Hola a todas. Nueva actualización. Espero que les guste… ¡No se enfaden mucho conmigo!

Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer, yo solo los tomo prestados para crear esta historia.

Gracias por todo.


CAPÍTULO 33

Sam POV

Todavía no había terminado de romper el amanecer cuando Jacob, Embry y yo terminamos con nuestro turno de patrullaje. Estaba completamente agotado, lo único que me apetecía era acostarme en la cama y sentir junto a mí el calor del cuerpo de mi mujer. Joder, ese era un plan estupendo. Hoy no había ninguna prisa, era sábado y Bella no tenía instituto; así que podría disfrutar de mi compañera sin nada que me lo impidiera.

"Por dios Alfa, estoy agotado. Merezco unas vacaciones para perderme por ahí con Dakota."

"No te quejes Embry, todos estamos igual. A mí me encantaría ir a ver a mi hermana pero hasta que no acabemos con toda esta mierda no estaremos ninguno tranquilo ¿verdad Sam?"

Embry y Jacob estaban exhaustos, sus lobos ni siquiera eran capaces de levantar sus colas, la iban arrastrando al mismo tiempo que iban dejando un ligero surco en la tierra del bosque. Yo los entendía a la perfección. Estar en constante tensión nos estaba llevando a todos a un estado de alerta incesante y a tener un humor más voluble aun de lo que ya lo teníamos. Estaba harto de dar tantas vueltas en torno a este tema, ansiaba tener a mi compañera completamente a salvo de cualquier peligro y esta mierda se estaba alargando demasiado. Todos nos merecíamos un poco de tranquilidad.

"Eh, Sam. Andas un poco perdido Alfa."

"Lo siento Embry, estoy dándole vueltas a todo este asunto. Y dime, ¿qué tal con Dakota?"

Mi lobo pudo sentir con cierta diversión que el tímido de Embry se ruborizaba internamente al recordar cierto tipo de imágenes un poco subidas de tono respecto a su querida compañera.

Pequeño lobo tonto y enamorado…

¿A quién me recuerda?

A sí, a mí.

"Yo, bien, bueno es decir, a nosotros nos va genial. Dakota es todo lo que necesitaba y ella creo que es feliz a mi lado."

"Por lo que he podido ver en tu cabeza lo es. Y mucho. Vaya Embry, eres todo un semental."

"¡Cállate Jacob! No mires lo que no debes. Ni se te ocurra volver a echar un vistazo a mi compañera ¿entendido?"- Todo lo dicho se vio acompañado de un fuerte gruñido dirigido sin duda a Jacob. Embry estaba muy temperamental debido a lo reciente de su emparejamiento. Era normal, el lobo estaba aceptando y haciéndose a la idea de que por fin tendría junto a él a su compañera destinada hasta el fin de los días. Todos los demás compañeros de la manada sabrían lo es eso en un futuro, aunque algunos como Paul lo odiase.

"Tranquilo Embry, Jacob estaba tomándote el pelo."

"Venga lobo, sabes que era broma."

"Pues no lo hagas, mi Dakota es mía y solo mía. Tú no tienes derecho a fisgar en mi cabeza. Y no hagas más bromas respecto a ello, no tienen gracia."

"Cálmate Embry."-Le dije con la autoridad del Alfa. No me apetecía tener que intermediar en una pelea entre mis lobos, no era momento de que hubiese fisuras dentro de la manada. Ya bastante teníamos con que había un traidor entre nosotros, aunque esto solo eran sospechas mías.

Los tres continuamos trotando a través del bosque, manteniendo todos nuestros sentidos en alerta, a la espera de poder captar algún indicio de una visita inoportuna. Cerca de la tribu no habíamos captado nada, quizás los otros tres lobos que se encontraban patrullando habían podido percibir algún rastro.

"Sam, mi padre quiere que vayas a verle. Dice que quiere hablar contigo de no sé de qué. Si quieres puedes llegarte ahora. Él y Charlie se suelen levantar temprano."

"De acuerdo. Tu casa nos pilla de camino a los tres, pasaremos y le haremos al viejo Billy una visita."

