Cuelgo esto casi a las 3:00 de la noche porque hoy, después de semanas sin conseguir pasar de la parte de Ron, me ha venido mi imitación de los chinos de lo que es "la inspiración" y me negaba a irme a dormir sin terminar el maldito capitulo. Creo que es, sin comparación, el mas largo que ha habido hasta ahora. O al menos eso he intentado ya que tiendo a hacerlos exageradamente cortos.
La parte de la boda de Bill y Fleur creo que es muy fiel al libro, ya que hace poco que me lo he releído, y he intentado poner muchos detalles de la original. Todo es como en el libro a excepción del final, que coge un trozo de la película, por motivos que ya explicare
.

6 - De bodas y mortífagos va la cosa.

Tonks estaba emocionadisima revoloteando alrededor de Draco, dando saltitos y parloteando sobre cualquier cosa que se le pasaba por la cabeza. Su pelo no paraba de cambiar de color y sus ojos habían variado a un brillante tono purpura.
Había revuelto toda la habitación de su primo en menos de 15 minutos, la cama estaba llena de la poca ropa que Draco había llevado a Grimmauld Place antes de huir de los mortífagos, pero el plan original de escoger vestuario había pasado a un segundo plano y ahora se encontraba revolviendo un baúl lleno de fotos y objetos extraños y soltando algún que otro grito emocionado.
Draco estaba sentado en el suelo al lado Tonks, maldiciéndola mentalmente con todos los adjetivos poco halagadores que conocía y preguntándose por que diablos la dejaba rebuscar en sus cosas.

Tonks sujeto una fotografía mágica de Harry y Draco y miro a su primo, sentado en la alfombra con las manos apoyadas en el suelo detrás de el y con una simple camiseta muggle de manga corta de color verde y unos pantalones negros, el pelo rubio cayendo de forma desordenada por su frente...Si Lucius lo viera ahora mismo entraría en shock.
Sonrio recordando el primer día que lo vio, debía tener unos tres años e iba pegado a Narcissa mientras miraba a su padre con una mezcla de miedo y respeto. Esa vez ni siquiera le dejaron acercarse a el.

- ¿Por que estas sonriendo? No sonrías, resultas aun mas extraña de lo que ya eres.

La metamorfomaga volvió a centrar su atención en el contenido del baúl. -...El otro día estuve hablando con Harry, me contó un poco por encima lo que has estado haciendo los últimos años. - Draco se removió incomodo y cambio a una posición mas rígida. - Me sorprendió bastante que un Malfoy...bueno, decidiera cambiar de bando.

Draco se encogió de hombros y se levanto para poner un poco de orden a su habitación. - Supongo que en todas las familias hay una oveja negra.

-¿Una oveja negra? - Tonks sonó divertida - Siento desilusionarte, primito, pero ahora mismo es mas adecuado decir que eres la oveja blanca de tu familia.

-¿No te estas precipitando? - Draco la miro con una de sus expresiones mas mezquinas - Aun podría ser un espía.

Para su sorpresa, Tonks se levanto y le dedico una sonrisa maternal mientras le tendía un trozo de papel. Draco lo cogió confuso y soltó un bufido indignado al ver la imagen.

-No sabía que tocabas. - Se podía percibir un ligero tono de burla en la voz de la bruja.

-Nimphadora...

-Tranquilo primo - Tonks se inclino para darle un rápido beso en la mejilla a Draco y salió huyendo hacia la salida. Le guiño un ojo desde la puerta antes de cerrarla. - Guardare tu secreto.

()

En el primer piso de la noble y ancestral casa de los Black las cosas se habían puesto un poco mas violentas. Ron no se había tomado nada bien que Harry le hubiera ocultado lo de Malfoy siendo invitado a la boda de su hermano, pero casi se come a Hermione cuando se entero de que esta también lo sabia. Monto un escándalo impresionante.
A veces Harry entendía por que Draco maldecía la impulsividad Gryffindor, sobretodo cuando esta se juntaba con el apellido "Weasley". Tardaron media hora en conseguir calmarlo minimamente, se habían disculpado por ocultárselo y se lo habían intentado explicar tan bien como pudieron pero Ron era un cabezota, seguía indignado y aprovechaba la situación para defender su argumento de que Malfoy era un espía, mortífago y manipulador retorcido. El hecho de que Hermione apoyara a Harry en que Ron debía tratar de dejar de lado los viejos rencores solo empeoraba las cosas.

