Una sensación se esparció por todo mi pecho. Felicidad, emoción, sorpresa, rabia, temor. Muchas cosas.

Esa persona que siempre he querido, que amo me dice que me quiere pero ¿Cómo me quiere? ¿Cómo ese amigo?¿Ese recuerdo? ¡Que es esto!

El estando dormido causa todo esto en mí.

-¿Por qué tengo que amarte? ¡¿Por qué?! ¡Maldición!- dije frustrada.

Me coloque un pantalón, una camisa y tome mi abrigo. Lo último que quiero es estar aquí.

Baje corriendo las escaleras. A lo lejos mi padre y mi tío me gritaron. Los ignore y salí de casa.

Corrí y corrí hasta ese lugar al que iba cada vez que estaba triste, un parque a unas cuadras de mi casa. Ese era mi lugar favorito.

Cuando llegue me senté y lloré. Ahora puedo hacerlo, porque antes al ver un hombre en público llorar así era muy extraño y hasta inadecuado.

Me desahogue todo lo que pude, ya me ardían los ojos. A pesar de eso no había aliviado el malestar que me agobiaba.

-Hola- dijo un chico- me recuerdes a un joven que venía aquí cuando se veía triste-

Voltee el rostro y vi a Kiba, un viejo amigo de la infancia.

-hola…-

-si eres idéntica a él… yo siempre lo veía escondido y veía su dolor, a pesar de que éramos amigos nunca pude ser sincero con él porque andaba detrás del idiota de Naruto todo el tiempo… me gustaba mucho… no me importaba que fuéramos hombres lo habría dejado todo por él… como lo extraño….-

Por sus ojos rodaron lágrimas. A pesar de que estaba sorprendida lo abrace. Se veía muy lamentable.

-Ya no pienses en eso… el ya no está con nosotros…- mientras dije eso comencé a llorar de nuevo- tal vez ahora este en un lugar mejor, siendo lo que siempre quiso, ser libre-

Mis palabras eran puñaladas para mí misma.

-lo siento… no me presente y te digo todo esto…-

-te conozco… eres Kiba… Hinete me hablo de ti… soy Hinata su prima-

Se separó de mi exaltado. Sus ojos brillaron y por un momento su tristeza se borró.

-Hinata… tu nombre es muy parecido al suyo…-

-si… ¿Quieres que seamos amigos? Hace poco llegue y no conozco a nadie…-

-¡Claro que sí! Pero no te alejes de mi cuando Naruto comience a hablarte babosadas, eso paso con Hinete, sabía que lo quería y por eso me odiaba-

Ahora todo tenía sentido. Naruto siempre me alejaba de él y evitaba que estuviéramos todos juntos.

-eso no va a pasar, tranquilo-

Le sonreí y seguimos hablando.

Estuve con Kiba unas horas. De verdad que me sentí mejor, mucho. Olvide por unos momentos ese dolor que sentía por mi amor no correspondido.

Cuando llegue a casa ya Naruto se había ido.

Cene en silencio y luego subí a dormir. Ya no quiero pensar en nada.

Me duche, me cambie y me acosté.

Una idea estaba en mi mente. Tenía que hacérselas pagar a Naruto si en verdad me quería, pero primero debía averiguarlo.

Cuando desperté, tome mi celular y marque ese número que me sabía de memoria.

-¿Hola?-

-Uzuna…- dije con mi tono de voz de hombre, el cual no había perdido, solo que lo cambie para que cayera más con la mujer que soy hoy-

-¿Hinete? ¿Pero cómo…?-

-yo… te he extrañado… lo siento…-

-¡¿Por qué siempre te disculpas?!- ya me trataba como siempre- la verdad no sé si estoy loco al escucharte cuando sé que no estas pero de verdad me alegra oírte… de verdad…-

-¿Estas llorando?-

-si soy un imbécil…. Yo…-

Se quedó callado. Primero fueron segundos, luego minutos. Él no me hablaba pero yo tenía que decir lo que sentía.

-Te amo-

Su respiración se agito. Quería como hablar pero no lo hacía.

-siempre lo he hecho, pero nunca tuve el valor para decírtelo… siempre te he amado y lo seguiré haciendo… te amo…y adiós-

Colgué el teléfono. Le saque la SIM y la guarde.

Mi corazón latía a mil por hora. De verdad lo había hecho, no puedo creerlo.

En el día me la pase con la familia. Papá ahora me trataba con más familiaridad y de vez en cuando me decía Hinete.

Los otros miembros me trataban bien y hasta me sonreían. Me encantaba. Pero no aguantaba estar todo el tiempo en tacones, no sé cómo las mujeres lo hacen toda la vida, en serio.

