Nuevo capítulo, espero que les guste.

Siento mucho la tardanza.

Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer, yo solo los tomo prestados para crear esta historia.

Gracias por todo.


CAPÍTULO 25.

Sam POV.

La había cagado. Sin lugar a dudas, había chafado todo el fabuloso ambiente que se había formado entre mi Bella y yo. Ella sigue apoyada sobre sus manos en mi pecho mirándome con cara de sorpresa y sus ojos completamente abiertos por la confesión que le acababa de hacer.

Mierda. Lo he dicho demasiado pronto. La he asustado. Ha sido demasiado apresurado decir que la amaba. Joder, joder, joder. ¡Soy un completo gilipollas!

Espera un momento, ¿y si Bella no está asustada? ¿Y si quizás ella no siente lo mismo por mí? No, me niego a aceptar eso. Por el vínculo de pareja puedo sentir todo su cariño y su afecto hacia a mí. Miles de sentimientos más que son iguales a los míos… Pero ¿y si solo es eso? ¿Cariño? ¡No! Jodido Dios, soy un imbécil. Ella no me ama, sólo está conmigo por el enlace de pareja que nos atrae como imanes el uno al otro. ¿Y por qué no dice nada? Lleva como más de cinco interminables minutos callada con su mirada fija en mí sin realizar siquiera un ligero movimiento… Eso no es para nada buena señal. ¡Puta mierda! ¡Me estoy desesperando!

La voy a perder por ser un estúpido bocazas que no sabe mantenerse callado y ser paciente con ella. El lobo aúlla de dolor en mi interior, solo quiere tomar el control y correr al bosque para lamerse las heridas; qué nenaza. No puedo soportar más este silencio, me estoy ahogando en la incertidumbre del conocimiento.

-Bella, cariño, ¿estás bien?

Silencio. Ninguna reacción. Parece como si su mente estuviera como a kilómetros de aquí. Joder, odio confesar esto pero me siento en estos momentos demasiado vulnerable; estoy completamente desnudo tanto física como emocionalmente. Necesito oír hablar a mi chica aunque solo sea para decirme que me pierda y acabar con esta mierda de situación.

-Bella, joder háblame. Me estás asustando.-Dije con un tono más fuerte y autoritario el cual pareció despertar del letargo en el que se había sumido mi chica.

Sus ojos parpadearon varias veces seguidas y tomó una respiración profunda consiguiendo llenar por completo sus pulmones y provocando que mi vista se desviase un poco hacia sus hermosos senos… ¡Mierda! ¡No puedo pensar ahora en sexo!

-Samuel…

-Isabella, no tienes que decir nada.

-Pero Sam-

-Sé que la he cagado al decirte lo que siento pero no podía callarme más. Quizás tú no sientes lo mismo pero no pasa nada.

-Sammy…

-Trataré de ser paciente. Porque no pienso rendirme. Tú eres mía y si tu corazón aún no lo es por completo lucharé por él. Bell-

-¡Samuel Uley! ¿Quieres por un momento dejarme hablar y escucharme?

Yo solo pude cerrar mi boca y apretar mis labios a la espera de lo que iba a decir mi chica. Se la veía algo estresada, quizás por mi jodido discursito… Ahora mismo tenía mi corazón arrojado a sus pies; completamente disponible para que mi Bella lo recogiese y lo tuviera a su custodia para siempre o bien para que lo pisotease y terminara haciéndome añicos…

-Samuel te amo. Desde que nos conocimos comencé a enamorarme de ti. No sé en qué momento ocurrió pero eres dueño de mi corazón desde hace tiempo. No me atrevía a decirte nada porque quería darte tiempo a que aceptaras todo lo que estaba pasando entre nosotros. No quería coaccionarte a nada y no deseaba añadirte más presión de la que ya tienes por ser el alfa de la manada.

-¿Añadirme presión? Nena, todo lo que ocurre entre tú y yo nunca me va a añadir presión. Soy un jodido afortunado por tenerte a mi lado y ahora sabiendo que me amas estoy como loco por salir de la casa y gritar que por fin eres mía en todos los sentidos. Suena un poco troglodita, lo sé, pero es lo que estoy sintiendo en estos momentos. ¿Bella de verdad me amas? ¿No me lo estás diciendo por decir?- Necesitaba oírselo decir de nuevo y asegurarme que no me engañaba en esto. No podría soportar saber que solo lo dice por decir. Aunque Bella nunca diría nada si no lo siente.

