3 – El Torneo de los cuatro magos

-Llevas tres años ocultándonos que ahora te relacionas con el capullo de Malfoy?

-Tampoco tres años, Ron.

Hermione le paso una tostada a Ron y le indico que se callara para que Harry pudiera seguir hablando.

-Estoy seguro que recordareis la horrible sorpresa del Mundial de ese año. – Los dos asintieron y Harry prosiguió. – Bueno, como ya sabréis Draco también estaba ahí, como su padre era uno los seguidores de Voldemort el sabía que algo pasaría pero supongo que en el calor del momento comprendió como era realmente la forma de vida de los mortífagos y la irracionalidad de sus acciones, realmente no lo sé, pero empezó a dudar de los ideales de sus padres y con el tiempo parece que eso fue a más.

Ron y Hermione hicieron una mueca escéptica, Draco Malfoy en contra de los ideales del señor tenebroso? Si era uno de sus máximos defensores en Hogwarts! Nunca habían visto a Draco incomodo o en desacuerdo con el tema, más bien apoyándolo con delirio.

-En resumen, durante el cuarto año Draco empezó a ayudarme a escondidas, incluso de mí, aunque no de una forma precisamente honesta. Amenazo a medio castillo intentando descubrir quien había echado mi nombre en el cáliz, arrojo a Neville a un montón de libros, una idiotez en mi opinión, donde había información sobre formas en las que aguantar una hora bajo el agua, de ahí saco Neville lo de las branquialgas, le hecho bronca a Digori diciéndole que metiera el maldito huevo bajo el agua si no quería destrozarle los oídos a alguien…creo que fue ahí cuando yo me di cuenta de que Malfoy me seguía muy a menudo y lo acorrale en un pasillo cerca de la sala de menesteres. – Harry los miro orgulloso antes de continuar. – Tuve que amenazarle varias veces para que reconociera que me estaba vigilando. Obviamente al principio no me creí a Draco cuando dijo que solo intentaba ayudarme y que no quería la victoria de Voldemort, pero como ya sabía que él había estado interfiriendo empezó a ayudarme de forma más directa, me daba consejos, me comentaba ideas, interfería con los alumnos que estaban en mi contra, aunque de forma discreta claro, e incluso me hacía algunos favores de vez en cuando.

-¿Favores? – Pregunto Hermione, curiosa.

-Si...por ejemplo le pedí que vigilara que estuvieras bien la noche del baile de invierno, cuando nos echaste a Ron y a mí. Entre otras cosas. – Dijo Harry con una sonrisa

Hermione lo miro estupefacta. Recordaba esa noche y estaba segura de no haber visto a Malfoy por ahí después de mandar a Harry y Ron a su habitación.

-Estas de broma. – Dijo pero Harry negó con la cabeza mientras reía.

-Entonces, te hiciste amigo de Malfoy porque te ayudo a superar las pruebas? Es obvio que era un truco para hacerte llegar al laberinto y a Quien tu sabes! Y seguro que cuando volviste vivo siguió intentando ganarse tu confianza para pasarles información! – Ron estaba más rojo que su cabello.

-Ron tiene razón, Harry, Malfoy podría estar intentando sacarte información para Voldemort. –Hermione lo miro preocupada pero Harry negó con la cabeza.

-No soy idiota chicos, yo también pensé en eso, después de la prueba del laberinto lo llame a la torre de astronomía y casi lo arrojo por el borde al verlo, a pesar de que él en realidad había estado intentando convencerme de que dejara el torneo. No empecé a contarle nada importante a Draco hasta mucho tiempo después, muchas veces le di información falsa para probarlo e incluso accedió a someterse al veritaserum varias veces. – Ahora Harry los miraba serio – En serio chicos, Draco se ha ganado mi confianza a pulso, me ha salvado de cometer muchas idioteces y es como un hermano para mí, os agradecería mucho que le dierais una oportunidad, el Malfoy que vosotros conocéis hace años que no es más que mero teatro.

Al final Ron y Hermione aceptaron, a regañadientes, que a partir de ese día tendrían que acostumbrarse a la presencia del hurón en Grimmauld Place, pero no pensaban confiar en él. Decidieron que ellos dos también se quedarían, solo por si acaso. Ron aun tenía cosas que hacer en la Madriguera, pero esa misma tarde Hermione ya entraba por la puerta del número 12 con su equipaje.
Suspiro cansada y miro alrededor mientras dejaba sus cosas delante de la escalera.

-¿Harry? Ya he llegado! – Frunció el ceño al no recibir respuesta – Harry!

La única respuesta que recibió fue la de los gritos del retrato de la señora Balck, que había despertado con el grito de Hermione, esta se tapo los oídos mientras miraba enfurecida el retrato de la antigua propietaria de la casa que había centrado su atención en ella.

-Una sangresucia en mi casa! Otra vez! Traidores a la sangre! – Decía entre algún que otro grito.

