¡Hoolaa chicas! ¡Nuevo capítulo! ¿Pronto verdad? ^^

Espero que les guste el capi y me den sus opiniones.

Hoy el capítulo está ajeno a nuestros dos protagonistas. Espero que les guste leerlo tanto como a mí me ha gustado escribirlo.

Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo los tomo prestados para crear esta historia.

Gracias por todo.

oOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

CAPITULO 14.

Sangre, sangre y más sangre. Eso es lo único que quiero. No puedo dejar de pensar en otra cosa que no sea desgarrar la garganta de todo humano que se cruce por mi camino. Mi amo trata de calmarme y controlarme; tratando de doblegarme con todo el placer que me da cada vez que me folla… El sexo y la sangre son lo único importante en mi nueva vida.

¿Para qué pedir más? Tengo todo lo que un simple mortal ansía: juventud, belleza, poder y fuerza. La nueva existencia a la que estoy atado me hace darme cuenta que la vida que llevaba como humano era una completa mierda. ¿Por qué pelear por ser el capitán del equipo de rugby? ¿Para qué tratar de aparentar lo que no soy delante de unas cuantas chicas de mierda para conseguir abrirlas de piernas en mi coche? Eso ya no importa, porque si ahora estuviera delante de todas ellas, estarían rogándome por una buena cogida. Pero con eso no tendría suficiente, necesitaría mucho más. He descubierto que el dolor me satisface; que me provoquen y que yo provoque dolor me causa un tremendo placer. A las barbies idiotas que estaban en mi vida me encantaría tirármelas hasta hacerlas pedir piedad y luego drenarlas hasta que mi hambre estuviera completamente calmadas.

Todo lo que me rodea es nuevo, nada es igual a mi anterior vida. Los sonidos se han hecho más fuertes, los colores se han intensificado, las sensaciones se han multiplicado por mil… Es algo totalmente excepcional. Todo lo deseo experimentar, todo lo deseo conocer y sentir en mi nuevo cuerpo. Brillo como una puñetera hada cuando los rayos del sol tocan mi piel, pero eso solo es un mínimo contrapunto a esta existencia tan enloquecedora.

Hay veces que el remordimiento me golpea como un mazo cada vez que recuerdo la muerte de mis padres; pero pronto se olvida todo cuando evoco el sabor de su sangre entrando por mi garganta…. Fue algo supremo, algo místico ya que los tendré en mí por siempre. Luego de haberlos asesinado, Laurent me folló en todas las partes de mi vieja casa. Destrozamos por completo todos los muebles que había y cuando quisimos darnos otro estupendo banquete de sangre, decidimos salir de la casa en busca de varias chicas a las que tirarnos para luego comérnoslas. Esa fue una experiencia casi religiosa, la puta orgía que nos montamos mi amo y yo fue una de las cosas que jamás olvidaré. Follar a seis chicas entre nosotros dos fue sublime, sobre todo para ellas, terminaron agotadas por nuestra necesidad pero aun así seguían queriendo más de nosotros… Pobres ilusas, estúpidas perras que no sabían que lo único que obtendrían de nosotros tras la mejor cogida de sus vidas sería el dolor, el dulce y suculento dolor de morir. Su tortura duró durante horas; maniatadas y colgadas del techo, completamente desnudas sin ser cocientes de lo próxima que tenían sus muertes… Aunque en realidad, la muerte se las había tirado momentos antes…

Después de la esplendorosa fiesta, Laurent decidió que era hora de partir para visitar a unos amigos suyos… Amigos los cuales eran un trío de mujeres que bebían de animales… ¡Puag! ¿Cómo podían escoger el beber de animales en vez de sucumbir al placer de la sangre humana? Escapaba completamente de mi entendimiento, puede que yo sea un neófito pero aun así mi cerebro puede razonar claramente en los momentos que no ansío comer o follar.

