Disclaimer: Final Fantasy VII y todo su mundo es propiedad de Square-Enix.

.Cerrado bajo llave.

por. Bechan in wonderland.

Capítulo 11. Hogar.

―Oye Vinnie, ¿y tú de dónde eres?

Vincent levanta su vista del libro y la enfoca en Yuffie. La posada de Iciclo rebosa llena de gente esta fría noche invernal. En Iciclo siempre es invierno. Pero hoy el invierno no sólo se ha apoderado del pueblo, también de AVALANCHA. Hubo una perdida y todos padecen el luto la primera noche de paz desde entonces. Pero Yuffie pregunta, observando el perfil de Vincent iluminado por la chimenea, sentada de rodillas a los pies de su sillón orejero, que de dónde es.

―¿Qué clase de pregunta es esa? ―se limita a contestar él, suavemente, con la paciencia y languidez que siempre le acompaña mientras cierra su libro y lo coloca en la mesilla a su derecha. Yuffie hace rodar los ojos.

―¿Y qué clase de respuesta es esa? ―Yuffie terciopela la voz para ser embaucadora, y lo es―. Jo, venga, Vinnie, no es algo tan personal, no te estoy preguntado nada del otro mundo ―le ruega.

―De Nibelheim.

―Vaya, ¿naciste en el pueblo natal de Cloud y Tifa?

Vincent se toma una pausa teatral antes de contestar:

―No.

Yuffie parpadea sorprendida, haciendo un gesto muy divertido al arrugar su naricita en mohín de protesta.

―¿Qué...? ¿Te ríes de mí, Vinnie? ―dice entre la indignación del dramatismo y la sonrisa de la sorpresa. Vincent acentúa un poco una sonrisa ladeada y bebe un sorbo de su vino, negando con la cabeza.

―Es que me resultáis muy divertida, princesa.

―¡Ah! ¡Oh, Vinnie!

Vincent tiene la comprensión de un adulto que mira a un niño curioso que lo quiere saber todo.

―¿Por qué es tan importante para usted saber en dónde nací?

―¡¿Hum? ―Yuffie recapacita la respuesta―. Bueno, verás, el sitio al que uno pertenece dice mucho de la persona.

Cloud se levanta del golpe de la mesa de madera maciza donde se había desplomado desde que llegaron. Trata de no llorar, y eso sólo hace que su dolor le arrastre más. Vincent reconoce la oscuridad que rodea a Cloud cuando ignora a Tifa, la eterna, dulce y enamorada Tifa, que le pregunta con esa voz balsámica si está bien, si quiere hablar, lo reconoce en el aislamiento. Ya no importa si alguna vez amó aquel ángel que perdió, tampoco si amó a otra. Cloud nunca más se permitirá ese sentimiento. Se lo entregó al ángel con su remordimiento, con su culpa, con su pecado. Y Vincent siente que Cloud le recuerda demasiado a alguien, y quiere gritarle que no haga lo mismo que él, pero tiene miedo de decírselo porque sería reconocer que su propia vendetta es inocua a estas alturas.

―Ya no recuerdo dónde nací ―le responde por fin a Yuffie―, y tampoco me importa ya recordarlo, pues dicen los sabios que el hogar está dónde esté tu corazón, y mi corazón se halla en Nibelheim irrefutablemente ―es una tristeza que mata y al mismo tiempo lo mantiene con vida, incluso Yuffie con sus dieciséis años lo comprende.

―¿Lo hechas de menos?

―No.

Puede ver la duda dibujada en su cara infantil. Abre la boca, vacila, se muerde el labio y finalmente, como si hubiese hallado la respuesta absoluta, una verdad tan obvia que negarla sonaría idiota, dice:

―Pero era... es tu hogar.

―Sólo hasta que esto termine.

―¿Y después?

―... ―después ya no habrá sentido para seguir manteniéndose en pié. Después su hogar será bajo tierra junto a los gusanos y la putrefacción.

―Vinnie ―los ojos de Yuffie reflejan una vida prometedora, larga, feliz. Prometen el aire fresco en la cara y la sangre palpitando fuerte en las venas, perfume de primavera en el alma y tierra en las rodillas. Y Vincent quiere ahogarse en esa promesa de que su vida es más que la existencia de un muerto cuando ella le sonríe ―: Puedes convertir Wutai en tu nuevo hogar ―se levanta grácil, como una bailarina encima de un teatro y encaminándose a donde Cloud se ha derrumbado y llora abrazado a Tifa, se vuelve para mirarlo una vez más―: Seguro que ahí hay un hueco para tu viejo y seco corazón.

El dolor de Cloud se hace liviano con las lagrimas mojando la ropa de su amiga y el apoyo de muchos pares de brazos que sienten su dolor, quizás no tanto como él, pero lo suficiente como para entenderlo. Vincent se alegra por Cloud, y piensa que tal vez sí le venga bien a ese viejo y seco corazón suyo mudarse a Wutai.

Notas de autora: no hay mucho que decir. No es de mis mejores, pero para mí significaba demasiado como para no subirlo. De todos modos, quejas, comentarios y críticos son siempre bienvenidos ^^.