Lo prometido es deuda y aquí estoy otra vez.
Siento mucho haber tardado tanto y después de mirar los reviews del aviso no solo os agradezco la molestia de mandar un mensaje (que yo soy la primera que cuando leo un fic no pienso en comentar sino en leer mas) sino que estoy segura de poder incluir todo lo que me habéis pedido en la historia. No se como, pero me las apañare.

9 - Recuento de daños

La adrenalina le golpeo como si de un mazo se tratara, todas sus alarmas se dispararon y sus músculos se movieron por si solos, antes de que la puerta se hubiera vuelto a cerrar Harry ya había levantado la varita apuntando a los intrusos.

-¡No os mováis!

Al oír su grito, las cortinas que la ocultaban el retrato de la señora Black se abrieron y los gritos y alaridos de la mujer llenaron la casa mientras maldecía la sangre de los impuros.

Ron, Hermione y Draco salieron a la carrera a cubrir a Harry, apuntando con las varitas, como él con la suya, a los desconocidos que ahora estaba de pie con los brazos alzados en el vestíbulo.

-¡Tranquilos, soy Remus!

-Y Tonks - Dijo la figura mas pequeña quitándose la capucha.

-Oh, gracias a Dios, -dijo Hermione débilmente, apuntando con su varita al retrato de la Señora Black provocando que las cortinas se cerraran de nuevo y se hiciera el silencio. Los chicos también bajaron sus varitas, visiblemente aliviados.

-Nos habéis pegado un susto de muerte. - dijo Harry con voz acusadora mientras trataba de tranquilizar los latidos de su corazón. - Me alegro de veros. ¿Qué está pasando fuera? ¿Están todos bien?

-Si - Contesto Lupin sacándose el también la capucha - Pero nos vigilan a todos. A vosotros también, tenéis un par de mortifagos en la plaza. Tuvimos que aparecernos en el escalón superior de la entrada para asegurarnos de que no nos verían.

-Pero no creemos que sepan que estás aquí, Harry - Siguió Tonks dedicándole una sonrisa a Draco que la miraba con desconfianza medio oculto detrás de el. - Sino seguro que tendrían a todo un ejercito fuera. Han estado buscando por todas partes.

-¿Por que no vamos a sentarnos y nos contáis que hicisteis después de escapar de la boda? ¿Volvisteis aquí directamente?

-No - Contesto Hermione mientras se dirigían a la cocina y encendía la chimenea de un golpe de varita - Primero fuimos a Tottenham Court Road para mezclarnos con los muggles. Pero volvimos después de cruzarnos con un par de mortifagos en un café.

-Eso es mucha casualidad...Remus, es imposible que Harry siga bajo el control de el Rastro, verdad?

-Por supuesto. Pero no entiendo como pudieron seguirlos a Tottenham Court Road.

Parecían preocupados, si los mortífagos podían seguir el rastro de Harry de algún modo era primordial descubrir como. Era obvio que ahora mismo no sabían donde se encontraba, pero debían hacerlo de algún modo, era imposible que los hubieran encontrado simplemente estando de patrulla.

-¿Que pasó después de que nos fuéramos? Hace días que no tenemos noticias de nadie.

-La mayoría de invitados pudieron desaparecerse antes de que los mortifagos y la gente del Ministerio llegaran. Fue una suerte que Kingsley pudiera mandar ese aviso y que ellos no supieran que tu estabas ahí. En el momento en que irrumpían en la boda muchos otros forzaban la puerta de cada casa del país relacionada con la Orden buscando información sobre tu paradero.

-¿Consiguieron entrar en las casas protegidas por hechizos? - Pregunto Hermione preocupada por los familiares de los miembros de la Orden.

-Los mortifagos cuentan ahora con todo el poder del Ministerio de su lado. Pueden utilizar hechizos brutales sin miedo al arresto.

-¿Ni siquiera se inventaron una excusa para hacerle eso a la gente solo por estar buscando a Harry? - Ron estaba estupefacto.

-Bueno...- Lupin saco un ejemplar doblado de El Profeta y se lo acerco a Harry - Ibas a averiguarlo tarde o temprano.

Draco intento coger el periódico antes que Harry pero este se lo arrebato de los dedos lanzándole una mirada suspicaz. Sin despegar la mirada del Slytherin que parecía retorcerse de incomodidad en su sitio Harry desplegó el periódico encontrándose con que una fotografía de su cara llenaba completamente la página principal.
Según el enorme titular, Harry estaba siendo buscado para interrogarle sobre la muerte de Albus Dumbledore.
Ron y Hermione boquearon indignados pero Harry no dijo nada. Alejo el periódico de si, no tenía ganas de leer nada mas.

