¡Hola! ¿Qué tal están?

Espero que les guste el nuevo capítulo. Ya me dirán.

Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo los tomo prestados para crear esta historia.

Gracias por todo.

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CAPÍTULO 18

Sam POV

Un agradable y placentero calor recibía mi costado derecho, un cuerpo dulce y hermoso se encontraba pegado al mío; el suave aliento de mi diosa rozando mi pecho, su mano apoyada sobre mi corazón… Sin lugar a dudas, este despertar tras una siesta era de los mejores momentos que podría vivir en mi existencia. Tras haber hecho el amor con mi mujer, nos arropé a ambos con las sábanas para que ella no cogiera frío sobre todo; no deseo que coja ningún resfriado. Y en el instante en que rodeé a mi chica con mis brazos ella se quedó profundamente dormida; poco después yo también la seguí, rindiéndome a los brazos de Morfeo.

La felicidad sin lugar a duda debería ser esto. Me siento completo, relajado, seguro y feliz… Sí, feliz. Por fin el lazo de emparejamiento se había completado y sellado por completo. Y así sería para siempre. Bella es mía en todos los sentidos al igual que yo lo soy de ella. La puta gloria en mis manos. La primera vez con mi chica ha sido fantástica, no hay palabras suficientes para poder expresar como me siento. Soy una puñetera nenita pensando esto, pero bah, me la pela.

Mi Bella no se acobardó en ningún momento, se descontroló y me lo dio todo, incluso me exigió. Joder, esas demandas que me hacía a la vez que gemía eran música celestial para mis oídos. Esa pasión con la que me tocaba, ese deseo descarnado en sus ojos, esa dominación sobre mí en sus palabras… Increíble. Si no fuera porque ha sido su primera vez ahora mismo estaría enterrado en ella hasta lo más profundo, sin saber dónde acaba uno y empieza el otro. Pero no, no debo hacerlo. Quiero hacer esto bien y comportarme como un caballero con mi mujer; ¿y por qué un caballero? Ella nos ha escogido a nosotros, no a un estúpido con armadura plateada. Ella ha escogido al hombre y al lobo. Déjame poseerla de nuevo. Sabes que lo necesitamos. Deja que nos emborrachemos de ella un poco, para saciar esta sed que padecemos. Sucumbe.

No. No puedo. Por mucho que mi lobo lo desee yo no debo ceder. El animal en mí tiene que entender que ella debe descansar, necesita recuperar fuerzas. ¡Ha sido su primera vez, bestia!

También ha sido la primera vez que yo he hecho el amor.

Ahí llevaba mucha razón. Desde que me convertí en lobo por primera vez no había conectado de manera tan profunda en el sexo con otra persona. El tiempo que estuve con Leah siempre estábamos peleados y después yo solo buscaba un revolcón ocasional con alguna chica que encontrase medianamente atractiva para aplacar mi necesidad. Pero esto había sido completamente distinto. Nada se podría comparar al placer que he sentido cuando he poseído a mi Isabella.

Es tan bonita. Estoy deseando verla transformada en su loba. A ese bello animal que esconde en su interior. Mía.

Joder sí. Esa sería una visión putamente maravillosa, pero no tanto como la que tengo ahora de su cuerpo carente por completo de ropa. Su desnudez cegadora me está volviendo loco. Necesito probarla de nuevo.

Sólo un poco.

Tengo mucha sed.

Aparté las sábanas de encima de nosotros, le abrí las piernas a mi chica y me coloqué de rodilla entre ellas. La visión que tenía era simplemente espectacular. Mi mujer completamente expuesta a mis ojos, con su cabeza apoyada en la almohada y su pelo esparcido alrededor de ella, sus brazos caían laxos a sus lados, sus pechos dulces coronados con los pezones rosas que ascendían y descendían con su respiración, su vientre liso invitándome a reposar mi cabeza en él… Pero lo mejor de todo era su sexo totalmente mostrado para mí. Joder, la puta visión celestial; maldito suertudo soy.

Agaché mi cabeza para ir depositando suaves besos sobre su estómago para ir bajando hasta su monte de Venus. Aspiré su aroma. Sencillamente fabuloso. Terrenal y atrayente. Absolutamente adictivo. Seguí dejando un reguero de besos en cada milímetro de sus ingles mientras que con mis manos acariciaba lentamente el interior liso y sedoso de sus muslos. Mi Bella comenzó a retorcerse suavemente y su respiración se volvió un poco entrecortada, nada que indicara que se había despertado por mis atenciones. Genial.