Cuando Tonks volvió a bajar, casi una hora después de haberse llevado a Draco, los tres seguían en el comedor, sentados en silencio y obviamente molestos con el mundo a su alrededor.

-¿Quien se ha muerto? - Cuando se giraron a mirarla nadie contesto. Hermione miraba a Tonks con la boca abierta, Harry había enarcado las cejas de forma muy graciosa y Ron parecía estar atragantándose con su propio aire.

Y no era de extrañar. Tonks lucía una larga melena de un familiar tono rubio platino y sus ojos habían dejado de lado los brillantes colores que acostumbraban a mostrar para difuminarse en un gris perla.

-Creo que voy a vomitar. - Dijo Ron aprovechando la oportunidad para marcharse de la habitación.

Tonks hizo una mueca disgustada y miro a Harry y Hermione con ojos de cachorro abandonado.

-¿Tan mal me queda?

Hermione y Harry rieron para toda respuesta.

()

Ron no era un irracional. Es verdad que era algo impulsivo y que a veces le costaba controlarse en la emoción del momento, pero no era idiota. ¿Como era posible que sus dos mejores amigos no se dieran cuenta de que tenía razón? Se suponía que Hermione era la lista, debería ser la primera en darse cuenta de lo que Malfoy estaba haciendo.
No era solo el hecho de que era obviamente un espía del lado oscuro, sino que ademas ahora estaba infiltrado en el centro de la Orden creando problemas entre ellos para entorpecerles. Eso era lo que buscaba el enemigo. Debilitarlos desde dentro, hacer que discutieran entre ellos y se separaran para poder atacar a Harry cuando estuviera desprevenido y luego, con toda la información recaudada, ir a por el resto de los miembros de la Orden.

Era un plan tan obvio que hasta el se había dado cuenta. Entendía que Harry pudiera negarse a verlo, era demasiado bonachón y después de tener a Malfoy comiéndole la cabeza tantos años seguro que a la mínima sospecha se recriminaba a si mismo el pensar mal de su "amigo". Pero, Hermione? Al final Ron pensaría en serio que Malfoy le había lanzado un imperius, si no fuera porque es demasiado lista como para caer ante una maldición así...¿Pero que podía ser, sino?
Ahí la tenías, aceptando de buenas a primeras la petición de Harry de "olvidar" lo que creen saber de el estúpido hurón mortifago desteñido ese y hablándole. Eso aun podría dejarlo pasar, porque bueno Hermione es muy educada, pero no era solo eso.

Hace dos días, después de convencer a Harry sobre empezar a buscar los horrocruxes una vez hubiera pasado la boda de Bill y Fleur y de ir todos juntos, el idiota no quería llevarlos con el al principio, pensaba irse solo con Malfoy, subió a su habitación dispuesto a pegarse una de las siestas mas largas de su vida cuando escucho la risa de Hermione.
Intrigado, entro en la habitación de la chica pero dentro solo estaba Crookshanks, que le lanzo una mirada de superioridad digna de un Slytherin.
Con un mal presentimiento se dirigió a la biblioteca, empujo la puerta ligeramente entreabierta y miro dentro, si se equivocaba no quería tener que darle explicaciones a Malfoy. Pero no se equivoco, Hermione también estaba allí, riéndose.

-Tu ríete, Granger, pero para estar siempre dándotelas de dama culta y educada tienes un buen gancho de derecha.

Ron miro estupefacto como Hermione volvía a reírse, mirando a Malfoy con mal disimulado orgullo.

-¿Así que no me vas a alcanzar ese libro?

-Como ya te he dicho - Malfoy volvió a centrar su atención en el caldero que tenía delante y hecho algún ingrediente que Ron no alcanzo a ver mientras hacía un gesto con la mano a Hermione para que se fuera - eres perfectamente capaz de apañartelas tu solita.

Hermione resoplo y lanzo una ultima mirada de lastima a una estantería muy por encima de su cabeza - ..iré a pedirle ayuda a Harry entonces.

Por algún motivo Ron se había ido a su cuarto antes de que Hermione le viera. Había hablado varias veces con ella del tema de Malfoy viviendo con ellos desde que estaban en Gimmauld Place pero la chica, aunque concordaba bastante con Ron al principio, cada vez apoyaba mas a Harry y respondía de forma mas arisca a los comentarios de Ron, incluso le había recriminado varias veces el forzar un incremento de la tensión en la casa.

Alguien golpeo la puerta de su habitación.

-¿Se puede? - Pregunto Hermione asomando la cabeza por la puerta.

