NARUTO POV

Me sentía tan cómodo y calientito, pero había algo, un olor que me embriagaba y llenaba todo mi ser; fui abriendo poco a poco los ojos y vi que delante de mi estaba Hinata dormida profundamente.

No sentí en que momento se acostó a mi lado. La vi detalladamente y tenía un camisón solamente. Se veía tan sexy… que comencé a encenderme solo de pensar en lo que había debajo de ese camisón.

Me retire poco a poco para verla mejor y supe que no podría controlarme.

Vi el reloj de la pared y eran las 4 de la mañana, perfecto.

Suavemente me acerque a sus labios y los bese delicadamente una y otra vez, menos mal ella no se despertaba. Ahora haria lo que quería desde la primera vez que lo hice; subi con cuidado ese camisón hasta ver sus pechos. Mis labios los fueron besando suavemente de arriba hacia abajo. Succionaba uno y después el otro, era magnifico. Ella comenzó a gemir pero no despertaba. Seguí deleitándome y lo escuche

-mmm…. Uzuna…. – su voz estaba muy agitada

Eso me enloqueció. Fui bajando por su cuerpo hasta llegar a sus bragas, las cuales quite con mucho cuidado. Verla así completamente expuesta me hizo estremecer y fui de una vez a esa zona tan especial de ella y que yo he sido el único que ha visto.

Dude un poco en el primer beso pero después todo eso desapareció. Mientras la lamia y exploraba mi parte baja se ponía cada vez más dura.

Ella gemia y gemia, no podía creer cuan dormida estaba.

Seguí así un rato más y su cuerpo comenzó a temblar, estaba a punto de llegar al orgasmo. Tenía que levantarla.

Me acerque a su oído.

-Hina…. Despierta….-

-mmmm…-

-vamos chiquita… tienes que despertar…-

Abrí sus labios con mi lengua y comencé a besarla más salvajemente. Ella poco a poco fue despertando y cuando me miró fijamente me apartó sorprendida

-¿Uzuna? ¿Qué pasa…?-

-besame… no preguntes nada….-

-pero….-

No deje que terminara la oración y solo la besaba mientras la sentaba arriba de mí. Ella siguió el beso sin renegar y me abraso. Esto iba en serio.

-Uzuna… estoy muy caliente… casi no puedo pensar…-

-pues no pienses- baje la pantaloneta un poco para que nuestras intimidades se rozaran, con lo que al primer contacto ella gimió de nuevo

-Uzuna…. Ahh… ¿Qué me hiciste….?...-

-nena quítate esto-

Le quite el camisón para besar sus senos, mientras seguía con mis otros movimientos.

-Naruto…-

-hablame con tu voz masculina cerca del odio…-

-Te deseo tanto Uzuna- al escuchar esa voz masculina casi me vengo, estaba lleno completamente de deseo. Con cuidado me quite el resto de la ropa interior, estando ahora si desnudo con ella semi desnuda.

La coloque debajo de mí, fui hasta sus bragas y se las quite de un tirón. Me posicione arriba de ella y de nuevo la bese. Ella rodeo mi espalda con sus brazos acercándome a ella.

Ahora si mi amiguito tocaba suavemente su tesorito. Nuestros cuerpos calientes y sudorosos se movían a una melodía que cada vez se ponía más intensa.

-Nena…-

-Uzuna… no se… tengo miedo….-

-por favor…. Quiero sentirte mi amor… déjame hacerlo…-

-no se…-

-dime si no te gusta esto- lo roce con un poco más de fuerza con su clítoris; ella dejo de besarme porque cayó en la cama, cerró sus ojos y cuando los abrió de nuevo, tenía esos ojos de luna opacos por el deseo.

Entonces supe que lo aprobaba.

Me posicione bien en su entrada y lo fui haciendo lentamente mientras la besaba. Ella apretó mis brazos con sus manos, le dolía, entonces, fui hasta uno de sus senos y comencé a lamerlo en círculos. Sus gemidos se hicieron cada vez más fuertes y se fue relajando. Como estaba muy mojada, por lo que le hice anteriormente, pude continuar despacio. Ver como estaba de cerrada me hizo sentirme maravillosamente, era lo mejor que había hecho en toda mi vida. Sin darme cuenta estaba completamente adentro.

-Te amo Hinete, te amo tanto… siempre quise hacer esto…-

-te amo Uzuna… si y yo también siempre lo quise… ah…- dejo de hablar cuando la embestí suavemente.

Así seguí haciendo movimientos lentos pero embriagantes. Ella pegada a mí con su corazón acelerado y el cabello pegado a la cara, era la imagen más hermosa de una mujer que hubiera visto, ella simplemente es perfecta.

-Uzuna te amo- dijo Hinete Hinete y sin poder evitarlo me vine dentro de ella en una embestida final.

Caí arriba de ella agotado.

Hinata me sobaba el cabello y me acomodo a su lado, abrasándome. Hice lo mismo y así fuimos quedando dormidos.

Por fin la hice mía, después llegaría el momento en que lo haría mío, de la forma que tuvo que ser.