Decidí dejarme de rodeos y llegar al punto de mi destino. Su dulce perla se me mostraba anhelante, cruelmente tentativa para mis sentidos. No puedo controlarme más. Juego con su clítoris entre mis labios hasta que lo siento tensarse en mi boca. Absolutamente genial. Deslizo la lengua por su vulva, arriba y abajo hasta que la fragancia de mi mujer se hace más dulce si aún cabe y fuerte, impregnado el aire. Me entretengo en su sabor; no puedo pensar en nada que se iguale a ello, sigo recreándome en él hasta que mis pómulos quedan humedecidos en su esencia. Sin separar los labios de ella, introduzco en su interior un dedo. Está tan resbaladiza y caliente que creo que no voy a poder aguantar y me voy a correr como un hormonal adolescente. Succiono con cuidado el clítoris a la vez que hundo mi dedo dentro y fuera de ella. Oigo a mi diosa gemir.

Putamente genial.

Bella se mueve inquita por mis caricias. Su respiración se ha vuelto más agitada y sé que se está empezando a despertar. Deseo verle sus ojos nublados por la pasión, quiero oír escapar de sus labios mi nombre…

-¡Samuel! ¿Qué me haces?

Me río. Es tan hermosa e inocente.

-¿Tú qué crees cariño?

Y vuelvo a prestar atención a su clítoris, mi dedo se hunde con más facilidad por lo mojada que mi mujer está, sus músculos vaginales aprietan mi dedo, como tratando de retenerlo con ella.

Mi pene salta y noto que tengo una gota pre seminal en la punta. Mis testículos se quejan por el deseo contenido, provocándome dolor. Necesito calmarme un poco, quiero degustar a mi chica con calma. Sin prisas. Me llevo la mano libre hasta ellos y los masajeo hasta que noto un poco de calma. Sin dejar de lamer a mi chica, me llevo la mano hacia mi pene y comienzo a masturbarme.

Joder, que bien.

Sé que mi mujer necesita más de mí, sus manos apretando las sábanas, sus palabras inconexas y sus gemidos me lo corroboran. Añado un segundo dedo, haciendo que la vagina de mi mujer se abra un poco más a la intrusión. Tan mojada, tan rica y sabrosa. Mis dedos entran y salen de Bella a la vez que absorbo cada gota de su placer; de mientras sigo masturbándome cada vez más rápido.

-Samuel, ¡Por favor!

No puedo negarle nada, simplemente no puedo. Hago que mis movimientos se vuelvan más veloces. Bella lleva sus finas manos a mi cabeza y agarra los mechones desordenados de mi cabello pegándome más a su sexo si eso es posible. Decido que ya está lista para fragmentarse en mi boca y le doy el último impulso que ella necesita; succiono con fuerza su clítoris y mis dedos se mueven de forma errática hasta que sus paredes los aprietan sin que me deje moverlos. Mi nombre sale de sus labios en un fuerte gemido, arqueando la espalda en un arco perfecto y cayendo luego de forma laxa en la cama.

Mi pene reacciona ante el placer de mi mujer endureciéndose más aún si cabe. Muevo mi mano arriba y abajo con más fuerza, mis testículos se aprietan y pulsan enviando semen hasta la abertura de la punta. Doy un grito sordo brotado de mis pulmones a la vez que el líquido pastoso cae sobre el estómago de mi chica, dejando una marca invisible de aroma en su piel.

Mía.

Mía. Nuestra.

Mis músculos antes en tensión se relajan poco a poco, mis fuerzas me están abandonando; caigo rendido a los pies de la cama con mi cabeza apoyada sobre el interior de uno de los muslos de Bella.

Joder. El poco tiempo que llevamos juntos y casi voy a tener un infarto por las experiencias que hemos tenido ya. Cuando consigo recuperarme un poco, me levanto y fijo mis ojos en la cara de mi chica. Se la ve relajada y feliz, además de saciada, y todo es por mí.

Decir que soy un puto troglodita por ver la piel de mi chica marcada con mi semen es poco, pero esa imagen calma enormemente a la bestia de mi interior. Pero hay que ser práctico; me acerco a la mesilla de noche donde se encuentra una caja de pañuelos de papel y saco varios para limpiar todo rastro de mi esencia en la hermosa piel de Bella.

Me alcé sobre ella y me incliné para darle un beso a esos jugosos labios. De manera suave y dulce. Ella es lo mejor de mi vida y lo más increíble de este jodido mundo. Me tumbé a su lado y la atraje de nuevo hacia mi cuerpo. Bella se amoldó perfectamente a mi costado y colocó su mano sobre mi pecho, acariciándolo de forma suave; sin ningún tipo de trasfondo erótico. La abracé de forma cariñosa y besé si pequeña nariz, algo que la hizo sonreír.

