabeza del monstruo, en donde atraviesa la mandíbula y lo golpea muy duro. Creí que con eso sería suficiente para que desaparecía, pero el monstruo aún seguía en pie y la velocidad que Ónix llevaba se iba disminuyendo rápidamente, si no hacíamos algo rápido alguien podría salir realmente herido.

-Beryl, Garnet quien sea, deben de hacer algo-les ruego

Entonces, como si el escarabajo me hubiese entendido y se hubiese alertado gracias a ello agita su cabeza y tira a Ónix el cual regreso a su forma normal al tocar el suelo adolorido. De repente, el bicho comienza a aullar de dolor por alguna razón, ninguno de nosotros se movía, quizá estaba a punto de caer, pero me equivoque, de su abdomen, comenzaron a abrirse pequeños huecos como si fueran escotillas, y de estos salieron un infestación de lo que parecían ser sus crías (quien lo diría, es hembra), y para colmo estas volaban.

Debíamos de atacarlo ahora, al parecer al dar a luz a tanta cantidad de bebes la dejó demasiado cansada, pero nosotros lo estábamos también y cada vez que aplastaba a uno de ellos llegaban cien más.

Entre la multitud Garnet y Ónix salen de sus respectivos cráteres, para solamente venir a nuestro rescate.

-¿Qué haremos?, ¡gah!, ¡son demasiados!-digo, exaltado mientras golpeaba e intentaba proteger lo más que podía a mis amigos con mi escudo

-G-Garnet, ah, tú y Ónix deben atacarlo juntos, es la única manera-exclama Beryl desde el circulo. Ella parecía un imán para los escarabajos

Por un segundo me imagine que Garnet la ignoraría como a Perla cuando le mintió para fusionarse en Sardonyx, sin embargo las sorpresas no parecían tener fin, ya que aceptó sin decir nada.

Garnet corre junto a Ónix hacia el monstruo, el cual empezaba a ponerse en pie, mientras tanto nosotros nos esforzábamos por sobrevivir.

Ellos, saltan con los brazos extendidos hacia el. Las gemas de Garnet se iluminaron y sus guantes, un poco más grandes de lo normal, salieron, en cambio, la gema en la pierna de Ónix resplandeció en una luz morada oscura y de ella fueron saliendo una daga por cada brazo que el tenia y salía de su destrozada armadura. Ambos chocaron contra el estómago del monstruo que intentaba ponerse en pie, el cual fue sumiéndose hasta ser completamente atravesado en un grito de dolor suyo y finalmente un "puf" al desvanecerse en una nube rosada que, al disiparse, reveló la pequeña gema del monstruo y a dos alienígenas discutiendo sobre quien lo había derrotado, cuando claramente fue al mismo tiempo, pero para ellos alguien debía de ser el mejor.

-Ahhhh, ahí van de nuevo-se quejó Perla, sobándose las sienes en un intento de calmar su estrés

-¿Qué pasa ahora Perla?-le pregunta Amatista, sonando fastidiada por la queja de su amiga

-Si, ¿qué pasa?-irrumpo. Quería saber

-Veras Steven, Ruby y Ónix desde que eran unos niños siempre han sido muy competitivos cuando se trata de quien es el mejor, con el paso del tiempo Ónix fue superándola completamente pero ahora que es una fusión vuelve a ser su igual-se anima Beryl a contestarme aunque Perla este alado suyo. Ella solo la ignora

-Mis puños lo golpearon primero-oigo como dice Garnet, molesta con sus guantes aun en sus manos

-Pero mis dagas lo atravesaron antes-se defendió Ónix, con el mismo tono de voz que su rival

-¡Que importa, yo lo destruí!-inclusive Amatista es más seria que ella en este instante

-¡Que no!-le replica el

Intentamos hacer que esos dos dejaran de pelear por un rato, pero nada los hacia parar, así que tuvimos que irnos al portal, con sus peleas y todo.

Llegando a casa lo primero que hice fue subir a mi habitación a recostarme un rato, me dolía todo.

