Bueno, al final he modificado y extendido el capitulo intentando que sea menos horrible, porque realmente lo hice al momento y a lo rápido, así que no se cuando colgare el siguiente.
5 – Guerra abierta.
La discusión entre Ron y Harry fue algo que Hermione no quería volver a tener la oportunidad de presenciar jamás.
La verdad es que ella se había ido a los diez minutos pero podía escuchar los gritos amortiguados por las viejas paredes de la casa.
Dos horas después Ron había salido dando un portazo de la cocina y se había encerrado en su habitación. Cuando Hermione bajo, esperando que Harry siguiera en la cocina, se lo encontró sentado encima de la mesa devorando de forma frustrada un trozo de pastel. Cuando reparo en su presencia suspiro y lo dejo a un lado.
-¿Hemos armado mucho escándalo?
-Creo que si la Señora Black no ha montado uno de sus numeritos es porque la habéis asustado. – Dijo ella para aligerar un poco la tensión que se percibía alrededor de su amigo.
-No sé qué hacer, Hermione. – Dijo él mientras se revolvía el pelo - Entiendo vuestro punto de vista hasta cierto grado, pero es que Ron es tan…me pone de los nervios, esta paranoico. ¿Tan poco vale mi palabra?
-Ya sabes cómo es Ron, Harry. Le llevara su tiempo siquiera aceptar tener que compartir el mismo aire que Malfoy.
Harry murmuro algo por lo bajo mientras revisaba el correo que había llegado durante la discusión.
-Pues más le vale acostumbrarse rápido, porque esto se pondrá peor – Dijo mientras le pasaba unos sobres a Hermione.
-¿Son las invitaciones a la boda de Bill y Fleur? – Pregunto mientras miraba la suya – Harry…aquí hay cuatro invitaciones.
-Lo sé.
-¡¿Han invitado a Malfoy?!
-Eso parece.
-¡¿Por qué?!
-Le comente la situación a Tonks y le pareció de lo más normal añadirlo a la lista de invitados. Conociéndola no me sorprende que Bill cediera tan rápidamente. – Dijo mientras se reía por lo bajo al imaginarse la situación.
-Creo…que lo mejor será ocultarle esto a Ron hasta que llegue la boda.
-Casi que sí.
Los días siguientes la casa de los Black se convirtió en un campo de batalla.
Cuando no madrugaban Harry y Hermione se despertaban con los gritos de Ron, siempre provenientes de la cocina donde se cruzaba con Malfoy por primera vez en el día.
El Slytherin mantuvo la compostura admirablemente el primer día, pero a medida que pasaban las horas cualquiera podía ver que estaba perdiendo la paciencia, al final de la semana los insultos y jugarretas que se pegaban entre los dos era casi inaguantable. Arañas saliendo de cada rincón de la casa, hipogrifos furiosos ilusorios que pegaban un buen susto a cualquier inocente que se acercara a la biblioteca...parecía una competición digna de los gemelos Weasley.
Hermione volvía de comprar unas cuantas cosas en el supermercado de la esquina cuando vio a Ron dirigirse a las escaleras varita en mano.
-Eh eh eh! ¿A dónde te crees que vas? – Grito mientras dejaba las bolsas en el suelo y detenía al brujo.
-Voy a destrozar a ese maldito hurón – Dijo apuntando con la varita hacia el piso superior donde se podía escuchar el agua de la ducha corriendo y a alguien cantando "Weasley es nuestro rey" en tono de burla.
Hermione tuvo que reprimir una risa por las ocurrencias de Malfoy. Pero ya estaba harta de esas peleas de críos así que decidió ponerle un alto.
-Ron esto tiene que parar, ya va siendo hora que dejes de buscarle las cosquillas a Malfoy, sabes que es peor que tu y no va a rendirse sin pelear.