-Vaya manera de despertarme Sam. Ha sido… No sé ni qué decir.

-Di que ha sido jodidamente maravilloso. Te deshaces muy fácil en mis manos Bella, aunque debo decir que mi boca también ha tenido que ver.

Decir que mi Bella se sonrojó fue poco. Sus mejillas completamente rojas, sus ojos brillantes y sus dientes mordiendo su labio inferior eran toda una tentación. La volví a besar, de manera lenta y tranquila sin ninguna prisa.

Estoy loco por ella.

-Sam, lo último que has hecho ha sido genial. ¿Lo volverías a hacer en otra ocasión para mí?- Espera, espera ¿qué? ¿Mi chica me estaba diciendo que quería volver a verme masturbarme delante de ella? ¡Jodido suertudo soy yo!

-Todas las veces que quieras cariño. Pero yo a cambio quiero el mismo pago de ti.

-¿Tú quieres verme tocarme?

-Joder sí, ver cómo te das placer a ti misma delante de mí tiene que ser una experiencia fantástica. Creo que se acaba de convertir en una fantasía mía. Sí, definitivamente quiero llevarla a cabo alguna vez.

-Pero yo no sé cómo hacerlo Samuel, ¿y si lo hago mal y no te gusta?

-Isabella, eres la chica más caliente que he conocido en mi vida, podrás hacerlo, créeme. Y si no sabes cómo llevarlo a cabo, solo recuerda la manera en que yo te he tocado y trata de conocer exactamente cómo te gusta a ti tocarte, saber lo que te da placer a ti misma. ¿De acuerdo? ¿Lo vas a intentar?

-Está bien.

-Eso quería escuchar.

Sabía que a mi chica le iba a costar, pero también sé que es lo suficientemente valiente como para dar el paso y experimentar su propia sexualidad. Ella lo iba a disfrutar y yo también. Nos quedamos un rato así abrazados, sin nada que se interpusiera entre nosotros, disfrutando de la compañía del otro. Sin embargo, mi lobo se movía inquieto dentro de mí, como si algo se le escapase, y a él nada se le escapa.

Algo le ronda por la cabeza nuestra hembra, algo piensa. Pregúntale. Que confíe en nosotros.

-Bella, ¿qué piensas?

-Yo… No quiero que te molestes, pero ¿por qué me mordiste Sam?

Era eso, solo lo del bocado. Uff, tengo que explicárselo. Espero que no se enfade.

-Verás Isabella, lo primero de todo, quiero que entiendas que yo no solo soy un hombre, también soy un lobo; un animal dentro de mí que gobierna parte de mis instintos. Tanto el animal como el hombre necesitábamos reclamarte y cuando la parte humana te tuvo por completo el lobo necesitó marcarte como su compañera. El bocado es tanto mi marca como la suya, es como una especie de signo de pertenencia, dando a conocer al resto que eres nuestra mujer en todos los sentidos. Que lleves esa marca en el cuello, calma a la bestia; ya que para él indica que el lazo de unión entre compañeros se ha establecido al cien por cien. Ya no hay ningún obstáculo entre nosotros. Somos uno.

Sé que es difícil de entender, pero mi chica debía hacerlo. Ella había dado el paso al venir aquí, aceptando todas las consecuencias venideras. Y sé perfectamente que ella es fuerte; muy dulce pero una guerrera en su interior.

-Cariño, dime algo. Me estás poniendo nervioso- ¿Y si Bella se estaba arrepintiendo? ¿Y si decidía que esto no es lo que realmente quiere para ella y me deja? No, no pienso dejarla marchar, ella es mía y lucharé por ella. Punto.

-¿Y yo no te tengo que marcar?

¿Qué? Espera, ¿acaba de preguntarme que si ella me tiene que marcar? Jodido Dios, ¿qué he hecho yo para tener tanta suerte con mi chica? Me quiere marcar, como si no fuese evidente que le pertenezco en todo.

-¿Quieres marcarme? ¿De verdad?

-Por supuesto, ¿por qué no iba a querer? Somos compañeros, es lógico que llevemos nuestras marcas ¿no?

