Ok, primero me gustaría pedir perdón por no actualizar. Para quienes no saben esto, soy estudiante de primer año en pedagogía en lenguaje. Así que estas semanas las pasé entre leer, Prometeo, Medea, Antigona, La teoria de la estética, La lotería de Lucifer y entre analizar los caligrámas de Huidobro.
Otra vez, lo siento.
Ahora, en temas más alegres, este fic tiene más interacción Flash/Kurt, así que ya saben sí Flash les recuerda a Sebastian Smythe soy yo, tratando de ser ingeniosa.
Bueno espero que les guste y obvio, sus reviews.
Kurt está en el museo de historia de Central City, una polera musculosa negra de cuero ajustada a su torso, con una camisa azul dos tallas más grandes y desabotonada encima, pantalones pitillo de color azul marino y un par de botines de media caña azules para terminar el conjunto simple. A su lado Sam mira con una expresión preocupada a una estatua griega, repasando con la mirada las líneas firmes de mármol trabajado. Kurt está preocupado observando una pintura representando el mito del secuestro de piscis. Piscis es hermoso, un cuerpo delicado y ojos del mismo color del agua en sus vasijas.
Inspiración, piensa Kurt. Estoy buscando inspiración.
Cerca de ellos una mujer trata de que su pequeño de diez años aprecie una pintura abstracta, líneas angulares, gruesas de color negro, sobre un fondo de círculos multicolores. No muy lejos hay un hombre mayor, de unos cincuenta años, sentado en un banco con una expresión distante, centrada en una pintura de una mujer con un vestido rojo, frente a la playa.
La mente de Kurt se llena de diseños, vestidos rojo, tal vez para el lunes del vestido rojo en la semana de la moda, vestimenta vintage, accesorios. El diseñador está perdido en su pequeño mundo cuando su teléfono suena.
"¿Hola?" Pregunta, contestando la llamada "¿Con quién hablo?"
"Kurt Hummel" Afirma la voz en la línea "Mi nombre es Melissa Crawford, trabajo en el sanatorio mental Arkham" Le informa, Kurt sostiene su cadera contra una pared y sostiene su codo derecho contra su brazo izquierdo, ladeando la cabeza un poco. "Me gustaría informarle que Red Hood aka Jason Todd acaba de escapar, ahora mismo, estamos haciendo todo en nuestro poder para encontrarlo, pero como su ultima pareja, tememos por su seguridad" Termina la mujer con un tono formal y practicado. Kurt no puede imaginar la cantidad de veces en que ha tenido que informar sobre el escape de los locos de Gotham.
"Está bien" Sonríe "No estoy en la ciudad así que estoy seguro" Dice, sin mencionar de que Jason lastimándolo sería tan raro como Puckerman golpeándolo.
"Me alegra oír eso" Dice Melissa "Tenga un buen día"
"Usted también" Responde Kurt educadamente.
Kurt aprieta el botón para finalizar la llamada y en perfecta sincronía se oye una explosión, luego siente una ráfaga de viento y cae al suelo.
Cuando sale de su estupor y se incorpora del suelo ignorando el dolor en sus brazos, puede ver a la mujer en el suelo con su pequeño hijo bajo ella, a Sam, quien estaba más cerca de la explosión, desmayado junto a la destruida estatua griega. El anciano está levantándose del piso junto a la banca de donde cayó con la fuerza de la explosión.
"Muy bien" Dice un hombre de voz profunda entrando a través del agujero. El hombre lleva una cazadora celeste con un gorro con zorra blanca, gafas negras y bajo el gorro, Kurt puede distinguir un corte militar. Kurt se encoge ante la falta de estilo. "Todos quédense donde están y nadie saldrá lastimado" Dice el hombre seriamente. Cliché, piensa Kurt despectivamente. Por lo menos los villanos de Gotham tenían clase.
El anciano se deja caer de nuevo, Kurt termina de levantarse cuando una ráfaga de viento frio proveniente del arma en su mano congela el piso frente a él.
"¡Quédate donde estas!" Grita el hombre amenazante haciendo llorar a la mujer aun en el piso defendiendo a su hijo con su cuerpo. Kurt lo mira a los ojos sin dejarse asustar.
"Oh vamos, Ice" Se oye la voz conocida "¿No sabes que es de mala educación apuntar un arma a una dama?" Kurt frunce el ceño, Captain Ice oculta una risa despreciativa.
"¡Cállate, idiota!" Grita Kurt ofendido a Flash, que está parado al lado de una estatua de un león chino, con los brazos cruzados sobre su pecho, una sonrisa autosuficiente en sus facciones ocultas por la máscara y con la cadera sostenida en el lado izquierdo del animal de piedra.
"Ahora, ahora" Dice Flash, sin dejar de sonreír "Esa no es forma de tratar a tu salvador ¿Verdad, princesa?"