Las tres mujeres en cuestión, eran hermanas y habían sido vampiras desde hacía siglos. Una de ellas, una tal Irina, tenía una especie de relación con Laurent… Algo que me cabreó bastante, ya que yo y solo yo podía tener una relación más profunda que la del sexo con él. Laurent era mi creador, mi amo y mi dueño y él me lo dejó muy claro el día que renací. Me ordenó que él sería el único que estaría realmente en mi corazón al igual que yo en el suyo, pero por lo visto yo no le era suficiente y necesitaba el cariño de un coño caliente como el de la estúpida de Irina…

Decidí jugar mis cartas, si él quería tirarse y estar con esa maldita yo me divertiría con las hermanitas de esta… Fue una total locura, yo no había follado con otro vampiro más que Laurent y el hacerlo con dos vampiras que me superaban en experiencia por décadas fue como alcanzar el paraíso del éxtasis. Nuestras sesiones de sexo eran sorprendentes e increíbles, y moría por continuar hasta el fin de los tiempos. Tanya y Kate eran fabulosas y me trataron tremendamente bien, hasta sentí un poco de cariño por ellas…. Aunque eso duró poco cuando intentaron que probara su asquerosa dieta vegetariana…. Me negué, prefería morirme de hambre antes que probar la repugnante sangre de ciervo.

Sin embargo, cuando le propuse ir de caza a Laurent este se negó. Estaba enojado conmigo por haberme divertido con las dos hermanas, ¿pero qué esperaba? ¿Qué me quedara sentado en el sofá más aburrido que una ostra escuchando como él se trajinaba a Irina? Sí, claro; por supuesto que sí. Me enojé con él por el hecho de ser tan egoísta, él sería un vampiro pero yo también y deseaba divertirme al igual que él lo hacía. Me prohibió ir a cazar humanos, solo animales. ¡Cabrón!

Cada día mi hambre era peor, no lo soportaba, aunque estuviéramos alejados de la civilización yo sabía que muy cerca había cientos de humanos, un montón de ellos con un jugoso corazón bombeando la exquisita sangre. No pude evitarlo, me escapé. Y me alimenté de una familia de siete personas… Él hijo más pequeño no tendría más de cinco años y fue un completo manjar. No pude evitarlo, su sangre me llamaba como una luz a las jodidas polillas.

Cuando Laurent se hizo eco de mi escapada, me castigó. Me Encerró en el sótano de la lujosa casa de las tres hermanas y me torturó por horas: Me arrancó los pies de un tirón para que no pudiera huir, me encadenó a las paredes y fue desmembrando mi cuerpo poco a poco, una lentitud terriblemente dolorosa. Era insufrible. Pero lo peor vino después. Cuando ya decidió que había tenido bastante decidió volver a unir las partes de mi cuerpo. Fue lo más espantoso que haya experimentado jamás. Me parece que me dolió incluso más que el fuego de la transformación.

Fue recomponiendo mi cuerpo pedazo a pedazo, la peor parte llegó cuando decidió volver a unir a mi maltrecho cuerpo mi pene… Si hubiera podido llorar creo que hubiera llorado lágrimas de sangre por lo que padecí con ello.

El castigo supuso una brecha entre Laurent y yo. No quise hablarle por días y ni siquiera quería verlo. ¿Es que acaso é no comprendía como me sentía? Era un puto vampiro recién convertido cuyo mayor anhelo era la sangre humana, ¿cómo esperaba que me pudiera contener? Tanya y Kate me cuidaron, dándome el consuelo que se encuentra en el sexo pero no era suficiente. Aunque estuviera enfadado con mi amo yo anhelaba sus caricias y el compartir todo con él.

Odiaba a Irina con todo mí ser por arrebatármelo.

El distanciamiento continuó varios días más. Hasta que una noche, Laurent fue a visitarme a mi habitación. Me pidió perdón a su manera y quiso recompensarme yendo conmigo a cazar. Cuando volvimos a la casa Irina le armó un completo teatro de mierda por haber ido de caza conmigo. Yo no pude soportarlo más y me lancé sobre ella. Irina no esperaba mi ataque y eso lo tuve a mi favor, la mordí en el hombro con todos mis fuerzas; provocando que mi veneno quemase su inmaculada piel. Laurent nos separó a ambos, tratando de calmarme con palabras y pequeños toques en mi cara. A Irina le dijo que nosotros debíamos partir hacia nuevos destinos, no le pidió perdón. A mí sí…. Jódete perra.