-¡¿Que yo le busco las cosquillas?! ¡Es él quien intenta amargarme la vida a mí! Como si no fuera suficiente con tener que ver su maldita cara por la casa.
-Ron fuiste tú quien le ataco primero, normal que terminara por devolverte las pullas. Yo no he tenido ningún problema con él los últimos días, incluso se ha mostrado educado.
-¡¿Tu también?! Es un truco Hermione! - Grito Ron empezando a ponerse rojo.
-Lo que te estoy diciendo es que el único que ignora la petición de Harry de intentar comportarnos como adultos entre todos eres tú. – Dijo ella mientras se llevaba una mano a la cabeza - Y bueno, Malfoy a ratos cuando te sigue el juego. Madurad de una vez, ignorarle como hace el contigo la mayoría de las veces y ni siquiera te dirigirá la palabra.
-No me puedo creer que estés conforme con esto Hermione, es un Slytherin! Y mortífago por si fuera poco.
-Por favor, Ron, no empieces otra vez con eso. No puedes usar las casas como pretexto para siempre, no estamos en Hogwarts. Ademas, Harry ya te dijo que lo de ser mortífago era parte de la tapadera.
-Bien que esta marcado. - Soltó Ron antes de lanzarle una mirada furiosa y largarse hacia el salón echando humo. Hermione suspiro y recogió las bolsas del suelo para ir a dejarlas a la cocina.
-Hola Herms, gracias por ir a por la compra. – Dijo Harry dejando una taza de café encima de la mesa y acercándose a ella para ayudarla a guardar las cosas.
Los últimos días Harry casi vivía en la cocina, era el sitio mas tranquilo de la casa ya que, a parte de Hermione, los demás preferían pedirle a los elfos que les llevaran lo que necesitaban en lugar de dejar su investigación. Hermione siempre le echaba la reprimenda por esconderse ahí en lugar de poner paz entre los otros dos pero Harry no se veía con ganas de meterse en otra discusión con Ron.
-No es como si tú o Malfoy pudierais salir a hacerlo.
-Aun así, gracias. ¿Por qué no vas a descansar un rato? Los últimos días no has parado con tanto investigar, le pediré a Krecher que me ayude a guardar las cosas.
-Te tomare la palabra - Dijo mientras le daba un beso en la mejilla y salía disparada de la cocina, no quería encontrarse con el elfo gruñón.
Tenía unas ganas tremendas de tirarse encima de la cama y no hacer nada. Lanzo una mirada de recelo al retrato de la Señora Black y subió las escaleras lentamente pensando en lo poco que faltaba para la boda de Bill, empezaba a preocuparle como iban a reaccionar todos cuando se encontraran con un "mortifago" entre los invitados.
-…a Weasley vamos a coronar~
-No sabía que te gustara cantar, Malfoy – Dijo cuando lo vio saliendo de uno de los baños del segundo piso con solo unos pantalones deportivos y una toalla colgando de la cabeza. El se giro sorprendido hacia Hermione que acababa de aparecer por las escaleras.
-Me gusta todo lo que se me da bien, Granger. – Respondió mientras tiraba de la toalla para que quedara en sus hombros. – Que es prácticamente todo.
-Doy gracias a que esta casa no cuenta con detectores de humo. – El chico la miro confundido así que prefirió cambiar de tema. A veces se le olvidaba que los sangre pura no tenían ni idea de inventos "modernos". – ¿Rubio otra vez?
-Por suerte, empezaba a creer que ese potingue muggle nunca se iría de mi cabeza. - Dijo el mientras tiraba de uno de sus mechones rubios con aire evaluador. Como tenía el pelo mojado era mas dorado que platino.
-¿Usaste tinte muggle? ¿Tu? - Hermione estaba sorprendida.
-Es mas rápido deshacer un hechizo de mimetización que hacerlo. Así que me teñí antes y me lance un hechizo que lo hiciera parecer de mi color, así pude cambiarlo al instante cuando escape.