-Quizá Connie pueda venir, hace tres días que no la veo y tengo mucho que contarle-vagó el pensamiento por mi cabeza

Agarro mi teléfono del suelo en donde lo había dejado y busco en mis contactos a Connie, no tarde casi nada, le hablo muy seguido así que se de memoria en donde está. Presiono suavemente la pantalla táctil de mi teléfono y el contacto me lleva a otra pantalla, en donde decía marcar un color verde bastante llamativo, le doy a esta y comienza a marcar. Pasados unos segundos contesta.

-¿Hola?, ¿Connie?-digo, esperando una respuesta de ella

-¿Steven?-escucho una voz saliendo de la bocina del teléfono. Es ella

-El mismo-bromeo. Y ella se ríe tiernamente

-¿Qué sucede Steven?, ¿Por qué me llamas a esta hora?-eran las cinco y tanto de la tarde, suelo marcar más temprano la verdad

-Nada, solo quería saber cómo estabas y quería preguntarte si querías venir a mi casa, tengo mucho que contarte

-Pues ahora mismo pensaba ir a entrenar un rato con la espada con Perla así que no hay problema si me quedo a charlar un poco-me responde, un poco emocionada, seguramente por ir a practicar, siempre se pone así cuando se trata de libros o la espada

-¿En cuánto te veo?-le pregunto, impaciente por que llegue ya

-Llegaré en…veinte minutos

-¡¿Veinte minutos?!-gritó sorprendido, nunca suele tardar más de diez-¡Seré un anciano arrugado cuando llegues!

-Pues diviértete jugando al bingo o algo abuelo-dice y se ríe-Adiós, que tengo que hacer algo antes-cuelga

¿Qué haré por veinte minutos?, -podría comer algo-pienso. Bajo por las escaleras impacientándome cada vez más por la llegada de Connie, abro el refrigerador y me sorprendo al ver que está vacío. Entonces escucho como alguien mastica algo duro, me volteo y me encuentro con Amatista, la cual ya se había comido hasta el plato. ¡Se había comido todo y no me dejó nada!

-¿Qué?-me pregunta ella al notar que no despegaba mi mirada enojada de ella, con esa actitud relajada que le pegaba cuando tampoco tenía nada mejor que hacer

-Nada-digo y cierro el refrigerador. No me enojaría con ella por eso

Amatista y yo escuchamos como la puerta del templo se abre, y que de esta salen cuatro figuras, dos altas, una de apariencia masculina y fuerte y otra femenina que reflejaba lo mismo solo con la mirada, y otras dos, un poco más pequeñas con apariencia frágil que estaban que ya no podían aguantar la discusión de sus compañeros.

-¡Es todo, ya me harté de ustedes par de niños!-gritó Beryl enfadada, con ese fuertísimo volumen de voz que solo puedo ver como una habilidad única en ella-Perla y yo haremos algo para que ustedes ¡par de bebes! dejen de discutir

-¿Haremos?-le pregunta Perla a Beryl, indignada y haciendo un ademan poniendo su mano en su pecho

-Si haremos, ¿o es que quieres oírlos gritar toda una semana como la última vez?-le responde, firme. Me alegra ver que intenta arreglar las cosas con ella, aunque no me imaginé que fuera así

-Por supuesto que no, te sigo-responde y el portal se abre llevándonos a todos en el

Habíamos parado el en coliseo flotante en el que estábamos antes de que Beryl llegara.

Beryl y Perla nos pidieron que nos quedáramos sentados a esperar a que ellas terminaran de modificar unas cosas del lugar con lo que parecía un panel de controles que salió del suelo cuando Perla movió el dedo de una armadura que estaba a su costado.

Garnet y Ónix estaban alado nuestro, discutiendo. Llegó un momento en el que simplemente acabaron con mi paciencia, así que los encerré dentro de una burbuja protectora para que al menos no tuviéramos que escucharlos, y al parecer ellos ni lo notaron.

-Vaya viejo, controlas muy bien tus poderes ahora-me alaga Amatista, sonando sorprendida

-Cuando se trata de callar a estos dos podría hacerlo hasta dormido-digo, algo fastidiado por como discutían

-¡Ya terminamos Steven, libéralos!-me grita Perla desde la parte de abajo, agitando su mano para llamar mi atención mientras que, Beryl, seguía entretenida en el panel

Toco con mi dedo la burbuja y esta explota, liberando el griterío de esos dos los cuales van hacia donde Perla.

