El estar sentada arriba de él había hecho que me volviera de alguna manera loca, pero debía de estarlo más si quería continuar con este juego. Lo deje allí ordenándole que no se moviera; fui hasta la cocina y había una botella de vino, la abrí y me pegue de ella y comencé a tomar y me apresure tanto que casi me ahogo pero me tome la mitad. Cuando me levante mi cabeza dio vueltas y supe que estaba lista.

Volví a su lado.

-¿Estás listo?- dije con una voz que me pareció muy sensual

-listo… ¿Para qué?- dijo con voz temblorosa

-para… jugar…- le dije lamiéndome los labios

-Hinata… esto es mala idea, en serio… yo…. Ya no pienso….-

-no tienes que pensar- me acerque a él y le di un pequeño besito.

Luego baje a su cuello y lo lamí, el soltó un gemido, así supe que lo estaba haciendo bien.

-¿Qué quieres que te haga? –

-Hinata…-

-vamos Uzuna, dimelo…-

-Hazme lo que quieras… yo solo te quiero a ti…-

-entonces empecemos- iba a hacer que me rogara que estuviéramos juntos y ese sería su castigo.

Comencé a lamer su cuello y a dejar marcas en él, así esa tipa vería que Naruto tiene una nueva dueña y esa era yo.

Le alce la camisa y lo lamí también del pecho hacia abajo; sobándole suavemente la piel con la yema de mis dedos. Él solo se estremecia y temblaba mientras gemia.

Suavemente le baje la bermuda dejándolo en boxers y sorpresa sorpresa eran los que le había regalado hace un tiempo.

Un calor me subió desde los pies y desde la cabeza hasta la entre pierna ¡Dios! Estoy muy caliente…

Pose mi mano sobre su miembro que ya estaba duro.

-Hinata… ah…. Tócame más….-

-Uzuna… te ves demasiado excitado ¿Podrás soportarlo?- lo agarre con fuerza haciendo que Naruto quedara casi sentado. No lo solté.

-Hinata… te advierto, estoy a punto de comerte-

-eso lo veremos- lo solté por un instante mientras quite ese bóxer a toda velocidad para tenerlo de nuevo en mis manos. Estaba muy pero muy mojado, tanto que estaba a punto de venirse.

Me baje las tiras del vestido y desabroche mi sujetador, quitándomelo suavemente y dejando expuestos mis pechos. Comencé a tocarme y él se veía cada vez mas embaucado en el deseo.

-Hinata déjame tocarte… -

-no-

Ahora alce mi vestido, dejando que viera mis bragas y metí mi mano debajo de ellas tocándome suavemente y haciendo que mi cuerpo temblara.

-Hin… vamos… por favor… me voy a explotar…-

-pídelo más-

Y metí uno de mis dedos en mi interior, soltando un gemido.

-por favor… por favor… Hinata…. Por favor…-

-¡Muy bien!-

Me fui hasta su miembro y lo comencé a besar. Él temblaba y supe que no aguataría mucho, entonces lo metí todo en mi boca y comencé a lamerlo de arriba hacia abajo, saboreándolo todo, sientiendolo mío. Sus gemidos se hicieron cada vez más fuertes y constantes, acelere la velocidad y explotó. Lleno toda mi boca de su ser y lo tragué.

-Nunca vi nada más sexy que tu… te lo juro… ahora me toca-

De un jalón soltó sus manos y me coloco ahora acostada en el piso.

-No puedes moverte, te haré sentir bien-

Con un movimiento alzo mis caderas y rompió mis bragas con las manos.

-¡Hey!... Aho… ahh-

Su lengua comenzó a jugar con mi clítoris. Esta es la mejor sensación de la fucking vida, siento tantas cosas, como electricidad, costillas, vergüenza, pero me siento muy pero muy bien. Mis gemidos incrementaban y decía su nombre, lo que le encantaba pues sus lamidos se hacían más profundos. Si esto seguía iba a entregarme por completo a él hoy y no es la idea.

-Uzuna… ya…-

-aún no-

Introdujo en mi uno de sus dedos.

-Uzuna…-

-eres muy rica Hinata… déjame probarte un poco más…-

Siguió en sus toques y yo derritiéndome por él. Así seguimos hasta que se acostó arriba de mí y comenzó a besarme. Lo atraje con mis manos y lo abrasé para sentirlo. Lamia mis senos y los tocaba, ahora estaba en un punto sin retorno, literalmente mis pensamientos se esfumaron, hasta que sentí algo que se introducía en esa zona de abajo, no puede ser, Naruto estaba a punto de hacerme el amor.

La cosa era ¿Dejaría realmente que lo hiciera?