Ron hizo una mueca. Hablando del diablo, seguro que venía a reñirle otra vez.

-¿Que quieres?

-Hablar contigo. Y disculparme otra vez por no haber comentado contigo lo de las invitaciones. - Ron se limito a cruzarse de brazos y mirarla desde su cama así que Hermione lo tomo cono una invitación a continuar hablando. Se sentó en al borde de la cama y dejo vagar la mirada por la habitación. - Entiendo que te hayas enfadado con nosotros, no deberíamos haberte ocultado nada, es solo que no queríamos que estuvieras pensando en eso mas de lo necesario. No trato de excusarnos, los dos sabíamos que te molestaría, pero sigo pensando que fue lo mejor.

-¿Por que así tendría menos tiempo para montar una de mis rabietas? - Sabía que había puesto mas sarcasmo y veneno del necesario en esa frase, pero estaba mosqueado.

-Porque así evitaríais darle mas dolores de cabeza a Harry. - Hermione lo miraba con el caño fruncido, claramente molesta - Entiendo perfectamente tu posición, Ronald, pero, ¿no ves que comportándonos como idiotas infantiles y rencorosos solo metemos a Harry en apuros? Malfoy es su amigo. Por favor, ¿no los has visto? Harry le aprecia muchísimo, igual que a nosotros. Piensa por un momento como se siente el cada vez que nos ve discutir.

-Alguien tiene que mantenerse en alerta permanente para cuando ese maldito mortífago nos de las espalda, si me ha tocado a mi no se mi culpa. Lo siento si no puedo ser tan amiguito de Malfoy como vosotros dos.

Hemrione lo miraba estupefacta. Ron desvió la mirada, indignado.

-Cielos, Ronald, ¿estas celoso?

-¡¿Que?!

-¿Crees que Harry nos esta dejando de lado por Malfoy? ¿Que es mas amigo suyo que nuestro?

-No es eso! - Dijo mientras enrojecía ligeramente, Hermione no sabía si de vergüenza o de indignación. - Los dos estáis ciegos, es una trampa y si no fuera por mi seguro que ya habría acabado con vosotros sin que os dierais cuenta.

-¿Te crees que yo no estoy atenta? Vigilo a todos los miembros de la Orden, y Harry también, no somos idiotas.

-Pues bien que te reías con Malfoy el otro día.

-¿De que estas hablando?

-Te vi en la biblioteca con tu nuevo amigo Malfoy, estabas hablando con el y riéndote, justo como ahora - Señalo a la sonrisa de la chica. - Ya veo lo atenta que estas.

-No seas estúpido Ron, me reía, como ahora, porque Malfoy me hecho en cara el haberle pegado en tercero. Es algo de lo que me siento muy orgullosa y me hace sonreír. Eso no significa que no este alerta ni que seamos amigos. - Hermione suspiro y se levanto de la cama - A decir verdad, casi ni lo veo, y tu tampoco deberías hacerlo ya que después de el primer día tuvo la decencia de trasladar su parte de la investigación a la biblioteca solo para no tener problemas con nosotros.

Ron la miro sin entender.

-Malfoy tenía todo lo que esta haciendo en la sala, como el resto, pero decidió cambiarse al piso para no causar situaciones incomodas para nosotros. Harry me lo dijo.

-Pero fuiste a la biblioteca a hablar con el...

-Fui a buscar un libro, justamente porque estamos trabajando en pisos diferentes y tenemos que ir turnándonos algunos ejemplares. - La bruja sonrió y recogió una fotografía de los tres junto a Hagrid del suelo para ponerla en su sitio. - No te pido que te lleves bien con Malfoy ni que no te pelees con el, hasta yo lo hago, ayer mismo tuvimos una fuerte discusión y antes al intentar meterme con el he fallado y me ha puesto en ridículo... - Se encogió de hombros quitándole hierro al asunto aunque Ron reconoció la chispa de la venganza en los ojos de su amiga - Pero al menos procuramos que Harry no nos vea.

-¿Así que sigues pensando que es un cretino? - Ron sonaba un poco incrédulo. Hermione pareció meditarlo unos segundos, al final gruño por lo bajo y se dirigió a la puerta indignada.

-Por supuesto, no es mas que un imbécil, se pasa el día metiéndose con los derechos de los elfos domésticos y dándole ordenes a Kreacher cada dos por tres, menudo capullo, la próxima vez ya vera. - Y dicho esto cerro la puerta de un golpe. Se había ofuscado tanto en su indignación con Malfoy que hasta se había olvidado de despedirse de Ron.