-Eso es...inteligente.
-Ignorare el tono de sorpresa - Dijo el mientras se dirigía a su habitación con aspecto digno. Miro a Hermione y le lanzo una sonrisa traviesa mientras empezaba a cerrar la puerta. - Y ahora, si me disculpas, voy a ponerme algo encima, ya que siendo tan rico debería poder permitírmelo...no?
Hermione se quedo con la palabra en la boca y la cara roja. Maldito hurón! ¿Se había burlado de ella?
Tomo nota mental de devolvérsela a Malfoy la próxima vez, y ella que pensaba que estaba comportándose como alguien educado por petición de Harry. Solo buscaba hacerle bajar la guardia para poder meterse con ella cuando menos se lo esperara!
Estaba refunfuñando por lo bajo cuando escucho una risa detrás de ella. Harry estaba escondido en el rellano de la escalera y acababa de salir para seguir al hurón a su habitación.
-¿Tu también?
-Lo siento - dijo el brujo entre risas - Solo me alegra ver que esta lo suficientemente relajado contigo como para hacer bromas.
-¿Así que burlarse de mi es un buen síntoma de el estado de comodidad de Draco Malfoy? -Dijo Hermione que no sabía como tomarse el comentario.
-Así que...- Harry la miro con la misma seriedad con la que la miraba cuando hablaban de los horrocruxes - Te estoy muy agradecido. Tu tenías mas motivos que Ron para desconfiar de Draco y aun así eres la que mas se ha esforzado en darle carta blanca. Me preocupaba mucho como fuerais a reaccionar ante su presencia porque, créeme Hermione, os quiero a los tres con toda mi alma...pero el me necesita mas que vosotros.
-Lo que estas diciendo es que si las cosas no fueran bien, no permitirías que Malfoy se fuera por culpa nuestra. - Harry se veía ligeramente incomodo, como si esperara que Hermione se ofendiera terriblemente. - Eso es muy bonito.
Harry la miro como si le hubiera salido una cabeza de hipogrifo. Le acababa de decir a su mejor amiga que si tuviera que decidir si echar a Draco o a ellos escogería proteger a Draco...y ella le decía que eso era "bonito"? A Harry no le parecía para nada "bonito". Era totalmente ofensivo para sus amigos, pero tenía sus motivos, en el fondo sabía que no podría hacer otra cosa.
-Harry... - Hermione suspiro mientras le lanzaba una sonrisa triste a su amigo e intentaba verlo desde su perspectiva. - Lo entiendo. Poniéndome en tu lugar...yo haría lo mismo. No se que ha hecho Malfoy los últimos años para ganarse esa confianza que le tienes, pero si lo poco que nos has contado es verdad ha estado arriesgando su vida al ayudarte...y ahora mismo no tiene nada ni nadie. Lo ha dejado todo por la causa y derrotar a...
-¿Hermione? - La chica había parado de hablar de golpe y ahora miraba a Harry como si acabara de tragarse una grajea con sabor a moco y se riñera a si misma por estúpida. No importaba cuan buen actor fuera Malfoy, no podría fingir ser como es ahora. Dejar atrás su estatus, su familia, sus posesiones y privilegios...juntarse con traidores a la sangre e hijos de muggles, incluso bromear con ellos, era algo impensable para un Slytherin de sangre pura fiel a Lord Voldemort.
Si Malfoy fuera un espía del lado oscuro, ¿por qué intentar convencer a Harry de que dejara el torneo en el cuarto año? ¿Por que hacerle favores personales, aconsejarlo y pasarle información perjudicial contra los mortifagos? ¿Cuanto tiempo hacía que Malfoy sabía de la existencia de la casa de Gimmauld Place? Harry había estado solo en esa casa muchísimas veces sin protección alguna, si Malfoy se lo hubiera contado a los mortifagos lo habrían atacado a la primera oportunidad y Harry ni siquiera se habría podido defender.
