Nuevo capítulo, espero que les guste. Como prometí, actualicé pronto.

AVISO IMPORTANTE: este capítulo tiene escena de tortura fuerte, si son muy sensibles por favor no lean.

Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer, yo solo los tomo prestados para crear esta historia.

Gracias por todo.


CAPÍTULO 26.

Bella POV

Ver la cara de angustia de Sam cuando leyó la nota me dejó completamente preocupada. ¿Qué macabro mensaje le habría mandado ahora ese misterioso lobo? ¿Y qué eran esos jarrones que traía Jake? Este juego que se trae ese tipo no me gusta para nada, no entiendo el rencor que alberga hacia Sam… ¿Acaso fue una persona importante en la vida de Samuel? Pero Sam me dijo que no tenía ni idea de quien podría ser; aunque en realidad nunca hemos hablado mucho sobre su niñez ni sobre su pasado en general… ¿Quizás Sam sufrió algo que no ha querido compartir conmigo? Dios, tantas preguntas sin respuestas me están desbordando.

-¿También ha mandado un CD? Quizás podamos obtener algo de información o alguna pista sobre el asesino.- Dijo Quil sacándome de mi retahíla de pensamientos.

-Puedes tener razón, Quil. Creo que la barbacoa se ha terminado. Es hora de volver al trabajo. Lo primero que haremos será entrar en la casa y ver lo que contienen los jarrones y poner el CD.-Ordenó mi chico con voz fuerte e imponente para calmar los ánimos inquietos de todos. Sin duda, es un gran alfa.

Todos dejamos las cosas de la barbacoa tal y como estaban y nos dirigimos al interior de la casa de Jared. Cada uno fue tomando posiciones en los distintos asientos disponibles del salón. Sam se sentó en el sillón más cercano a la puerta de entrada y me tomó por la cintura para sentarme encima de él. Ambos necesitábamos estar tan cerca como pudiésemos para poder hacer frente a lo que sea que nos tocase ver en el mensaje.

Jacob había colocado los jarrones en medio de la mesita de café antes de sentarse en el centro del sofá. Cuando fijé mis ojos en esos dos objetos un terrible escalofrío invadió por completo mi cuerpo; algo estaba mal con esos jarrones, algo albergaban que hacían que todos mis sentidos se pusieran en alerta. No quería tocarlos, parecían una alusión a la caja de Pandora ya que si los abría destaparía una mala noticia que afectaría a todos los que nos encontrábamos en ese salón… Creo que estoy empezando a divagar pero el temor y la angustia se estaban empezando a apoderar de mí cuanto más tiempo me pasaba mirándolos.

-¿Qué hacemos primero alfa? ¿Ver el CD o abrir los jarrones?- Preguntó Paul con una mirada recelosa.

-Creo que lo mejor será destapar los jarrones antes y luego ver el CD.

-De acuerdo, yo me encargo.- En cuanto hubo terminado de hablar Embry, que hasta entonces había permanecido callado, tomó uno de los objetos y le quitó la tapa. Cuando miró en su interior su expresión se transformó en una cara de sorpresa.

-¿Qué es lo que hay dentro Embry? ¿Otro mensaje?- Quiso saber Leah.

-No… Solo hay arena, o mejor dicho, solo hay como una especie de polvo. Mirad.- Embry estiró el brazo y tumbó un poco el jarrón para que todos pudiéramos ver su contenido. Tenía razón, solo había una especia de polvo grisáceo que parecían más bien…

-Cenizas. Eso son las cenizas de algo o de alguien.-Terminé de decir mi pensamiento en voz alta. Todos se giraron a mirarme con cara de sorpresa ante mi afirmación, cuando volvieron a dirigir su mirada al contenido del jarrón pude ver que todos terminaron teniendo la misma conclusión que yo.

-Joder, será mejor que abramos también el otro para verificar que tenga lo mismo. Embry cierra ese jarrón y abre el otro por favor.- Dijo Samuel con voz profunda mientras sus brazos se apretaban más en torno a mí.