El pelirrojo miro hacia la fotografía que Hermione había recogido y suspiro con exasperación. Obviamente seguía sin fiarse ni un pelo del maldito de Malfoy, pero Hermione tenía razón en algunas cosas...lo ignoraría cuando Harry estuviera cerca...bueno, lo intentaría, no prometía nada.

Los días siguientes pasaron con bastante tranquilidad. Draco prácticamente no salió de su habitación, haciendo que Harry desapareciera de la vista de sus amigos durante horas cuando iba a verlo, y las pocas veces que se cruzo con ella y Ron en la cocina o en el pasillo el pelirrojo tuvo la grandiosa fuerza de voluntad de no provocarle. A Draco le parecía muy gracioso la forma en que Ron se quedaba quieto y paraba de respirar cada vez que pasaba por su lado con tal de aguantarse las ganas de insultarle.
El día antes de la boda, no hicieron nada en especial para celebrar el cumpleaños de Harry pero todos le dieron sus regalos en un momento u otro. Hermione le había regalado una pulsera de piel y un manual que resumía por encima lo habrían estudiado ese año en Hogwarts y Ron un recambio para su equipo de Quidditch y una camiseta de su equipo favorito. En cuanto a Malfoy, ni Ron ni Hermione tenían ni idea de que le había regalado el hurón a Harry pero si que escucharon las risas que provoco en los dos chicos durante un buen rato desde el primer piso.

Esa mañana, cuando Harry bajo a la cocina a desayunar, esperando ver a Draco sentado en su sitio de siempre, se encontró con Ron, con cara de no haber pegado ojo y con una humeante taza de café en la mano. Al igual que Harry ya llevaba puesto su traje.

-Tienes mala cara. - Dijo como saludo mientras se sentaba en la mesa y cogía El Profeta con desgana. Estaba acostumbrado a que Draco le resumiera las noticias importantes. Miro con desaprobación el titular de portada que mencionaba algo referente a los "oscuros secretos" de Dumbledore.

-Me ha costado pegar ojo pensando en la de familia que tendré que aguantar, en la tía Muriel y en lo histérica que estará mi madre y...Guau! Estas fantástica.

Harry se giro para mirar a Hermione que acababa de entrar en la cocina. Llevaba un vaporoso vestido de color lila con zapatos de tacón. Como era una ocasión especial se había echado poción alisadora y ahora tenía el cabello cabello liso y reluciente.

-Que guapa - Dijo Harry con una sonrisa. Luego miro el reloj y lanzo el periódico encima de la mesa. - Va siendo hora de que nos marchemos. ¿Lo tenéis todo?

Ron se limito a asentir todavía mirando embobado a Hermione que estaba concentrada en cerrar su bolsa. Harry iba a pegar un grito para llamar a Draco cuando este apareció por la puerta detrás de la bruja con una poción en la mano.

-¿Es hora? - Pregunto mientras le lanzaba el frasco a Harry que lo miro con asco antes de asentir y tragarse el repugnante contenido. Sintió el efecto de la Poción Multijugos al instante. Momentos después era el doble de un chico muggle pelirrojo. El plan era presentar a Harry como el «primo Barny» y confiar en que la gran cantidad de familiares Weasley le ocultasen. - Vaya, estas ridículo.

Harry le miro mal pero después de observar el traje de Draco no pudo evitar sonreír.

-Parecéis pareja, vais de conjunto. - Dijo con malicia mientras Draco y Hermione se miraban entre si. Draco llevaba un traje oscuro con una corbata de un color muy parecido al vestido de Hermione, lo cual hacía parecer que fueran juntos de forma oficial a la boda.

-Mira tu por donde, eso refuerza mi tapadera.

A diferencia de Harry, que era fácilmente reconocible, Draco solo se había vuelto a teñir el pelo, esta vez con un hechizo temporal. Los pocos que le conocían eran de la Orden así que aunque lo reconocerían no dirían nada ya que estaban sobre aviso, los demás invitados ni siquiera encontrarían una relación entre el y la familia Malfoy, pero su pelo era llamativo así que por precaución le habían convencido de oscurecerlo otra vez.
Ron bufo molesto pero Hermione no pareció darle mucha importancia.

-Esperemos que esa poción dure bastante. - Dijo ella mientras alargaba una brazo hacia delante.

En cuanto todos se sujetaron a ella, Harry y Ron de su mano, Malfoy del brazo, sintieron en el estomago como si algo tirara de ellos, y se desaparecieron.

