Capítulo 3.-

Todo era vacío y totalmente oscuro, no se veía absolutamente nada como si sus parpados estuvieran sellados, Harry solo caminaba en lo que a él le parecía una línea recta un poco familiarizado con el sitio donde se encontraba, sabía que seguiría vagando por ese lugar por lo que parecerían horas a menos que tal vez pueda encontrar aquella masa luminosa oscura o al espejo, una sonrisa pequeña se deslizó por su rostro al recordar a la masa oscura, siempre quería verla cuando se encontraba en esos sueños, no sabía el porqué de su fascinación con esa pequeña masa, sentía un apego hacia ella, tal vez porque era lo único que se diferenciaba en todo ese lugar y además era muy bella de observar, le desconectaba de toda esa oscuridad, aunque claro la luz de esa masa tambien era oscura.

Harry siguió caminando perdido en sí mismo, toda la semana había estado realmente confundido. Parecía haber una inmensa pelea en su cabeza por días y le dejaba agotado, desde el día en que mejoró en las clases todo parecía haber cambiado, aunque a simple vista para muchos nada parecía fuera de lugar y el trio dorado de Gryffindor seguía siendo igual, él lo notaba de una perspectiva muy diferente, él ciertamente esperaba que sus amigos en verdad solo estuvieran sorprendidos con su cambio y que tal vez les pareciera extraño por lo que se preocupaban o qué sabría él que les pasaba a sus amigos, pero no, nada cambió sino pareció empeorar.

En la clase de pociones él obtuvo el Felix Felicis con la ayuda del libro del tal príncipe mestizo que parecía un total genio en la materia, el libro sin duda era una gran ayuda para sus estudios y no iba a dejarlo hasta memorizarlo de principio a fin, cuando el profesor Slughorn le había dado la poción enfrente de la clase no pudo evitar sentirse un poco herido al ver las expresiones de sus amigos, Ron tenía una cara enfadada y disgustada como no queriendo estar ahí en lo absoluto, comprendió un poco tratándose del pelirrojo, pero le afectó más la reacción de Hermione, se notaban claramente los celos y el enfado que tenía. Él había tratado de ayudarle con algunos consejos, al principio ella le desaprobaba diciendo que nada de lo que decía estaba en el libro y luego no quiso escuchar nada de lo que él le decía, se supone que era su amiga y debía apoyarle o estar feliz por él, además ella siempre le decía que estudie y se esfuerce en sus materias, ¿acaso solo lo decía por decir pensando que él nunca lograría nada? Ella ni siquiera le ayudaba a estudiar o le incentivaba, simplemente se quedaba hablando de todo lo que ella sabía y lo que podía lograr y que él no, en vez de ayudarle solo lo desanimaba más, lo que a veces parecía su objetivo, su lucha interna iba todo esos días con lo mismo, él firmemente quería creer que eran sus amigos y nada malo ocurría, pero otra parte de él decía lo contrario e incluso sentía asco y enojo el estar con ellos, tuvo cerca de dos días suprimiendo ese sentimiento, no le gustaba sentirse así con sus amigos, solo quería que todo fuera como antes pero no por eso iba a renunciar a prestar atención a sus estudios.

Después de la clase de pociones nada mejoró, sus amigos seguían siendo los mismos o se forzaban a serlo ya que notaba algunas expresiones tensas de su parte, cuando él les preguntaba a cerca de sus dudas queriendo aclararlas ellos decían que exageraba, que todo estaba bien y que no ocurría nada, él quería creerles pero otra parte en su cabeza quería sentirse enojado y después de una lucha interior se rendía y lograba enfadarse.

Después de tanto pensar y andar caminando se había cansado, solo quería despertar y salir de ese lugar, se sentó en lo que parecía ser el suelo ya que con tanta oscuridad no veía nada y suspiró cansadamente, no quería seguir caminando sin rumbo, con una mano instintivamente acarició el suelo y se sorprendió de la calidez y suavidad de este, había imaginado que sería frío y tosco pero se había equivocado, una calidez llegó a su pecho repentinamente y una sonrisa se deslizó por sus labios inconscientemente.