-¿Cómo siquiera puedes decirme eso? ¿Acaso crees que te estoy mintiendo sobre mis sentimientos hacia ti? Me duele que dudes de mí sobre esto. ¿Alguna vez te he mentido u ocultado algo? No, nunca lo he hecho. Y jamás lo haré. ¿Y sabes por qué? ¡Porque estoy enamorada de ti y ni tú ni nadie podrá hacerme dudar de ello!

Había logrado que mi Bella se enojara. Maldición. No quería enfadarla. Pero las malditas inseguridades en lo que a ella se refiere me vuelven loco y un completo imbécil.

-No cariño, lo siento pero tienes que entenderme. Soy un jodido inútil en lo que a sentimientos se refieren y más cuando hay que hablarlos. Por favor, no te enfades ni te entristezcas.

-Lo sé Sam, sé que te es difícil hablar de lo que sientes. Eres un hombre duro y un guerrero valiente pero decir tus sentimientos no es uno de tus fuertes, como tampoco lo es para mí. Solo te pido que nunca dudes de mí. Te amo Samuel.

-Te amo Isabella. Estoy tan feliz.- Le respondí antes de darle un suave beso en sus carnosos labios.

¡Por fin se lo había dicho y era correspondido! ¡Sí!

Mía. Mi hembra es mía por completo.

Siempre es placentero escuchar que te quieren de la boca de tu pareja pero hay que demostrarlo con hechos y en estos momentos nuestros cuerpos necesitaban reafirmar cada declaración que nos habíamos hecho mi chica y yo. Hicimos el amor sin prisas, marcando a fuego lento la piel del otro, reclamando el placer que nos pertenecía… Nuestro clímax llegó a la vez y de una forma prolongada, haciendo que mi mujer vibrara entre mis brazos de una manera suculenta y decadente mientras yo la llenaba con mi liberación.

Y de pronto, noté un fuerte tirón dentro de mí. La sensación era de lo más atrayente y placentera. El enlace de pareja se había completado por fin. Ahora era completamente sólido e irrompible entre nosotros. Todo las emociones que mi Bella estaba sintiendo me llegaban como un aguacero sin control, podía verla dentro de mí alma como una luz brillante, una especie de faro en medio del oscuro mar que era mi vida; tan pacífica y acogedora que me cegaba y atraía a ella por el resto de nuestra existencia.

Mi mujer comenzó a llorar a la vez que me regalaba una de sus hermosas sonrisas que hacían iluminar toda una habitación.

-Te veo Samuel, te tengo aquí conmigo.-Dijo mi chica mientras alzaba su mano para colocarla sobre su corazón. Y era cierto. Yo podía sentir que había abarcado todo su cuerpo y me había instalado en su corazón por siempre. Lo sabía, simplemente lo sabía porque ella había hecho lo mismo conmigo.

-Te amo cariño. Siempre estaré ahí.- Le respondí antes de levantarme un poco para poder inclinar mi cabeza y posar mis labios en su mano, la cual seguía posada sobre su pecho izquierdo.

Nos quedamos un tiempo abrazados, degustando todo lo que acababa de pasar. Sin lugar a dudas, era algo demasiado importante como para dejar pasar a la ligera y no recrearse en ello. Cuando el reloj marcó las doce y media de la noche decidimos vestirnos y recoger todo el salón, el cual habíamos dejado un poco desordenado con las últimas actividades que habíamos estado haciendo… El viaje de vuelta a casa de mi chica fue muy silencioso. Sin ninguna palabra que rompiese esa atmósfera hechizante que nos envolvía. Cuando aparqué en frente de su casa no quise dejarla ir. ¿Cómo cojones iba a hacerlo si el mero hecho de pensarlo hacía a mi lobo arañarme por dentro y gruñirme?

No la dejes esta noche sola. No dejes sola a mi hembra. Quédate.

Por supuesto, haría caso a mi instinto.

-Bella quiero quedarme contigo esta noche. Dime que tú también quieres.