Cuando se aparecieron, delante de ellos la entrada a la carpa presentaba filas y filas de frágiles sillas doradas dispuestas a ambos lados de una larga alfombra púrpura. Los soportes de la carpa estaban adornados con flores entrelazadas blancas y doradas. Fred y George estaban colocado un enorme montón de globos dorados sobre el punto exacto donde Bill y Fleur serían próximamente marido y mujer cuando los vieron.
Los gemelos los saludaron instintivamente, hasta que repararon el la presencia de un cuarto miembro en medio de el trio dorado. Se miraron entre si y una sonrisa maligna se dibujo en sus rostros antes de ir corriendo hacia Draco para placarlo a grito de "LO SABIAMOS!"

Ron no entendía nada pero no pudo evitar sonreír con regodeo al ver a Malfoy ser lanzado al suelo seguido de sus dos revoltosos hermanos. Hermione lanzo un grito de sorpresa y miro a Harry preocupada pero este se estaba riendo también y no parecía muy preocupado.

-Quitaos de encima malditos pelirrojos descerebrados. - Dijo Malfoy mientras dirigía algún que otro golpe al azar a los cuerpos de los gemelos mientras se reía.

Hermione miro a Ron, para ver si estaba tan confundido como ella, se había dejado de reír y ahora miraba a Malfoy y sus hermanos con el ceño fruncido.

-No rechaces así nuestro amor, Malfoy, nosotros apostamos por ti. - Dijo George mientras esquivaba un derechazo y se apartaba para ponerse de pie y le tendía una mano a su hermano.

-Cierto cierto - Dijo Fred a su lado tirando de Draco para levantarlo. - Siempre supimos que terminarías en nuestro bando.

Harry los miro esperando una explicación, aunque no parecía molesto. Los gemelos se limitaron a sonreir mientras Draco se sacudía el polvo del traje.

-No me mires así Potter, en Hogwarts no tenía mas opción que ir a pedirles ayuda a ellos, es normal que al final notaran las relaciones entre las cosas que pasaban y todo lo que les compraba. - Malfoy miro mal a los gemelos - Pero estoy casi seguro de haber comprado su discreción con generosas donaciones a su negocio.

Los gemelos perdieron totalmente el interés en ese tema y miraron a su alrededor fingiendo buscar algo.

-Creo que teníamos que guiar a algunos invitados, ¿cierto Gred? - Su gemelo asintió con desgana.

-Ciferto Feorge...Cuando me case - dijo Fred, tirando del cuello de su propia túnica - no me preocuparé por todas estas tonterías. Todos podréis llevar lo que queráis, y le haré a mamá una Inmovilización Total hasta que todo termine.

-Considerándolo todo, no estaba tan mal esta mañana...Oh, vaya… aquí vienen, mirad.

Distintas figuras iban apareciendo por todas partes en el extremo más alejado del jardín. En pocos minutos se lleno de gente, que empezó a serpentear por el jardín hacia la carpa. El excitado parloteo se volvió cada vez más fuerte mientras la multitud se aproximaba a la tienda.

-Creo que veo a algunas primas veela - dijo George, estirando el cuello para ver mejor - Necesitarán ayuda para entender nuestras costumbres inglesas, yo me ocuparé de ellas…

-No tan rápido, Su santidad - dijo Fred, y adelantando con rapidez al grupo de brujas de mediana edad que lideraba la procesión de dirigió a un par de guapas francesas - Aquí… permettez-moi que assister vous - La chicas rieron tontamente y le permitieron que las escoltase al interior. George decidió encargarse de las brujas de mediana edad y mando a Ron a ocuparse de Perkins, un viejo compañero del Ministerio del señor Weasley, dejando a Harry, Harmione y Draco solos a la salida de la carpa.

-¿Qué hay? - dijo una voz familiar detrás de ellos, al girarse se encontraron con Tonks y Lupin. Harry y Hermione sonrieron contentos de ver al antiguo profesor pero Draco palideció al ver a su prima que ese día también se había puesto rubia. La bruja saludo alegremente a Draco con la mano y le guiño un ojo. Lupin miro con guasa a Tonks e inclino la cabeza hacia Draco a modo de saludo - ¿Como debemos llamarte?

-Preferiría que no lo hicierais. - Dijo Draco rápidamente sin apartar la mirada de su excéntrica prima. Lejos de ofenderse Lupin simplemente rió entre dientes y miro a Hermione y Harry - Os veo muy elegantes.

