Entonces me coloque de pie, rodándolo hacia detrás, mirándolo de reojo.

-Hasta aquí llegaremos hoy-

-¡¿Qué?! No me hagas esto… estoy muy muy caliente…-

-sabes cómo solucionarlo… este fue tu castigo por hacerme sufrir y sentir miserable- acomode mi ropa interior y el vestido- esto tendrás que ganártelo porque no pienso entregarme a un hombre con novia, así que me voy, ah se me olvidaba, el resto del trabajo te lo enviare al correo, hasta luego Uzuna-

Me fui rápidamente de esa casa, porque si seguía allí era cuestión de tiempo para que fuera yo quien me abalanzara sobre él, que cosas, el hombre que creo que es el amor de mi vida está allí esperando por mí y yo huyo de él ¿Eso es lógico? Siento que quiero estar a su lado pero no así, como corriendo y dándole todo fácil, no, me respetaría a mí mismo y me valoraría, así que lo haría mucha mejor esta vez, el tendría que aprender.

Pasaron los días y no volvimos a nombrar el tema, solo nos saludábamos y hablábamos de lo de la universidad, eso sí nos poníamos a estudiar era en la biblioteca, donde hubiera multitud.

También me he encontrado a Sasuke de vez en cuando y nos hemos hecho amigos; aunque es una persona callada tiene muy lindos sentimientos y sabe entenderme, somos muy parecidos. Almuerzo o comemos la merenda con él y hablamos todo el tiempo, por lo cual Naruto se ha molestado mucho conmigo pero le deje claro que él no tiene por qué reclamarme si solo somos amigos, por lo que se ha quedado un poco calmado, pero sé que me está dando el tiempo que necesito.

Naruto y Sakura se han distanciado pero no se han dejado del todo, lo cual se me hace muy pero muy confuso, porque si él quiere estar conmigo ¿Por qué sigue con ella? ¿No dijo que me amaba? ¿Entonces qué?

-Hinata ¿Qué ocurre? Arrugaste la hoja de tu trabajo-

-lo siento Sasuke es solo que estoy muy pensativa, no sé qué hacer ni que pensar ¿Por qué me confunde de esta manera? ¡¿Por qué?!-

-shh… tranquila no grites- lo estaba haciendo sin darme cuenta- sabes hagamos una cosa, esta noche hay una fiesta y creo que ese idiota no te dijo, ponte bien linda y vamos ¿Te parece? Veremos como actuara, ven vamos-

Tomo mi mano y me llevo hasta su auto. Pero en el camino todos nos veían raro claro.

Ya en el auto fuimos hasta el centro comercial, otra cosa que había notado es que él es muy pero muy rico y se da un montón de lujos, como el ver los extremos de las películas, ir a buenos restaurantes y eso.

Llegamos y fuimos corriendo hasta una boutique con hermosa ropa.

-quiero que la coloquen hermosa para esta noche, vamos a ir a una fiesta juvenil, pero quiero que se vea atrevida pero interesante, son las 4 pm y la fiesta es a las 7, lo que les da 3 horas para alistarla, llamen a un estilista también-

-como ordene Sasuke sama-

-¿Sama?-

-si la mayoría de estos locales son de mis papas, tu sabes las inversiones-

-ahh-

-otra cosa, tienes que ir con él-

Apareció detrás de un mostrador Kiba

-¿Kiba? ¿Pero qué…?-

-él es el más indicado para ir contigo Hinata- se acercó Sasuke a mi oído y me susurro- sé bien que eres Hinete y por todo lo que has pasado ¿Crees que no me había dado cuenta? Vi tu alma en el cuerpo de una chica, tengo ojos especiales- me guiño un ojo- y bueno me lo llevare para que lo preparen, nos vemos en un rato-

Así empezó todo este preparativo. Me peinaron, maquillaron, depilaron, de todo y ya era hora de que volvieran a verme. Me colocaron unos shorts cortos, ajustados, una blusa negra ceñida al cuerpo pero de gamuza, lo que hacía que mi piel se viera más blanca; mis ojos quedaron con sombras rosadas y oscuras parecía uno de esos angeles caídos que se ve en internet y mi cabello suelto pero con rizos.

Cuando ellos llegaron se quedaron sin palabras. Solo me veían. Kiba estaba extraordinario con unos jeans oscuros y una camisa blanca, se veía espectacular.

-Kiba te ves muy lindo-

-y tu reluciente, todo un angel-

-estas lista para hoy Hinata, muy lista, quedaste hermosísima, pero antes tomémonos una foto-

Saco su celular y nos tomó a él y a mí una selfie.

-vámonos para llegar a tiempo-

Fuimos Al auto de mi querido Sasuke y nos fuimos a esa dichosa fiesta.

Estaba muy pero muy nerviosa pero decidida debo comenzar a actuar bien, no con miedo como siempre lo hice.

Bajamos del auto y todos nos veían sorprendidos. Camine con Kiba a mi lado y nos adentramos a la fista, pero antes mire a Sasuke de reojo y le tire un beso.

Adentro estaban todos bailando o embriagados y más al fondo estaba Naruto besándose con Sakura, que llevaba un mini vestido rojo. No podía creer eso que veía ¿Cómo pudo…? ¿Cómo…?

Aguante mis ganas de llorar y fui a donde estaba y toque su hombro.

-Entonces te estas divirtiendo Uzuna, me alegro-

Al escucharme se quedó estático y fue volteando su cara muy pero muy lentamente cuando me vio y quiso morirse.