Tras despedirnos de las tres hermanas, Laurent quiso llevarme a conocer a una amiga suya: Victoria. Ella era como una diosa salvaje. Su melena rojiza rizada, sus ojos rojos y su hambre insaciable la hacían la mujer más hermosa que jamás haya visto en mi corta vida.

El tiempo que pasamos con ella pude conocer varias cosas del pasado de Laurent, en especial, a una persona muy importante para ellos dos: James. Un vampiro que había muerto hacía pocos meses a manos de otros como nosotros que llevaban una dieta vegetariana….

James había sido compañero de Laurent cuando ambos eran gladiadores en el imperio romano. Habían luchado juntos en incontables asaltos y siempre salían victoriosos. Mi curiosidad pudo más y deseé saber más acerca de ello; así decidí preguntarle a mi amo por esos tiempos tan lejanos y poco conocido para mí salvo por los libros de historia.

-¿Amo cuando eras gladiador fuiste transformado?

-Sí, pequeño vampiro. Es toda una gran historia que contar. ¿Deseas escucharla?

-Me encantaría.

"Mi vida terminó el día que mi poblado fue doblegado por los romanos cuando realizaron una expedición por el norte de África. Tomaron a los hombres y mujeres supervivientes tras la contienda como esclavos. Fuimos llevados hasta Roma para ser vendidos a los mejores postores. Yo fui comprado por Léntulo Batiato para formar parte de su escuela de gladiadores de Capua. Quizás te suene esos nombres porque estuvieron relacionados con el tracio Espartaco, el líder de la rebelión de la Tercera guerra Servil.

El entrenamiento era impartido por el Doctore de la casa de Batiato, día tras día si lograbas salir victorioso en la arena del circo. Sólo importaba vivir un día más y la gloria de ser el vencedor. Todos los luchadores que allí habíamos éramos contrincantes pero también éramos hermanos; una herida provocada por uno de ellos durante el entrenamiento no te hacía débil, al contrario, te hacía más fuerte para la siguiente lucha en el circo.

Poco a poco fui aumentando mi técnica en la lucha y me fui haciendo un nombre en el mundo de los gladiadores. Era respetado y querido por mi amo y recompensado por él con las mejores mujeres que había. Cada tanto tiempo, El doctore comenzaba a preparar a nuevos esclavos y en un nuevo grupo que llegó un día se encontraba James. Era un galo que fue tomado como rehén tras una guerra. Era hábil con la espada y muy rápido a la hora de matar. Sobrevivió tanto como yo en el día a día. Nos conocimos y nos hicimos amigos, o mejor dicho, hermanos.

Lo compartíamos todo, él sabía todo sobre mi vida y yo de la suya. Eras los mejores sobre la arena y pronto conseguiríamos la libertad.

Sin embargo, nadie estaba preparado para el golpe que uno de nuestros hermanos deseaba dar. Espartaco, alrededor del año 73 a.C., deseaba llevar a cabo una rebelión para conseguir la libertad de todo esclavo en la Roma y que mejor que empezar por destruir la casa que nos tenía a nosotros mismos doblegados. Tanto James como yo decidimos unirnos a su grupo y junto con otros hombres como Enomao, Gannicus, Crixo y muchos otros dimos el primer golpe contra la República.

Ese fue el inicio de nuestro largo camino por el mundo. Guerra tras guerra, y victoria tras victoria contra el ejército romano fuimos llevando a cabo uno de los mayores movimientos conocidos en la historia. James y yo luchábamos por la libertad y vivíamos en la muerte de cada romano que lográbamos con nuestras espadas.