Se levantó inmediatamente y caminó con un paso un poco apresurado hacia el frente, sonrió con más ganas cuando vió a lo lejos a esa familiar luz oscura, aceleró casi se podría decir corriendo hacia la pequeña masa oscura, su energía era tan cálida y reconfortante, su luz y forma tan hipnotizante y bella ante sus ojos, él quería quedarse observándola siempre, le hacía cosquillas a la piel y sus nervios revoloteaban en punta con tan solo sentir a lo lejos la masa pequeña, le frustraba no poder tocarla y estrecharla con cariño y afecto que él nunca hubiera pensado tener antes por algo así, pero su instinto lo llevaba a adorar aquella masa oscura.

-Veo que al fin lograste encontrar el camino, sin embargo no pensé que sería tan pronto, como que no eres muy capaz o tal vez muy idiota para darte cuenta de algunas cosas, apuesto a que solo llegaste aquí por pura coincidencia- dijo una voz a sus espaldas, Harry la reconoció inmediatamente y se giró para ver a su reflejo.

-Otra vez tú, ¿simplemente no puedes desaparecer de aquí? Es mi sueño deberías de esfumarte, tú no te pareces en nada a mí y no sé lo que eres exactamente, solo sé que eres irritante y me molesta tu presencia- dijo Harry enfadado

-Yo en cierta forma soy tú idiota, no creí posible que tú misma presencia te molestara, eres patético, además por más que quisiera no puedo salir de este lugar, tú mismo me creaste de cierta manera y aquí me he quedado durante toda tu vida, he podido sentir lo que tú sentías y sientes, sé cada uno de los pensamientos que han cruzado tu mente y he visto todo lo que tú has visto, te conozco mejor que nadie e incluso más que tú mismo, a diferencia de ti he sabido pensar y he visto todas las manipulaciones y engaños con suficiente tiempo para analizarlos, he visto cada una de tus fallas y errores creciendo más y más, esperé mucho tiempo a que te rompieras para darme una oportunidad de reparar tus daños, y esa oportunidad llegó con la muerte de Sirius- Harry quería golpear el espejo hasta que se rompa con los ojos ardiendo en ira y odio por la mención tan despreocupada de la muerte de su padrino que aún era muy difícil de superar, el reflejo al ver esto continuó de inmediato –No me malinterpretes, te dije que sentía lo mismo que tú, de alguna manera yo también aprecié mucho a Sirius y me dolió su muerte, pero no hay vuelta atrás y lo que ocurrió ya pasó y no lo puedes remediar, al menos algo bueno salió y conseguiste romperte, aunque hay que resaltar que en cierta manera fueron tus errores y tu ceguera que hizo que Sirius muriera, al menos conseguiste ver varias cosas y me divirtió tu arrebato en la oficina del viejo, te rompiste sí pero no pasó de la forma que yo esperaba, ya te lo mencioné antes sigues pensando en los demás y sigues cayendo en los juegos de la vieja cabra, aunque no es tan tarde para que no se pueda remediar, ¿al menos por ahora estas disfrutando sacar buenas calificaciones?- dijo el reflejo con una sonrisa

-No entiendo lo que tratas de decir, ¿Qué tienen que ver mis calificaciones? A decir verdad no entiendo nada de lo que estás diciendo- dijo Harry con expresión confusa

-Ya me lo esperaba, no te preocupes demasiado al último lo sabrás y podrás comprender, en otro tema ¿acaso creíste que tú solo habías podido resaltar en clases?, ¿no te has puesto a pensar siquiera que todos esos años de no prestar atención a las clases tendrían sus represalias? Todo lo que has dicho y hecho en clases para ser el mejor ha sido por puro instinto y tú lo sabes-

