¡Hola! ¿Qué tal están?
Espero que les guste el nuevo capítulo. Ya me dirán.
Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo los tomo prestados para crear esta historia.
Gracias por todo.
oOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO
CAPÍTULO 19
Bella Pov
-¡Mierda!
Definitivamente mi patosidad estará acompañándome siempre por el resto de mi vida. El corte que me he hecho mientras pelaba una patata es un claro ejemplo de ello. Hoy es viernes por fin; quiero hacerle una cena especial a Charlie. Según tengo escuchado a un hombre se le conquista por el estómago también, así que toda prevención es poca para lo que va a ocurrir esta noche. Samuel va a conocer a mi padre… ¡Dios! ¡Estoy tan nerviosa!
Sam dice que no será tan grave, que no me preocupe pero solo de pensar que voy a tener a los dos hombres más importantes de mi vida juntos esta noche sentados en la misma mesa… Me dan escalofríos de pensar en cómo reaccionará papá con la noticia de mi relación con Sam.
Flash back
-¡Ya estoy en casa!- Grité mientras cerraba la puerta de casa y dejaba la chaqueta colgando del perchero.
-Bella estoy en el salón, ven un momento.
Eso no ha sonado bien. No me da buena espina para nada. Espero que no haya ocurrido nada malo.
Encontré a mi padre sentado en su sillón con una lata de cerveza en la mano viendo un partido de futbol en la televisión… ¿Qué raro no? Creo que estoy siendo bastante irónica…
-Dime papá, ¿qué pasa?
-No quiero que te lo tomes a mal cariño pero he notado que últimamente pasas mucho tiempo fuera de casa y te encuentras de buen humor… ¿Tienes algo que contarme?
Uff, esto no está bien, no señor, no, no. No puedo decirle a Charlie así como así de que su querida hija ha estado yendo a La Push para verse con su novio que resulta ser el alfa de una manada de lobos. Y mucho menos decirle que casi todo el tiempo que he pasado ha sido con Sam a solas… Ay Dios, y ahora me pongo colorada; no se mentir se me da fatal. ¿Cómo le explico todo esto a Charlie?
-Yo… Bueno verás papá, todo lo que has dicho es cierto y tiene un motivo especial. He conocido a un amigo de Jacob y nos llevamos muy bien, estamos muy a gusto juntos y estos últimos días he estado yendo a La Push.- Tecnicamente todo lo que acababa de decir era cierto; no he mentido absolutamente en nada.
-Ajá, me parece muy bien Bella. ¿Y puedo saber al menos el nombre del chico con el que pasa tiempo mi hija o es mucho pedir?
O no, mi padre ha empezado a usar el tono policiaco especial para sus interrogatorios… Bella cálmate, solo es un nombre, no hay nada de malo.
-Es Sam papá.
-¿Sam? ¿Te refieres a Samuel Uley?
-Eeeh sí, ese mismo.
- Es un buen chico, muy responsable y serio pero es algo mayor para ti ¿no cariño?
-Char- Papá tú sabes que siempre he tenido más edad de la que tengo.
-Quiero que me lo presentes.
-Pero papá si ya lo conoces.
-¿Y? Está viéndose con mi hija es lo menos que tiene que hacer. ¿O acaso hay algún problema?
-No para nada, le diré un día que se pase por aquí.
-Nada de pasarse por aquí cariño, invítalo a cenar el viernes. Así podremos charlar con más calma.
Fin del flash back
Simplemente con recordar ese momento me vuelven a temblar las rodillas y más aún cuando vuelvo a recordar el momento en el que Sam me dijo que quería conocer a mi padre. Definitivamente ambos se pusieron de acuerdo involuntariamente para que perdiera los nervios.
Flash back
Nos encontrábamos en la playa. Sam estaba apoyado en el tronco de un árbol y yo me hallaba sentada entre sus piernas, con mi espalda apoyada en su pecho. Me encontraba tan bien y me sentía tan protegida por el arropo de sus brazos que nadie sería capaz de moverme de ahí.
Nunca.
Los rayos de sol calentaban mi cara ya que las nubes habían decidido darnos un descanso ese día de su presencia. El mar estaba un poco revuelto y corría una suave brisa que provocaba que varios mechones de mi cabello se escapasen de la coleta y rozaran la cara de mi chico.
-Bella, quiero que me presentes a tu padre oficialmente.
¿Qué? ¿Había odio bien? Me revolví inquieta entre las piernas de Sam, eso de presentarle a mi padre era un paso muy serio y temía la reacción de Charlie. Además, tenía que contarle lo de la cena del viernes. Quizás que él sacase el tema era un punto a mi favor.