-Eeeh pues sí, pero ese es otro punto a tratar cariño. Las compañeras de los lobos dejan su esencia impregnada en la piel de sus parejas, sin necesidad de ninguna marca ya que el olor de ellas los envuelve de tal manera que el resto de la manada reconoce la unión. Sin embargo, ser la compañera del alfa tiene otra responsabilidad añadida. Tú, por ser mi imprimada tienes la capacidad en un futuro de convertirte en una loba y ser mi compañera de manada. Por ello, tú sí podrás dejar tu marca de bocado en mí ya que tendrás a tu animal interior marcándome como tu compañero. Sé que es un poco lioso y que te lo tenía que haber dicho todo esto antes de que pasáramos a hacer algo más serio pe-

-¿Me estás diciendo que voy a poder convertirme en una loba? ¿Qué voy a poder ser como tú y compartir esa experiencia contigo Samuel?

-Sí.-Dije algo confundido. Bella me desubica por completo.

-¡Oh Samuel! Eso es fantástico. Voy a poder correr por el bosque junto a ti en forma de lobo ¡eso es genial! ¡Gracias, gracias, gracias!- Dijo dándome un beso entre cada gracias que decía.

Decir que estaba sorprendido por su entusiasmo era poco, ¿ella no consideraba que la había arrastrado a una maldita vía sin salida? ¿Ella lo quería de verdad? Joooder, me ha tocado la buena suerte en la ruleta del universo sí, sí.

-Bella eres maravillosa. Pensé que te ibas a enfadar conmigo por no haberte dicho nada y por haberte arrastrado a este mundo de leyendas. Joder, me encanta que seas mía.

No pude contenerme y la besé. Con toda la pasión que sentía en ese momento por su respuesta, por su aceptación. Bella me quería junto a ella, no quería dejarme. Los besos se fueron profundizando más y más convirtiéndose en el preludio de algo mucho más intenso y profundo. Me coloqué sobre ella, apoyando un poco mi peso en su cuerpo, sintiendo toda su figura pegada a mí. Las manos de mi chica ascendieron por mis brazos hasta llegar a mis hombros y ascendiendo un poco más hasta llegar a mi nuca donde hundió sus dedos en mí pelo. Se sentía genial ser el receptor de esas caricias, su tacto intentando acercarme más a ella… Nuestros labios se abrieron más aún y los besos se transformaron en frenéticos; éramos como dos hambrientos intentando aplacar el hambre de la necesidad de una manera inútil.

La lengua de mi mujer fue al encuentro de la mía, juntándose ambas, reconociéndose y amándose. Se me escapó un gemido al sentir ese delicioso contacto que casi me hace perder el control. Faltó poco. A través de mi nublada mente se mostró la razón y la lógica. No podía tomarla otra vez, no quiero hacerle daño. Me separé con pesar de su boca y Bella gimió en protesta.

-Bella cariño no podemos hacerlo, acaba de ser tu primera vez y debes estar dolorida, no quiero hacerte más daño.

-Sam no me lo harás, por favor.- Respondió haciendo un ligero puchero con sus carnosos labios. Joder, maldita tentación.

-Por favor, Samuel, no me dolerá. Nunca me vas a hacer daño y ambos queremos, por favor.

Bella fue dejando un reguero de besos a lo largo de mi mandíbula y mi cuello. Mordió suavemente el lóbulo de mi oreja y un escalofrío recorrió mi espalda.

Complace a nuestra compañera. Vamos.

Bella se movió debajo de mí provocando que nuestros centros se chocasen y ahí fue cuando perdí completamente el control. La penetré de forma lenta, con mucho cuidado. Poco a poco, cada centímetro de mi polla se internó en el calor abrasador de mi chica hasta que la colmé por completo.

Creo que he muerto y esto es el jodido cielo. La nube de éxtasis en la que me encuentro debe ser lo más sublime y perfecto del mundo. Bella rodeó mis caderas con sus esbeltas y largas piernas. El paraíso tiene el nombre de mi chica. Mí paraíso.

Nuestros cuerpos se movieron al compás más antiguo que existe, nuestros corazones palpitaban al mismo ritmo; miré a los ojos de mi mujer y supe en este instante que estaba completamente enamorado de ella.

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¡Oooooh por Dios! ¡Nuestro lobo es demasiado!

¿Qué les pareció? ¿Os gustó el capítulo? Espero que me den sus opiniones al respecto.

Muchísimas gracias por los comentarios recibidos. Llegamos a los 81 reviews. Gracias de verdad. Quería agradecer a una personita que ha estado leyendo la historia y ha ido comentando capítulos anteriores… ¡Eres muy linda! ^^

Muchas gracias a: marieisahale, Juulii, miadharu28, Cullen-21-gladys, apatush, Rossy04, darky1995. Mil gracias por sus comentarios.

Gracias a todas las demás que seguís esta historia, a las lectoras fantasmas y a los que le han dado a favorito y a seguir a la historia.