Decidí que era hora de aumentar un poco la marcha. Yo solo quería salir pitando hacia mi territorio y estar con mi Bella. Así que, los tres comenzamos a correr a una velocidad moderada y pronto estuvimos a menos de treinta metros de distancia de la casa de Jacob. Sin embargo, algo no iba bien. Un aroma distinto bailaba en el aire, los animales que habitaban en el bosque se encontraban en un inusitado silencio… Algo no andaba bien. El aroma picaba mi nariz, era totalmente repulsivo y familiar. Ese aroma pertenecía al asesino. Al maldito intruso que se colaba en nuestras tierras para llevar a cabo todos sus malditos planes. ¡Mierda!

"Jacob quiero que vayas al norte para cubrir la parte trasera de la casa. Embry, tú ve hacia el sur para flanquear el otro lado de la casa. El asesino ha vuelto a entrar en la tribu y creo que está en tu casa Jacob."

"¿Qué? ¿En mi casa? ¡Sam! ¡Mi padre y Charlie se encuentran allí! ¿Y si les ha hecho algo?"

La voz de Jacob en mi cabeza era de angustia y terror. Todas estas muertes nos estaban afectando mucho y ninguno quería perder a ningún familiar más por culpa de ese jodido monstruo.

"Quiero que mantengas la calma Jacob. No vamos a dejar que a tu padre ni a mi suegro les pase nada. Pero tenemos que mantener el control si queremos darle caza y hacerle pagar por todo lo que ese hijo de puta nos ha hecho."

"Está bien. ¿Qué vamos a hacer Alfa?"

"Quiero que los dos contactéis con los demás lobos y les contéis lo que está pasando. No vamos a permitir que huya de nuevo, así que quiero que todos los posibles caminos estén cubiertos por alguno de ellos. Nosotros tres entraremos en la casa por un sitio diferente para hacerle una emboscada en el interior. Quiero que uno de los dos se encargue de atender a Billy o a Charlie, me da igual cual de vosotros."

"De acuerdo."

"Está bien."

"Corred."

En solo unos segundos alcanzamos el hogar de Billy. Todo estaba en silencio a excepción de unos ligeros gemidos dolorosos. El cabrón estaba haciéndole algo a alguno de los dos hombres. Maldito. En mi mente se oía el eco de las órdenes que había dado a mis lobos, ellos estaban haciendo todo lo que les había ordenado y los otros comenzaban a desplegarse según el plan. Esta era la ocasión perfecta para terminar con esta locura. Por fin sabríamos quien era este monstruo.

De un solo golpe embestí contra la puerta principal y conseguí derribarla. Allí se encontraba una de las imágenes más horrorosas que mis ojos habían visto nunca. Charlie se encontraba atado a una silla con la ropa cortada y manchada de sangre. Aun podía escuchar el latido de su corazón pero de manera muy acompasada, el asesino le había causado múltiples cortes por todo el cuerpo y un tajo en todo el cuello. Mierda, las paredes estaban llenas de salpicaduras y bajo la silla había un charco de sangre la cual goteaba de las manos de mi suegro. Joder.

Aparté mi mirada de Charlie y desplacé mi vista por la habitación para toparme nada más ni nada menos que con el cuerpo de Billy atado a la mesa y en el mismo estado que Charlie. Sin embargo, había pillado infraganti al asesino ya que me miraba con cara de sorpresa junto a la mesa donde tenía una mochila en la que estaba guardando una botella y un trapo.

-¿Qué demonios…?

Mi única respuesta fue un gruñido y un paso hacia adelante para ir a por la garganta del hombre frente a mí. Me era familiar, demasiado familiar. ¿Quién demonios era? Había algo en él que me llamaba mucho la atención y que me resultaba conocido en algún tiempo atrás. ¿Pero de qué?

-Vaya, vaya, vaya. Por lo que veo no me reconoces eh Samuel. ¡Qué pena! ¡Con lo que te recuerdo yo a ti!- ¿Cómo sabía que era yo? Y encima el maldito se estaba riendo de toda la jodida situación.

El sonido de los cristales de la ventana rompiéndose me hizo despegar mis ojos del hombre para ver cómo Embry entraba en la casa. Un poco más alejado pude escuchar como Jacob entraba por la puerta trasera y se dirigía hacia el salón donde nos encontrábamos todos. Al momento estaba parado en la puerta del salón con el pelaje del lomo completamente erizado mientras gruñía.