-Se hace lo que se puede - Dijo Harry con una risa. - En cuanto a tu pregunta el castaño desagradable es Lucas y parece ser que yo soy el primo Barny.

-Oh, lo siento chicos, hablamos luego. Vamos Remus, Molly nos esta llamando - Tonks miraba a algún punto detrás de ellos dentro de la carpa. Miro a su primo y luego a sus acompañantes y le dedico una sonrisa burlona antes de irse.

-¿A que ha venido eso? - Pregunto Hermione refiriéndose a la risa de Tonks.

-Ni idea.

Mientras la pareja desaparecía en una de las esquinas de la carpa los chicos se apresuraron a la entrada, dentro Ron estaba hablando con un mago con aspecto de lo más excéntrico. Tenía el cabello blanco por los hombros y llevaba una túnica de un color amarillo yema que hacía llorar los ojos.

-Que alguien queme esa ropa, voy a quedarme ciego - Dijo Draco por lo bajo mientras se acercaban a ellos y los saludaban. Hermione no podía estar mas de acuerdo.

-Xenophilius Lovegood - dijo el mago inclinando la cabeza hacia los tres - Mi hija y yo vivimos justo al otro lado de la colina, los buenos Weasleys han sido tan amables de invitarnos. Pero creo que conoces a mi Luna - Añadió hacia Ron.

-Sí, no ha venido?

-Se quedó un rato en ese pequeño jardín tan encantador para saludar a los gnomos, ¡una plaga tan gloriosa! Qué pocos magos se dan cuenta de cuánto podemos aprender de los pequeños y sabios gnomos…

-Los nuestros saben un montón de excelentes palabrotas - dijo Ron cuando el hombre se fue a hablar con un grupo de magos que acababan de llegar - Pero creo que todas se las enseñaron Fred y George.

-¡Hola, Harry! - dijo Luna pareciendo al lado de los cuatro - Y Malfoy

-Eh… mi nombre es Barny - dijo Harry, desconcertado. Luna sonreía a Draco que la miraba como si fuera una clase de criatura extraña a punto de morderle.

-¿También te has cambiado el nombre? - Preguntó radiante.

-¿Cómo sabes…? - Empezó Hermione

-Oh, simplemente por su expresión. - Dijo la chica antes de alejarse alegremente en dirección ha su padre, como el, Luna llevaba una túnica amarilla brillante, que había complementado con un largo girasol en la cabeza.

-Por lo menos no tenía rábanos colgando de las orejas. - Dijo Draco, recibiendo en respuesta dos pares de miradas asesinas por parte de Ron y Hermione. Ron iba a soltar algún comentario insultante cuando una bruja anciana le agarro del brazo. Su puntiaguda nariz, ojos bordeados de rojo y sombrero rosa de plumas le daban el aspecto de un flamenco malhumorado.

-Tu pelo es demasiado largo, Ronald, por un momento pensé que eras Ginevra. Por las barbas de Merlin, ¿qué lleva puesto Xenophilius Lovegood? Ni que fuera una tortilla. ¿Y quienes sois vosotros? —ladró hacia Harry, Hermione y Draco.

—Tía Muriel, este es nuestro primo Barny, la chica es Hermione Granger y el otro es Lucas.

—Otro Weasley. - Dijo la bruja mirando a Harry - Os reproducís como gnomos. Y la chica hija de muggles...mala postura y codos delgatuchos. - Solto con desaprobación. Draco se rió por lo bajo con el comentario, provocando que Hermione le lanzara una mirada envenenada y llamando sin querer la atención de la anciana que lo miro con superioridad. - Tu no se quien eres. Bien, bien, encuéntrame un buen sitio, Ronald. Tengo ciento siete años y no debo estar demasiado tiempo de pie.

Ron le lanzó a Harry y Hermione una mirada significativa al pasar y no reapareció durante bastante rato. Los gemelos se acercaron a ellos para comentar lo excéntrica que era su tía y de algún modo terminaron contando anécdotas sobre su fallecido tío Billius.

-Nunca se caso, por alguna razón - Dijo Fred al final.

Se estaban riendo tanto que ninguno presto atención al joven de cabello negro que se acerco disimuladamente a ellos y dijo, con sus ojos en Hermione: —Estás marravillosa.

- Viktor - Dijo ella sorprendida. - No sabía que fueses a venir.

-Fleur me invito. - Dijo el mientras estrechaba la mano que le tendió Harry y aceptando la oferta de este de guiarlo a su sitio ya que Fred estaba haciéndoles señas de que era la hora de sentarse. Hermione se veía aliviada de no tener que hablar con el, cogió a un sorprendido Malfoy del brazo para aparentar normalidad entre los invitados y fueron juntos hacia sus asientos.