Mi Bella se quedó mirándome durante un breve instante en el que yo me golpeé mentalmente la cabeza analizar lo que acababa decir. Maldito arrogante. Sin embargo a mi chica pareció divertirle mi pequeña exigencia ya que sus labios se curvaron en una pequeña sonrisa y sus ojos brillaron con humor.

-¿Quieres quedarte a dormir conmigo esta noche lobito? Mira que hablo en sueños y suelo dar patadas.-Me dijo mientras se acercaba a mí hasta que su pequeña nariz rozó ligeramente la mía. Por lo visto mi nena estaba traviesa y quería jugar con el lobo. Ella sabía cómo domar mi genio y tenerme a sus pies en menos de un segundo.

-Oh sí muñeca. Eso es exactamente lo que quiero. Dormir contigo encima de mí porque esa cama que tú tienes es diminuta.

-Un respeto a mi pequeña cama, que ha sido confidente nuestra en varios momentos ¿o acaso ya no lo recuerdas?- La imagen de mi Bella tocándome y dándome placer por primera vez abordó mi mente e hizo que cierta parte de mi anatomía saltase en busca de atención.

-Cómo olvidar la primera vez que me tocaste y me diste placer cuando tus manos me cogieron la po-

-¡Samuel! ¡Compórtate lobito!- exclamó mi chica con sus mejillas completamente rojas. Era jodidamente adorable cuando se ponía tímida y trataba de impedir que yo soltase algún que otro comentario.

-Pero sabes que es verdad. Anda, ve a dentro ya. Te espero bajo tu ventana.

-De acuerdo. No tardo nada. ¡Dame un beso lobito!

-Niña mimada.

-Lobo atrevido.

.

.

.

Charlie se preocupó cuando vio entrar sola a Bella. Por el tono de su voz pude percibir que no le hizo gracia que dejase sola a Bella pero mi chica rápidamente le explicó que yo la seguí con mi camioneta para luego poder volver a la Reserva… Había que reconocer que mi nena era ingeniosa ya que sería un poco raro explicarle que podía volver en forma de lobo sin necesidad de ningún vehículo. Además, jamás la dejaría volver a su casa sola de noche con la camioneta. Ni loco pasaría eso en la vida.

Tras un margen de quince minutos en los que mi chica me abrió la ventana para dejarme pasar y ella se dio una breve ducha y se colocó su camiseta de dormir; ambos nos tumbamos sobre su cama y sin poderlo evitar comencé a pasar mis dedos por su lindo cabello, olía tan bien…

-Sam ¿crees que mañana pasaremos un gran día?

-Por supuesto que sí, echaremos un magnífico día todos juntos. Pero ahora tienes que dormir.

-¡Pero no tengo sueño Sammy!-Protestó coma una niña chica al mismo tiempo que daba un bostezo y sus ojos trataban de no cerrarse por el cansancio. Mi nena era tan mayor y pequeña al mismo tiempo… Jodidamente adorable.

-Claro que no, pero debes dormir o ¿quieres que yo no duerma?

-¡No! ¡Tú debes dormir! Siempre estás con las guardias y sé que apenas duermes.

-Descansa nena, cuando despiertes aún seguiré aquí.

-¿Lo prometes?- Susurró con apenas un soplo de aliento, a punto de caer en la inconsciencia del sueño.

-Lo prometo.

.

.

.

Logré despertarme justo al amanecer. Mi chica se encontraba tumbada sobre mí, rodeándome con su delicioso aroma, pura droga para mis sentidos. Su cabeza se encontraba apoyada en mi pecho mientras que su mano descansaba sobre mi corazón, su pelo esparcido por mi brazo y su linda pierna derecha estaba alzada sobre mi muslo y cadera… Creo que mi Bella me tenía tomado por un osito de peluche gigante… No sé si sentirme halagado o confundido.

-Samuel…

Dijo en esos momentos mi mujer llamando por completo mi atención. ¿Qué estaría soñando? Ojalá pudiese leer su mente. Al menos tenía el vínculo de pareja, el cual me hacía receptor de todas sus emociones. Ardor, deseo, lujuria… ¿Se puede saber qué estaba ocurriendo por la mente de mi chica? No quiero ser un mal pensado y decir que mi chica estaba teniendo un sueño húmedo conmigo pero las distintas pistas me estaban llevando a esa conclusión.