Como todos esperábamos, el segundo jarrón también poseía cenizas. Estaba convencida de que todos queríamos pensar que se trataban de los restos de algo y no de una persona pero recordando la manera en la que murió Harry Clearwater no podíamos albergar tales esperanzas.

-Quizás ese CD contenga el porqué de estas cosas. Y cuanto antes los sepamos mejor.- Concluyó Paul. Se levantó y puso el disco en el aparato de DVD y encendió la televisión.

Inmediatamente la imagen de un sótano con una iluminación un tanto macabra se mostró en la pantalla. Dicha habitación tenía las paredes grises y con unas especies de cadenas tanto en las paredes como en el techo… Un grito desgarrador sonó y la cámara se movió en dirección hacia donde se había producido el grito.

Y de repente todo mi mundo se vino abajo. En la pantalla aparecía mi madre, con su cara llena de lágrimas, su labio partido con sangre y su ropa hecha girones mostrando sus brazos y piernas llenas de moratones.

-¡Mamá!- No pude evitar el chillido. Samuel me agarró fuerte y trató de girarme para que no viese las imágenes, pero yo quería ver, no podía creerme que mi madre estuviera colgando de un techo con las muñecas atrapadas en unas cadenas.

-Cariño, por favor no veas esto.

-Tengo que ver. ¡Déjame!

Forcejeé con Sam y logré volver a girar mi rostro en dirección a la pantalla en el momento justo en el que aparecía Phil, el cual se encontraba casi en las mismas condiciones que mi madre. Mis lágrimas comenzaron a derramarse con mi cara ante la impotencia de estar aquí sentada mientras mi madre y mi padrastro habían sido torturados. El cuerpo de mi madre comenzó a bajar por el aire, sus pies tocaron como una especie de potro terminado en cuña que parecía afilado ya que en cuanto mi madre apoyó sus pies estos comenzaron a sangrar.

-¡Por favor! ¡Suéltenos!-Gritó mi madre a modo de súplica, a la cual la única respuesta fue una risa macabra cuyo sonido rebotó en las paredes del sótano.

-Abre bien esas piernas de zorra, no querrás que tu querida hija se pierda el espectáculo que tenemos preparado para ella ¿Verdad?

No podía ser, mi madre estaba en esa situación horrenda por mi culpa, yo soy la causante de su situación… Más lágrimas se derramaron en mis ojos nublando mi vista ligeramente; las aparté de un manotazo y agarré con mi otra mano la de Samuel, el cual en estos momentos me apretaba fuertemente por el estómago hacia su cuerpo.

La cámara pareció ser apoyada en alguna superficie y el monstruo que la portaba se dirigió hacia mi madre, no sin antes darle un puñetazo en la cara a Phil. Su risa tétrica volvió a hacer acto de presencia; el muy maldito tenía la cara tapada con un pasamontañas, ¡Maldito cobarde que no dejaba ver su rostro! ¡Hijo de puta!

El monstruo llegó hasta donde estaba mi madre y agarró sus tobillos para abrir sus piernas, mi madre trató de forcejear para liberarse pero todo fue en vano; se escuchó un fuerte crujido y un grito de dolor que emergió de la garganta de mi madre. Era desoladora la impotencia que sufría en estos momentos…

-Guarda esos gritos de puta para dentro de poco, ¿o quieres que tu linda niña come libros sufra más?

-¡Bella! ¡No! ¡Déjala!

-¡Qué bonito! Implorando por tu pequeña perra, espero que también sepas implorar por ti porque ahora vas a saber lo que es verdaderamente el dolor.

Y antes de poder esperar nada más, tiró de mi madre hacia abajo provocando que terminara sentada sobre la cuña de metal afilada. Tanto la imagen como los gritos de mi madre fueron lo peor que podría haber visto en mi vida. No pude soportarlo, giré mi cabeza y escondí mi rostro en el cuello de Sam, él apretó mi cara contra su hombro y su otro brazo apretó mi cintura con fuerza.

-¡Hijo de puta! ¡Cabronazo!- Logré escuchar gritar a Samuel mezclados con los chillidos de dolor de mi madre. La voz de Phil sonaba lejana pidiendo que dejaran a mi madre en paz y lo tomasen a él en su lugar. De repente los gritos se atenuaron y la voz del monstruo volvió a sonar.

