Claim: Sorano Aguria.
Advertencias: Algo raro y retrato flojo de una muerte anunciada.
Words: 375 sin nada; sin título, sin notas de autor. Solo texto.
Notas de autor: Aquí el drabble final de esta serie. Me ha gustado escribir sobre Sorano y explorar un género nuevo. Quizás no lo hice tan bien pero he aquí el intento. Review, crítica y sugerencia, bienvenidos.
Disclaimer: "Fairy Tail es propiedad de Hiro Mashima. Este Conjunto de Drabbles participa en el reto: Mes de apreciación: Agosto 2015 - Sorano Aguria del foro: Grandes Juegos Mágicos"
When the sky fell
CAP IV: Sol y luna
Arriba, en el cielo, justo atrás del sol; hay un Dios —mismo que la atravesó con su rayo— que mandó por ella. Cuando su cuerpo se iluminó, pensó que era el momento de volver a casa.
Sorano lo supo desde que era una niña pequeña: ella no pertenece a este mundo. Ella es una caída, quien estuvo condenada a vivir con los mortales por mero castigo. Pero cuando muriese, cuando Dios mandara por ella, sus alas retornarían, un aura incandescente brotaría de su cuerpo y escalaría los cielos.
Volaría y diría adiós. Flotaría cerca de la luna y gozaría de los rayos del sol.
Eso esperó. Pero la condena para una caída, más allá que perder sus alas, es seguir en la tierra ―pese a estar muerta―, para continuar odiando y añorar el día en que el cielo caiga, para estar en él nuevamente. Dejó de existir, pero sigue siendo una desalada.
Huele a podrido.
Su corazón no late.
No respira.
Sus nervios no responden.
Sus venas no bombean sangre.
Y todo en ella se está pudriendo.
Murió, murió cuando el cielo cayó y ese rayo la tocó. Ve las perforaciones de entrada y salida de éste en su cuerpo, hasta sintió dolor y olió la carne quemada a causa de ello. Su momento llegó, lo buscó y lo esperó paciente ―morir implicaba volver a casa―.
Pero los rayos se esfumaron, apareció la noche para después darle paso al astro rey. Sus órganos se pudren, huele horrible.
Con el sol o con luna; ella sigue ahí tirada y muerta, los gusanos comienzan a comerse lo que queda de ella.
Y lo comprendió. No van a venir por ella. Ella no va a irse, sus alas no aparecerán «una vez que las pierdes, jamás vuelven». Porque es un alma en pena.
En lo alto ve volando a unas figuras aladas y las lágrimas se escurren por sus ojos mientras intenta estirar su brazo para tocarlos, pero no los alcanza. Grita que vengan por ella, pero no la escuchan.
Sorano se va a quedar ahí: muerta y sin alas. Apestosa y olvidada. Carcomida y abandonada. Porque que así es para los ángeles expulsados; solo gozan del sol y la luna, pero jamás los merecerán. Jamás serán salvados.
En mi mente se mira mejor ―lo juro―. Es la primera vez que calo con una enfermedad mental así y no es nada fácil. Espero que me hayan entendido (?) que quise encaminar el odio que Sorano siente por ella misma ―y por la tierra― al tal grado de creerse eso. Pobre, me pasé. Bueno: ¡NO LO VUELVO A HACER!
Énfasis en:
*Síndrome de Cotard, también llamado delirio de negación o delirio nihilista, es una enfermedad mental relacionada con la hipocondría. El afectado por el síndrome de Cotard cree estar muerto (tanto figurada como literalmente), estar sufriendo la putrefacción de los órganos o simplemente no existir.
En 1880, el neurólogo Jules Cotard, describió la condición como Le délire des négations (el delirio de negación), un síndrome psiquiátrico de severidad variada. Un caso leve se caracteriza por el desamparo y el auto-odio, y los casos intensos se determinan por intensos delirios de negación y depresión psiquiátrica crónica.