-¡Más Samuel más!- Dijo Bella entre suaves gemidos mientras su cuerpo comenzaba a restregarse contra el mío.

Jodido Dios, era la única prueba que necesitaba para saber que mi mente pervertida no me estaba jugando una malísima pasada.

-Sam no pares por favor, umm sí, así.

¿Qué demonios? Mi control estaba fallando estrepitosamente por culpa de todo lo que hacía y decía mi Bella. ¿Cómo voy a poder controlarme cuando mi chica está teniendo justo al lado de mí un puto sueño húmedo conmigo como protagonista? ¡Joder! La erección matutina que se me había creado al despertar se acababa de convertir en algo doloroso debido a los gemidos de mi chica. No puedo soportarlo más. Tengo que hacer algo, tanto por el bien de Bella como por mi salud mental.

Hazla tuya. Ella te quiere a ti, solo a ti.

No lo pensé dos veces.

Nos giré a ambos hasta que quedé sobre Bella. Ella seguía profundamente dormida, ajena a toda la excitación que me estaba haciendo sufrir. Le quité la camiseta en un ágil movimiento, con lo cual dejé sus lindos pechos al aire para mi loco deleite. Luego, dirigí mis manos a lo largo de todo su cuerpo para ir descendiendo por su estómago hasta llegar a sus pequeñas bragas celestes. Se las quité rápidamente, dejando a mi chica completamente desnuda y dispuesta para lo que yo quisiera. Subí mi mano derecha lentamente por su pierna, provocando que su piel se erizara a causa de mi caricia. Cuando llegué a sus pliegues, éstos estaban absolutamente mojados y calientes. Mi chica estaba más que lista para mí. Me levanté velozmente de la cama y me deshice de mi bóxer; mi erección se mostraba alzada en dirección a mi chica y con una lágrima pre seminal en la punta. Dolía. Joder. Necesitaba hundirme en el calor acogedor de mi chica cuanto antes.

Volví a la cama arrodillándome entre sus piernas. Tomé mi polla para posicionarla en su ajustada entrada y bajé mi cabeza a su seno izquierdo para poder tomar ese lindo pezón rosa que señalaba hacia a mí. A la misma vez que chupaba y mordía ligeramente su pezón comencé a penetrar a mi mujer. Era la puta gloria en la tierra. Joder. Fuego líquido rodeándome mientras que al mismo tiempo los brazos de mi chica se alzaban y ella envolvía sus manos en mi pelo. Bella gemía sin ningún pudor; nadando entre la seminconsciencia del despertar. Una vez que la hube llenado completamente con mi miembro, liberé su pezón, lamí su suave cuello y le hablé en el oído.

-Vamos cariño, es hora de despertar y disfrutar.

Los ojos de mi chica se abrieron y parpadearon varias veces hasta que logró enfocarme entre la bruma del sueño y la pasión.

-Sam…

-Me vuelves loco por ti cariño.

Ataqué sus labios con toda el hambre que poseía por ella. No podré resistirme jamás. La lengua de mi chica invadió mi boca con descaro, incitando a la mía a responder a ese baile tendencioso mientras embestía su vagina con fuerza. Joder. Las caderas de mi mujer iban al encuentro de las mía sin ningún pudor, volviéndome más loco aún y provocando que mis movimientos fueran más profundos para darle más placer. El enlace de pareja ardía en llamas a causa de nuestra lujuria. Todo lo demás no existía en estos momentos, solo éramos Bella y yo. Mi lobo y mi mujer.

Mía. Mía. ¡Mía!

Mi instinto animal se descontroló y tomó posesión de mí. Aumenté el ritmo y la fuerza de las penetraciones; rompí el beso con mi chica para dirigir mi boca a sus pechos duros y hermosos que se movían a causa de las embestidas. Sabía que a este ritmo ninguno de los dos duraríamos mucho; mi Bella gemía y jadeaba de placer, sus paredes internas comenzaron a apretarse a mí alrededor provocando en mí el clímax que tanto mi animal como yo necesitábamos.

-¡Samuel!

-¡Bella!