La ceremonia fue muy emotiva, no paso mucho rato hasta que escucharon los discretos sollozos de las madres y aun menos hasta que escucharon a Hagrid sonarse audiblemente la nariz. Harry, Ron, Hermione y Draco habían ocupado sus asientos en segunda fila, detrás de los gemelos y habían disfrutado de una vista perfecta en todo momento, aunque Hermione había tenido que darle algún que otro codazo a Malfoy de vez en cuando para que mirara al frente ya que el slytherin no prestaba ninguna atención a la ceremonia y, aburrido, se había puesto a juguetear con un trozo de la tela del vestido de la bruja.

-… entonces os declaro unidos de por vida.

Fred y George encabezaron el aplauso, los globos dorados estallaron y un montón de pájaros y pequeñas campanas doradas volaron y flotaron sobre ellos, añadiendo sus canciones y gorjeos al estruendo.

Cuando todos se levantaron, los asientos en los que se habían sentado se elevaron en el aire y una piscina de oro fundido se extendió desde el centro de la tienda para formar una brillante pista de baile, las sillas descendieron de nuevo y se agruparon alrededor de pequeñas mesas redondas con manteles blancos mientras la banda empezaba a tocar.

Fueron a felicitar a los novios, incluso Malfoy se mostró educado con ellos, sobretodo con Fleur que le reconoció del torneo y le agradeció su ayuda durante ese año. Los demas los miraron extrañados pero ninguno de los dos comento nada mas al respecto. Al final buscaron una mesa alejada de tía Muriel y se sentaron justo cuando Bill y Fleur abrían el primer baile.
Harry estaba sentado entre Ron y Draco en un lado de la mesa redonda y Hermione se encontraba delante de el, también entre los dos chicos, para procurar cierta distancia entre ellos. Pero eso causaba que estuvieran los dos cara a cara y por las miradas de odio que se estaban dirigiendo era obvio que no tardarían mucho en armar un alboroto así que con un suspiro resignado Hermione se levanto y convenció a Ron de ir a bailar antes de que se desatara le guerra.
Harry y Draco se quedaron en la mesa, comentando entre risas el aspecto exagerado de algunos invitados cuando Victor Krum ocupo uno de los puestos vacíos que habían dejado Ron y Hermione.

-¿Quién es ese hombre de amarrillo?

-Es Xenophilius Lovegood, el padre de una amiga nuestra - dijo Harry. No le hacía falta mirar para saber a quien se refería. - ¿Por qué?

Krum frunció el ceño por encima de su bebida, mirando a Xenophilius, que estaba charlando con varios magos al otro lado de la pista.

-Si no fuera un invitado de Fleur lo retarria a un duelo por llevar ese inmundo símbolo en su pecho.

Tanto Harry como Draco miraron hacia Xenophillus, a causa de su estrafalaria ropa no se habían fijado en que llevara ningún símbolo. Un extraño ojo triangular brillaba en su pecho.

-¿Qué tiene de malo?

-Es el símbolo de Grindelwald.

-El mago tenebroso? - Pregunto Harry con escepticismo.

Krum tenso la mandíbula y asintió con la cabeza - Grindelwald mató a mucha gente, nunca fue poderroso en este país ya que temía a Dumbledore - apuntó con el dedo a Xenophilius - perro ese es su símbolo, Grindelwald lo talló en una parred de Durmstrang.

Krum apretó los nudillos de forma amenazadora y le frunció el ceño a Xenophilius. Harry se sentía perplejo. Le parecía imposible que el padre de Luna fuese un seguidor de las Artes Oscuras, y nadie más en la carpa parecía haber reconocido el simbolo. Miro a Draco pero este negó con la cabeza y miro a Krum como si fuera idiota.

-Esa chica es muy bonita - dijo Krum, aparentemente olvidando el tema del que estaban hablando. Estaba señalando a Ginny, que se acababa de unir a Luna en la pista de baile - ¿Familia tuya? ¿Sale con alguien?

-Esta saliendo conmigo - Dijo una voz fría. Harry miro sorprendido a Draco, no había hablando en todo el rato pero al ver la cara que puso Harry ante la mención de Ginny decidió actuar. - Yo que tu me guardaría tus comentarios si no quieres terminar de cabeza en el ponche y arruinarle la fiesta a tu amiga Fleur.

