Tu amante bandido
La oportunidad de Tifa
En la noche de la huida de la florista, el espadachín y el rubio la buscaban, pero no la encontraban, les sorprendía su increíble velocidad, parecía toda una profesional, Cloud se sentía culpable por haberle dicho Aeris, aunque, el no sabia que había dicho mal aparte de eso, no lo entendía, se estallaba el cerebro para pensar que dijo mal…
Mientras el espadachín tenia la mirada perdida, pensaba que por haberla besado ella había huido, quería encontrarla y aclararle todo, decirle que lo sentía y que no se fuera, en el fondo quería que todo lo que había sucedido fuera una simple pesadilla, pero, veía a su alrededor y con tristeza descubre que no es una pesadilla, si no, la cruda realidad.
Cloud había dormido poco y rondaba en su cabeza la imagen de la florista corriendo, se sentaba en el borde de su cama viendo por la ventana la luna que se asomaba con delicadeza, entonces, volvió los ojos a la puerta viendo como Tifa asomaba parte de su cuerpo en pijama rosa de blusa rosa y pantalones celestes que llegaban hasta las rodillas, sus ojos rubí lo veían como siempre lo habían mirado, con ternura y amor disfrazado con amistad fraternal
-Puedo pasar-Dijo con serenidad y dulzura
-Ya lo hiciste-dijo desganado viendo sus pies, cada dedo, no se sentía de humor de hablar, pero no quería ser grosero con su amiga de infancia que no tenia ni idea que lo que había sucedido ya hacia horas
-Si, jeje-Ríe nerviosa para luego quedar en silencio viendo para abajo-Que sucede Cloud, normalmente si, estas distante, pero no tanto ,ahora te vez aun mas lejano, que sucedió…Dime y tal vez pueda ayudarte
-Cometí un error Tifa… Un grave error-Se cubría su rostro con las manos, en ese momento sintió una mano en su hombro, una mano que conocía desde pequeño
-Cloud, ningún error es irreversible, todo se puede arreglar, ¿No crees? Déjame ayudarte-Lo abrazaba
-Tifa..-Se sentía desprotegido ante esa situación, no sabia que hacer o decir…solo puso su cabeza en el hombro de su amiga de la infancia y sintió como poco a poco empezó a invadirlo esa sensación placentera llamada…sueño
-…-Sonrió la chica acostando a Cloud en su cama, taparlo con la manta y luego quedársele viendo, se sentía triunfante, por que Aeris no pasaba esos bellos momentos con el, sino ella, entonces, se acerco poco a poco a el rubio y le implanto un dulce beso en los labios, para luego irse por el umbral de la puerta cerrándola delicadamente…
Se ponía el sol ante los ojos de una castaña que descansaba en la orilla de una playa siendo tapada por una gran y larga hoja de palmera, se había ocultado para no ser descubierta por sus dos perseguidores, se sobaba sus ojos mientras veía como flotaba una balsa de madera, eran como esas que hacían los náufragos que intentaban irse de ahí, pero en la balsa estaba un cadáver de un naufrago que había tenido un mal viaje
-Vaya-Parpadeo para luego quitar el cadáver y ponerlo en la sombra de una palmera-No pierdo nada en intentarlo, además, dije que no me volverían a ver, lo cumpliré-Se molesto al recordar a sus perseguidores- ambos son unos descaros, me llaman ladrona y el otro me besa-suspira-aunque el beso no estuvo tan mal y si soy una ladrona-volvió a suspirar y se sube a la balsa con un palo para usar de impulso, no funciono muy bien pero hizo que el pequeño barquito se moviera y empezara a navegar lento..mas bien..bastante lento, no era buena idea utilizar un palito como impulso
-Y en un mundo que vaaa-Tifa cantaba mientras en las manos llevaba los víveres para hacer una cena, hoy tendría invitados, doblaba en una esquina y esperaba ver a su amiga florista en ella pero ve que no, pensaba que ella se había ido a vender a otra parte y desde lejos alcanzo a ver la estación de policía.
-¿Es linda no?-Dijo una vocecilla al lado de tifa
-Denzel
-Tifa, vine a ver por que te tardabas
-No es nada, es que veía cosas por ahí
-Hoy habrá invitados verdad
-Sip
-¿Quién?
-Simple, La florista, hace tiempo dijimos que cenaríamos todos juntos
-Ya veo
-Regresa a casa con Cloud , no tardare mucho
-No esta
-A donde fue?-Dijo sonriéndole a denzel
-A trabajar
-Trabaja mucho verdad?
-El trabaja para mantenernos verdad?
-Lo hace por que nos quiere
-….Quiero trabajar yo también
-Un día lo harás, mientras, tienes que cuidar la casa
-Si-Va corriendo hacia la casa de tifa
-Niños-Sonríe en sus adentros viendo la estación de policía , se imaginaba a Cloud salvando vidas y siendo ascendido, el era un buen trabajador, también su líder, Sephiroth
-SEPHIROTH!!!!!!!!!!-Gritaba un rubio con un cigarrillo en la boca en la estación de policía, estaba Furico
-…Señor?-Respondió al llamado el espadachín sin muchos ánimos entrando en la elegante oficina del rubio
-Sabes quien soy verdad?-Molesto camina en el mismo lugar alrededor de Sephiroth
-Si, el jefe de policía, Cid Highwind
-Ha, pues, no lo pensaste…al robar mi moto y no regresarla, eso se le llama hurto, robo, secuestro de objetos, sabes lo grave que es eso ante tu jefe?!
-Perdóneme señor, es que…buscaba a Cloud…Cloud Strife-Cabizbajo
-Ha…Es decir que tengo que culpar al señor Strife verdad? Pues si así-Pero es interrumpido por el espadachín
-No! El no tiene la culpa, yo fui quien robo la moto
-Interrumpir a tu superior? Eso es descortés para alguien como tu, que te sucede? Eres de los mejores…-Ve por la ventana sin mirar al de cabellos plateados
-No volverá a suceder..
-No…claro que no, y sabes por que? Estas despedido-Golpea su escritorio molesto de pieza cabeza-No puedo tener a un ladrón como comandante de filas, me has decepcionado esperaba algo mejor del gran sephiroth, pero me he equivocado, seras reemplazado inmediatamente por dos de nuestros comandantes secundarios, vales por dos sabes? Rude y Reno.
-….-Baja la cabeza sin protestar y apretando el puño, ellos?! Son unos perdedores comparados con el, "valer por dos" eso no es un cumplido para el, dos perdedores…, todo era culpa de la florista-Dejare mis cosas-Salio de la oficina muy molesto por su despedida, no se lo merecía, no merecía eso, pero no podía culpar ni a Cloud ni a la Florista, el era el único responsable de eso..
Después de un rato de navegar en la nada, la florista, llamase también Aeris Gainsborough llegaba a una isla, no, no era una isla, era una ciudad separada por una parte de mar, estaba bajando de su barquito y veía en ese momento un letrero viejo y empolvado que decía "Bienvenidos a Wutai"
