Desde que llegue a la universidad todos me sonreían y a la vez querían hablarme por la curiosidad que les despertaba el hecho de que fuera idéntica a Hinete.
Siempre había gente a mi alrededor y todos me hacían preguntas como de donde venía, que era muy hermosa, que si mi ingles era fluido… pero había algo que me tenía incomoda, había un chico llamado Sasuke que me veía fijamente y me lo encontraba en todas partes, no me hablaba solo me veía, lo que se me hacía raro, porque según recuerdo él siempre tuvo chicas a su alrededor pero nunca miraba a ninguna hasta ahora ¿Debería hablarle?
Camine a la cafetería y vi que todos silbaban, me asome para ver que era… Naruto y Sakura se estaban besando delante de todos…
Sentí mucho dolor, más que cuando era hombre, debe ser que por ser mujer ahora soy demasiado sensible, pero era como si me faltara el aire… no podía seguir viéndolo.
Salí de ese lugar y corrí hacia el gimnasio. En el camino tropecé con alguien y no pude aguantarlo; en el piso comencé a llorar sin poder evitarlo
-Lo siento… lo siento…-
Unos voces y pasos comenzaron a acercarse, entonces sentí que unos brazos me rodearon y el calor de un cuerpo junto al mío; levante la vista
-Sasuke…-
-shh… quedémonos así, entonces no te verán llora-
Me aferré a él y llore en silencio.
Esas personas decían cosas como "¿Sasuke esta abrazando a una chica?, ¿No es esa Hinata?..." hasta que escuche esa voz que me atormentaba
-¿Qué es lo que pasa…? ¡¿Hinete?!-
No quería verlo de ninguna manera, como si dijo que me amaba y un montón de cosas se besa con ella así…
-Sasuke suéltala-
-¿Por qué debería? Ocúpate de tus asuntos-
Me ayudo a levantarme y coloco una gorra en mi cabeza de tal manera que no se me vieran los ojos.
-¿Por qué estas con él?-
-¿No debería?- le dije secamente
-Vamonos Hinata-
Coloco su brazo encima de mis hombros y nos alejamos de allí.
-Gracias por ayudarme… hubiera sido vergonzoso que me vieran de esta forma… ¿Cómo puedo agradecerte?-
-tengamos una cita-
-¿Perdón?-
-si una cita, el viernes en la noche pasare por ti ¿Estas en casa de Hinete no es así?-
-si-
-bien, a las 7 paso por ti, ponte hermosa-
Me dejo en el pasillo y se fue. Tuvo un gesto tan amable a pesar de ser tan taciturno. Iría a la cita y de paso le llevo algún presente, hoy se comportó muy lindo conmigo.
Estoy siendo muy cursi… pero ya que tendría que acostumbrarme a todas estas nuevas emociones.
Desgraciadamente en todas mis clases me veo con Naruto ¡Es increíble! No puedo librarme de él en ningún momento.
El profesor de economía dijo que hariamos parejas para hacer unas investigaciones pero que él ya las había escogido. Comenzó diciendo todos los nombres… hasta que llego al mío.
-Hinata y Naruto-
¡¿Qué?!
-Profesor…-
-Hinata ya están decididos o acaso ¿Crees que es demasiado para ti?-
-no señor-
-bien, continuemos, las parejas que ya he llamado colóquense juntas-
No me movería ni un paso, él era el hombre, que viniera.
Se sentó a mi lado sin decir una palabra hasta que nos asignaron los temas. El profesor dijo que fuéramos a hacer nuestra investigación ya que como era el primer trabajo tendríamos que terminarlo en 3 días ¡3 días! Es muy poco tiempo… de los nervios comencé a jugar con mis dedos… estaba muy ansiosa
-Tranquila… lo haremos bien y a tiempo…-
-Naruto… es muy poco tiempo…-
-tendremos que trabajar duro todos estos días ¿Comenzamos desde hoy? Así lo tendremos listo para el jueves-
-está bien-
-¿trabajamos en mi casa?-
-sí, tipo 5 de la tarde estoy allá, llevare algo para comer-
Las clases se acabaron con normalidad y fui a casa. Almorcé y me fui a bañar pero muy muy nerviosa, no sabía que ropa colocarme ni que peinado hacerme… entonces recordé que a él le gustan los vestidos en las chicas y el cabello hacia un lado y eso me hice.
Me despedí de todos y fui corriendo a su casa.
Toque el timbre.
-Buenas, busco a Naruto….- era su padre, el señor Minato-
-¿Eres la compañera de la universidad?-
-si señor-
-entra-
Me llevo a la sala y me dijo que esperara. Al rato vino él con una bermuda negra y una camisa naranja, se veía tan bien… que si tuviera mi miembro masculino creo que se me notaria él como me puso verlo, doy gracias a Dios porque ahora nadie se daría cuenta de mis emociones y excitaciones… antes tenía que irme al baño corriendo y descargarme… ahora solo podía aguantarlo, sin vergüenza.
-Hinata… estas muy bella…-
-también te ves bien-
-bueno muchachos los dejo estudiar, hay comida y de todo en la nevera, Naruto tu madre y yo llegamos mañana- se fue sin decir más.
-a veces mi padre es demasiado estricto que incluso me da miedo…-
Tome su mano, sé que su relación con su papá no era buena pues al esperar tanto de él le exigía demasiado.
