Hola a todas. Nueva actualización. Siento mucho el retraso. Mi motivo es que no he tenido tiempo humano para poder dedicarme en pleno a escribir un buen capítulo. De veras, siento la tardanza.

Aviso que este capítulo puede no agradaros pero quiero que veáis y entendáis la naturaleza oscura y oculta que hay en la historia.

Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer, yo solo los tomo prestados para crear esta historia.

Gracias por todo.


CAPÍTULO 32.

Victoria POV.

-¿Alguna noticia nueva sobre el tema que nos concierne?

-Oh sí. La muchacha se rompió en mil pedazos. Fue divertido de ver eso.

Vaya con el maldito lobo. Parece ser que no soy la única cruel aquí.

-Me lo hubieras dicho y lo hubiese grabado para que disfrutaras del espectáculo. La maldita mocosa lloró y lloró como una niña sin su juguete favorito.

-Bien. Ese era el punto de toda esta mierda. Ya me estoy cansando de este tonto juego. Espero que mi compañero quiera dar el siguiente paso dentro de poco. Me estoy aburriendo a mares. ¿Tú no Josh?

-Me encuentro terriblemente aburrido. ¿Sugieres algo bella sanguijuela?- Me respondió con voz ronca y una sonrisa burlona jugando en sus labios.

-Cuidado con lo que dices, asqueroso chucho. Solo te dejo vivir porque nos eres útil en este juego de ajedrez en el que estamos participando.

-¡Vaya! Hieres mi frágil ego señorita. Yo solo estoy por complacer todas sus órdenes y deseos. Además yo-

-Deja de ligar con mi mujer perro sarnoso.- Interrumpió Edward cuando hizo su entrada en el salón.

Estaba guapísimo como siempre. Con su pelo cobrizo alborotado, su cara de niño angelical, aunque gracias a mi aparición ahora parecía más bien un ser sacado del mismísimo infierno. Sus ojos se habían vuelto de color rojo tras haber dejado esa estúpida idea de la dieta vegetariana. Llevaba puesto unos pantalones de vestir y una camisa, ambas prendas de color negro… Ummm. Una imagen muy tentadora. Y suculenta. Me daban ganas de arrancarle la ropa y follarlo hasta la saciedad. Pero tendría que esperar hasta que el maldito chucho se largase a cumplir su misión.

Edward llegó hasta a mí para tirar de mi mano y hacer que me sentara sobre su regazo. Su boca se aproximó hasta mi oído mientras su mano apartaba mi pelo.

-Te tengo una sorpresa especial pero no sé si te la mereces cuando te encuentro flirteando con nuestro invitado cariño.- Terminó de decir dándome un fuerte bocado en el lóbulo de mi oreja y haciéndome jadear por la anticipación subyacente.

-Yo no estaba flirteando. Lo sabes. Yo solo tengo ojos para ti mi hermoso señor.- Le respondí ronroneando de regreso a él a la misma vez que movía mis caderas sugerentemente sobre su incipiente erección. Dios. Estaba duro y era por mí. ¡Qué se largue ya el chucho sarnoso!

-Compórtate Victoria. Más tarde será el momento de jugar.- Su mano acarició mi muslo de manera descendente hasta llegar a mi rodilla y subir de nuevo hasta la mitad de él.

-A mí no me importaría veros follar. Sería un espectáculo entretenido. Y yo me estoy aburriendo bastante.

Ni de coña iba a follar delante del lobo.

-Josh, hoy te estás jugando que corte tus pelotas y se las dé de comer a los perros. Así que te agradecería que cerrases la puta boca y comenzáramos a hablar sobre el tema que nos interesa a todos.

-Creo que es momento de darle un golpe al maldito alfa de esa dichosa manada en esta ocasión. ¿Qué te parece si voy a encargarme de ese tal Billy Black? Le tengo ganas a ese maldito hijo de puta. O podría encargarme de él y del padre de la chica. Así mataríamos a dos pájaros en un mismo tiro. Nunca mejor dicho.

-No es mala idea. Así la maldita niña quedaría completamente rota por haber perdido a sus padres. Me encantaría ver como se desmorona ese feliz castillo de arena en el que está viviendo. ¿Qué opinas al respecto amor?

Esto sería muy entretenido, ya quería que el lobo se largase para que hiciera todo lo que acaba de decir.-Me parece bien. Pero quiero terminar con esto pronto. Ya estoy harta de que esa niña siga respirando por tanto tiempo. ¿Tú no Edward?- Acaricié su mejilla con la yema de mis dedos.