-¡Vaya! Ahora parece que sí estamos todos. Me halaga que hayáis venido a verme pero me temo que debo irme. Me están esperando y mi trabajo aquí ya está terminado.

"Jacob quiero que te centres en tu padre y en Charlie. Embry y yo nos encargaremos de él. Te lo aseguro."

"Es un completo hijo de puta Sam, déjamelo a mí. Mira lo que le ha hecho a mi padre."

"Billy te necesita más. Quédate con ellos y llama a Sue y a Collin, ellos podrán salvarlos. Hemos llegado a tiempo. Céntrate en eso Jacob. Les hemos salvado. Haz lo que te digo."

Embry y yo nos abalanzamos hacia el asesino pero el destino estaba en nuestra contra, todos los muebles se encontraban rotos y se ubicaban en nuestro camino para llegar hasta el hombre. Éste al ser un jodido lobo tenía una rapidez sobrehumana y aprovechó la ligera lentitud de nosotros para alcanzarlo. ¡Me cago en la puta! Salió corriendo hacía el fondo del salón para saltar a través del ventanal que había en esa pared. Tanto Embry y yo gruñimos ante la mierda de situación en la que nos encontrábamos.

El hombre salió disparado a través de la ventana rompiéndola en el proceso y nosotros fuimos tras su estela. El condenado era muy rápido incluso estando en su forma humana, yo aumenté más mi velocidad dejando rezagado a Embry. El bosque nos engulló, y en él comenzó la cacería. Este jodido hijo de puta no iba a conseguir escaparse de mí. No iba a permitirlo. Antes muerto que dejar que fuese libre para que pudiera volver a matar a alguno de mis seres queridos. Pensé en mi mujer, en mi hermosa Isabella. Ella seguramente me reñirá después por haber ido tras el asesino solo, pero sé que ella lo entenderá y si no la intentaré amansar con mis caricias.

Pensar en Bella me dio fuerzas para correr más rápido. Cuanto antes alcanzase al tipejo antes podría volver a casa con mi mujer. Pero hoy nada estaba de mi parte. De pronto el hombre se paró en seco y girándose para esperar mi placaje. El choque fue demasiado fuerte consiguiendo derribarnos a ambos en el suelo. Yo me encontraba en una posición de ventaja estando encima de él, permitiendo que mis fauces tuvieran a su alcance la yugular del hombre sin embargo antes de que pudiera dar el mordisco culminante sentí un inmenso dolor en mi cuello y una sonrisa macabra se hizo presente en el rostro del hombre.

-Tsk, tsk. Pobre Samuel, tan cegado por la ira que no se dio cuenta de que en mi mano tenía un cuchillo. ¿Qué tal se siente tener clavado en tu cuello el mismo cuchillo con el que he estado torturando a mi querido amigo Billy? Sabes, te lo regalo. Un detalle de mi parte para que conserves.

Esto no podía estar pasando. Mis fuerzas me estaban abandonando en milésimas de segundo y la oscuridad se estaba cerniendo sobre mí. Lo último que recuerdo fue la imagen del hombre quitándome de encima y salir corriendo mientras su risa macabra burbujeaba en el aire.

.

.

.

Bella POV.

Estaba muy preocupada. Samuel debería de haber regresado hace ya dos horas y mi loba se sentía muy inquieta por la ausencia de su lobo.

Algo ocurre. Ha pasado algo. ¿Dónde está mi lobo?

Esa misma pregunta me la hacía yo. ¿Dónde estaba Samuel? ¿Y si le había ocurrido algo? Oh dios mío, quizás habían hallado el rastro del asesino o de algún vampiro. Necesitaba respuestas; me estaba volviendo loca encerrada aquí en casa sin tener noticias de ninguno de los chicos. Me levanté del sofá y antes de tomar la chaqueta y las llaves de mi camioneta comenzó a sonar el teléfono. Fui corriendo hacia la mesita donde se encontraba y descolgué.

-¡Bella!- Gritó Kim con voz nerviosa.

-Kim, ¿qué sucede? ¿Estás bien?

-Sí, yo sí. Es que ha pasado algo y necesitamos que vengas a casa de Billy. Por favor.