-Escuchen ustedes dos-dice Beryl para llamar su atención lo cual logra-Perla y yo hicimos que el coliseo generara bloques de hierro oscuro

-Y como saben es el material más pesado hecho por las gema-agrego Perla-Les reglas serán simples, sin poderes-dijo viendo a Ónix-Ni armas-mira a donde Garnet

Mientras que ellas les explicaban veo como una silueta se asoma desde la entrada del coliseo, esfuerzo un poco mi mirada y…no puede ser, ¿es Connie?

-Según mis cálculos sobre los anteriormente mostradas aptitudes de Garnet

-Y todas las veces que vi a Ónix pelear hace años-agrega Beryl, alegre intentando agradarle a Perla, pero lamentablemente ni se inmuta

-Calculé que deben de aguantar como máximo trece bloques. Tengan cuidado, los bloques no dejaran de caer con el tiempo a menos que tiren alguno-termino Perla de decir. Por consiguiente, el competitivo par se van a las direcciones señaladas por la misma. Perla se detiene en el lugar de su supuesta pareja-Ónix-le llama, con voz preocupada mientras ponía su mano en su mejilla y la acariciaba con suavidad-Si sientes que no puedes soportar más déjalo caer, no necesitas hacerte daño-Ónix intenta hablar, pero ella lo caya poniendo su dedo índice en su boca-Shhhh-dice y lo besa-Suerte

No me había equivocado, Connie era la que había llegado, ¿cómo había llegado hasta acá?, hasta donde yo se no puede abrir el portal por si sola, creo que nada mas que yo y las gemas puede, o tal vez entró poco después de nosotros. Pronto lo sabré

-¡Connie!-grito su nombre cuando me aseguro que es ella. Me escucha y me ve donde estoy, por lo que viene-¿Cómo llegaste aquí?-le pregunto apenas llega

-¿Recuerdas ese silbato mágico que le diste a tu papá para emergencias?-me pregunta, para luego sentarse a mi izquierda

-Si-respondo

-Me la encontré en mi casa, debió de habérsele caído el día en que me llevaste cuando nevaba. En verdad tuve suerte de que los encontrara a la primera-eso respondía a mi pregunta-Oye Steven, ¿quién es ese sujeto de allá?-señala al hombre con la piel inhumanamente gris

-Es Ónix, es un gem que cayó cerca de mi casa y le rescaté-le explico, con orgullo ya que él fue mi descubrimiento

-Creí que los gems solo eran mujeres

-Igual yo, es una larga historia

-Ya veo, ¿y qué hay de ella?-señala a Beryl la cual está sentada al lado de Perla, ósea a mi lado derecho, después de Amatista

Intento explicarle a Connie todo lo que había pasado, pero era difícil que entendiera algo que no vio.

Entonces un gran estruendo que me sacudió los huesos me cerró la boca. Eran Ónix y Garnet, los cuales estaban sosteniendo con una sola mano extendida hacia arriba el bloque delgado y rectangular de un color profundamente negro, no parecía costarles, por lo que no tardo en generarse otro a una altura considerable encima de sus cabezas para luego apilarse perfectamente sobre el primero. Y que ninguno se inmutaba. El tercero cayó, y ahora necesitaron apoyarse por la segunda de sus extremidades. Los bloques se apilaban, e inclusive nosotros sudábamos más que ellos al ver como habían superado el número esperado por Perla y Beryl, el cual, solo había logrado que sus espaldas se doblaran un poco.

El bloque número veinticinco había caído, ya era más que el doble esperado, y había logrado que sus rodillas se flexionaran y sus rostros sudaran. Ninguno quería ceder.