-Cierra la boca de una vez vieja amargada! – Hermione se giro sorprendida hacia un muy malhumorado Draco Malfoy que se acerco rápidamente al cuadro de la mujer, muda de indignación, para cerrar la oscura cortina negra que acostumbraba a cubrirlo.

-Maldita sea, Granger, es que no puedes estar ni cinco minutos sin provocar la ira de alguien?

-¿Y tu siendo tan rico no puedes comprarte una maldita camisa? – Hermione se arrepintió de su réplica en el momento en que la dijo. Aun estaba nerviosa por el susto que se había llevado con los gritos de la señora Black, que encima apareciera Malfoy medio desnudo, otra vez, de la nada y empezara a gritarle no ayudaba mucho. Draco sonrió ladinamente mientras alzaba las cejas.

-Acaso te distraigo, Granger? Debo admitir que lo entiendo, tanto tiempo con San Potter y Weasel te habrán hecho olvidar lo que es alguien atractivo de verdad.

Hermione abrió la boca para replicar pero Harry apareció de la nada para pegarle una colleja a Draco

– Se que lo haces por costumbre, pero yo que tu no me seguiría metiendo con tu amable anfitrión en su propia casa. – Se acerco a abrazar a Hermione antes de continuar – Me alegra que hayas decidido venir, es una casa muy grande para mí solo y aunque ahora este Draco él prefiere ignorarme y encerrarse en la biblioteca la mayoría del tiempo.

- Algo que deberías probar de vez en cuando – Respondió el otro picado por el tono de reproche de Harry mientras se ponía una camisa de tela negra que Harry le había alcanzado. – Al final incluso Pansy será más inteligente que tu.

- Que Merlín me lleve si llega ese día. – Dijo Harry riéndose mientras arrastraba a Hermione a la sala.

- Luego ya recogerás tus cosas Herms, aprovechando que estas aquí por qué no nos ayudas con unos escritos? Draco ni se te ocurra escaquearte, tu también.

Hermione miro horrorizada el desorden de libros, documentos y libretas que había por el suelo.
Draco paso por su lado para sentarse en el suelo (MALFOY EN EL SUELO!) al lado de un montón de documentos y una elegante pluma verde que seguro le pertenecía. Harry ocupo un lugar al otro lado de la montaña de libros y hojas y le señalo a Hermione el hueco que quedaba entre él y Malfoy, indicándole que se sentara.
Obviamente Hermione podría limitarse a ignorar a Harry y sentarse a su otro lado, pero eso impediría que pudieran ver los tres los libros desde el mismo lado y volvería las cosas más caóticas, así que armándose de valor se sentó entre su mejor amigo y el que había sido su pesadilla desde primer curso.
Harry le paso unas hojas escritas a mano y un diario antiguo mientras revolvía entre otros documentos.

- Ese es el diario de Regulus, lo encontramos hace unos meses en el escondite de Krecher. Esta en código, pero Draco ha conseguido traducirlo. Aun así parece que está escrito especialmente para confundir a cualquiera que intente leerlo. He pensado que quizás tú le ves algo de lógica.

Hermione lanzo una mirada asombrada a Malfoy, solo mirando por encima el diario podía saber que era un código verdaderamente difícil, a ella traducirlo podría haberle llevado años y él lo hizo en meses? Además la letra de Malfoy era clara y elegante, no había ni un borrón en las hojas, al contrario de cómo solían estar las cosas que escribían sus amigos.

- Esto es impresionante. – Dijo echando una ojeada a la enorme cantidad de hojas que Draco había escrito.

- Por supuesto – Respondió este de forma altiva mientras repasaba un enorme y polvoriento tomo – ¿Con quién crees que estas tratando?

Hermione bufo como toda respuesta y se enfrasco en el trabajo que le habían encomendado. No sabía que estaban haciendo de mientras ellos dos, pero se los veía muy concentrados cada uno con lo suyo así que pasaron horas sentados, prácticamente sin hablarse, solo para pedirse algún libro fuera de su alcance y soltando gruñidos cuando su postura empezaba a ser demasiado incomoda.

El primero en sucumbir a la fatiga fue Harry, que se disculpo diciendo que iba a comer algo y a darse una ducha para despejarse antes de salir. Hermione le contesto con un sonido de asentimiento, concentrada en su tarea, hasta que un par de minutos después se dio cuenta de su situación.
Estaba en la sala. Sin Harry. Sola. Con Malfoy. Hermione miro discretamente al Slytherin, el seguía concentrado en lo suyo, no parecía tener intención de asesinarla mientras estaba absorbida en su trabajo o torturarla cuando menos se lo esperara. Hemrione se removió un poco, ahora el silencio de la sala se le hacía incomodo, no porque hubiera tensión, sino porque se esperaba lo peor, era como la calma antes de la batalla.