-No es cierto…

-Claro que es cierto, o me vas a negar que las respuestas a las preguntas te venían solas a la cabeza sin siquiera saberlas antes o haberlas estudiado, vas a negar también que todas tus acciones e impulsos han sido instintivos y que no tenías mucho conocimiento de lo que hacías pero sin embargo seguías de todos modos, el libro del príncipe mestizo no te habría servido mucho sin las manos de alguien que sabía cómo hacer exactamente las cosas, o me vas a decir que solo leíste las instrucciones y las hiciste al pie de la letra sin siquiera saber que proporciones o cómo es que se debían hacer las cosas, saber que no se tenía que inclinar demasiado el removedor, saber en qué ángulo colocar el cuchillo para cortar o si remover fuerte o despacio la poción, esos son buenos ejemplos, nada de eso explicaba el libro ni tampoco estaba escrito en las notas del príncipe ¿cómo crees que sabías todo eso?

A diferencia de ti yo si estuve prestando atención a todas las clases a las que asististe en Hogwarts grabando cada pedazo de información, yo tuve que utilizar tu inconsciente y tu memoria para volver a ver los libros guardados antes de que se borren, no creas que tus ojos solo capturan lo que quieres ver, ellos observan todo a su alrededor y hasta donde llegan sus límites, todas esas imágenes se guardan en un memoria temporal ya que tú decides qué guardar y que no, después de un corto plazo estas imágenes panorámicas se borran permanentemente de tu cerebro, cuando utilizabas un libro y hojeabas páginas en busca de algún párrafo que contenga la información que buscabas, cada imagen de las páginas del libro se quedaba inconscientemente guardada por un corto tiempo en tu memoria, yo utilicé toda esa información y también guarde toda esa información para que no sea desechada, claro que no está a tu completo acceso, solo yo puedo permitirte utilizarla, ya que fui yo quien reunió todo ese conocimiento, debo decir que también tuve ayuda de algo, que no sé el por qué; pero sabe muchas cosas, me ha enseñado bastante y es de ahí de donde obtengo la mayor parte de mi conocimiento, no te lo explicaré ahora, será más tarde pero llegará antes de lo que te imaginas, como te dije todo cambiará y no podrás evitarlo, espero que la próxima vez que nos veamos utilices el cerebro y razones, se acabó el tiempo- dicho esto Harry tuvo un dolor en la cabeza y cerró los ojos con fuerza para luego abrirlos y encontrarse en su habitación con la respiración agitada, no entendía nada de lo que había pasado en ese sueño extraño, simplemente nada parecía tener sentido y le frustraba no tener una explicación, quería creer que era un sueño y trató de convencerse de eso aunque sabía en el fondo que parecía de todo menos un un sueño-


La oficina del director ya estaba completamente reparada y parecía que nunca hubiera pasado una explosión de magia descontrolada en ella, en el escritorio estaba sentado el director con una postura despreocupada y al frente se encontraban dos alumnos de pie con una expresión seria, a más precisión decir Hermione Granger y Ronald Weasley habían tenido una reunión con el director hace unos momentos y estaban esperando las palabras del viejo profesor de acuerdo a lo que habían informado.

-Pero mis muchachos no hay nada de qué preocuparse, este cambio repentino que mencionáis es solo por el trauma que recibió de la muerte de Sirius, es de seguro que cuando pase un tiempo dejará de comportarse así y todo volverá ser como antes, si ha mejorado tan drásticamente en sus estudios es de seguro por qué está consiguiendo ayuda de algún alumno de séptimo año, no hay que olvidar tampoco que Harry es muy inteligente, solo que ya sabéis ustedes el propósito, estoy seguro que solo es la muerte de Sirius que le ha afectado mucho, sin embargo ustedes pueden intentar distraerlo con cualquier cosa, tengo entendido que Gryffindor tiene que elegir a sus nuevos integrantes de equipo de Quidditch y Harry es el capitán, entreténganlo con eso- dijo el director despreocupadamente