-Hinata… yo…- olía mucho a alcohol

-¿Y a ti que te importa? Es mi novio y puede hacerlo perra, solo eres una aparecida, así que vete y no molestes-

-sigues con tus sucios modales como siempre Haruno- se sorprendió pues lo dije con mi voz de hombre- si ya me voy- les di la espalda y camine hacia donde estaban los tragos y me pegue a una de esas botellas hasta acabármela y luego fui donde Kiba y le dije que bailáramos.

Colocaron todo tipo de canciones y bailamos juntos, pero cuando colocaron una que me recordó tanto a él, las lágrimas solo caían de mis ojos.

-Hinata, no te pongas así… él es un idiota-

-pero ¿Qué hago con estos sentimientos? ¡Dime!-

-tranquilízate, estas ebria-

-eso no me importa, hablamos ahorita, quiero aire-

Fui al segundo piso y fui hasta una habitación que estaba abierta y entre, abrí una ventana y me senté, exaltada.

-¿Hinata? ¿Qué haces aquí?- era esa fastidiosa voz

-¿Qué quieres Naruto?-

-vamos, vamos no estés así ¿Bebemos? Después me dices que te pasa-

-le arranque la botella de la mano y tome un gran sorbo, luego él y así hasta que la bajamos toda.

Estaba muy mareada y medio borracha, ahora si sentía que podía decirle todo lo que quería.

-eres un imbécil, como me dices que me amas y vienes y te besas con Sakura por Dios-

-Hinata no es tan simple, estoy con ella hace 1 año no puedo solo dejarla, ella me acompaño cuando creí que habías muerto-

-entonces realmente no me amas, no vuelvas a decirme estupideces así de nuevo-

-¡Mirame!- tomo mi cara con sus manos- te amo y lo sabes, tanto que cuando creí que moriste casi muero contigo, no sabes cómo fue para mí así que no digas esas cosas, te amo Hinete, te amo Hinata y si quiero estar contigo, pero me había llenado de furia porque estabas todo el tiempo con Sasuke y me puse muy pero muy celoso… ¿Me perdonas?-

-sigues siendo un idiota, para que me sirve que me ames si no estás conmigo, idiota ¿Crees que me convertí en mujer para no estar contigo? ¡Ja! Olvídalo, tú me perteneces Uzuna, eres mío-

Uní nuestros labios en un beso que fue como necesitado, triste, salvaje. Me abrazo y me acercó más a él. En este momento sentí todo eso que me dijo pues parecía que nos habíamos fundido. Separe mis labios de los suyos y sollozaba, estaba llorando de nuevo

-¿Por qué sigues con ella si me dices que me amas? No me hagas esto… te amo… y esto no me gusta…-

-no llores…- limpiaba mis lágrimas con sus manos- haré lo que me pides ¿Esta bien? Te dije que haría todo por ti mi Hinete-

-quiero irme a casa-

-bueno te llevaré-

-no, me iré con Kiba, él está esperándome allá abajo, más bien cumple lo que dijiste, no quiero más mentiras-

-está bien-

Fui hasta donde estaba Kiba esperándome y le dije que me llevara a casa. Tomamos un taxi y nos fuimos.

Al llegar le di las gracias y quedamos en vernos otro día.

Espero de verdad que ese idiota cumpla con lo que me dijo, no quiero vivir más esa experiencia de nuevo.

El teléfono comenzó a sonar repentinamente. Vi la hora y eran las 4 de la mañana, era Naruto.

-¿Hola? ¿Qué pasa?-

-Hinete, lo siento, lo siento… mi padre no me deja dejarla… lo siento…- decía su voz llorosa-

-¿Cómo así? ¿Por qué?-

-porque las empresas de nuestros padres tienen convenio además que le agrada muchísimo a ellos…. No sé qué hacer….-

-fuguémonos juntos-

-¿Qué?-

-mira, toma algunas cosas y te recojo afuera de tu casa, apresurate-

Corte la llamada.

Fui corriendo al cuarto de papá y toque la puerta, el salió con una bata.

-Papá tengo un problema… los padres de Naruto quieren que se quede con Sakura… pero yo lo quiero…. Y quiero irme lejos…- solo hablaba y lloraba desesperada-

-por fin me llamaste papá como antes hijo- me abrazó- antes no te apoye mucho y te hice sentir no querido pero ahora te apoyaré con todo- me soltó- ve con él a la casa de campo y yo trataré de hablar con Minato y hacer algo, toma las llaves del auto y mi tarjeta de crédito para que compres lo que necesites, vete-

-Gracias padre… y avísale a tío por favor-

Tome unas cuantas cosas y salí corriendo en dirección al auto.

Conduje lo más rápido que pude y fuera de su casa estaba Uzuna esperándome, se veía bastante acongojado.

Le hice cambio de luces y entendió el mensaje, vino corriendo y en entró al auto.

-Uzuna iremos a un lugar que está a 3 horas, como mañana entrabamos en vacaciones con la universidad no hay problema, en cuanto a tu padre después veremos qué pasa, si quieres duerme un poco-

-no, te acompañare en el camino- agarró mi mano- lucharé por ti y por lo nuestro- sus ojos estaban hinchados, parece que lloro mucho tiempo

-te amo Uzuna y confía en m, ya haremos algo-

-tambien te amo y confió plenamente en ti-

-entonces vamos a nuestro nuevo hogar por un tiempo-

Aceleré y emprendimos nuestro camino a la casa de campo.

Llegamos y como aún estaba medio oscuro, dejamos todo en el auto y entramos. Él entro a la habitación de la derecha y yo la de la izquierda.

Se supone que descansaríamos pero no he podido pegar el ojo a pesar de lo cansada que estoy ¿Él estará dormido?

Fui cuidadosamente a su habitación y se veía profundo. Me metí con suavidad a su cama y entre las sabanas, lo abrasé y al sentir su calor, la calma me invadió y poco a poco fui quedando dormida.