Sin embargo, una noche todo cambió para nosotros. Nos tocaba turno de guardia en el perímetro del campamento. Era una noche tranquila, con la luna llena alumbrando la espesura del bosque. No había indicios de romanos por ninguna parte y tanto James como yo disfrutábamos de una relajada charla acerca de los tiempos que vivimos en nuestros lugares de origen. Pero toda tranquilidad se vio interrumpida cuando nos encontramos con una mujer. La mujer más hermosa que en toda mi larga existencia he podido encontrar. Su belleza era como un imán. Tez blanca, incluso más blanca por los rayos de la luna, una larga melena negra hasta la cadera; su cuerpo un puro deleite para los ojos de todo aquel que osase mirarla apenas tapado con unas telas y su cara… Era como mirar al sol. Cara ovalada, con rasgos casi felinos, labios llenos, nariz fina y sus ojos… Lo más increíble que habíamos visto en ese momento: rojos. ¿Cómo era posible? No teníamos idea, solo sabíamos que nos habíamos quedado prendados por esa belleza de criatura, la cual nos llamaba a sucumbir a todos los deseos que ella quisiera.

Se acercó con paso lento a nosotros, alternando la mirada entre mi amigo y yo y evaluando nuestros cuerpos con su hambrienta mirada… En esa época creí que nos miraba con deseo pero ahora sé que no era solo eso, también tenía hambre de nosotros, hambre de nuestra sangre.

-¿Cómo os hacéis llamar?- Su voz era como escuchar la voz de los dioses.

-Mi nombre es Laurentius y él es mi amigo Lacobus. ¿Y cuál es su nombre bella mujer?

-Achlys.

-Hermoso nombre, ¿por qué está sola a estas horas de la noche?- Preguntó James.

-Suelo estar sola siempre, pero me he cansado de estar sola. Añoro la compañía y el calor de un hombre.

-¿Desea algo de nosotros?

En esos momentos, Achlys se iba acercando a nosotros poco a poco, haciéndonos como una evaluación. No hace falta decir, que tanto como james y yo nos encontrábamos completamente deslumbrados por ella y su belleza, era una pura tentación. Como la miel a las avejas.

-Desear, esa es la cuestión. Quizás queráis uniros a mí. Creo que voy a quedarme con vosotros guerreros.

-Sería un completo placer para nosotros- respondí yo.

No cabe decir, que la noche que pasamos James y yo con esa mujer fue de las experiencia más placenteras que habíamos podido experimentar. Era insaciable y nos hacía a nosotros volvernos insaciables también, pero sólo de ella; única y exclusivamente de ella.

Al llegar el amanecer, los rayos de sol fueron tocando la suave y fría piel de Achlys, haciéndola brillar para el deleite de nuestros propios ojos. Tanto James como yo sabíamos que ella no era una humana corriente, era algo más, mucho más. Pero nos habíamos convertido en adictos a ella en unas pocas horas.

No queríamos irnos y dejarla, y al parecer ella tampoco.

-Hoy en la noche, volveré a buscaros. ¿Deseáis volver a estar conmigo?

-Sí- Contestamos al unísono.

-Volveré a la misma hora de anoche. Os esperaré aquí.

Con un asentimiento de cabeza y las últimas caricias dadas decidimos volver a nuestra tienda en el campamento. Estábamos ansiosos por la llegada de la noche, era terriblemente lento el paso del tiempo, ambos necesitábamos volver a estar junto a esa diosa de pelo negro que nos había vuelto locos.

La noche por fin llegó. Y ambos nos apresuramos hacía nuestro punto de encuentro con Achlyn. Ella estaba allí esperándonos con una sonrisa escapando entre sus labios.

-Habéis vuelto. Es todo un honor para mí.

-Te habíamos dado nuestra palabra, y a ella ni a ti faltamos nunca, cariño.

Volvimos a sentir el placer de la carne junto a esa hermosa mujer, sucumbimos una y otra vez a ella y a sus deseos. Los tres éramos insaciables. En un momento de la noche, ella nos hizo la pregunta que lo cambiaría todo.

-¿Deseáis estar conmigo por siempre?

-Sí.

-Deberéis ser como yo, con una belleza sin igual y con una juventud eterna hasta el fin de los días.

Yo estaba nervioso ante tal revelación ¿Era inmortal? ¿Siempre joven? Yo estaba seguro que quería vivir junto a ella y junto a Laurent pero ¿Siempre? ¿No había fin? Miré a James y en él no encontré ningún atisbo de duda, él lo deseaba y eso fue lo único que disipó mis dudas.

-Achlyn haz de nosotros los hombres que desees.

