Disclaimer: Final Fantasy VII y todo su mundo es propiedad de Square-Enix.
.Cerrado bajo llave.
por. Bechan in wonderland.
El Desastre.
Ponga las excusas que ponga, Yuffie es un desastre. Está todo el día chillando, corriendo de un lado a otro. Hace discursos no sólo interminables sino que sin sentido, y no sabe adoptar una postura triunfante sin perder el equilibrio y caerse. Discute con todos por deporte, y más de una vez han tenido que salir corriendo de alguna ciudad porque alguien la descubrió con la mano accidentalmente en bolsillo ageno. Pero Vincent no puede evitar hacerse responsable de ese desastre, aún cuando, como desastre que es, no hace más causarle estragos.
El desastre se aleje de Avalancha sin que la vean y vuelva horas más tarde, sucia y cansada, con los bolsillos llenos de Materia conseguida en extrañas circunstancias que nadie prefiere preguntar porque los detalles con Yuffie es mejor ignorarlos y ponen excusas de que es de noche y lo hablarán mañana.
Salvo el vigía, Vincent, que con su gesto severo la reprende duramente. Tifa pide que tiene que calmarse mirándolo a los ojos como para obligarlo, Aerith dice que sólo es una niña, Cid comenta que de nada sirve decirle nada si no va a entrar en razones, y Cloud ilustra lo que nadie de Avalancha quiere decir realmente:
―Qué más da de dónde sean las Materias, es Materia para el grupo y la necesitamos.
Y aunque todos tienen razón, para Vincent es difícil no echarle la bronca cuando llega a las cuatro de la madrugada y él ha estado con el corazón en la garganta apoyado en el alféizar de la ventana esperando ver pasar su silueta pintada con los óleos de los siete maestros pintores porque igual los Turcos la habían encontrado o esta vez no había sido lo suficiente rápida para huir de la Guardia al pillarla robando algo.
Yuffie le eche en cara que no es su padre y que no tiene poder para mandarle a qué hora debe regresar ni qué hacer con su vida, con toda la verdad que destila su veneno de adolescente rebelde. Vincent sale detrás suya cuando ella se va del hotel con un portazo y se siente enfurruñada en las escaleras con actitud desdeñosa, pero se calma al verlo sentarse en silencio. Entonces todo empieza. El desastre empieza a soltar incoherencias sobre la gloria, pidiendo perdón y que hay todavía mil guerras que ganar.
Y después, agotada por haber estado Leviatán quiera saberlo haciendo qué cosas y con los ojos rojos por el lloro de la rabieta, apoya su cabeza loca sobre el pecho de Vincent, con los párpados blancos cerrándoseles y la respiración más relajada, sabiendo que él la envolverá entre sus brazos. Cuando parece que se ha dormido, Vincent se lamenta porque no sólo no es su padre, sino que no es nadie en su vida.
―Sí que eres alguien en mi vida ―asegura ella de repente con la voz adormecida―, tú eres un Vinnie en mi vida ―Vincent sonríe, aunque las comisuras de sus labios sigan teniendo ese gesto suyo, Yuffie sabe que sonríe―. Pero tampoco te emociones tanto, que personas con tu nombre hay en todas las esquinas y que no es la gran cosa.
Y, en realidad, está bien que Yuffie haga esas cosas, y que vaya y venga por la calle como si fuera la dueña, y diga todo lo que dice sin ningún reparo. Está bien, porque Yuffie quiere ser el desastre que Vincent ordenará, y porque en todo momento Vincent va a estar ahí para ella, para cuando tenga que afrontar consecuencias o acarrear con arrepentimientos.
Vincent quiere estar cuando pase todo, para cuando llegue la ansiada calma después de la tormenta y llevarla a Wutai, donde ella le dice que crecen enormes cerezos bañados en flores rosas y que por Leviatán, Vinnie, tienes que verlos, y él promete en silencio de que los verán juntos.
Sale el sol y Yuffie acaba de dormirse en la calle, entre unos brazos que huelen a grasa de pistola, cuero viejo y libros polvorientos. Y es ahí donde Vincent quiere estar. Donde Yuffie caiga dormida. Porque Yuffie es un desastre que Vincent no siempre asume con gusto, pero es su desastre.
Notas de autora: bien, he aquí un nuevo relato después de tres meses sin actualizar. Es que quería escribir algo bonito entre estos dos, que los últimos capítulos eran muy tristes y prometí hacer uno alegre y tierno. Espero haberlo conseguido. Pero sobre todo espero no haberme salido demasiado del cannon con Vincent, por lo menos, no más de lo habitual :P.