Cuando voy al baño veo mi cuerpo y aún no puedo creerlo. Mi deseo me había cambiado para siempre.

Aun cuando voy a orinar es un poco difícil porque me coloco de pie, a veces hasta me he mojado por mi descuido.

Y así pasaron varios días en mi casa, la misma pero yo ahora era diferente, ahora soy mujer.

Hace días que no veo a Naruto por ninguna parte y fe verdad quiero verlo. Por eso metí en mi bolso una ropa y salí. Eran como las 2 de la mañana.

Me fui corriendito para la casa de Uzuna y subí por el árbol. Abrí su ventana, que sabía que nunca la cerraba y entre.

Allí estaba el dormido. Entonces comencé a cambiarme.

NARUTO POV

Esa dulce fragancia esta tan cerca… tan cerca…

Poco a poco abrí los ojos y me encontré con algo asombroso. Hinete estaba sentado junto a mí.

-¿Hinete?- dije con miedo-

-Uzuna… hola…-

Entonces no tuve que pesarlo.

FIN NARUTO POV

Él se abalanzó sobre mí y me beso.

Si es increíble. Sus manos tomaron mi rostro y me besaba. Yo en shock no pude separarme, en lugar de eso lo seguí besando. Entre más lo hacia mi mente se iba colocando en blanco, no podía pensar en nada que no fuera él. Mis manos lo rodearon y lo abrace.

-Te amo Hinete, te amo tanto… perdón por demorarme tanto… quédate conmigo haré lo que me pidas… hasta me quito mi apellido…- me decía entre beso.

No puedo creer que me esté diciendo todo esto. Mi cuerpo se mueve solo y lo beso aún más. Mis lágrimas aparecen de la felicidad que siento.

-No llores… yo soy quien debe llorar…- dijo y me metió la mano debajo de la camisa.

¡Rayos!

Chasquee los dedos y el cayo desmayado.

Menos mal esta técnica de la familia me salvo en este momento. Si no se habría dado cuenta que soy mujer.

Salgo de su casa sumamente excitada, tanto que no puedo pensar bien.

Al llegar a casa, a mi habitación, por primera vez como mujer me toco pensando en él…

NARUTO POV

Me desperté y me encontré solo, entonces ¿Todo fue un sueño? No puede ser…

Mire toda mi habitación y estaba como cuando me dormí... pero algo debió de pasar.

Me pare y me fui al espejo del baño. Prendí la luz y vi mis labios hinchados, además de que yo tenía su fragancia. Había pasado. Como sea que haya pasado lo averiguaré.

Las vacaciones terminaron. Ahora iniciaba otro semestre.

Cuando llegue al salón todos murmuraban algo.

-Hola chicos ¿Qué es lo que pasa?-

-Acaba de llegar una chica nueva… y es muy parecida a….- pero se calló

-¿A quién?- dije alegre y la vi.

Una chica de cabellos azules, piel blanca, con un vestido largo… estaba al otro lado.

Me separe de quien hablaba y caminé hacia ella.

Ella volteo para hablar con alguien y la vi. Era la prima de Hinete… ella me vio y su rostro se sonrojo.

Me acerque más a ella, hasta estar de frente.

Tenía esa fragancia, su fragancia.

-Hinete…- le dije suavemente

-Hinete no… Hinata…- me dijo nerviosamente.

Eran exactamente iguales. Ella la versión que siempre imagine de él si fuera mujer. Es como un regalo de Dios, además en la misma carrera que yo.

En su mano había una pulsera de plata… igual a la mía… esta chica es la clave para saber qué es lo que me pasa últimamente y el porqué de mis alucinaciones.

Me fui a mi silla. A ella le toco unas dos filas apartada de mí.

La clase comenzó. Ella era muy buena, decía lo mismo que él. Entre más hablaba más me deleitaba.

El profesor pregunto algo y respondimos al tiempo. Inconscientemente hice algo.

-¡Bien Hinete!-

-¡si!-

Alzamos el puño cerrado arriba y sonreímos.

Era lo que siempre hacíamos al contestar algo bien.

Todos se quedaron callados. Ella se sentó asustada y lo supe. Tenía que hablar con ella. Tal vez si la besó…

FIN NARUTO POV

Todos me miran de una forma extraña. Rayos. Lo hice inconscientemente. Pero lo que más llamó mi atención fue la cara de Naruto. Estaba como embelesado viéndome.

Él se dio cuenta, lo sé. Ahora nadie iba a quitármelo de encima porque cuando a él se le mete algo en la cabeza nadie puede sacársela.