Y ahí todo cambió. Pude ver la transformación de la belleza en el monstruo que de verdad había oculto. Mordió primero a James y luego a mí. Ya no había nada, solo fuego en mis venas y un dolor insoportable, no supe cuánto tiempo estuvimos en esa agonía solo sé que cuando desperté me encontraba en una cama dentro de una casa y con Achlyn esperando paciente sentada enfrente de mí. James estaba en otro lado, aun inconsciente y ajeno a todo lo nuevo.

-Por fin, amor. Ya era hora que alguno de ustedes despertarais.

-¿Qué me hiciste?

-Lo que tanto tú como Lacobus aceptasteis vivir. Sois inmortales, hijos de la noche y semidioses bebedores de sangre.

-¿Qué? ¿Somos qué?

-Vampyrus."

-Esa es la historia de mi transformación mi pequeño vampiro, ahora sabes mi origen.

-¿Qué sucedió con Achlyn?

-Tanto James como yo estuvimos con ella por siglos hasta que en la Edad moderna fue quemada por "bruja".

-¿Cómo es que murió? ¿No pudo librarse y matarlos a todos o qué?

-Ella ya estaba cansada de vivir, cuando uno lleva milenios viviendo una existencia sin final el aburrimiento y la rutina llegan a vencer a cualquiera. Achlyn se separó de nosotros varias décadas antes de su muerte, deseaba que fuéramos libres de ella y viviéramos algo distinto a todo lo que pasamos juntos. Aunque con ella lo habíamos hecho casi todo. Tanto a James como a mí su suicidio nos sorprendió y nos entristeció en desmedida, fue un duro golpe. Ella fue el amor de nuestra vida.

Laurent se levantó y se fue a dios sabe dónde y a mí me dejó con mil preguntas en la mente. ¿Él estaría aburrido ya de esta existencia? ¿Qué importancia tenía yo en todo esto?

-oOo-

El tiempo siguió pasando muy lentamente, yo seguía con mil dudas en la cabeza pero no me atrevía a preguntarle a Laurent nada. Además Victoria lo acaparaba la mayor parte del tiempo comiéndole la cabeza sobre la muerte de James y la venganza que había que llevar a cabo a una simple humana.

Yo quería mandarla a paseo pero sabía que James había sido algo muy importante en la vida de mi amo y entendí perfectamente cuando me dio la noticia de que iríamos al pueblucho donde vivía la humana idiota responsable de la muerte de James.

Ahora me encuentro solo en el bosque esperando al regreso de Laurent pero no regresa. Han pasado horas y sigo esperando como un imbécil a mi amo.

Oigo un ruido lejano a mi derecha y mi cuerpo se pone en tensión. Espero que sea Laurent para poder largarnos de aquí de una puta vez, pero para mi sorpresa me veo rodeado de un momento a otro por cinco lobos gigantes. No tenía escapatoria.

Mi vida peligraba, eso estaba claro. Pero no me iba a rendir tan fácilmente. Yo, Riley Biers, soy un vampiro y mataré a todo lo que se interponga en mi camino.

oOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

¡Voilá! ¿Qué tal fue? ¿Os gustó? Espero que sí. ^^

Sé que me he alejado mucho de nuestro lobito y nuestra chica pero creo que Laurent se merecía que conociéramos su historia y que nos la contase Riley… ¿Alguien se esperaba que el vampirito narrador fuera él? xD

En lo referente a la historia de Laurent me he basado un poco en la historia de Roma, sobre Espartaco y los nombres de James y Laurent los he intentado buscar en latín… Quiero pedir disculpas adelantadas si ven que he cometido fallos históricos o del latín, nunca he dado latín =(

Mil gracias por los comentarios dejados. Han sido fabulosos. Muchisimas gracias a CaroBereCullen, miadharu28, darky1995, lobalunallena, marieisahale, PrincesLynx, Dreams Love Troubles, Namikaze yuki. Sois geniales por decirme vuestra opinión en el anterior capi. Estaba muy nerviosa por ello, porque no sabía si gustaría o no.

Gracias también a todas las demás, tanto por seguirme como el apoyo que me dan. Gracias a las lectoras fantasmas también. ^^

Pido reviews! Por fis! Me animan a seguir adelante! Un beso!