-traje galletas de vainilla y fresa, podemos hacer café y merendear-
Se quedó en silenció, al rato me dijo que iba a prepararlo pero le dije que yo lo haría.
Fui a la cocina y saque todo de su lugar pues conocía todo de memoria, él café arriba, al lado el azúcar… y así lo hice; luego baje las tazas y lo serví. Mientras lavaba mis manos me abrazo por detrás.
-sigues recordando donde esta cada cosa Hinete-
¡Rayos!
-Yo… yo…-
Me volteo dejándome de frente a él.
-no me sigas mintiendo, tu eres mi Hinete ¿Verdad?-
-te equivocas…- dije nerviosamente
-entonces no te dará nada si hago esto- me dio un beso en el hombro… lo que más me excitaba en este mundo…-
-no hagas eso…-
Lo hizo en el otro, mis piernas tambalearon; quise alejarlo pero me lo impidió.
-no huyas, siempre quisimos esto y ahora no podras dejarme dormido- tomo mis manos y me las colocó detrás de la cintura y las amarró con algo.
Ya estaba mareada por lo excitada que estaba cuando lo vi y ahora esto… no tenía fuerzas… el ser una mujer es difícil porque mi mente se nubla y no puedo pensar en nada…
Tomo mi mentón y me alzó la cara.
-¿Por qué estabas con Sasuke hoy? No me mientas-
-por nada-
-dime la verdad ¿Te gusta?-
Beso mis hombros de nuevo y luego mi cuello, no puedo pensar con claridad.
-Vamos Hinete dimeló-
-no hay nada que decir…-
Ahora beso mi pecho por encima de mis pechos haciendo que soltara un gemido.
-me vas a volver loco… si no me dices… te haré lo que siempre fantasee al imaginarte mujer y ahora que te tengo aquí lo haré…-
-no sigas… tú tienes con quien desquitarte… solo llama a tu zorra Sakura… suéltame..-
-¿Así que estabas celosa? ¿Por qué la bese?-
Beso más abajo.
-no…-
-dime la verdad-
Bajo más mi vestido y ahora veía mi brasier.
-no aguantaré mucho… solo dime….-
No iba a perder mi dignidad.
-no-
-Hinete… no Hinata, no me culpes por lo que voy a hacerte, es tu castigo por estar con ese-
Beso mi pecho y sentí un corrientazo en mi espalda… si esto sigue voy a morir…. Nunca había sentido esto…
-Naruto… soy virgen… por favor…. Déjame… te diré lo que quieras…-
-ah- me soltó por un momento y luego me miró- no voy a hacer que dejes de ser virgen… así que tranquila… Hinete tambien lo era… ahora dime ¿Quién te dio esa pulsera?-
Me quede callada. Él aprovecho y bajo más mi sostén, dejándome un seno al aire y besándolo de arriba hacia abajo. No creí que el pecho diera todas estas emocione…. Es muy bueno…
-tú…-
-¿Cuándo?-
-cuando éramos niños… ya detente por favor…-
-¿Eres Hinete verdad?-
-…..-
-¡Dime!- me gritó.
Lamio mi cuello hasta llegar de nuevo a mi pecho y comenzar a succionarlo. Por Dios, como lo deseo en este momento.
-Uzuna…-
Se detuvo y me miró con los ojos llorosos.
-¿Cómo me llamaste?-
-Uzuna… siempre te gusto que te llamara así… ¿Eso responde tu pregunta?-
-Hinete…-
Tomo mis labios salvajemente en un beso apasionado y profundo. Mis piernas flaquearon y me fui hacia un lado. Él me agarró y me llevo al sofá.
Estamos demasiado excitados, hasta ciento que estoy mojada allí abajo.
-¿Cómo es que eres Hinete?...- dijo Naruto con voz ronca de la excitación-
-no lo sé…- no podía contarle
-si lo sabes…-
Metió su mano debajo de mi vestido al mismo tiempo que de mi ropa interior.
-estas muy mojada… Hinata dime o te besaré allí…-
-Uzuna por favor… no…-
-¿Cómo terminaste siendo mujer?-
Bajo su vara hasta allí.
-¡Porque era lo que deseabas! ¡Idiota! De esta forma si podrías amarme-
De mis ojos comenzaron a caer lágrimas y de los suyos también.
-si no soy Hinata nunca estarías conmigo… ni me besarías ni me tocarías de este modo… te he amado tanto tiempo que quería morir… y tu reacción al hacerme todo esto lo comprueba… solo me deseas así… de alguna forma cuando me lance a río desee tanto esto que termine así, solo créeme… idiota…-
-pero yo ya te amaba tonta… solo que era un cobarde… perdóname… ahora te mirare solo a ti-
Desamarro mis manos. Entonces algo salvaje se apodero de mi.
Lo tumbe hacia atrás, me senté arriba de su ingle y amarre sus manos a las patas de la mesa.
-ahora recibirás tu castigo, por no defender tu amor y por manosearme de esa forma-
Fui hasta su cara y lo bese mientras mis manos recorrían su pecho.
-Hinata… si sigues así… no respondo por lo que pueda hacerte…-
-solo calla Uzuna-
Y así comenzó mi lenta y dulce venganza.