-Sí. Demasiado. Daremos este movimiento y el siguiente paso lo haremos con menos tiempo de margen. Esto se está alargando mucho. Y me apetece llegar al final de la partida. Los peones están cayendo poco a poco y solo quedarán los reyes. ¿Qué prefieres cariño? ¿Las piezas blancas o las negras?

-Negras. Ellos fueron los que nos jodieron primero.

- Las piezas negras serán entonces. Está decidido Josh. Cuando creas que es el mejor momento puedes ir a encargarte de esos dos objetivos nuevos. Vamos a hacer sufrir un poco más a los dos reyes blancos.

-Ahora mismo partiré para Forks. Tengo ganas de jugar un poco. Hasta pronto Edward, Victoria.- Dijo el lobo haciendo una teatral reverencia hacia nosotros. Yo solo pude rodar los ojos ante tal acto.

Josh se marchó por la puerta principal del salón dejándonos a mi hombre y a mí solos al fin. Yo lo miraba fascinada. Increíblemente incapaz de poder entender cómo había logrado que este hermoso vampiro se cruzara por mi camino. Tenía hambre, mucha hambre. Y no de sangre. Sino de él, de su cuerpo, de sus caricias, de esa endemoniada lengua que me hacía tocar el cielo y desplomarme de nuevo en la tierra para sentir la manera en que su polla me penetraba de maneta famélica y cruel. Lo adoraba, me encantaba cuando me follaba de esa forma, como si nuestra existencia fuera a terminarse en las próximas horas. Era un completo caníbal y hacía de mí un ser completamente necesitado.

-Me encanta la idolatría que tu mente hace de mí. ¿Qué tal si le damos un poco más de material con el que venerarme?- Me dijo con una sonrisa y una voz que hacía hervir todo el veneno que circulaba por mis venas. Hambre. Mucha hambre.

-Sí, quiero.

-Ven, vamos a darte tu regalo. Creo que te gustará.

Edward y yo nos levantamos del sofá de cuero, él tomó mi mano y me arrastró hacia arriba a las escaleras. Nos guio hasta el cuarto donde solíamos jugar todos los juegos perversos que ambos adorábamos. Cuando abrió la puerta un suculento aroma invadió mi nariz. Era increíblemente intoxicante. Mi boca se encontraba completamente bañada por la ponzoña, los músculos de mi cuerpo contraídos y listos para atacar a esta deliciosa presa. Umm. La garganta me ardía por la sed y mis ojos seguramente estarían mucho más rojos que de costumbre.

Mi señor apretó fuertemente mi mano, haciéndome parar mis divagaciones y sacándome de mi ensoñación. Giré mi rostro hacia él para saber qué paso tenía que dar a continuación. Sus ojos brillaban por la anticipación, su boca se encontraba torcida en una mueca divertida y su expresión en global era la de un hombre que estaba a punto de obtener una satisfacción anhelada. Me giró para tenerme en frente de él y rodeó con sus brazos mi cintura para pegarme a él.

-Ese es mi regalo amor. Quiero que lo disfrutes lentamente, quiero verte divertirte con ella y que luego te bañes en su sangre para que yo pueda degustarla en tu cuerpo. Ella cree que vamos a transformarla para tenerla con nosotros, le haremos creer eso. ¿Te gusta mi idea?

Joder. Esto era uno de los mejores regalos que me han hecho en toda mi vida.

-Me encantará cumplir con esa fantasía tuya mi señor.

Sus ojos ardieron con deseo. Podía sentir su miembro erecto pegado a mi vientre y sus manos apretando fuertemente mis nalgas. Las ganas de sucumbir a la pasión eran palpables entre nosotros y no pensaba hacernos esperar más.

Lentamente, me separé de Edward para darme la vuelta y dirigirme hasta el origen de ese sabroso y suculento olor. Una joven de cabellos rubios lacios y hasta la cintura se encontraba de rodillas en el suelo de madera, sus manos estaban apoyadas de forma plana sobre sus muslos y tenía la cabeza agachada, fijando su mirada en el parqué. Llevaba puesto simplemente su ropa interior de encaje negro. Ella era toda piel blanca y cremosa, parecía muy suave y el palpitar de sus venas bajo su piel era como un canto de sirena para mí. Muy pausadamente fui acercándome a la chica hasta que quedé en frente de ella para que pudiera ver mis tacones rojos. Acaricié suavemente su cabello y un ligero escalofrío recorrió su pequeño cuerpo.

-Eres muy hermosa. Levanta tu cabeza y mírame.- Le ordené suavemente.

Ella inmediatamente hizo lo que le mandé y sus bellos ojos azules se toparon con los míos. En ellos no había ningún miedo, solamente deseo y anhelo por lo que estaba a punto de suceder. Llevé mi mano hasta su rostro y recorrí su mejilla sonrosada hasta sus labios llenos. Muy bonitos.