-Veo que estás ansioso por encontrar tu muerte y no seré yo quien te lo niegue.

Por el rabillo del ojo vi que él maldito torturador amarraba los pies de mi madre a una cadena con una bola de hierro adherida para que ella se siguiera hundiendo más y más llenando toda la cuña de su sangre. Además cuanto más se movía ella, lo único que conseguía era clavarse más en ese sitio de tortura. Una imagen verdaderamente grotesca que jamás olvidaré.

El monstruo llegó hasta donde estaba Phil, llevando en su mano un cuchillo que no tenía ni idea de donde lo habría tomado, estaba demasiado pendiente del sufrimiento de mi madre como para darme cuenta de ello. Se colocó frente a mi padrastro y empezó a realizar rápidos movimientos con el cuchillo sobre todo el cuerpo de Phil. Como era evidente, toda su piel comenzó a sangrar a través de los cortes infringidos. Phil trataba de reprimir sus gritos para no darle placer a la bestia pero cuando tomó su mano y de un solo tajo le cortó dos dedos su resistencia murió y chilló.

-Vaya, parece que te he cortado el dedo que llevaba tu linda alianza de matrimonio, que pena, no queremos que la pierdas ¿verdad?- Dijo el monstruo mientras se agachaba y tomaba el dedo anular cortado de Phil y sacaba la alianza manchada de sangre para metérsela en la boca y hacérsela tragar, mientras le tapaba la boca y la nariz. Era traumatizante, doloroso ver como sufrían tus seres queridos sin tener la culpa de nada.

Phil trató de forcejear pero todo fue en vano y cuando se tragó la alianza comenzó a toser por la falta de aire en su garganta. El monstruo simplemente se rio y soltó a Phil de las cadenas de las muñecas para arrastrarlo a una especie de horno industrial. ¿Qué? No, por favor…

-¡Déjalo! ¡No le hagas más daño! ¡Por favor!

-¡Oh qué tierno! ¡Tú puta mujer pide clemencia por ti! ¿No es hermoso?

-¡Eres un monstruo!-Gritó Phil.

-Pues claro que lo soy y ahora ha llegado tu final, estoy harto de jugar contigo.- Y dicho esto, abrió la puerta del horno y tiró a Phil dentro.

Los gritos volvieron a ser los protagonistas, la cámara enfocó al rostro de mi madre, la cual estaba completamente blanca y a punto de desmayarse por el dolor que seguía padeciendo y el shock de ver a su marido morir quemado vivo.

-Querida, tu marido es una puta gallina, chilla como una niña.

-¡Vete al infierno, maldito!

-Vaya, vaya, vaya. La puta aún tiene fuerzas para luchar, ¿seguirás teniéndolas después de esto?- Agarró a mi madre por los hombros y empujó hacia abajo. Dolor, solo había dolor y más dolor. Samuel me giró el rostro y ya no pude ver más.

-Cariño por favor no mires.

-Esto es lo que te mereces por engendrar a esa hija tuya. No te mereces seguir viviendo, así que creo que va siendo hora que acompañes a tu estúpido marido en las llamas.

-¡Bella no es tu culpa! ¡Huye amor, vete!

-¡Cállate puta!

Yo solo podía escuchar los lamentos y gemidos de mi madre y la risa macabra del desconocido que la torturaba. Cuando volví a oír a mi madre gritar supe que todo había terminado. No pude soportarlo más, me desprendí de los brazos de Sam y salí corriendo hacia la espesura del bosque. Mis ojos derramaban lágrimas sin parar y mis piernas se precipitaban a través de los troncos y las ramas caídas de los árboles. Solo quería irme del dolor, alejarme del sufrimiento de ver como mi madre era torturada hasta la muerte por mi culpa. Las imágenes y los gritos se repetían una y otra vez en mi cabeza, empujándome a través del bosque y haciéndome llegar a un punto de oscuridad dentro de mi alma que jamás hubiera pensado que existía.