-Pero profesor, aunque el Quidditch sea una muy buena idea y tenga seguro que la vamos a utilizar, no entiendo cómo puede haber llegado a ese nivel en sus estudios en tan poco tiempo, como si de la noche a la mañana ya se supiera las respuestas a las preguntas, sabe qué hacer exactamente en cada ejercicio y cumple todas sus tareas sin ninguna ayuda, lo he visto con un libro de pociones últimamente, no lo ha soltado y creo que es de dónde saca información para las clases de pociones, podría quitárselo y darle uno nuevo pero él nunca suelta el libro, además no sé cómo explicar sus sueños profundos, cada vez es más difícil despertarlo y he notado las manchas oscuras bajo sus ojos, explica que no ha estado durmiendo pero según Ron, no lo ha visto salir de la cama y la alarma que hemos puesto no se han activado en ningún momento, sospecho que algo está pasando con él profesor- dijo Hermione

-Solo hay que seguir vigilándolo, no creo que le pase nada pero ustedes no deben separarse de su lado en ningún momento, y no hagan cosas que los delate ya que todo se podría echar a perder, los llamaré luego para otro informe- dijo Dumbledore

-Entonces seguiremos con nuestra tarea señor- mencionó Ron antes de retirarse con Hermione

-Harry está muy bien controlado, no hay de qué preocuparse, tengo mucho de donde tenerlo aferrado- dijo el director para sí mismo con una sonrisa en el rostro.


Cansancio era la única palabra que podía resumir todo lo que sentía en esos momentos, aunque la mente de Harry no estaba del todo despierta, él podía sentir muy bien lo que le pasaba a su cuerpo en esos instantes, la pregunta era ¿Por qué se sentía tan cansado si estaba durmiendo? Harry se removió un poco aun con los ojos cerrados, frunció el ceño un poco al sentir lo fría que la habitación se encontraba, era extraño porque su habitación siempre había sido cálida y confortable pero ahora…

Harry abrió los ojos de inmediato y su sorpresa no tuvo comparación, no se encontraba en su habitación en la torre de Gryffindor acostado en su suave cama rodeado de sus amigos, no, se encontraba en una gran habitación lujosa y elegante, habían varios estantes repletos de libros hasta el techo que ocupaban una gran parte del cuarto, en un extremo había un escritorio enorme de madera clara con tallados de serpientes y sobre este habían varios libros y objetos extraños, en el centro de la habitación donde se encontraba él sentado había un juego de sillones grandes y elegantes rodeando una pequeña mesa de cristal en el centro, lo sillones eran de color verde oscuro con bordes de plata, justo en el centro de la habitación un gran candelero de araña colgaba con varias velas encendidas que le daban luz al lugar. Él se encontraba sentado en el sillón más grande observando su alrededor, sin duda se parecía mucho a la sala común de Slytherin con toda esa decoración y colores, se levantó y cogió su varita que estaba en la mesita de cristal, caminó hacia lo que parecía la salida ya que habían puertas por ese lado de la habitación, en un extremo de la habitación había una puerta y decidió probar esa primero, cuando la abrió vió un enorme salón con una enorme plataforma rectangular en el medio, parecía ser un cuarto de duelo y entrenamiento ya que no pudo evitar ver los varios artefactos para ejercitar muy parecidos a los que tenían los muggles, también habían varios muñecos de práctica y un gran marco vacío de piedra que no sabía para qué servía.