-Um, ¿por qué?
-¿Cómo que por qué? ¿En serio necesitas preguntarlo? Nena, somos compañeros y quiero conocer a tu padre.
-Pero si ya lo conoces.
Sabía que estaba enredando las cosas, pero no podía evitarlo. Los nervios se estaban apoderando de mí. Además, tendría que estar agradecida, normalmente los novios en general no quieren conocer a los padres y en cambio mi chico me lo estaba pidiendo a mí… Creo que no somos una pareja convencional.
-Bella gírate ahora mismo.-Ugh, creo que estoy consiguiendo enojar a Sam; ese tono suyo no daba ninguna opción a réplica.
Me di la vuelta colocándome de rodillas entre las piernas de mi chico. Sus ojos negros me lanzaban una mirada un poco dura y sus brazos se encontraban apoyados en sus propias piernas. No me estaba tocando y eso no era buena señal en absoluto.
-¿Por qué no quieres presentarme a tu padre Isabella? ¿Acaso crees que voy a tener una relación contigo de forma clandestina? ¿O es que te avergüenzas?
-¿Qué? ¡No! ¡Claro que no! ¿Cómo puedes pensar eso?
-Pues no lo sé. Contigo nunca sé por dónde vas a salir. ¿Bella qué es lo que pasa?
-Es solo que me parece algo muy serio. Que te presente mi padre es como formalizar la relación que tenemos.
-¿Formalizar? ¿Me estás tomando el pelo? ¿Y todo lo que hemos hecho qué coño crees que ha sido Bella? ¿Un mero juego de entretenimiento?- Sam trató de apartarse de mí y levantarse. Pero yo fui mucho más rápida y me abracé a él con todas mis fuerzas.
La he cagado sabía que lo había hecho y no quiero hacerle daño a Samuel; pero aun así, no he sido capaz de controlar mi pánico y lo he herido en cierta forma.
-Perdóname Sam, de verdad no era mi intención dar a entender eso. Es sólo que considero que esto que tenemos es algo tan hermoso que no quiero compartirlo con nadie; no deseo que nadie más sepa que eres el hombre más maravilloso que en mi vida he conocido, no quiero que nadie se entrometa entre nosotros. Quizás sea muy egoísta pero tú eres mío y no quiero compartirte con nadie.- Hice una pequeña pausa y apreté más mi agarre en su cuello mientras los brazos de Sam me rodeaban mi cintura.- Creo que me estoy volviendo muy posesiva ¿no crees?
Me separé de él para poder verle la expresión de su cara. Sabía que su lobo había salido en ese pequeño arrebato que había tenido. Una pequeña sonrisa curvó sus labios y sus ojos me miraban con un brillo especial que siempre lo caracterizaba cada vez que me miraba.
-Pues sinceramente, esa vena tuya de posesividad me encanta. Eres una gatita territorial y eso me calienta la sangre y hace que desee darte algún que otro bocado en ese delicioso cuerpo tuyo.- El rubor cubrió mis mejillas al recordar algún momento que otro en el que Sam me daba esos dulces bocados que él decía.
-No es momento de jugar lobito.
-No estoy jugando, sólo estoy haciendo una afirmación. ¿Entonces? ¿Cuándo voy a conocer oficialmente a tu padre como tu novio?
-Um, bueno respecto a eso… Mi padre desea conocerte también y quiere que vengas a cenar a casa con nosotros el viernes.
La sonrisa que mi chico me dio fue única. Una sonrisa pirata que sólo le había visto cuando le lanzaba algún pequeño reto.
-Cariño, tu padre antes me caía bien. Ahora me va a caer fenomenal. Me encanta la manera que tiene de protegerte.
-Ya no soy una niña.
-Eso no importa. Hay un hombre que está rondando a su hija, es lo más lógico que vele por ti. Eres su niña. Y siempre lo serás. Lo que no sabes es que a mí una pistola con varias balas no me asustan para afirmar mi unión a ti.
La pistola, oh dios mío. Tendría que esconderla bien el viernes para que no haya ninguna sorpresa.
Fin del flash back
Así que aquí estoy, preparando un puré de patatas para acompañar a los sabrosos bistecs que he comprado y preparados con la receta especial de la abuela Swan. El suculento postre que he cocinado, un delicioso mouse de mango, está metido en el frigorífico para que cuando lo sirva esté en el punto perfecto para tomar.
La mesa ya está colocada y a Charlie le falta muy poco para que regrese del trabajo. Samuel me dijo que sobre las nueve estaría por aquí. Así que tengo tiempo suficiente para tener todo perfecto.