-Joder! - Harry se había llevado la mano a la mejilla donde Hermione acababa de pegarle un buen guantazo. Un poco mas y le gira la cara. - ¡¿Y eso a que ha venido?!
-Harry James Potter eres un estúpido temerario!
-¡¿Pero que he hecho?!
-Bien que lo sabes - Dijo la bruja mientras se dirigía indignada a su habitación y cerraba de un portazo.
Harry se quedo unos segundos en el pasillo mirando la puerta por la que había desaparecido su amiga con cara de alucinado. Se froto la mejilla adolorida, completamente seguro de que debía tenerla al rojo vivo y sacudió la cabeza con incredulidad. ¿Acaso todos sus amigos estaban locos?
No entendía que era lo que supuestamente había hecho para merecer ese revés, pero prefería quedarse con la duda que ir detrás de Hermione a preguntarle así que se fue hacia la habitación de Draco aun con una sensación palpitante en la cara.
La sonrisa de Draco cuando lo vio entrar con la marca de una mano en la mejilla fue la cosa mas irritante que Harry había visto en días. El Slytherin dejo a un lado su guitarra y lo miro con guasa.
-¿Que has hecho esta vez, San Potter?
Harry se dejo caer de cara encima de la cama de Draco y apoyo la mejilla adolorida en uno de los cojines.
-Al parecer soy un temerario. - El Slytherin lo miro interrogativo aun aguantándose la risa pero Harry prefirió cambiar de tema. - ¿Sabes que la boda de Bill y Fleur es dentro de tres días?
-Se que tu cumpleaños es dentro de dos días.
-Oh Draquito, te acuerdas de mi cumpleaAuch! - Harry se revolvió incomodo. Draco acababa de tumbarse encima de su espalda y se miraba las uñas de forma indolente. - Vale vale, quita, te ves delgado pero tu ego pesa una tonelada.
-Y luego la gente va por ahí pegándote por temerario...que cosas. - Rió Draco mientras le pegaba una colleja al tiempo que bajaba de su espalda y se sentaba al lado con las piernas cruzadas. - Recuerdo la boda esa, pero sigo sin ver por que quieres arrastrarme a ella.
-Te han invitado...
-Weasley's, siempre supe que no les funcionaba bien el cerebro.
-A mi no me parece mala idea. - Draco le miro escéptico - Es en serio, todos estaremos ahí, no quiero que te quedes deambulando solo por la casa con Krecher y los retratos de los Black como única compañía.
-¿Tienes miedo de que fundemos un club de lectura de artes oscuras? - Preguntó con guasa.
Harry tubo que aguantarse las ganas de resoplar. Draco siempre se decantaba por el humor negro cuando intentaba quitarle hierro al asunto o desviar el tema de si mismo. Adoraba hacer bromas sobre su supuesta afición oculta a las artes oscuras, su misión de doble espía para los mortifagos o su amor secreto de adolescente por "Voldy" como lo llamaba el. Harry ni siquiera entendía que se le paso por esa cabeza rubia el día que se le ocurrió llamar "Voldy" a Tom Riddle.
-No, y quita esa sonrisa de tu cara, yo no estoy de broma. Quiero que vengas a la boda, si algo sale mal prefiero teneros a todos juntos.
-Créeme, si me metes en en esa boda algo va a salir definitivamente mal.
-Vamos, los Weasley son buena gente, no creo que nadie monte una escena en plena boda.
-Ellos quizá no, pero por favor, piensa en mi, no querrás que me siente en alguna silla deforme, en medio de un campo vete tu a saber donde, rodeado de cabezas pelirrojas con tendencia al sobre exagerado heroísmo Gryffindor, con un pésimo gusto de la estética y...que? - Harry lo miraba enarcando tanto las cejas que casi se perdían entre ese revoltijo negro que tenía por pelo. - Sigo siendo un Malfoy, Potter, no esperaras que a parte de aliarme con la Orden del Fénix también adopte su falta total de elegancia.