Salió de la habitación y abrió la otra puerta al lado, en esa habitación había un enorme baño incluso se podría decir más grande que el de los prefectos, era de color azul marmoleado y todo parecía de lujo, salió de ese cuarto y se dirigió al otro extremo de la habitación donde estaba la última puerta, esta era más grande que la otras y lo más extraño era que no tenía por donde abrirse, no había manija ni tampoco cerradura en ella, intentó varios hechizos para abrir la puerta pero ninguno funcionó, ni siquiera una bombarda máxima le hizo algún rasguño a la puerta, se empezaba a desesperar por no poder salir, se fijó bien en la puerta y encontró un pequeña serpiente que salía del patrón de decoración del marco de la puerta, por puro instinto le susurró a la serpiente en pársel para que abriera la puerta y esta se deslizó por todo el marco de la puerta haciendo sonidos de desbloqueo del otro lado, Harry sonrió al ver que había descubierto como abrir la puerta y salió, del otro lado pudo ver dos grandes serpientes enroscadas por toda la puerta, cuando la puerta se cerró estas se movieron sellando la puerta de nuevo, Harry no sabía dónde se encontraba y solo iba en línea recta por un gran túnel de piedra, cuando llegó a lo que parecía la salida se encontró en la boca de la estatua de Salazar Slytherin en la cámara de los secretos.

¿Cómo diablos había llegado a ese lugar? ¿Quién lo había llevado allí? No, no era posible que alguien lo lleve, nadie más que él y Voldemort podrían ingresar a esa cámara, y el Señor Oscuro no se podría encontrar en Hogwarts así que él tuvo que abrir la cámara, ¿pero cómo? Lo último que recordaba era irse a la cama a dormir y nada más, no recordaba haber soñado absolutamente nada, ¿acaso caminaba dormido? ¿Y por qué querría ir a la cámara de los secretos? Nada tenía sentido, él nunca había caminado dormido antes, no podía ser posible.

Bajó con cuidado de la boca de la estatua y caminó hacia la entrada de la cámara, el basilisco ya se había descompuesto y solo había un esqueleto gigante, ¿En la cámara habían más habitaciones? Nunca se molestó en averiguar antes, solo se largó de ese lugar lo más antes posible para no volver nunca, pero al parecer Salazar no solo guardó al basilisco en la cámara si no también varios objetos y libros antiguos, de seguro repletos de magia oscura, no iba comentar nada de esto ya que sus amigos lo verían como un completo bicho raro aún más, si tendría que amarrarse a la cama lo haría para que algo así no vuelva a ocurrir.

Salió de la cámara y agradeció interiormente que Myrtle no se encontraba en ningún lugar, salió del baño de chicas y se dirigió a la sala común de Gryffindor, aún era muy temprano, puede que no se hayan dado cuenta de que no estaba, notó por primera vez un bulto en uno de los bolsillos de su pantalón, metió la mano y la saco sosteniendo su capa de invisibilidad, sonrió dándose cuenta de cómo había llegado a la cámara sin que nadie lo note, se la puso encima y se dirigió a la sala común de Gryffindor, cuando llegó le dijo la contraseña a la señora gorda para dejarle el paso, ingresó y no encontró a nadie así que subió hacia la habitación de los chicos, antes de entrar escuchó susurros de una conversación y se quedó un rato a escuchar por pura curiosidad, era muy curioso y no lo podía evitar.

-no lo sé Hermione, te puedo jurar que él estaba aquí, yo lo ví acostarse y dormirse de inmediato, la alarma ni siquiera se activó y eso que le puse doble para más seguridad, es la primera vez que desaparece así- dijo Ron en un susurro exaltado

-Entonces como es que pudo burlar las alarmas, son los mejores hechizos que tengo, es imposible que se haya podido ir sin activarlas, todas las noches las hemos puesto y nunca han fallado, Dumbledore dijo que no nos preocupáramos, pero todo depende del plan, si él se da cuenta todo se echaría a perder, no puedo creer que todo nuestros planes y tantos años de sacrificio puedan irse a la basura, no lo soporto y no he estado aguantándolo todos estos años para nada- dijo Hermione con una expresión molesta

-¿Tú crees que también lo soporto?, a mí me repugna pero no hay otra solución, cuando regrese le exigiremos dónde ha estado, pero ya sabes hay que seguir actuando, con todos estos años de práctica ya somos expertos- dijo Ron con una sonrisa

