Disclaimer: Final Fantasy VII y todo su mundo es propiedad de Square-Enix.
.Cerrado bajo llave.
por. Bechan in wonderland.
Capítulo 09. La otra.
Los pies descalzos de Yuffie se arrastran por el suelo de madera. Un viento otoñal se cuela por la puerta abierta arrastrando hojas secas y frío dentro de la casita. Yuffie se cobija más debajo de su poncho de lana al acercarse a la entrada y pelea durante unos segundos con el viento para cerrar la puerta con el pesado cerrojo de hierro. Agotada, sus tristes ojos miran a través de la venta más próxima.
―Menudo viento se ha levantado.
Murmura en alto para combatir la soledad y se dirige a la cocina para prepararse un chocolate caliente e ignorar que otra noche más ha despertado al notar la ausencia de su marido en la cama. Con la taza humeante, cruza el pasillo en dirección al salón y durante unos segundos sus ojos se cruzan con el cerrojo de hierro de la puerta y piensa que si Vincent vuelve no podrá entrar. Pero un ataque de orgullo la posee y piensa que culpa suya, por haberse ido a tempestivas horas de la noche.
Se tumba en el sillón y observa su reflejo en la oscura pantalla del televisor apagado. Es joven. Siempre lo será. Incluso siendo mujer, sigo siendo joven. Y sabe que es bella. Rufus Shinra y el turco Reno la habían pretendido en su momento. Pero ella escogió a Vincent, quien jamás la halagó ni la pretendió como lo hicieron los otros dos jóvenes y que sin embargó la enamoró como ningún otro hombre pudo.
Vincent le había advertido de las dificultades. Él estaba muerto. Sin embargo, día tras día y año tras años, habían conseguido que la evidencia de que era un muerto viviente no fuese un obstáculo. Vincent no envejecía como ella, sin embargo para él verla madurar parecía una experiencia divina y Yuffie no se sentía insegura cuando notaba el paso de los años al ver su devoción hacia ella en sus ojos rojos. Vincent no necesitaba comer, pero le preparaba a Yuffie exquisitos manjares y la observaba complaciente devorar su comida con felicidad. Vincent no dormía, pero cada noche se acostaba a su lado en la cama y la envolvía con sus fuertes brazos contemplándola dormir. Vincent no podía darle hijos...
Y aunque al principio eso no era un problema para Yuffie, a veces se lamenta al saberse que nunca sentirá lo que es tener un bebé en el vientre. La primera vez que sintió el dolor de esa verdad fue cuando vio a Tifa embarazada de cinco meses. Sin embargo, aunque costó, Yuffie pudo superar el dolor. No la nostalgia, pero si el dolor. Vincent comentará de adoptar, como hicieran Tifa y Cloud con Danzel. Pero Yuffie se negó. No necesitaba un niño en su vida para ser feliz, es simplemente que a veces le punza saber que aunque quisieran, no podrán tener un hijo biológico.
Pero lo que Vincent nunca le advirtió a Yuffie es que su corazón jamás le pertenecerá completamente a ella. Vincent la quiere. De eso Yuffie no tiene duda alguna. En esos quince años Yuffie ha comprobado que Vincent la quiere, la desea, la adora, la necesita. Yuffie sabe que Vincent hará lo que sea por hacerla feliz, menos entregarle totalmente su amor.
―Lucrecia...
Se atreve a pronunciar. Nunca se ha atrevido a pronunciar su nombre en alto. Al principio, sólo pensar su nombre le parecía como si la estuviera volviendo a la vida. Pensaba que si no habla de ella, desaparecería. Cuando se dio cuenta de que eso no iba a pasar, se negó por despecho. No quería darle a Vincent la satisfacción de que pensará que le preocupaba o interesaba lo suficiente como para hablar de ella. Y finalmente le quedo claro que su rencor no significaba nada para él. Y Yuffie nunca podrá rellenar el vacío que le dejó ella, porque la propia Lucrecia sigue aún llenando ese vacío cuando Vincent desaparece sin decir nada para visitarla en esa oscura y fría cueva.
Yuffie está segura que si no tuviera el espectro congelado en energía mako cristalizada para verla, Vincent ni recordaría su aspecto. Y sin embargo, no puede hacer nada contra su fantasma, contra su eterna existencia. La muerte la hizo inmortal para Vincent, igual que su muerte lo hizo inmortal para el mundo. Yuffie piensa que quizás cuando muera por la vejez, ella también consiga ser inmortal para él. Y mientras tanto se dedica a esperar las migajas de tiempo y amor que le ofrece su marido, siendo la otra para él.
Notas de la autora: Jo, no sé qué me pasa últimamente que sólo me salen cosas tristes. No puede ser, no puede ser. La próxima vez me esforzaré en hacer algo alegre y lleno de ternura para levantar los ánimos de esta serie de historias ^^.