Krum le miro de mala manera y se levanto para ir a hablar con un grupo de chicas Veela que soltaron gritos emocionados al verle acercarse.

-Gracias.

-Bah, le he hecho un favor, parecía que fueras a saltarle encima - Dijo Draco quitandole importancia con un movimiento de la mano y lanzandole una sonrisa traviesa. - Suerte que no te estaba mirando, o pensaría que os va el incesto~

A medida que fue avanzando la fiesta la cosa empezó a ir desmadrándose. Poco después de el incidente de Krum, Harry le había dicho a Draco que quería hablar con un invitado que había salido en un artículo de el profeta hablando sobre Dumbledore, al slytherin le pareció bien y le dijo que mientras el hablaría con algunos invitados a ver si se enteraba de algo interesante, aunque al final, por lo que Harry pudo ver, estaba tan ocupado huyendo de Tonks y esquivando a las chicas de la fiesta que le tenían en su punto de mira que dudaba que pudiera sacarle información a nadie importante. Ni siquiera podía pedirles ayuda a Fred y George, que habían desaparecido hacía ya unas horas con un par de las primas de Fleur.

Ahora, Harry se encontraba sentado solo en una mesa, mirando a la nada, con aspecto abatido. Había ido a hablar con Elphias Doge para preguntarle sobre Dumbledore, todo parecía normal hasta que se les unió la tía Muriel y empezó a soltar una lista interminable de cosas sin sentido sobre Dumbledore. Harry había estado esperando una mayor defensa por parte de Doge, pero este se había limitado a usar los mismos argumentos una y otra vez y la cantidad de información desvelada por la vieja bruja sobre Dumbledore dejo a Harry realmente confuso.
Estaba tan perdido que ni siquiera vio llegar a Hermione, que se sentó pesadamente en la silla de al lado.

- Simplemente no puedo bailar más - jadeó, sacándose uno de los zapatos y frotándose el talón - Acabo de ver a Viktor yéndose furioso creo que acaba de discutir con padre de Luna - su voz se apagó, y lo miró fijamente mientras volvía a ponerse el zapato. - ¿estás bien?

Harry no sabía por donde empezar, pero no importó. En ese momento, un brillante lince plateado aterrizó con suavidad en el medio de la pista de baile. Todo el mundo se giro hacia el patronus. La gente que había estado bailando en la pista parecía petrificada en medio de algún movimiento.
Entonces la boca del patronus se abrió y habló con la fuerte voz de Kingsley Shacklebolt.

"El Ministerio ha caído. Scrimgeour está muerto. Están viniendo."

Cuando el patronus desapareció hubo unos segundos de silencio que a Harry y Hermione se les hicieron eternos...y entonces alguien grito.

Harry miro a Hermione y corrieron entre la multitud despavorida. Los invitados iban en todas direcciones, muchos se desaparecieron en cuanto sintieron como los encantamientos protectores que había alrededor de la Madriguera se rompían. Harry miraba alrededor buscando a Draco.

-¡Ron! - Grito Hermione mirando alrededor.

Mientras se abrían paso a empujones hasta el otro lado de la pista de baile, Harry vio como unas figuras enmascaradas salían de entre la multitud, una pareja histérica paso corriendo por su lado, chocando con Hermione y haciendo que esta cayera al suelo. Una bruja ataviada con un vestido exageradamente decorado e incomodo corría mirando atrás y habría clavado uno de sus impresionantes tacones de aguja en la mano de Hermione si Draco no hubiera aparecido de la nada y la hubiera levantado. Lupin y Tonks, venían detrás de el con sus varitas levantadas gritando hechizos protectores, cuando Harry se acerco, Hermione miraba desorientada a su alrededor con Draco sujetándola aun de forma protectora.

-¿Estas bien? - Pregunto mientras tomaba la mano de su amiga para no volver a separarse y le dirigía una mirada agradecida a Draco. Una línea de la luz zumbó sobre sus cabezas, aunque no supo si era un encantamiento protector o algo más siniestro.

En ese momento apareció Ron. Corriendo cogió el brazo libre de Hermione, y Harry la sintió girar sobre sí misma, la visión y el sonido se extinguieron mientras la oscuridad se cernía sobre ellos y los cuatro eran lanzados lejos de la Madriguera, los Mortífagos y, quizás, del mismo Voldemort.

Cuando el sonido volvió y sintieron la presencia de suelo bajo sus pies, abrieron los ojos confundidos. Lo primero que Hermione vio fue un enorme autobús rojo dirigiéndose hacia ella.