~Disclaimer: Hetalia y sus personajes no me pertenecen (ojalá), son propiedad de Hidekaz Himaruya. Sólo me pertenece Aleja-chan y Daniela, aparte de este capítulo.

~Reviews~

DulceCandyCruzh3: "Síguela, está muy buena tu historia". ¡Gracias, por el apoyo, Dulce! (Le manda un abrazo filosófico y brillitos)

Fleur du Ciel: "Muy lindo". Querida Fleur… Todavía no desato la lindura (Risa maléfica). Nah, la verdad gracias por tu review, linda. (Lanza brillitos kawaii)

Advertencia: Aparición estelar de Carlos (OC! Filipinas) y el súper adorable Danilo-kun.

~Capítulo 2~ El maravilloso, encantador y adorable Danilo-kun

¡Mi-Miau~! ¡Los saluda Aleja-chan!

Hoy Mamá recibió la visita de su hermano menor y desde que él me conoció, siempre anda diciendo que también quiere cuidar a un gato.

-Dime por favor que no lo secuestraste –le dijo Daniela a su hermano menor, Carlos. El muchacho llevaba con él un pequeño bultito envuelto en una cobija azul.

-Claro que no, Kuya-chan –reclamó Carlos, meciendo el pequeño bultito como si fuera un bebé. –Lo encontré en una caja mientras venía hacia acá.

Aleja-chan y su tropa no paraban de espiar la conversación de su dueña con su hermano y como si no fuera suficiente, los cuatro se sorprendieron cuando escucharon un pequeño…

-Miau.

-¡¿Miau?! –Aleja-chan se preocupó al escuchar el maullido desconocido. -¡Mamá me va a cambiar!

Y así, Aleja terminó por entrar corriendo a la sala y saltar sobre Daniela; maullando para que su "Mamá" no la cambiara por un gatito.

-¡Miau~~~! –maulló desesperada Aleja.

-¿Qué rayos te pasa, Ale? –preguntó sorprendida Daniela… Mientras trataba de evitar que su gata le clavara las garras.

-Aw, tu gatita quiere conocer a mi nuevo amigo –sonrió Carlos, casi igualando la misma sonrisa mensa de un italiano conocido de su trabajo.

-¿Su qué? –pensó Aleja mientras dejaba que Daniela la cargara.

Carlos, todavía sonriendo como todo un menso, descubrió la cabeza de un gatito color pimienta y éste trataba de abrir los ojos para ver su nuevo mundo.

-¿Qué dicen, chicas? –preguntó Carlos contento. -¿Verdad que es una monada?

-Ok, lo admito. Es muy tierno –dijo resignada Daniela.

-Pero sí todavía es un peque… No creo que le guste jugar con nosotros cuatro –Aleja-chan miró al minino con más cuidado.

En el preciso momento en que Aleja se acercó al gatito, éste inmediatamente le olfateó la nariz y le dio una pequeña lamida.

-Aw~~ -dijo Carlos todavía más contento.

-Mira, Ale. Parece que te quiere como su hermana mayor –dijo Daniela sonriente.

Ah~, me parece muy… ¡¿QUÉ~?!

~*Nekotalia*~

Algunas semanas después.

-¡Kuya! ¡Vamos a jugar! –maulló un gatito emocionado mientras perseguía a Aleja y a su tropa por el jardín.

-¿Qué te he dicho, Danilo? –le preguntó Aleja-chan al gatito de color pimienta.

-Que podía jugar contigo y los chicos mientras mi amo y tu Mamá están fuera –dijo el gatito mientras trataba de jugar con Ahui y Benito. –Wa~, no me lamas, Ahui. Hace cosquillas –Ahui lamía de manera amistosa la cabeza del pequeño Danilo.

-Danilo, tengo que visitar al tarado de Toni, Bella y Katerina –habló Aleja mientras observaba como su tropa se entretenía jugando con el pequeño. -¡Muchachos! ¿Qué les dije de mimar a Danilo?

-¿Puedo ir contigo? –preguntó emocionado Danilo. –Porfa…

-No desde la última vez…

~Una semana antes~

-¡Aw~, qué bonito eres! –dijo Katerina, una gata blanca rechoncha y que llevaba un moño azul alrededor del cuello. Ella y otros gatos no dejaban de rodear a Danilo-kun como si fuera una lata de atún a punto de abrirse. -¡Es el gatito más bonito!

-¡Pero si eres una monada! –exclamó Toni. Según Aleja, él era el gato ridículo con un tomate de juguete sobre su cabeza. -¡Qué mono!

-Definitivamente es más bonito que Alfred cuando era bebé –dijo Arthur, un poco emocionado.

-Por esto no quería sacarlo de la casa –pensó Aleja completamente avergonzada. –Pinche Francois.

No culpemos a Aleja-chan por esto… Mejor dicho, culpen al tarado de Francois por haber espiado la casa de Daniela y por avisarle a casi todos los gatos del vecindario que Aleja tenía un hermano nuevo.

-Ve~, tu hermanito es el gato más adorable que hemos visto, Aleja-chan –le habló Gino, un gato pinto con un rulo inusual en el lado izquierdo de su cabeza.

-No quiero sonar grosera, chicos, pero dejen de atosigar a Danilo –les rogó Aleja con toda la calma del mundo. –Es un pequeño todavía.

-Vamos, Aleja-chan –le sonrió Gino. –Ya todos lo quieren.

Aleja no dejaba de mirar preocupada a la enorme multitud de gatos rodeando al pequeño Danilo. Al menos no le molestaba que las amigas de Aleja le dijeran que se veía bonito… Hasta que Francois se acercó para verlo de cerca.

-Ooh-la-la… Pero sí eres de verdad el más maravilloso, adorable y encantador gatito –maulló Francois maravillado, logrando poner nervioso a Danilo.

-Ah… M-Muchas gracias –tartamudeó el pobre gatito pimienta.

-¡Francois, ni te le acerques! –lo amenazó Aleja.

-Un minuto… ¡¿Dijo Francois?! –Danilo recordó lo que su hermana mayor le había dicho acera de la mayoría de los gatos vecinos.

Según Danilo… Francois = ¡Peligro inminente! ¡Alejarse de inmediato!

-¡Miau! ¡Kuya! –chilló Danilo mientras su hermana llamaba a su tropa para protegerlo de Francois. -¡Auxilio~!

Apareciendo de la nada (cortesía de los trucos ninja de Japón), Ahui, Benito y Raúl espantaron a Francois… Y a la mayoría de los amigos de Aleja, menos Gino.

-V-Ve~… A-Aleja-chan…

-Ok, tal vez sí me pasé esta vez –dijo nerviosa Aleja mientras el pequeño Danilo se le pegó como chicle. –Ya deja de llorar, Danilo.

-K-Kuya, tenía miedo –lloró el gatito. –Gracias por llamar a los chicos.

-De nada.

~*Nekotalia*~

Diccionario rápido de Danilo-kun.

Aleja: Kuya, es amable.

Carlos: Mi mejor amo.

Daniela: ¡La Mamá de mi Kuya!

Gino: ¡Amigo!

Pescado: Delicioso.

Perros: Amigos de Kuya-chan.

Francois:… ¡Peligro! ¡Ni te le acerques! ¡Llamar a Kuya si lo veo cerca!

~Continuará~