-¿Qué? Kim por dios dime que ha pasado, no me dejes así. ¿Están todos bien? ¿A alguno le ha ocurrido algo?-Me estaba poniendo en lo peor. Pero todo esto no presagiaba nada bueno.

-Bella… Yo… ¡Dios! No sé cómo decirte esto pero han intentado asesinar a Billy y a tu padre.

La noticia era como un cubo de agua helada. No podía ser. ¿Billy y mi papá? ¿Quién se atrevía a quitarme también a mi padre? ¿No le era suficiente con haberme arrebatado a mi madre?

-¿Lo han matado Kim? No, por favor. Yo… No, no podría con esto. Kim, por favor, dime que Charlie no ha muerto. Por favor.-Le dije con voz estrangulada.

-Bella cálmate. Tanto Billy como Charlie han sido víctimas de un ataque pero ambos están vivos. Sue y el doctor Collin han conseguido estabilizarlos y es encuentran descansando en casa de Jacob. Por favor, ven. Te necesitamos aquí.

-Voy ahora mismo para allá. Gracias por llamarme.-Estaba tan agradecida. Mi padre estaba vivo. Sin embargo había algo que me estaba importunando.-¿Kim sabes algo de los lobos? ¿Están alguno herido?

El silencio por parte de Kim fue toda la respuesta afirmativa que necesitaba para confirmar mis sospechas. Mierda. ¿Quién de ellos estaba herido?

-Kim por favor, dímelo.- Si le llegase a pasar algo a Samuel…

-Bella… Yo lo siento mucho. Pero… Samuel está en estado muy grave y necesitamos que vengas. No responde a ningún estímulo y quizás tú seas la clave para traerlo de vuelta.

Sam. Mi Samuel. Mi lobo. Él era el que se encontraba en estado crítico. Mi mundo se volvió a romper más. El suelo acababa de resquebrajarse bajo mis pies o quizás era mi cuerpo que estaba sufriendo un mareo debido a la noticia. Apreté fuertemente el teléfono a mi oreja y mis lágrimas comenzaron a caer por mis mejillas. No podía perderlo a él. Sam es mi todo ¿cómo podría vivir sin mi corazón?

-Kim hagan todo lo que sea necesario. Voy para allá.

Inmediatamente colgué el auricular y salí corriendo hacía la puerta de la casa cogiendo en el camino las llaves de la camioneta de Sam. Su coche corría mucho más que el mío y en este momento la velocidad era lo que más necesitaba para poder llegar hasta mi compañero.

El camino hasta la casa de Jake se me hizo eterno aun habiendo pisado el acelerador lo máximo que podía. Las lágrimas acumuladas en mis ojos me dificultaban la visión pero no me importaba. Nada me importaba salvo llegar a Samuel. Mi loba paseaba de un lado a otro en mi mente, sintiéndose enclaustrada y acorralada por no poder emerger de mi interior y tomar por completo todas las riendas.

Déjame salir. Déjame ser.

No. Ahora no.

Apreté mis manos en el volante y volví a enfocarme en el camino. Solo me quedaban unos pocos metros hasta llegar. Podía divisar la casa delante de mí y me percaté que había varios coches aparcados allí. Aparqué justo al lado del coche de policía de mi padre y salí corriendo hacia el interior de la casa. Allí se encontraban las chicas y algunos de los lobos. Las expresiones de todos eran preocupadas y en tensión. La incertidumbre y el miedo por la posible pérdida de Billy y mi padre eran evidentes, pero sobre todo era por el estado de mi Sam. Ninguno quería perderlo. Él era el alfa de la manada. El jefe de la tribu. La piedra angular en la que todos nos sustentábamos.

Todos giraron a mirarme nada más que entré. Sus rostros se aliviaron un poco y Kim salió a abrazarme. Embry se levantó de la silla dejando la mano de Dakota en el brazo del sofá donde estaba sentada y dirigiéndose hacia a mí para pararse en frente mía y tomar mi mano entre las suyas.

-Hola Bella, necesitamos que estés calmada. Por favor. Tu padre y Billy se encuentran en una habitación supervisados por Jacob y el doctor Collin se está encargando de Sam.

-¿Qué fue lo que sucedió?-Mi loba estaba tratando de controlar mis nervios bajo una fuerte correa. Le daba gracias por ello.