Un nuevo instinto emergía dentro de mí, podía sentirlo, podía parparlo en cada respiración fatigada que mi pecho realizaba. Una energía iba desprendiéndose desde mi corazón llegando poco a poco a todas mis extremidades; la lógica iba perdiendo cabida en mi mente y todo lo empezaba a ver a través de los ojos de algo salvaje, como si mi alma se estuviera transformando en un animal. Mis fuerzas se hace más fuertes y mi velocidad aumenta desmesuradamente. ¿Qué me pasa? No me importa, nada importa ya. Mi madre acaba de morir a manos de un desalmado por única y exclusivamente mi culpa. Soy lo peor que ha podido existir nunca por dejar que mi madre y Phil mueran.

No sé cuánto tiempo estuve corriendo, solo sé que por lo único que estaba rodeada a cientos de kilómetros era por pura vegetación; de pronto mi pie se enredó con la raíz de un árbol y caí al suelo estrepitosamente. Mis lágrimas no habían desaparecido y a causa del viento el surco de ellas en mi cara me quemaba. Mi pecho dolía tanto por el desconsuelo de la pérdida de mi madre y por la falta de aire, mis manos estaban cerradas en puños infringiendo golpes la fría tierra.

Cuando alcé la cabeza para mirar hacia el cielo sentí como esa parte animal que había estado haciéndose acto de presencia durante todo este tiempo, tomase todo el control de mí. Concibiendo la necesidad de hacerme gritar hasta dejar mi garganta rota, sin embargo, el único sonido que pude articular fue el aullido de un lobo.

Y poco después todo se volvió negro.

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Sam POV

¡Maldito hijo de puta! No puedo soportar ver sufrir a mi chica, no puedo permitir que siga viendo esta tortura tan descarnada hacia su familia. Maldito sea ese monstruo que se atreve hacer daño a mi mujer. Lo pagará, juro por lo que más quiero que ese cabronazo de mierda lo pagará.

Antes de poder llevarme lejos a mi mujer, ella ha salido huyendo hacia la calma del bosque. Algunos de mis lobos siguen mirando la pantalla del televisor y otros me miran con auténtico terror ante lo que acaban de ver. No puedo dejar que el pánico nos gane, no debo permitir que toda la mierda que nos está pasando nos venza. Somos lobos, somos los encargados de proteger y luchar.

Tomó el mando de la televisión y la apago. Todos los que quedaron con la mirada fija en ella parpadean y vuelven su caras hacia a mí. Es hora de ser el alfa, es momento de tomar el puto control de la situación e ir en busca de mi mujer. Me necesita más que nunca, y yo estaré siempre con ella, es una promesa.

-Quiero que toméis ese puto DVD y esos jarrones y lo llevéis hasta donde está la pieza de toro donde encontramos a Harry. Es obvio que esos restos pertenecen a René y a Phil, la madre y el padrastro de Bella. Quiero que alguno de vosotros vaya a hablar con Billy y le contéis todo lo que ha pasado hasta el momento. Voy a ir en busca de Bella.

-Ve tranquilo alfa, nosotros nos ocupamos de todo lo demás.- Dijo Paul.

-Gracias. Que tres de vosotros vayan a patrullar; dos alrededor del pueblo y uno por el perímetro de la tribu. También quiero que uno vaya inmediatamente a la casa de Bella para cuidar de su padre.

-Eso no será problema, Charlie está con mi padre Sam.- Me interrumpió Jacob. Yo solo asentí con mi cabeza.

-No pueden haber más muertes, esto está llegando demasiado lejos. Somos lobos, un honor y una maldición a la vez pero mirarlo por este lado, tenemos las facultades suficientes para erradicar toda amenaza hacia nuestros seres queridos, no permitiremos que haya más muertes.

Y justo después de esto, salí corriendo en busca de mi mujer. Su aroma dejó un rastro muy distinguible entre la espesura del bosque, me sería fácil encontrarla ya que además de mi olfato tenía el enlace de pareja que me arrastraba a ella sin ningún impedimento. Mi lobo se paseaba de un lado a otro de mi mente inquieto y furioso, nuestra mujer sufría teníamos que encontrarla cuanto antes.