Kurt está a punto de responder cuando siente una mano fuerte en su cuello y la punta fría del arma del villano en su nuca.
"Muy bien, Flash" Anuncia Ice estresando el nombre del héroe "Yo, voy a robar unas cuantas piezas de arte y tu" Dice apuntando el arma al héroe pero afirmando su mano en el cuello del diseñador "Te vas a quedar tranquilo y no vas a correr ni a mover un solo musculo" Instruye acentuando cada silaba de las últimas tres palabras.
La sonrisa de Flash desaparece y en su rostro se dibuja una expresión sombría "Suéltalo Ice" Amenaza, sus ojos verdes brillando casi amarillos "Es una advertencia, suéltalo"
"¡Ha!" Se ríe el villano "Como yo lo veo…"
El villano no alcanza a decir nada antes de sentir un golpe con la fuerza para romperle la mandíbula. Kurt cae con la fuerza del golpe pero antes de que toque el suelo, Flash lo sostiene fuertemente y en un zoom de velocidad lo lleva hasta el segundo piso.
Captain Ice parece salir de su estupor, porque en el preciso momento en que Flash vuelve al primer piso, ya tiene su pistola en la mano y dispara un rayo congelante al piso cerca de los pies del héroe.
Flash alcanza a esquivarlo y el ladrón se limpia la mandíbula ensangrentada, escupiendo la sangre acumulada en su boca.
"No debiste haber hecho eso, Ice" Dice Flash con un tono grave "Te dije que lo soltaras"
El héroe de Central City camina lentamente hacia el villano. Aumentando a velocidad súper humana solo para esquivar los ataques del arma.
Ice parece cada vez más desesperado, disparando ataques erráticos hasta que se encuentra con Flash a centímetros de su rostro, el villano parece petrificado, solo temblores ligeros recorriendo su cuerpo. Kurt, también está temblando.
Líneas brillantes de amarillo como rayos recorren el cuerpo de Flash, sus ojos son de un tormentoso color ámbar. Con un movimiento demasiado rápido, Flash golpea la muñeca de Ice, Kurt alcanza a oír cómo se rompen sus huesos.
El villano de cazadora azul se queja sosteniendo su muñeca y botando el arma que Flash rompe al pisarla.
Kurt jamás ha estado tan aterrado en su vida y está seguro de que lo mismo ocurre con el capitán.
A lo lejos se oyen los sonidos de las patrullas. Flash mira en dirección al sonido y de vuelta a Ice.
Tomando una decisión rápida, corre hasta la entrada del museo, donde un lienzo pone -Exhibición de las culturas de todos los tiempos- en grandes letras rojas, toma el lienzo y corre hasta Ice que aun está preocupando en sostener su muñeca. Lo ata con el lienzo y buscando por todo el museo busca papel y lápiz.
Cuando Eddie llega a la escena con el resto de sus compañeros, todo lo que encuentra es a un montón de victimas anonadadas y a Captain Ice atado a un gran lienzo con un diario rosa a sus pies que dice –De nada- en una letra desordena y casi ilegible.
Sam va en una ambulancia hacia el hospital de la ciudad al igual que la mujer y el anciano. El niño se queda con los policías hasta que su padre pueda venir a recogerlo y Kurt se queda un rato con los policías, una manta fuertemente apretada a su cuerpo, mientras responde preguntas de rutina.
"¿Entonces fue Flash?" Pregunta el policía rubio.
"Si" Responde Kurt "El nos salvó a todos, el hirió a ese psicópata y él lo ató a el lienzo del museo"
"¿Qué quería Ice?" Pregunta el policía.
"Robar unas cuantas obras de arte.
"Está bien" Asiente el interrogador "¿Y cómo lucia Flash" Inquiere está vez más interesado.
"No lo sé" Murmura Kurt "Tenía los ojos amarillos, era unas cuatro pulgadas más alto que yo y parecía joven"
"Muy bien, gracias por su tiempo" El policía termina de escribir sus respuestas en su libreta y se marcha en su patrulla con su compañero. Kurt camina hacia la carretera con toda la intención de tomar un taxi, cuando un flash de color rojo lo sostiene y lo lleva a un callejón cercano.
"¿Qué les dijiste" Pregunta Flash ásperamente. Kurt lo mira a los ojos y se da cuenta de que sus ojos son verdes.
"Lo que sabía" Confiesa "Lo que parece no ser mucho, considerando que les dije que tenías los ojos amarillos"
Flash suspira con alivio y se para a mirarlo para cambiar su rostro de preocupación a uno de flirtear.
"Hola princesa ¿Qué tal un beso por salvarte?" Pregunta.
"En tus sueños, rojo" Responde Kurt golpeándolo en el pecho sin fuerza "Puedo salvarme solo, muchas gracias"
Flash sonríe y se aleja dejando una ráfaga de viento y arruinando el peinado del diseñador aun más.