-Lo siento, Harry - Dijo Tonks. - Los mortifagos ya han tomado El Profeta. Han sido muy limpios. La versión oficial sobre el asesinato del Ministro de Magia es que dimitió, ahora su puesto lo ocupa Pius Thicknesse, quien desgraciadamente se encuentra bajo la maldición imperius. Obviamente la gente se esta dando cuenta de lo que ha ocurrido, la política del Ministerio esta cambiando y muchos susurran que el Lord Oscuro esta detrás.

-Ese es el problema - Dijo Lupin - La gente no sabe en quien confiar y temen hablar por temor a que sus sospechas sean ciertas y sus familias pasen a ser objetivos del Señor Tenebroso. Manteniéndose oculto no solo evita una posible rebelión, sino que siembra confusión, inseguridad y miedo.

Hermione soltó un grito indignado mientras miraba la pagina del periódico que había estado leyendo mientras ellos hablaban.

-¿Habéis leído la pagina dos? Registro de nacidos de muggles - leyó en voz alta - El Ministerio emprende una investigación para comprender como llegan a poseer secretos mágicos. Investigaciones llevadas a cabo por el Departamento de Misterios revelan que la magia solo puede pasar en herencia, por lo tanto cuando no hay prueba de antepasados magos los poderes deben haber sido robados o arrebatados a la fuerza.

Draco soltó un bufido leyendo por encima del hombro de la bruja. -Que estupidez.

Hermione no pudo evitar lanzarle una mirada sorprendida. Que Draco Malfoy fuera el primero en reaccionar de ese modo a una ley contra los sangre sucia era gratamente desconcertante. Carraspeo incomodo al darse cuenta de que, a parte de Harry, todos lo miraban con distintos grados de sorpresa.

-Es decir, es imposible arrebatarle los poderes mágicos a nadie. De ser así no existirían los Squib.

-Lo sé - Dijo Lupin dejando pasar el descuido del supuesto ex-mortifago con una pequeña sonrisa - Pero el Ministerio ha decidido que si no tienes algún pariente mágico cercano has robado tus poderes a algún brujo legitimo y por lo tanto debes ser castigado.

-No pueden hacer eso! - Dijo Ron exaltado.

-Pero lo están haciendo.

Harry se sintió asqueado, pensó en los chicos y chicas que ahora estarían emocionados con su primer año en Hogwarts ignorando que quizá nunca verían la escuela de mágia, que quizás nunca volverían a ver a sus familias. O los magos y brujas a los que les serían arrebatadas sus varitas y que con suerte serían enviados a Azkaban.

Harry - Dijo Lupin sacándolo de sus pensamientos. - Entendería que no quisieras contárnoslo, pero la Orden cree que quizá Dumbledore te encargó una misión.

-Lo hizo. Pero no puedo contaros nada mas. Ron, Hermione y Draco vendrán conmigo, es todo lo que puedo deciros.

-Me lo suponía - Dijo Lupin, pareciendo repentinamente mucho mas mayor. - En otras circunstancias habría insistido en que me permitierais ir con vosotros, teniendo en cuenta mi condición podía proporcionaros cierta protección.

Harry asintió, la idea era tentadora, pero esa imposible mantener en secreto la finalidad de la misión con Remus cerca todo el tiempo.

-¿Que circunstancias...exactamente? - Dijo Hermione lanzando una mirada suspicaz al hombre lobo.

-¡Estoy embarazada! - Dijo Tonks dando botes emocionados en su silla.

-Eso es fantastico! -Chillo Hermione

-Genial - Soltó Ron emocionado.

-Felicidades - Dijo Harry lanzando una mirada orgullosa a Lupin. Este, por su lado, lucía ligeramente incomodo. - ¿Que pasa?

Tonks bufo - Discutimos sobre ello hace unos días - Remus se culpa por como puede afectarme tanto física como socialmente a mi y al bebe su condición de hombre lobo.

-¿Y que piensas hacer? ¿Largarte? - Dijo Draco con su voz mas Slytherin - Si tanto te preocupa como pueda afectarles en el futuro mas te vale mantenerte a su lado para cargar con las consecuencias de tus actos.

Remus lanzo una mirada acerada a Draco, si bien antes de hablar con Tonks había tenido muy claro que a ella y al niño les iría mejor sin el ahora no tenía intenciones de abandonar a su mujer, la quería, y a su futuro hijo también, y no iba a irse a ningún lado. Sirius y James no se lo perdonarían.

-Oooh...¿has oído eso cariño? - Dijo Tonks acariciándose la casi inexistente barriga - Tu tío Draco nos esta defendiendo.

Draco resoplo hastiado - Como sea, estaré en mi habitación - Dijo echando un vistazo en dirección a Harry y cogiendo el periódico antes de salir de la cocina.

-Sera difícil, pero algún día conseguiré tocar su corazón - Dijo la bruja haciendo un puchero en dirección a la puerta por la que se había ido su primo.

Harry no pudo aguantar mas y se rió a carcajadas, haciendo sonreír a Hermione y Lupin de paso. Ron rodó los ojos, refunfuñando por lo bajo algo sobre hurones.