Este acababa de ser sin duda uno de los orgasmos más poderosos que habíamos sentido nunca. Tanto mi chica como yo tratábamos de recuperar el compás tranquilo de nuestras respiraciones. El aroma del cuello de mi chica me ahogaba en una calma anhelante y hacia sosegarme poco a poco. Ella acariciaba con sus pequeñas manos mi espalda a la vez que su nariz viajaba desde mi cuello a mi oído, degustando mi fragancia y por lo que pude percibir por el enlace de pareja parecía encantarle.

-Samuel eso ha sido… ¡Increíble!- No pude evitar sonreír de manera arrogante por sus palabras. ¿Qué? A fin de cuentas también soy un hombre además de un lobo, mi ego masculino necesitaba escuchar elogios de vez en cuando.

-Todo es tu culpa cariño.

-¿Mi culpa?

-Oh sí, ¿qué se supone que estabas soñando nena? ¿Algún sueño caliente y húmedo que nos implicaba a ti y a mí?-Tras decir esto, las mejillas de mi chica se volvieron completamente rojas.

-¿Cómo sabes eso?

-Fácil. Tu lindo cuerpo y tus murmullos dormidos me hicieron partícipe de ello.

-¡Qué vergüenza!-Dijo mi Bella mientras se tapaba la cara con las manos.

No quería que se sintiera tímida conmigo. Nunca. Así tomé una de sus manos y la aparté de su cara para que pudiera mirarme a los ojos mientras hablaba.

-Isabella me encanta que sueñes conmigo ya sea algo dulce o como ese sueño caliente que estabas teniendo antes. Y adoro que pueda estar a tu lado para poder verte y escucharte mientras tanto. ¿Sabes lo loco que se volvió mi lobo por ti, al verte de esa manera? Por si no te diste cuenta perdí completamente el control y te tomé incluso cuando estabas dormida. ¿Qué te dice eso? ¿Crees que si no me gustara te hubiese hecho mía? Nunca te avergüences de tu deseo por mí amor, porque resulta que yo no lo hago.

-Samuel…

-¿Qué?- Pregunté un poco hosco porque me irritaba te aun siguiera siendo vergonzosa conmigo.

-Te amo.

¡Ala! ¡Así sin más! Mi chica logra que todo se me pase con solo dos palabras. ¡Cómo adoro que me lo diga! ¡Qué puta nena soy!

-Y yo a ti cariño. Será mejor que nos demos una ducha, bajemos a desayunar y después nos vayamos a mi casa a preparar todo para la barbacoa.

-¡La barbacoa! ¡Se me había olvidado por completo lobito! ¡Dios! Tengo que preparar todos los platos que me quiero llevar como acompañamiento para la carne. ¡Vamos, vamos lobito! Hay que levantarse y estar listos para todo.-Dijo mi chica toda emocionada y llena de energía aun estando aplastada por todo el peso de mi cuerpo. Obviamente, esos movimientos de su cuerpo provocaron que cierta parte de mi anatomía volviese a cobrar vida rápidamente.

-Claro que estamos listos para todo ¿o acaso no lo sientes?-Le dije mientras balanceé mis caderas contra las suyas. Un leve gemido escapó de sus labios.

-Lobo…

-Creo que la ducha y todo lo demás podrá esperar un poco más…

.

.

.

Tanto la ducha como el desayuno y el preparar todos los platos para la barbacoa fue uno de los mejores momentos con mi chica. Aunque en realidad soy un poco parcial en esto, ya que para mí todos los momentos con mi mujer son especiales… Había telefoneado a Jared para saber cómo iba todo el asunto de la carne y para saber si vendría Kim. Bella quería conocerla y parecía algo ansiosa por ver si se harían amigas, creo que ser la única imprimada la inquietaba un poco aunque ella no lo dijera. Todo el asunto de la comida iba fenomenal.

Tomamos la camioneta de Bella a eso de las doce del mediodía, cuando llegamos ya estaban todos bebiendo y comenzando a poner a la parrilla la primera tanda de hamburguesas, a excepción de Jacob y Leah, que estaban patrullando.

-¡Hola alfa! ¿Traes a tu loba contigo?

-Por supuesto que si Quil, está allí poniendo los platos sobre la mesa.-Dirigí una rápida mirada a mi chica y pude observar que estaba hablando animadamente con Kim y Jared. Vaya, parece que mi mujer tenía a todos metidos en el bolsillo y por lo visto a Kim también.