Draco había estado mirando a Hermione de reojo de vez en cuando desde que Harry dijo que se iba. Le sorprendió que ella no reaccionara de ninguna forma ante eso pero cuando la vio abrir los ojos de golpe al cabo de unos minutos lo entendió. Le había costado horrores no reírse con la cara que había puesto, se había enfrascado tanto en sus adorados libros que no había pensado en que la dejaban sola con él y ahora casi podía escuchar su cerebro procesando la información mientras se ponía cada vez más nerviosa. Cuando la vio removerse incomoda decidió que ya se había divertido suficiente.

-Si te incomodo…-Dijo Draco haciendo que ella pegara un bote del susto. – Puedo ir a la biblioteca a seguir con lo que estoy haciendo, pero debería llevarme algunos de los libros que estas utilizando.

Hermione lo miraba con la incredulidad plasmada en la cara, algo que molesto ligeramente al Slytherin.

-¿Que pasa? – Dijo frunciendo ligeramente el ceño

-¿Estas siendo amable? – La sorpresa en el rostro de Hermione era tan genuina que Draco no pudo evitar reírse a carcajadas. Quizá era por la tensión en la que había estado viviendo los últimos meses, pero de repente se sintió totalmente relajado. Rodeado de ese grupo de ingenuos y honrados Gryfindor era imposible tener pensamientos maliciosos, aunque lo odiaran como mucho se llevaría algún que otro insulto y un puñetazo si se pasaba de listo.
Hermione miraba embobada la risa de Malfoy. En todos sus años en Hogwarts jamás había visto al Slytherin reírse de ese modo. Draco estaba tumbado de lado en el suelo, sujetándose las costillas mientras intentaba recuperar el aire y soltaba quejidos entre risas.

-Por Salazar…auch…no debería…reírme así con estas heridas…bff

-¿Que ha pasado? –Dijo Harry apareciendo en la puerta. Iba con un pantalón de deporte y una camiseta azul con el dibujo de un ángel. Miraba estupefacto a Draco que se había vuelto a sentar bien y aun intentaba recuperar el aliento.

-Eh….creo que Malfoy se está riendo de mi – Dijo Hermione levantando una ceja en respuesta a esa camisa.

-¿Solo lo crees? – Dijo Harry risueño. – La camiseta es un regalo de Draco, no me mires así.

-Que mejor que un angelito para San Potter? –Dijo Malfoy lanzándole una sonrisa traviesa a su amigo.

-Púdrete Malfoy – Dijo Harry mientras le sacaba la lengua y volvía a sentarse en su sitio – ¿Y bien, que ha pasado?

-Nada importante – Dijo el Slytherin mientras lanzaba una mirada desaprobadora al cabello húmedo de su amigo – ¿No deberías secarte el pelo?

- Hay cosas más importantes que hacer que preocuparse por un posible resfriado. – Dijo Harry haciendo un ademan para quitarle importancia – Como por ejemplo…evitar que cuando llegue Ron me destrocéis la casa. Draco prométeme que te vas a portar bien con él.

-No me llevo bien con los idiotas, va contra mi naturaleza. – Dijo el Slytherin haciendo una mueca de desagrado.

-¿Que hay de Crabbe y Goyle? – Hermione había hablado por inercia, el ambiente entre Harry y Draco era tan familiar que casi se le había olvidado que no debería hablarle a alguien que la odiaba con toda su alma, pero para sorpresa de Hermione, Malfoy volvió a reírse.

-Bueno ahí tienes tu punto, pero yo diría que más que nada son estúpidos, su cerebro no da para más. Weasel es idiota, tiene cabeza pero la usa mas para estamparse de cabeza que para otra cosa.

-Que eso lo diga alguien que un día se tiro de cabeza contra el Sauce Boxeador tiene su gracia – Dijo Harry ganándose una mirada airada de Draco. Hermione no se imaginaba a Draco Malfoy lanzándose contra el Sauce Boxeador, o contra nada en realidad.

-¿Por qué te lanzaste contra el Sauce Boxeador? – Los dos chicos se miraron entre ellos antes de responder. Harry parecía divertido mientras que Malfoy daba la impresión de no disfrutar de tener que contestarle a una sangre sucia.

-Me pareció un buen sitio para esconderme. – Dijo finalmente el Slytherin mientras se levantaba.

-¿Esconderte de quien?

-De ti.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Bueno, hoy como no tenía conexión y me aburría pensé que podía terminar este capitulo y actualizar aunque solo fuera porque no me gusta dejar las cosas a medias y al abrir mi cuenta fue cuando me encontré el review de Mika (mikahale).
En realidad quería darte las gracias, los únicos que hasta ahora han hecho comentarios sobre cualquier cosa que escribo son mis amigos y a ellos ya podría darles mi lista de la compra que les parecería genial. Me ha hecho ilusión así que te pido disculpas por no haber actualizado antes, hasta hoy no vi el mensaje y me he dado tanta prisa como he podido en terminarlo y actualizar.

De veras siento la tardanza. La próxima actualización tardara mucho menos.
Ruby