-Eres toda una belleza. ¿Cómo te llamas cariño?

-Megan.

-Un nombre precioso para una linda señorita. ¿Me dejarás jugar contigo pequeña Megan?- Ronroneé mis palabras consiguiendo que su excitación aumentase levemente. Olía bien. Quizás la degustase un poco antes de drenarla.

-Sí, ama.

-Tan obediente. ¿Te apetece algo en particular mi señor?-Pregunté a Edward en voz alta mientras me giraba para mirar su rostro.

Él se encontraba sentado en el sofá de madera y relleno rojo, su pierna derecha se encontraba doblada sobre la rodilla izquierda apoyando su tobillo, su mano derecha descansaba sobre el brazo del sofá mientras la otra acariciaba su mandíbula de manera pausada. Estaba claro que se encontraba pensando el siguiente paso en esta puesta de escena.

Sus ojos capturaron los míos y una pequeña chispa danzó en su mirada.

-Desnúdala y acaríciala para darle placer. Me fascina verte llevando todo el control.

Oh sí, mi señor me estaba dando carta blanca para llevar a cabo todos mis deseos de dominar.

Esta noche iba a ser muy entretenida.

.

.

.

Josh POV.

Por fin me había marchado de la casa de esos dos asquerosos vampiros. La tipa tiene una buena follada pero esa peste que destila es asquerosa y hace que se me quiten cualquier deseo de tirármela. En fin, siempre puedo ir a algún bar y ligarme alguna muchacha fascinada por mi apariencia. Adoro a las mujeres jóvenes, son tan firmes y dulces.

Me dirijo hacia Forks en mi coche. Ahora es el mejor momento para viajar ya que es de noche y no hay tanto tráfico con el que toparme así llegaré temprano y podré encargarme de este asunto que tengo con los chupasangres.

Por fin voy a poder llevar a cabo mi venganza contra ese idiota de Billy. Fue un completo cabrón en el pasado y ésta es mi única oportunidad para hacérselo pagar de una vez por todas. Maldito hijo de puta, ¿por qué cojones tuvo que inmiscuirse en mi camino? Maldito sea él y toda su jodida prole.

El otro asunto a tratar es el padre de la mocosa. Que por lo que mi fuente me ha contado está viviendo con el traidor… Idiotas, piensan que la mudanza a las tierras de la tribu me harán detenerme y no entraré a atacar… ¡Vamos venga! ¡Podrían ponérmelo un poco más difícil! No es tan complicado, joder.

La noche está tranquila, una suave brisa mece las copas de los árboles que hay en los bordes de la carretera; el cielo está completamente despejado permitiendo ver todas las estrellas y la luna menguante. Es fascinante saber que pronto acabaré con ese engendro asqueroso de "Samuel Uley", él es tan culpable como Billy de todo lo que pasó. Estoy ansioso por escuchar cómo se le romperá el cuello cuando mi lobo lo muerda. Duro.

Oh. La fría y dulce venganza servida en un plato frío. La gente la teme pero no saben que es una de las mejores cosas por haber. El disfrutar y el regodearte del dolor que causas a alguien que previamente te lo hizo a ti es sumamente satisfactorio. Todo mi cuerpo vibra de antelación ante la expectativa de que todo esto terminará más antes que tarde. La recta final ha comenzado y solo quedarán en el juego de ajedrez las piezas claves.

.

.

.

¡Maldito sea ese jodido Alfa! Ha doblado las patrullas y cada veinte minutos sus estúpidos lobos merodean de nuevo la frontera. No puedo dejar que capten mi aroma, eso sería un gran error por mi parte. Debo conseguir esquivar a los lobos y llegar hasta la casa de mi "querido" amigo Billy. Aún es muy temprano y el jefe de policía no se habrá ido todavía a la comisaría. Estará durmiendo a pierna suelta. Espero no toparme con el hijo de Billy, mi fuente me dijo que le tocaba patrullar la zona exterior, así que no habrá ningún problema del que deba encargarme previamente. No me apetece nada transformarme en lobo para luchar con un criajo hormonado.

Subido a este árbol tengo una buena visión de los alrededores; siento que los lobos se aproximan así que nada más pasen irrumpiré en la aldea de manera sigilosa y alcanzaré mi objetivo.

Las ramas crujen bajo las patas de los tres lobos. Son rápidos, muy rápidos y puedo ver que tienen fuerza suficiente como para provocarme un buen daño, será mejor no hacerme notar, estoy en clara desventaja respecto a ellos.