-A veces me dan unas ganas de...- Harry hizo un extraño gesto con las manos como si cogiera a Draco y le estampara la cabeza contra algo.
-El sentimiento es mutuo, hermano - Contesto el Slytherin con una sonrisa.
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Hermione estaba tumbada en su cama leyendo una de sus novelas favoritas. No, espera...Hermione estaba tumbada en su cama intentando leer una de sus novelas favoritas. Si, eso se adaptaba mejor a la realidad. La verdad era que llevaba 20 minutos en la misma pagina. No importaba cuantas veces volviera a empezar, antes de terminar medio párrafo su mente se iba a otro lado y aunque seguía leyendo no se enteraba ni siquiera de la ultima palabra que había dicho el protagonista.
Cerro el libro con frustración y se quedo mirando a un punto indefinido del suelo.
Se sentía mal por haber pegado a Harry, había sido un impulso...aunque también se sentía mal por no haber pensado antes en que si Malfoy sabía lo de Gimmauld Place ya habrían intentado matar a Harry hace mucho tiempo...se sentía mal por muchas cosas en realidad; se sentía mal por todo lo que había hecho Malfoy secretamente por la Orden mientras ellos lo tenían como la personificación de lo desagradable y mezquino y se sentía mal por que, a pesar que que había intentado hablar con el como si le conociera desde cero no podía evitar sentir una gran desconfianza y cierto recelo hacia el a la vez que se sentía mal por olvidarse a momentos de todo lo que el Slytherin le había hecho. Porque Hermione se dio cuenta horrorizada de que Malfoy no le caía mal. Impensable, verdad?
Debería odiar a Draco Malfoy, debería sentir nauseas solo con verle la cara o escuchar su voz. Hermione había soñado muchas veces con golpear al maldito hurón por tantos motivos que estaba segura de que tardaría horas en decirlos todos y aun así a veces se olvidaba de ello.
Se había sorprendido a si misma hablando con Malfoy sin esforzarse por hacerle un favor a Harry o riéndose de un comentario jocoso que el brujo había dicho a media voz esperando que nadie le escuchara. Ella creía que le sería imposible tratar con Malfoy y ahora resultaba que tenía que esforzarse para recordar que, tapadera o no, ese...brujo, le había amargado mas de un día en Hogwarts.
Hermione suspiro, frustrada. ¿Como podía caerle "bien" alguien por quien llevaba sintiendo un profundo odio mutuo desde hacía años? Resultaba estúpido. Sin duda era estúpido, demostraba una total falta de amor propio pero Hermione no era para nada rencorosa, es de esa clase de personas que si se enfada terriblemente con alguien y promete tratarle con indiferencia o le retira la palabra se olvida al cabo de un día y no se acuerda de que teóricamente esta enfadada con esa persona hasta que la misma se lo recuerda, así que le costaba tener presente que en realidad odia a ese maldito por todo lo que hizo en Hogwarts.
Bueno, ella también podía tener grandes peleas de semanas con Ron o Ginny pero eso era diferente.
En fin, no servía de nada comerse la cabeza con eso. Hermione se estiro para coger el libro que estaba mas lejos de lo que ella recordaba cuando escucho un fuerte golpe en el piso de abajo y un grito de dolor.
¿Es que no podían darle ni un momento de tranquilidad?
Tres cabezas se asomaron a la vez al pasillo del segundo piso de la vieja casa de los Black encuriosidos por el ruido. Hermione miro a Harry y Malfoy que ahora se observaban serios mientras sacaban sus baritas. Harry le hizo señas a Hermione para que volviera a meterse en su cuarto pero esta cerro la puerta y les paso delante para ir a ver que diablos pasaba abajo.
-...haces lo mismo. ¿No podrías usar la puerta? O al menos avisar para que recubramos la habitación de hechizos amortiguadores.