-Bueno, creo que es hora de que nos vayamos. - Dijo Lupin levantándose y tendiéndole una mano a Tonks - Intentaremos contactar otra vez con vosotros si sucede algo.

-Os acompaño a la puerta - Dijo Hermione mientras se alejaba del brazo de la metamorfomaga dando grititos de alegría.

-Mujeres...- susurro Ron al ver como se alejaban hablando entusiasmadas sobre algo relacionado con el bebe. - ¿Estas seguro de que es buena idea no contarles de que va la misión de Dumbledore, Harry?

-Si, el me dijo que os lo contara solo a ti y a Hermione, no voy a meter a nadie mas en esto.

-¿Y que pasa con Malfoy? - Contesto el pelirrojo de mala gana.

Harry lanzo una mirada cansada a su amigo - Draco lo supo por el propio Dumbledore. Y ahora, creo que me voy a mi habitación, me duele un poco lo cabeza.

-Como quieras.

OoOoOoOoOoOoOoOo

Ya caída la noche, Draco suspiro mientras se dejaba caer agotado encima de la enorme cama de su habitación. Había escogido la estancia mas lujosa de la Mansión Black, una vieja costumbre de su status de sangre pura, y ahora no podía estar mas agradecido por ello. Se había pasado el resto del día en la biblioteca, leyendo antiguas anotaciones de Regulus y ensañándose con los monigotes de practicas.
Se giro de lado y abrazo una de las mullidas almohadas que adornaban la cama dispuesto a dejarse llevar por el sueño cuando alguien llamo a su puerta.
Dirigió una mirada afilada a la gruesa placa de madera, Harry nunca llamaba a la puerta, al parecer los chicos Gryffindor desconocían el significado de los términos "privacidad", "espacio personal" y "educación". Solo quedaban dos opciones y, sinceramente, esperaba que no fuera la comadreja.

-Adelante- Su voz sonó mas débil de lo que pretendía, pero le resto importancia cuando la alborotada melena castaña de Hermione se colo por el resquicio de la puerta.

-Me preguntaba si podría hablar un momento contigo. - Pregunto la Gryffindor sin atreverse a terminar de entrar en la habitación.

-Claro - Dijo el girando sobre su costado y terminando boca arriba. Hizo un gesto con los brazos señalando la inmensidad de su habitación - Siempre tengo tiempo para atender las solicitudes de mis fans.

Hermione rodó los ojos y cerro la puerta mientras avanzaba hacia el.

-Veras... - Dijo mirando a su alrededor sin saber donde sentarse o que hacer con sus manos. - He estado pensando que...bueno me preguntaba...he tenido una idea y pensé que podrías...

Draco gruño por lo bajo. No estaba para rodeos, tenía sueño. Se incorporo lo justo para llegar a atrapar el brazo de la bruja y antes de que ella pudiera reaccionar ya la había tirado de ella hacia la cama, haciendo que la Gryffindor quedara tumbada en una postura extraña y una cara de susto bastante importante.

-Me estas poniendo nervioso, Granger. - Dijo arrastrando las palabras - ¿Puedes por favor sentarte, pensar y luego hablar?

Hermione le lanzo una mirada entre furiosa y avergonzada que solo consiguió como respuesta una sonrisa malvada de parte del Slytherin. Se removió incomoda, sentándose en una postura mas normal y respiro, calmándose, antes de cometer el que ella creía que podía llegar a ser uno de los mayores errores de su vida.

-Quiero que hagamos un trato, Malfoy - Dijo levantando la cabeza con dignidad y tratando de hablar con aplomo.

Era una mala idea. Una muy mala idea. Hermione lo sabía, hacer tratos con serpientes nunca salía bien. Pero, por encima de todo, ¿hacer un trato con Draco Malfoy? ¿El príncipe de Slytherin? No se le ocurría una palabra capaz de describir cuan mala idea era.
Era verdad que ahora se toleraban bastante bien, en realidad sus peleas con el Slytherin los últimos tiempos se reducían a los elfos domésticos y ha distintos puntos de vista a la hora de interpretar algunos textos. Al parecer los dos eran igual de cabezones cuando se trataba de interpretar textos y defender su punto de vista, pero por el resto Malfoy resultaba ser una compañía bastante agradable y mas culto de lo que había dado a entender en Hogwarts...aun así, Hermione casi podía escuchar el amenazante sonido de un cascabel cada vez que se acercaba al chico, como si su instinto le estuviera advirtiendo de que fuera con cuidado si no quería terminar con una mordida llena de veneno.

Hermione se mordió el labio mirando a Malfoy de forma expectante. El, lejos de responder, se limito a mirarla fijamente durante unos segundes antes de que una perezosa sonrisa empezara a formarse en su cara. Hermione sintió una descarga eléctrica recorriéndole la espalda y como se le ponía la piel de gallina. Definitivamente era una muy mala idea.