Volteo hacia Perla, se veía completamente preocupada, sus ojos estaban más abiertos que nunca, y la pregunta que pasaba por mi cabeza era-¿Por quién se estaba preocupando tanto como para ponerse así?-Podría ser por Garnet, ella siempre a sido como su mejor amiga si así puede decirse, muchas veces me a dicho que ella es como un muro que siempre nos cuidara. En cambio la idea de que le preocupaba más Ónix también pesaba mucho, no se mucho de relaciones más que los platicas de mujeres que mi papá me da a veces, siempre me dice con nostalgia-¿Cómo una mujer tan mágica(literalmente) pudo fijarse en un gordinflón como yo-Y justo cuando parece que va a llorar toma su guitarra y lo ayudo a improvisar una canción. Tengo que visitarlo mañana, no lo e visto en todo el día y debe de estar preocupado. Igual que Perla, preocupándose por los que ama.

El bloque número treinta y dos ya había caído, levanto la cabeza y me quedo asombrado al ver se había formado un rascacielos negro por la cantidad de bloques de hierro "de no se qué"

Ónix y Garnet estaban gimiendo por el cansancio, el peso de esos objetos ya había logrado dejarlos con una rodilla en el suelo y todos los bloques sostenidos por la espalda. Lo repito, ninguno quería ceder.

-¡Ónix ya basta déjalo caer!-le grita Perla a Ónix, pero no le hace caso, ambos son muy orgullosos

-Steven, ¿por qué hacen esto?-me pregunta Connie, hasta ella le preocupaba el que se lastimaran-¿Y cómo es que Perla lo conoce?

-Ruby y Ónix están obsesionados por saber quién es mas fuerte-le respondo, sin quitarle la mirada al par preparado para ayudar si era necesario. Nadie dejaba de hacerlo-Además Ónix es el novio de Perla-dije, con soltura

-¿¡Perla tiene novio?!.-gritó Connie por el asombro

-¡Eso mismo dije!-dice Amatista desde el otro extremo

Entonces el bloque número treinta y cinco cayó bruscamente sobre ambos rascacielos de metal oscuro. Y finalmente ambos titanes llegaron a su límite, estaban repletos de sudor (lo cual ya era raro por parte de Garnet), respiraban con mucha dificultad, seguramente tener todas esas placas de metal destruyendo cada ligamento de cada uno de sus músculos. Perla estaba nerviosa, yo lo estaba, todos lo estábamos, todos esperábamos el momento de salir en su ayuda aunque no sabíamos si podríamos hacer algo por tanto peso. Pero finalmente, en un último grito repleto de su energía se levantan con lo que queda de la fuerza de sus piernas para dejar caer todos los bloques los cuales se desintegraron al instante por arte de magia.

Al instante ambos cayeron al suelo con fuerza, y Perla gritó agudamente al verlos para luego correr a toda velocidad hacia ellos. Todos la seguimos.

Al llegar, nos encontramos con ambos aun en el suelo, solo que no nos esperábamos verlos golpeándose, sin quitar la cara del piso, con poca fuerza.

Connie y yo los ayudamos a levantarse.

El ambiente rápidamente se puso tenso, ambos claramente sabían que habían desobedecido las recomendaciones de Perla y Beryl, por lo que estaban avergonzados, más Ónix ya que ella se lo dijo directamente.

-Perla yo…-dice Ónix, pero Perla solo se le queda viendo, decepcionada para luego irse

-Perla…-digo. Intento seguirle pero una mano me detiene. Era Garnet, la cual me niega con la cabeza

-No Steven, Perla necesita estar sola

-¿Por qué necesita estar sola?, ¿no sería mejor hablar?

-Eres igual a tu madre-irrumpe Amatista, entre una pequeña risa mientras juguetea con mi cabello

-Steven-dice Garnet. Se agacha a mi altura y se quita sus anteojos, para mostrarme como sus ojos están llenos de culpa y vergüenza-Es mi culpa, sabía que esto podría pasar, pero dejé que mi orgullo se interpusiera ante mi seguridad

-También es mi culpa-Ónix se pone en la misma posición de Garnet-No e visto a Perla en años y lo primero que se me ocurre es desobedecerla en una tonta competencia-dice, para luego soltar un gran suspiro

-Somos un par de idiotas-dijeron Garnet y Ónix al unísono, para luego irse detrás de ella con la cabeza baja

Ahora Perla era la que estaba enojada Garnet, no como esa vez en que nos engañó para formar a Sardonyx, es como un déjá vu, pero aun así no puedo asegurar que todo se solucionará, nadie puede.