-Vamos, tampoco es para tanto. Ademas así es mas divertido!
Cuando llegaron al salón se encontraron con la curiosa oportunidad de ver a Ronald Weasley aplastado bajo el peso de una recién llegada Nimphadora Tonks, que se sacudía el polvo de la chimenea aun sentada encima del pelirrojo. Hermione y Harry no pudieron evitar reírse al verla, con sus ropas, su pelo rosa chicle y su infinita torpeza. Draco por su parte, había palidecido tanto que parecía que acababa de ver a Snape ligando con la profesora Trelawney.
Tonks levanto la cabeza hacia ellos cuando escucho las risas y les sonrió alegre.
-He venido a ver a mi primito! - Dijo mientras se levantaba rápidamente y abría los brazos en dirección a Draco que se había resguardado detrás de Harry y la miraba con tal desconfianza que casi resultaba cómico.
-Si esperas que te de un abrazo lo llevas claro. Yo no doy abrazos y menos aun a gente con un pelo tan ridículo.
Tonks hizo un puchero.
-Con lo mono que parecías de pequeño.
Draco se cruzo de brazos y lanzo una mirada furibunda a Harry, que no había podido evitar soltar una carcajada con el comentario de Tonks.
-En fin - La metamorfoga bajo los brazos desilusionada - Otro día sera. También he venido para deciros que Molly quiere que los cuatro lleguéis temprano el día de la boda. Necesitaran ayuda por la mañana para terminar de arreglarlo todo.
-¿Que cuatro? - La voz de Ron sonó como un cuerno de guerra en la cabeza de Hermione.
-Bueno, vendréis todos juntos, no? - Tonks parecía ajena a la tensión que de repente se había desatado en la sala.
Hermione se estaba mordiendo el labio inferior de forma nerviosa mientras miraba a Harry, el cual había decidido centrar su atención en cualquier cosa que no fuera Ron, en este caso la varita con la que Draco jugueteaba con desgana, aun con la mueca de fastidio que había puesto cuando Tonks hablo de la boda plantada en la cara.
-Ese...- Ron tubo que parar antes de seguir, su voz temblaba de rabia. - Ese prototipo de mortifago desteñido no vendrá con nosotros y aun menos a mi casa.
-No es como si a mi me hiciera mucha ilusión, Weasley.
-Ni que te hiciera ilusión, tu no vas a venir.
-¿Que? ¿Te preocupa la falta de espacio? Ya se lo comente a Harry, pero creo que podríamos caber todos si te metemos a ti en ese cajoncito donde dormías de pequeño.
Ron saco su varita y apunto a Malfoy. La mano le temblaba y su cara estaba roja. Por la cara de exasperación de Harry tanto Tonks como Hermione supieron que lo que acababa de decir Draco no era cierto, pero parecía entestado en sacar a Ron de sus casillas a la mínima oportunidad.
-Bueno ya esta bien vosotros dos. - Harry se había interpuesto entre Ron y Draco así que si al pelirrojo le daba por lanzar un hechizo le daría de lleno a su amigo. - Ron, por mucho que te moleste tu no tienes ni voz ni voto en la lista de invitados de Bill y Fleur, es su decisión.
Ron abrió la boca para replicar pero volvió a cerrarla en seguida a desgana, sin argumentos.
-Y tu - Harry se volvió hacia Draco y le empujo en el pecho con un dedo - Deja de fingir que seguimos en Hogwarts cada vez que te mosqueas. No te pega nada.
Draco desvió la mirada molesto y Harry suspiro.
-Tonks, por que no acompañas a tu querido primo a su habitación y le obligas a escoger algo adecuado? - La metamorfaga miro a Draco ilusionada y se lo llevo a rastras de la habitación mientras su pelo pasaba a un brillante azul turquesa.
-Es su castigo. - Dijo Harry mientras sonreía a Hermione.