-Sí, cuando regrese le exigiremos, no nos separaremos de él para nada y lo mantendremos vigilado como siempre, haré lo posible para que no se concentre en los estudios de manera disimulada y con varios hechizos de compulsión leves, ya sabe lo de siempre, eso le pasa por querer superarme, no le voy a permitir molestarme más de lo que ya ha hecho todos estos años- dijo Hermione devolviendo la sonrisa cómplice

Harry no podía ni quería creer lo que estaba escuchando, simplemente no quería creerlo, las lágrimas estaban a punto de desbordar de sus ojos, el pecho le dolía y su mente solo estaba en negación, quería borrar toda esa conversación que había escuchado y actuar como siempre con sus amigos… amigos, ya le dolía decir la palabra.

¿Vas a llorar por ellos ahora? ¿Te vas a deprimir por su culpa? Sabía que eres patético, te lo advertí antes, has vivido bajo engaños todo el tiempo…

Cállate debe haber una explicación, ellos no pueden, solo no pueden…

No te pongas a llorar como niña ahora, sé inteligente y sígueles el juego, descubre sus intenciones y abre los ojos por ti mismo…

No sé cómo diablos me estás hablando maldito, pero te haré caso por esta vez, les seguiré el juego y voy a demostrar que ellos sí son mis amigos, tal vez no me consideren uno pero yo sí a ellos, y no les voy a abandonar, haré como que no he escuchado nada y los observaré

Haz lo que tú quieras, al final yo sé el resultado de todo lo que va a pasar y tal vez no te guste a ti pero a mí sí…

Harry no volvió a escuchar a su reflejo en el interior de su cabeza, genial parecía que el reflejo era una especie de ¿subconsciente? Lo que sea, se limpió las pocas lagrimas que no había podido reprimir y se calmó con respiraciones profundas, si ellos podían actuar, él tambien podía hacerlo, con cuidado abrió la puerta e ingresó en la habitación, encontrando a Ron y a Hermione observando la puerta abierta, de inmediato sintió un par de brazos alrededor suyo rodeándolo, Hermione terminó de abrazarlo con una expresión de pura preocupación y le quitó la capa de encima.

-Oh Harry donde has estado, íbamos a ir a buscarte por todo Hogwarts, el mapa no estaba y tu capa tampoco, ¿Por qué te habías ido sin avisar? Ron pudo haberte acompañado- dijo Hermione con exaltación y a Harry le sorprendió su excelente actuación melodramática.

-Tranquila Mione, salí para despejarme un poco por el lago, no tenía mucho sueño así que decidí salir- dijo Harry con la mano en la cabeza en señal de culpa por haberlos "preocupado"

-Pero Harry, debiste haberle dicho a Ron, prometeme que no vas a volver a salir así sin antes avisar, nos preocupamos mucho por ti- dijo Hermione

-Está bien Hermione, trataré de no volver a preocuparlos- dijo Harry y Hermione asintió con la cabeza y salió del cuarto sin antes dirigirle una mirada a Ron

-Vamos hermano tenemos que cambiarnos, hoy es la selección para el equipo de Quidditch y tú eres el capitán así que cuanto más antes mejor, así ya veremos muy pronto al mejor guardián de todos los tiempos, oye me darás una ayuda ¿no?- dijo Ron cogiendo su ropa

-Lo siento Ron pero tienes que ganarte el puesto y yo no puedo ayudarte con eso- dijo Harry cogiendo su ropa y yendo al baño, cuando no estuvo a la vista de Ron, dejó escapar todo el aire que tenía contenido por la tensión, tenía que seguir actuando y ver lo que pasaba, no quería sacar conclusiones apresuradas y cortar una preciosa amistad de años que significaba mucho para él, quería descubrir si ciertamente él no significaba nada para ellos.

¿Tantas pruebas necesitas? Creo que tus lentes ya no sirven y estás más que ciego

Harry solo ignoró la risa de su reflejo como cualquier alucinación y se dispuso a bañar, al menos el Quidditch le libraría un poco de sus preocupaciones.