Los lobos pasan delante del árbol al que estoy subido sin percatarse de mí. Dejo pasar unos pocos minutos para estar seguro de que no retrocederán sus zancadas y bajo para comenzar mi camino. Avanzo rápidamente por el bosque, esquivando ramas y raíces sobresalientes del suelo. El olor a humedad inunda mis fosas nasales y es reconfortante volver a sentir bajo mis pies esta tierra que una vez consideré mía. Durante un breve periodo de tiempo corro hasta que llego a la puerta trasera de la casa de Black. Dos corazones retumban constantes y las respiraciones de los hombres son calmadas. Genial. Todavía duermen.

Tomo el pomo de la puerta y lo giro despacio. Nunca cierran con llave en las casas de la tribu, nunca piensan que el mal puede presentarse en sus puertas y entrar… Ilusos. Aspiro fuertemente la combinación de olores y me decanto por el aroma de café que desprende uno de los cuartos. En ella se encuentra el querido jefe de policía de Forks, Charlie Swan. Profundamente dormido y perfecto para atar sin que oponga resistencia. Tomo de mi mochila el cloroformo, un pañuelo de tela y los cables de plástico que decidí cargar para crear mi obra maestra y con ellos ato las muñecas del hombre y estampo el pañuelo mojado en cloroformo sobre su boca. Enseguida cae inconsciente y yo puedo cargarlo hacia el salón para atarlo a una de las sillas.

Cuando tengo esto listo me dirijo hacia el cuarto donde se encuentra Black. Duerme profundamente, ajeno a mi presencia y odio que me ignoren. Alargo mis uñas y las paso sobre la superficie de la puerta provocando un chirrido espantoso y consiguiendo que Billy despierte sobresaltado y con un susto tremendo.

-¿Pero qué…?

Su pregunta muere nada más captar mi presencia. Sí, querido amigo. Mírame. Y mírame bien.

-Hola Billy. ¿Cuánto tiempo verdad?- Le pregunté como si nada sucediera, como si estar en su casa fuese lo más cotidiano del mundo.

-¿Josh? ¿Eres tú?- Preguntó extrañado y con voz rasposa debido al sueño mientras se intentaba poner recto sobre la cama. Vaya, su movilidad ha disminuido bastante desde ese día. Creo que debería felicitarme por ello.

-¿Qué tal Billy? Hace bastante tiempo que no nos vemos. Creo que han sido como veinticuatro años o así. ¿Cierto?

No recibo respuesta alguna por su parte y eso es divertido. Black siempre fue muy charlatán, le encantaba pasarse las horas y las horas hablando de todo y nada a la vez.

-¿Cómo has estado viejo amigo?

Sus ojos parpadean rápidamente y parece recobrarse del shock de verme.

-¿Qué haces aquí Josh? Creo que no tienes nada que hacer aquí. Tú mismo lo has dicho, desde hace veinticuatro años no se te ha perdido nada por estas tierras. Fuiste expulsado creo recordar.

-Oh sí, llevas toda la razón. ¿Pero sabes? Pasaba por aquí y me apetecía hacer una visita a mi viejo amigo y compañero de manada Billy Black. ¿No te alegras de verme camarada?

El rostro de Billy se endurece pero lo conozco demasiado bien como para saber que por dentro está terriblemente nervioso y que le aterra tenerme aquí delante de él. Soy un recuerdo oscuro para él, soy un demonio que vuelve de su pasado para cobrar una afrenta. Soy su peor pesadilla hecha realidad…

Maravilloso, fabuloso.

Por fin el verdadero juego comienza.


¡Ya está! Nuevo capítulo, espero que les haya gustado. Ha sido bastante distinto a los anteriores capítulos que han sido sobre nuestra pareja favorita y Embry. ¿Victoria y Edward en? ¿Qué opinan de eso? Es un tanto extraña la relación que tienen; la crueldad de ambos los unen y al mismo tiempo los separa… ¿Y Josh? ¿Qué les parece este personaje? Ellos tres son lo peor habido y por haber.

Muchas gracias por los comentarios recibidos. Hemos llegado a los 163 reviews! Gracias a:marieisahale, helenagonzalez26-athos, Bella Salvatore, cintygise, Juulii, Emina2. Gracias por vuestros comentarios. Me encantaron todos su comentarios, me alegra mucho que les gustara Embry y Dakota ^^.

¿Juulii tienes algo más claro o te han surgido más dudas? =P

Y Emina2 me subiste la moral diciéndome diosa xD

¿Me dirán qué opinan sobre el capi? Espero que sí. Me animan a seguir y a intentar escribir con más ganas.

Gracias por todo el apoyo.

Facebook: Mizar Cullen

¡Déjenme su opinión del capi! ¡Gracias por todo!