El sonido del timbre me saca de mis cavilaciones; que raro, Charlie siempre se lleva las llaves. Una pequeña sacudida se produce en mi interior, haciéndome saber que mi compañero se encuentra muy cerca de mí.
Cuando llego al pasillo me miro al espejo para ver si tengo buen aspecto. Quizás me estoy volviendo demasiado coqueta. La fina diadema blanca que adorna mi pelo está en su sitio, el delantal cubre la camisa blanca que decidí ponerme y los pantalones pitillos negros a juego con mis manoletinas completan mi atuendo. Me veo bien. Espero que a Sam le guste. Al abrir la puerta me encuentro con el hombre más atractivo del mundo. Tan alto y fuerte, con el pelo revuelto que dan ganas de pasar los dedos por los finos mechones que lo componen, su piel morena del tono de la azúcar que dan ganas de acariciar y degustar. Hermoso, simplemente hermoso. Lleva una camiseta azul marino y unos vaqueros sueltos, haciendo imposible no fijarse en la fuerza de sus piernas; en su hombro lleva apoyada una chaqueta de cuero negro a juego con sus botas de trabajo. Toda una visión cegadora.
Sus ojos indagadores me recorren de pies a cabeza y una sonrisa aparece en su boca cuando se percata de mi exhaustivo escrutinio de su cuerpo. La atracción se palpa entre nosotros y es prácticamente difícil de negar. Es tan evidente.
-Mi nena hermosa, te ves tan mordible.
-Creo que esta vez el que recibirá un bocado sabroso serás tú.
-No amenaces nunca a un lobo, niña. Son depredadores y, oh sorpresa, yo soy uno.
Me hice a un lado y lo deje pasar. Justo cuando cerré la puerta me encontré envuelta en los brazos de mi chico y pegada completamente a su pecho mientras plantaba su boca en la mía para darme un beso feroz, hambriento y sin lugar a dudas dominante. Su lengua jugaba con la mía mientras sus manos bajaban por mi espalda hasta mi trasero, el cual amasó en sus manos provocándome un pequeño gemido ahogado en su boca.
-Deliciosa, no hay mejor sabor que el tuyo nena.
-Como sigamos así no habrá cena y Charlie creo que hará una bonita alfombra con tu piel, lobito.
Un pequeño gruñido retumbó en su pecho lo cual me hizo reír. Separándome de él, tomé su mano y lo guie hasta la cocina.
-Puedes sentarte si quieres mientras yo termino esto.
-¿y dejar que mi nena haga todo el trabajo? Cariño, parece que no me conoces. ¿En qué puedo servirte, bella dama?- Sam tiene tanta facilidad en hacerme reír, con él todo están fácil y agradable.
- Puedes poner a calentar agua para echar luego las mazorcas de maíz. Córtalas en pequeños trozos de mientras el agua hierve.
-Sí señora.
-Que manso estás hoy, lobo.
-¿Manso? Pues claro que lo estoy; voy a presentarme al padre de mi chica como su novio, tengo que saber comportarme o sino me veré como un colador con tantos agujeros de bala.
-Cuando llegue esconderé su pistola, no te preocupes por ello.
-Vamos pequeña dame algo de crédito. Soy todo un buen partido, a tu padre le encantaré. Voy a ser su yerno favorito.
-Claro que lo serás, ¡porque no va a tener otro! Soy su única chica ¿recuerdas?
-Y gracias a Dios que no tuvo más niñas con cabello castaño y ojos chocolate sino, hubieran acabado con la cordura de todo hombre en este pueblo.
-¡Oye! – Sam reía a carcajadas por mi cara de indignación, algo que me hacía cabrearme más. – Que yo soy un encanto.
-Por eso mismo cielo, tienes detrás de ti a media población masculina; lo que ellos no saben es que solo hay un hombre que te robe el aliento y resulta que se encuentra en esta misma cocina.
-Engreído.
-Así te gusto.
-oOo-
Charlie llegó a casa a eso de las nueve menos cuarto. Y cuál fue mi sorpresa cuando vi su cara de asombro al ver allí ya a Samuel.
-Bella ya estoy en ca-
-Hola señor Swan, gracias por invitarme a cenar. Decidí venir un poco antes para ayudar a Bella a preparar la cena.- Explicó Sam mientras alargaba el brazo para darle la mano a mi padre a modo de saludo.
Mi padre le estrechó la mano a mi chico y me miró con una pequeña sonrisa en sus labios.