-Jacob, Sam y yo volvíamos de patrullar y decidimos pasarnos por aquí. Sam se dio cuenta de que había un intruso y creó un plan de ataque. Cuando entramos en la casa encontramos al maldito tipejo recogiendo sus cosas tras haber terminado de torturar a Billy y a Charlie. Consiguió escapar y Sam y yo fuimos detrás de él. Pero yo soy mucho más lento que mi alfa por lo que me quedé rezagado y no logré seguirle el paso. Cuando alcancé a Sam, me lo encontré en forma humana y con un cuchillo clavado en el cuello.

Tal imagen se grabó en mi mente como si fuera un hierro al rojo vivo. Mi lobo apuñalado por el mismo hombre que había matado a mi madre y acababa de torturar a mi padre. Iba a matarlo con mis propias manos. Lo juro. No descansaré hasta que ese monstruo no se esté pudriendo bajo tierra. Pagará por haberse atrevido a tocar a mi compañero.

Lo pagará.

Sí. Mi loba estaba de acuerdo conmigo. Dulce venganza.

-Quiero verlo. –Fue mi único aviso antes de dirigirme hacia la habitación de la cual procedía el aroma de mi compañero.

Al abrir la puerta mi corazón de comprimió de dolor ante la imagen. Mi hombre acostado en la cama, inconsciente y con una venda rodeándole el cuello. Se le veía débil, muy débil.

-Hola Bella. Soy el doctor Collin. Puedes quedarte con él. En estos momentos se encuentra estable y he podido parar la hemorragia. Casi no lo consigo pero este muchacho es fuerte. Lo que me preocupa es que no responde a los estímulos externos y eso no es buena señal. Pasa.

El doctor se apartó del lado de la cama y caminó hacia atrás. Yo me lancé inmediatamente hacia Samuel y comencé a tocar sus brazos, sus manos, su pecho y su cara; cualquier parte de su cuerpo que estuviera a mi alcance y me permitiera asegurarme que lo tenía aquí conmigo, que él era real y no una mera ilusión. Que estaba a salvo dentro de lo que cabía. Mis lágrimas se derramaban sin ninguna contención, mi corazón latía desaforadamente y apenas me percaté de cómo salía el doctor de la habitación y cerraba la puerta tras de él.

-Sam. Por favor, Samuel. No me dejes.


Nuevo capítulo… Muy triste. ¿Qué pasará con Sam? ¿Conseguirá Bella traerlo de vuelta? Menos mal que los lobos llegaron a tiempo para salvar a Billy y a Charlie. ¿Qué sospechas tienen de Josh?

Muchas gracias por los comentarios recibidos. Hemos llegado a los 170 reviews! Me dejasteis impresionada. ¿Llegaremos en esta ocasión a los 180? Me comprometeré a actualizar el fin de semana que viene. Doy mi palabra si lo conseguimos =)

Gracias a:xoam, Bella Salvatore, Emina2, marieisahale, helenagonzalez26-athos, cintygise, Juulii.

Gracias por vuestros comentarios. Me encantaron todos sus comentarios. He visto sorpresas cuando se ha desvelado la identidad de los malos… Me siento contradictoria al respecto, por un lado me alegró haberos sorprendido y por otro pensé que en los capítulos en los que los malos aparecían hubo pistas muy sutiles… Quizás no fui tan evidente xD

Xoam pronto sabrás porqué Edward está haciendo todo esto, tranquila. Todo se sabrá.Bella Salvatore gracias por la ovación, me gustaron los tambores xD. Emina2 me encantan tus comentarios, ¡eres muy linda! marieisahale ¿qué te pareció este? helenagonzalez26-athos se salvaron menos mal, ¿te gustó este capítulo? Tenemos que hablar por el facebook, que no sé nada de ti desde hace días. Cintygise ¡me alegra haberte sorprendido! Juulii ¿evité tu enfado por la muerte de Billy? Dime que sí. Pero no me mates por como he dejado el capítulo con nuestro Sam, por fis.

Agradecer a todas las lectoras fantasmas, a las que le han dado a favorito y a seguir a la historia. Me encantaría saber la opinión de todas vosotras. Cuídense chicas.

Gracias por todo el apoyo.

Facebook: Mizar Cullen

¡Gracias por todo!