-Quita esa cara de tonto enamorada Sam, es jodidamente odioso y quiero tener el estómago asentado para comer todo lo que quiera.

-Estoy deseando ver cómo de jodido te volverás con tu imprimación Pauly. Me reiré a carcajadas a tu costa amigo.

-Nunca va a pasar eso, quítatelo de la cabeza alfa, mi lobo y yo somos felices así.

-Ya veremos.

La barbacoa se desarrolló estupendamente, todos echamos un buen rato y las chicas se reían a carcajadas al ver a mis lobos comer y tragar todo como si estuviesen en su forma animal… Eran unos hambrientos sin modales, por no decir salvajes directamente. Mi Bella no dejó de estar pendiente de mí en todo momento, dándome ligeros roces con sus suaves manos, miradas cómplices, sonrisas que me hacían querer tomarla sobre mi hombro y llevármela bien lejos para hacerla gritar de placer…. La amo.

Ella tampoco dejó de lado a Kim, quiso que esta se sintiera cómoda entre todos nosotros y cuando Bella no estaba conmigo ni Jared con Kim, mi chica se acercaba a ella para entablar conversación y afianzar su unión en la manada. Mi mujer es sin duda toda una alfa, la hembra perfecta para el lobo que soy yo.

Cuando comenzó a caer la tarde, todos esperábamos a Leah y a Jake para hacer el cambio de turno, pero cuando llegaron transformados con sus ropas puestas y con cara de preocupación, todo el ambiente alegre se transformó en preocupación. Algo captó mi atención sin duda, una especie de dos jarrones pequeños los cuales eran llevados por Jacob. ¿Qué eran?

-¿Qué ha pasado?

-Alfa, nos topamos hoy con la sanguijuela pelirroja.

La respiración de mi chica se atoró cuando escuchó la mención de esa chupasangre. Todos los lobos nos pusimos en alerta por la noticia dada, nada bueno traía esto.

-¿Qué pasó?

-Comenzamos a perseguirla por el bosque, cuando íbamos ganándole terreno la muy maldita se escabulló y huyó por mar, haciéndonos perder todo rastro posible de búsqueda.

-Mierda.

-Pero eso no es todo… Cuando íbamos de regreso al bosque para intentar captar algún otro rastro nos topamos con el olor del lobo de la otra vez…

-¿Qué? ¿De nuevo esa bestia aquí? Joder. ¿Algo más Jake?

-Sí… Fuimos siguiendo su olor hasta que nos topamos con todas estas cosas: los dos jarrones que llevo, un cd que lo lleva Leah y este sobre… No he querido abrirlo hasta que no estuviéramos todos. Toma Sam.

Todo esto me daba muy mala espina, nada bueno podía salir de un sobre proveniente del lobo loco ese… De nuevo, al desplegar el papel, las letras eran recortes de periódicos colocadas estratégicamente para formar una frase que me heló la sangre por completo:

"Sorpresa, sorpresa. Aquí tienes un nuevo presente de mi parte, seguro que a tu chica le encantará ya que está dedicado a ella… Y mi pregunta esta vez es: ¿Eres digno de ser el alfa?"


¡Dios mío! ¡Qué de cosas! Lo primero de todo ¿qué les ha parecido las confesiones de Sam y Bella? Me encantan como son, Sam es súper dulce no queriendo despegarse de Bella y nuestra chica favorita tiene una mente muy inquieta xD

¿Os gustó el lemmon? Espero que sí, Sam es toda una adicción para los sentidos.

¿Cuál será el regalo del lobo desconocido esta vez? ¿Qué tiene que ver con Bella? Tendremos que esperar al siguiente capítulo, intentaré subirlo pronto para no dejar las cosas con tanta intriga. Siento cortar el capi aquí.

Muchas gracias por todos los favoritos, follows y reviews. ¡Son geniales!

Muchas gracias en especial a: marieisahale, miadharu28, Juulii, helenagonzalez26-athos. Gracias por vuestros comentarios y por ser tan constantes en darme vuestras opiniones, me alegran y animan mucho.

Espero sus reviews para ver que opinan sobre el transcurso de la historia. ¿Les gustó? ¿Les encantó? ¿Lo odiaron? Bueno, ya me dirán. Gracias por todo ^^