-Aún no hemos hablado mucho y ya me está empezando a caer bien. Hijo ven a sentarte conmigo en la mesa mientras la comida se termina de hacer. ¿Falta mucho para eso Bella? Estoy muerto de hambre.
-Solo cinco minutos más papá.
Sam llevó el puré de patatas y las mazorcas de maíz a la mesa, papá cogió la jarra de agua del frigorífico y la mantequilla para las mazorcas. Y yo me encargué de repartir los bistecs en cada plato. Todos empezamos a comer en silencio. Samuel se había colocado junto a mí en la mesa mientras que mi padre se puso en frente de nosotros. La cosa parecía ir bastante bien hasta que mi chico decidió soltar la bomba.
-Señor Swan, quería hacerle saber que Isabella y yo hemos comenzado a tener una relación. Solo hace pocos días que empezamos a salir y me gustaría que usted lo supiese desde el principio.
Mi padre dejó los cubiertos en su plato y miró alternativamente a Sam y a mí. Mi padre sabía que esto era algo importante para mí y que para él lo era igual o mucho más.
-Me gusta que hayas sido sincero y me lo hayas dicho cuanto antes. Bella es mi niña y ya es toda una mujer pero aun así sigue siendo mi pequeña; así que como me entere de que la haces sufrir te cortaré la piel a tiras y me haré un bonito sofá en el que pueda ver el futbol ¿ha quedado claro?
-¡Papá!
-No le quepa duda que cuidaré de ella.
Después de esas aclaraciones entre machos, la cena transcurrió de forma amena y divertida. Mi padre y Sam tenían mucho en común y el ambiente que se formó fue muy agradable. Cuando saqué el postre mis dos hombres favoritos se relamieron los labios y me miraron con los ojitos brillantes de agradecimiento. Aunque fuera mi postre favorito sabía que a ellos dos les encantaba también.
-Hija esto está buenísimo, siempre te luces cocinando.
-Bella, esto está demasiado bueno. Tendrás que enseñarme a hacerlo.
Eran como niños mientras devoraban la copa del mouse de mango. Y lo mejor fue las caras de decepción cuando se lo terminaron. Tendría que haber tenido la cámara cerca.
-Charlie- sí, sí. Mi padre le había dado permiso para que Sam lo llamase por su nombre. ¡Oh maravilla!- Me gustaría pedirle permiso para poder llevar a Bella a dar una vuelta a Port Angeles.
-Claro muchacho, pero nada de correr con el coche y tráela temprano.
-oOo-
-¿A dar una vuelta a Port Angeles?- Mi lobo simplemente sonrió mientras cambiaba de marcha en su camioneta.
-Samuel…
-Sólo era una excusa para pasar un tiempo a solas contigo.
-¡Oh! Lobo inteligente.
-Lobo hambriento, también.-Dijo lanzándome una mirada que provocó un calor de necesidad en mi centro.
Sam continuó conduciendo hasta que tomó un desvío hacia el mirador que había entre Forks y Port Angeles, un lugar hermoso y solitario a estas horas de la noche… Detuvo el coche en el extremo izquierdo del mirador y nada más apagar el motor desabrochó su cinturón y el mío a una velocidad relámpago. Enredó en sus manos mi cabello y atrajo mi cara hacia la suya para fundir nuestros labios en un beso completamente abrasador. Cuando nos separamos en busca de aire, los ojos que me miraban con lujuria y hambre eran los del lobo, brillando en la oscuridad para atraerme al más placentero de los pecados.
-¿Lista?
-¿Para qué?
-Para ser mi postre particular.
-No creo que tengas tanta hambre.-Los ojos del lobo relucieron amenazadores ante mis palabras.
-Te avisé que nunca retases a un lobo cariño, ahora eres mi presa.
oOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO
¡Oooooh por Dios! ¿Qué pasará? Sé que soy un poco mala dejando el final de esa =p
El próximo seré buena lo prometo. Pero era necesario este momento con Charlie.
¿Qué les pareció? ¿Os gustó el capítulo? Espero que me den sus opiniones al respecto. Charlie no ha sido muy duro ¿no?
Muchísimas gracias por los comentarios recibidos. Llegamos a los 92 reviews. Gracias de verdad
Muchas gracias a: CaroBereCullen, dsl-cullen, marieisahale, Cullen-21-gladys, Donosti, Nandita21unexplained, Johana, Nonne26 , miadharu28, Rossy04, Juulii. Mil gracias por sus comentarios.
Gracias a todas las demás que seguís esta historia, a las lectoras fantasmas y a los que le han dado a favorito y a seguir a la historia.