Déjame tomar el control, dámelo. Mi hembra me necesita. Déjame salir.

Sin esperar siquiera a quitarme la ropa, hice el cambio. Mi bestia tomó completamente el control de la situación y se enfocó en seguir el rastro de nuestra mujer. Mientras seguía corriendo, pude darme cuenta de que mi Bella había corrido en un muy corto espacio de tiempo una distancia considerablemente grande, la cual ningún humano sería capaz de hacer. Eso era raro, ¿acaso mi chica estaba comenzando a tener las primeras peculiaridades del cambio a loba? El enlace de pareja dio un tirón dentro de mí, mi lobo rugió porque sin lugar a dudas eso era una señal de que algo le estaba pasando a mi mujer. Podía sentir que un cambio se estaba dando dentro de ella; un nuevo instinto, una nueva naturaleza que hasta hace poco se encontraba escondida dentro de su ser. Mi compañera iba a sufrir en cualquier momento la transformación y yo como su pareja y alfa pienso estar con ella.

Aumenté más aún la velocidad hasta que conseguí encontrar los restos de la ropa de mi mujer. Estaban hechas trizas y un suculento olor impregnaba esta parte del bosque.

Mi loba, mi hembra. Ella está aquí. Ve por ella, déjame verla.

Podía sentir una nueva presencia en la manada, no un lobo subordinado, sino una hembra con mi mismo rango y esa sin lugar a dudas era mi Bella. El cambio se había llevado a cabo y seguramente mi chica se encontraría un poco desorientada. Escuché un pequeño gimoteo detrás de unos arbustos cercanos y decidí dirigirme hacia allí. Cuando traspasé los setos me encontré con el animal más hermoso que alguna vez haya podido existir: una linda loba de pelaje marrón chocolate exuberante que daban ganas de acariciar a todas horas. Una rama crujió bajo mi pata y la loba frente a mí levantó la cabeza que mantenía apoyada en sus patas delanteras. Dos enormes ojos dorados me miraban con sorpresa, tristes y desolados por la pérdida que acababa de sufrir. Tengo que comunicarme con ella. Y por lo que podía percatarme, el enlace de pareja nos servía para ello, dándonos a ambos una privacidad respecto a toda la manada. Lo mejor que podría pasar, sin duda.

"¿Bella?"

"¡Samuel! ¡No sé qué ha pasado! Yo corría por el bosque y de pronto sentí como una especie de energía dentro de mí, me desmayé y cuando volví en sí me había transformado en loba."

"Dios, Bella eres tan bonita en tu forma de loba como en humana"- Le dije mientras me acercaba a ella y acariciaba su cabeza con la mía. Un ronroneo surgió en mi pecho ante el placer de estar tocando a mi loba.

"Cariño, sé que al principio es un poco difícil acostumbrarse al cambio pero pronto lo dominarás con facilidad."

"¿Me ayudarás?"

"¿En serio es necesario preguntarlo nena?"

Mi chica movió su cabeza hacia un lado y a otro negando mi pregunta, podía sentir su tristeza y en estos momentos el mejor consuelo que podía darle era permanecer junto a ella todo el tiempo.

"La perdí Sam, perdí a mi madre para siempre."

"No la perdiste del todo, ella sigue en tu corazón y mientras la recuerdes ella seguirá estando presente en tu vida. Atraparemos a ese monstruo Bella, te lo juro."

"Quédate conmigo Sam."

"Siempre cariño, siempre."


¡Madre mía! Qué capítulo más difícil de escribir, pido disculpas por si alguien se siente ofendido por él o le ha parecido muy sangriento pero debía ser así, los monstruos surgidos del terror se comportan así… Ya me dirán que les pareció. La información de ese tipo de tortura la obtuve de internet, practicada durante la Edad Media.

Muchas gracias por todos los favoritos, follows y reviews.

Muchas gracias en especial a: miadharu28, Nandita21unexplained, marieisahale, helenagonzalez26-athos. Gracias por vuestros comentarios.

Espero sus reviews para ver que opinan, ¿pasaremos de los 130 comentarios? Espero que sí, por favor.